Boletín
informativo nº 6. Diciembre de 1996.
Coloquio UEF:"Respuestas
sociopolíticas al fenómeno de la Globalización".
Hotel Mindanao. Madrid. Jueves 5 de diciembre.
Tras una breve presentación
del problema y la aportación de posibles respuestas por parte de
los miembros de Uef, José Manuel Cañal y Pedro Mayor, se
dio paso a un debate entre todos los participantes del que resaltamos las
siguientes conclusiones:
* El desarrollo tecnológico, especialmente
en el ámbito de la información, nos lleva a la Tercera Revolución,
que tendrá un carácter global en sus efectos.
* El escenario de actuación se globaliza
tanto para las personas como para las organizaciones sociales, políticas
y económicas.
* Este fenómeno de globalización es
una construcción del ser humano y por tanto puede y debe ser modelado
en lo social y en lo político.
* La conducción de la globalización
implica una revisión profunda de ideologías-como marco de
refencia válido para explicar la realidad social-, creencias, actitudes,
conocimientos e instrumentos de análisis.
* Las actuales estructuras políticas carecen
de capacidad de respuesta por sí mismas, por lo que una solución
factible consiste en la construcción de grandes áreas geográficas
de integración política y económica que se interrelacionen
entre sí.
* El marco institucional de estas áreas ha
de ser lo más transparente y democrático posible, basado
en el principio de subsidiariedad, potenciador de la solidaridad interregional
y participativo de la sociedad civil.
Para más información ver artículo en la
revista E-Federalism que edita UEF España.
UEF ESPAÑA ANTE LA
CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL
La reforma del tratado de
Maastricht- que dió pasó a la Unión Europea-, tiene
una agenda abigarrada y de difícil cumplimiento. UEF España
considera imprescindible centrarse en los aspectos más cohesionadores
y dinamizadores de una Unión Política: reforma de las instituciones,
la carta de ciudadanía europea, la Unión Económica
y Monetaria, la seguridad interior y exterior.
Una superestructura como
la UE requiere de unas instituciones más democráticas y representativas
en su conjunto. El Parlamento ha de colegislar, la Comisión debe
tener la capacidad de tomar decisiones ejecutivas al mismo nivel que el
Consejo; y cada Estado miembro debe adaptarse a los requisitos que demandan
los nuevos tiempos, sin que por ello tenga que desaparecer, y hacer deslizarse
el principio de subsidiariedad hacia arriba y hacia abajo, de modo que
el quehacer de las instituciones nacionales en sus distintos niveles tenga
como objetivo la satisfacción de las necesidades del ciudadano.
No se puede hablar de unión
política si no se persigue la económica, pero no sólo
la monetaria, es necesario abarcar los elementos reales de integración,
fiscalidad incluida. Para ello, se necesitan unas instituciones financieras
comunitarias con capacidad de decisión y rigor en su actuación.
Una capacidad de obrar conjunta
de la Comisión y del Consejo en política exterior es imprescindible
para dar una imagen coherente. No es conveniente para la UE que los Estados
miembros mantengan ante terceros países posiciones enfrentadas.
Una Europa sin fronteras
requiere una seguridad interior coordinada, de forma que se puedan combatir
los fenómenos más alarmantes de delicuencia: narcotráfico,
blanqueo de dinero terrorismo y la expansión de las mafias.
Una Carta de derechos de
la ciudadanía europea reforzaría el rol integrador ante la
sociedad civil, y permitiría a cada ciudadano y ONG saber cual puede
ser su papel real y potencial en la actual UE.
Coloquio cincuentenario
UEF: " El Euro para el empleo: un pacto de confianza".
Para celebrar su cincuentenario
y bajo los auspicios de la Comisión, UEF celebró este coloquio
en Luxemburgo, al que asistieron 146 personas de 16 países. l pasado
30 de noviembre.
J.J. Schul, presidente de
Promeuro- la asociación de ciudadanos para la promoción de
la moneda única- afirmó que sólo una visión
política, económica y monetaria única puede combatir
el actual desempleo comunitario. Sólo el federalismo puede aportar
tal visión.
K. Walker, miembro del CES
de la CE, afirmó que el euro poco puede hacer por el empleo si no
se crea un clima económico favorable y coincidió con P. Coldrick,
secretario confederal de la Confederación Europea de Sindicatos,
en que se necesita un pacto conjunto por el crecimiento y la estabilidad.
Para J. Defay, economista,
sólo una reforma de las instituciones que posibilite la toma de
decisiones por codecisión y mayoría cualificada, puede posibilitar
una política común de desarrollo socioeconómico sostenible.
L. Schubert, director general
de la D.G. II de la Comisión, cree que sólo una buena orientación
de las políticas económicas y de los agentes socioeconómicos
puede crear un marco estable que propicie el desarrollo y el empleo.
La europarlamentaria Reding
abogó por la inclusión en el tratado de la CE de un capítulo
dedicado a la creación y el mantenimiento del empleo.
A. Coppe, presidente del
grupo CE- funcionarios comunitarios- de UEF, preconizó la creación
de un grupo de países miembros que defiendan el ejercicio común
de la soberanía frente al criterio de la unanimidad en la toma de
decisiones, como primer paso para el desarrollo del empleo en la UE.