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El día 30 de Enero se celebra el DÍA DE LA NO-VIOLENCIA Y LA PAZ, coincidiendo con el 51º aniversario del asesinato de Gandhi. Sin embargo, parece que no hay muchos motivos de celebración: vivimos en un mundo donde la industria armamentística es de las más poderosas, con presupuestos escandalosos alimentados por las guerras cotidianas, el terrorismo (recientemente sufrido por el pueblo español), los cuerpos de seguridad, etc.; un mundo donde mueren demasiadas personas porque ni siquiera les dejamos comer las migajas que caen de nuestras mesas; un mundo que atenta contra las mujeres, a las que discrimina, maltrata y viola con impunidad; un mundo donde LO PRIMERO ES COMPETIR (y, como alguien dijo, competir es prepararse para la guerra); … LA PAZ NO ES TAN SÓLO AUSENCIA DE GUERRAS: el saludo shalom de la tradición judía es un deseo sincero de felicidad plena para tu persona y tus personas queridas, felicidad que abarca todas las facetas de la vida. LA PAZ ES INCOMPATIBLE CON LA OPRESIÓN, LA INJUSTICIA, EL SUFRIMIENTO. Gandhi afirmaba: “No se puede ser no-violento de verdad y permanecer pasivo ante las injusticias sociales", y Juan Pablo II, en su último mensaje en la Jornada Mundial de la Paz, proclamó: “Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz si no viene acompañada de equidad, verdad, justicia y solidaridad”. Lo contrario sería una “paz” al estilo de la pax romana consistente en eliminar los problemas (o al menos acallarlos) mediante el poder y la opresión: para evitar disensiones se emplea la invasión, la tortura, la pena de muerte, las desapariciones forzadas de los elementos subversivos que amenazan la paz y así conseguir la unidad (¿o más bien la uniformidad?). Jesús de Nazaret, que proclama "Dichosos los que trabajan por la paz, porque a ésos los va a llamar Dios hijos suyos" propone otra forma de actuación: "El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor." Un pacifista, UN HOMBRE NO-VIOLENTO NO ES UN HOMBRE PASIVO, COBARDE, SIN INICIATIVA. Gandhi rechazaba la expresión resistencia pasiva, y afirmaba que la no-violencia "es la fuerza más activa del mundo", y continúa "Si no hay auténtica intrepidez, tampoco hay verdadera no-violencia". Martin Luther King gritaba: “Quien acepta pasivamente el mal es tan responsable como el que lo comete. Quien ve el mal y no protesta, ayuda a hacer el mal”. Aún más, UN COMPROMISO SERIO POR LA PAZ TOTAL Y VERDADERA CONLLEVA CONFLICTOS CON EL ORDEN ESTABLECIDO. Sin embargo, la no-violencia implica que las consecuencias del conflicto sean asumidas por el que emprende la acción no-violenta tal y como le sucedió a Martin Luther King, que desde la cárcel escribe: “Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho”. Sirvan estas reflexiones como nuestra contribución al Día de la No-Violencia y la Paz, día en el que debemos renovar nuestro compromiso por la construcción de una sociedad más justa y solidaria, de una sociedad en Paz. |
“Mientras los estados se gastan 16.000 millones de pesetas en los ejércitos,
1.800 NIÑAS
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“Recientemente, estalló un escándalo en Gran Bretaña. Se reveló que las universidades más prestigiosas, los institutos de caridad más piadosos y los principales hospitales invierten los fondos de pensión de sus empleados en la industria armamentista. Los responsables de la educación, la caridad y la salud explicaron que colocan su dinero en las empresas que rinden mayores ganancias y éstas son, precisamente, las empresas de la industria militar. Un vocero de la Universidad de Glasgow lo dijo con todas las letras: “No hacemos distinciones morales. Nos preocupa que las inversiones sean rentables, no que sean éticas.” Si las bombas pudieran hablar, además de estallar y matar, ¿confesarían la verdad? -Señoras bombas, ¿son ustedes los mortales instrumentos del Bien? -Más respeto, caballero. Nosotras somos un gran negocio.” (Eduardo Galeano)
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“El capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado. El imperialismo se llama globalización.Las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como llamar niños a los enanos. (...) Los pobres se llaman carentes, o carenciados, o personas de escasos recursos. La expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce bajo el nombre de deserción escolar. El derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral. El lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres, entre los derechos de las minorías, como si la mitad masculina de la humanidad fuera la mayoría. En lugar de dictadura militar, se dice proceso. Las torturas se llaman apremios ilegales, o también presiones físicas y psicológicas. Nunca se dice muerte, sino desaparición física. Tampoco son muertos los seres humanos aniquilados en las operaciones militares: los muertos en batalla son bajas, y los civiles que se la ligan sin comerla ni beberla, son daños colaterales. En 1995, cuando las explosiones nucleares de Francia en el Pacífico Sur, el embajador francés en Nueva Zelanda declaró:"No me gusta esa palabra bomba. No son bombas. Son artefactos que explotan". Se llaman Convivir algunas de las bandas que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la protección militar. Dignidad era el nombre de uno de los campos de concentración de la dictadura chilena, y Libertad la mayor cárcel de la dictadura uruguaya. Se llama Paz y Justicia el grupo paramilitar que, en 1997, acribilló por la espalda a cuarenta y cinco campesinos, CASI TODOS MUJERES Y NIÑOS, mientras rezaban en una iglesia, del pueblo de Acteal, en Chiapas.” (Eduardo Galeano)
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