Hoja nº17
 
No hay caminos para la paz. La paz es el camino” (Gandhi) 

 
¿Paz?¿Que paz?
El día 30 de Enero se celebra el DÍA DE LA NO-VIOLENCIA Y LA PAZ, coincidiendo con el 51º 
aniversario del asesinato de Gandhi. Sin embargo, parece que no hay muchos motivos de 
celebración: vivimos en un mundo donde la industria armamentística es de las más poderosas, 
con presupuestos escandalosos alimentados por las guerras cotidianas, el terrorismo 
(recientemente sufrido por el pueblo español), los cuerpos de seguridad, etc.; un mundo donde 
mueren demasiadas personas porque ni siquiera les dejamos comer las migajas que caen de nuestras mesas; un mundo que atenta contra las mujeres, a las que discrimina, maltrata y viola con impunidad; un mundo donde LO PRIMERO ES COMPETIR (y, como alguien dijo, competir es 
prepararse para la guerra); … 
LA PAZ NO ES TAN SÓLO AUSENCIA DE GUERRAS: el saludo shalom de la tradición judía es un deseo sincero de felicidad plena para tu persona y tus personas queridas, felicidad que abarca todas las facetas de la vida. 
LA PAZ ES INCOMPATIBLE CON LA OPRESIÓN, LA INJUSTICIA, EL SUFRIMIENTO. Gandhi afirmaba: “No se puede ser no-violento de verdad y permanecer pasivo ante las injusticias sociales", y Juan Pablo II, en su último mensaje en la Jornada Mundial de la Paz, proclamó: “Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz si no viene acompañada de equidad, verdad, justicia y solidaridad”. 
Lo contrario sería una “paz” al estilo de la pax romana consistente en eliminar los problemas (o al menos acallarlos) mediante el poder y la opresión: para evitar disensiones se emplea la invasión, la tortura, la pena de muerte, las desapariciones forzadas de los elementos subversivos que amenazan la paz y así conseguir la unidad (¿o más bien la uniformidad?). 
Jesús de Nazaret, que proclama "Dichosos los que trabajan por la paz, porque a ésos los va a llamar Dios hijos suyos" propone otra forma de actuación: "El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor." 
Un pacifista, UN HOMBRE NO-VIOLENTO NO ES UN HOMBRE PASIVO, COBARDE, SIN INICIATIVA. Gandhi rechazaba la expresión resistencia pasiva, y afirmaba que la no-violencia "es la fuerza más activa del mundo", y continúa  "Si no hay auténtica intrepidez, tampoco hay verdadera no-violencia". Martin Luther King gritaba: “Quien acepta pasivamente el mal es tan 
responsable como el que lo comete. Quien ve el mal y no protesta, ayuda a hacer el mal”. 
Aún más, UN COMPROMISO SERIO POR LA PAZ TOTAL Y VERDADERA CONLLEVA CONFLICTOS CON EL ORDEN ESTABLECIDO. Sin embargo, la no-violencia implica que las consecuencias del conflicto sean asumidas por el que emprende la acción no-violenta tal y como le sucedió a Martin Luther King, que desde la cárcel escribe: “Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho”. 
Sirvan estas reflexiones como nuestra contribución al Día de la No-Violencia y la Paz, día en el que debemos renovar nuestro compromiso por la construcción de una sociedad más justa y solidaria, de una sociedad en Paz. 



 
Objeción Fiscal

“Mientras los estados se gastan 16.000 millones de pesetas en los ejércitos, 1.800 NIÑAS 
Y NIÑOS MUEREN EN LOS PAÍSES DEL TERCER MUNDO. Para que esta verdad estadística se consuma ha de pasar una hora. Sólo una hora. Este dato, uno de los muchos que se podrían dar, sirve para poner de manifiesto una realidad: el sistema militar, poderosa máquina productora y, a la vez, consumidora de armas y estrategias para que unas personas dominen a otras, está produciendo ya, siquiera sea por la desviación de recursos económicos de áreas que requieren urgentemente atención, estragos en la humanidad y su entorno. Y lo intentan ocultar bajo el nombre de “defensa”. Si nos preguntaran a cada uno de nosotros QUÉ ES LO QUE HAY QUE DEFENDER se obtendrían muchas respuestas: la calidad de la vida, el derecho a la salud, el respeto a los derechos humanos, el entorno natural, la no explotación de unos por y para otros, la defensa de las minorías ante las mayorías... Muchas respuestas posibles y todas bajo un denominador común: ninguna, absolutamente ninguna coincide con lo que el Estado defiende mediante los Ejércitos
De nuevo este año, el Estado continua con unos presupuestos de los que una parte sustancial se dedica a gastos militares. El dinero de esos presupuestos lo tenemos que poner entre todos. Hay DOS POSIBILIDADES: colaborar o no colaborar. En este texto convocamos a la no colaboración, a la desobediencia civil a las intenciones del Estado de hacernos partícipe de la injusticia:  La objeción fiscal es un acto de desobediencia al Estado en su intento de mantener 
los ejércitos como instrumento para la defensa de una situación injusta, PERO AL MISMO 
TIEMPO es una apuesta positiva por un desarrollo social solidario. A Hacienda le negamos una 
parte de nuestro impuesto sobre la renta, pero este dinero no se lo queda el declarante, sino 
que se desvía a un destino alternativo elegido por el propio objetor y que sirve a unos proyectos que defienden una sociedad más solidaria. 
Durante más de una década de campañas de objeción fiscal se han apoyado diferentes 
proyectos internacionales así como proyectos nacionales. También se ha desviado dinero a 
colectivos, ONG’s y organizaciones de un marcado caracter social como insumisos, Médicos sin 
Fronteras, Entrepueblos, Brigadas de Paz, Salhaketa, etc. Todos juntos dan una idea de esa 
propuesta de defensa alternativa no violenta que es la objeción fiscal, favoreciendo el 
desarrollo de los países del Tercer Mundo así como ese Cuarto Mundo cada vez más presente 
en nuestro entorno diario. 
Cada año se eligen dos proyectos: uno estatal y otro internacional y se solicita que el dinero se ingrese en estos proyectos colectivos porque al derivar todo el dinero a un mismo fin, permite dar un impulso decisivo a tareas que de otro modo sería mucho más costoso y difícil de conseguir. En tu grupo de objeción fiscal más cercano encontrarás información de los proyectos propuestos cada año y las cuentas correspondientes. Pero siempre, tu decides donde enviar el dinero
EL ADOPTAR LA POSTURA DE ENFRENTARSE A HACIENDA NO DEBE SER UNA TAREA, POR MÁS RAZÓN QUE SE TENGA, DE CADA PERSONA POR SEPARADO; para ello se deben coordinar todas las personas que ejercitan el derecho a decidir no pagar impuestos para armamento. Para ello es preciso que al hacer objeción fiscal mandes una carta a tu grupo de objeción más cercano indicando tu nombre y dirección, la cantidad objetada y el destino elegido.” 
Este texto es un extracto del documento que puedes encontrar en la página Web de 
Justicia y Paz: http://aleph.pangea.org/~juspau/siof/es/index.htm. Más información en: 
c/.S.Cosme y S.Damián 24, 2º 28012 Madrid  o en el Servicio de Información de la Objeción 
Fiscal (SIOF) Tel. (93) 317.61.77 (Miercoles 18-20 h) Fax (93)412.53.84. 



La confesión de las bombas
“Recientemente, estalló un escándalo en Gran Bretaña. Se reveló que las universidades más prestigiosas, los institutos de caridad más piadosos y los principales hospitales invierten los fondos de pensión de sus empleados en la industria armamentista. Los responsables de la educación, la caridad y la salud explicaron que colocan su dinero en las empresas que rinden mayores ganancias y éstas son, precisamente, las empresas de la industria militar. Un vocero de la Universidad de Glasgow lo dijo con todas las letras: “No hacemos distinciones morales. Nos preocupa que las inversiones sean rentables, no que sean éticas.” 
Si las bombas pudieran hablar, además de estallar y matar, ¿confesarían la verdad? 
-Señoras bombas, ¿son ustedes los mortales instrumentos del Bien? 
-Más respeto, caballero. Nosotras somos un gran negocio.” 
(Eduardo Galeano) 


Investigación civil y militar en España, 1998


 
El lenguaje
“El capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado. El imperialismo se llama globalización.Las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como 
llamar niños a los enanos. (...) Los pobres se llaman carentes, o carenciados, o personas de 
escasos recursos. La expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce bajo el nombre de deserción escolar. El derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral.  El lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres, entre los derechos de las minorías, como si la mitad masculina de  la humanidad fuera la mayoría. 
En lugar de dictadura militar, se dice proceso. Las torturas se llaman apremios ilegales, o 
también presiones físicas y psicológicas. 
Nunca se dice muerte, sino desaparición física. Tampoco son muertos los seres humanos aniquilados en las operaciones militares: los muertos en batalla son bajas, y los civiles que se la ligan sin comerla ni beberla, son daños colaterales. En 1995, cuando las explosiones nucleares de Francia en el Pacífico Sur, el embajador francés en Nueva Zelanda declaró:"No me gusta esa palabra bomba. No son bombas. Son artefactos que explotan". 
Se llaman Convivir algunas de las bandas que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la 
protección militar. Dignidad era el nombre de uno de los campos de concentración de la 
dictadura chilena, y Libertad la mayor cárcel de la dictadura uruguaya. Se llama Paz y
Justicia el grupo paramilitar que, en 1997, acribilló por la espalda a cuarenta y cinco campesinos, CASI TODOS MUJERES Y NIÑOS, mientras rezaban en una iglesia, del pueblo de Acteal, 
en Chiapas.” 
(Eduardo Galeano) 



La viñeta