Esta es la transcripción de una interpelación parlamentaria en la Asamblea de Madrid acontecida el día 9 de Febrero de 1998 y realizada atendiendo una petición de Izquierda Unida de 25 de Enero de 1999.
Pregunta para Contestación Oral en Comisión, a iniciativa del Sr. Setién Martínez, del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, al Consejo de Gobierno, sobre las acciones emprendidas ante la destrucción de más de un kilómetro del cauce y riberas del Río Jarama en el municipio de Talamanca del Jarama, PCOC 13/99 R. 385 (1V)
Antes de dar la palabra al señor Setién, Portavoz del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, les informo que hemos recibido un escrito del señor Consejero de Medio Ambiente y Desarrollo Regional, don Carlos Mayor Oreja, delegando la comparecencia, así como la contestación a la pregunta, en don José Javier Fernández Santamaría, Director General del Medio Natural, y en doña Teresa Calatayud Prieto, Directora General de Educación y Prevención Ambiental.
Por lo tanto, para formular la pregunta, de acuerdo con su enunciado, tiene la palabra el señor Setién.
Como consecuencia de los trabajos efectuados, se comprobó lo siguiente: se ha ensanchado el cauce del río entre cinco y diez metros; se ha eliminado la vegetación en las orillas, compuesta por sauces, taráis, zarzas, pequeños alisos, incluso ha desaparecido el tapiz herbáceo en una longitud -como decía- de un kilómetro en zona de dominio público. Debido al movimiento de tierras ejecutado con maquinaria pesada, se han cortado o derribado árboles grandes, chopos y alisos, quedando la mayoría de los restos enterrados en el talud, pero es posible ver algunos sobresalir todavía entre la tierra; se han eliminado las isletas situadas en el centro del río y, por tanto, la vegetación que soportaba, compuesta por sauces, alisos y chopos.
Se estableció contacto con la Confederación Hidrográfica del Tajo, y telefónicamente se confirmó la existencia de una autorización concedida al propietario de la finca La Quinta colindante con el río Jarama, para efectuar la limpieza de las márgenes del río en el tramo de un kilómetro colindante con su propiedad, permitiéndole eliminar con retroexcavadora y pala las islas vegetales que en su día se formaron con la anterior sequía, así como cortar y eliminar los árboles secos y arrastrados depositados en la orilla del río, todo ello con el fin de evitar el desbordamiento del mismo como consecuencia de lluvias y posteriores aperturas de las presas situadas en la cabecera del río Jarama que ocasionen daños en la finca de su propiedad.
Dado que las obras realizadas no han contado con la autorización correspondiente de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Regional en lo relativo a corta y vegetación, lo cual puede suponer una infracción a la legislación vigente en materia medioambiental, se ha procedido a tramitar la correspondiente denuncia. Nada más: muchas gracias.
En julio del 98 ya se producen las primeras denuncias: creo que también a la Consejería de Medio Ambiente -estamos hablando, por tanto, de hace ya unos cuantos meses- y por supuesto, a la Confederación Hidrográfica del Tajo, en primer lugar, pero nadie interviene desde entonces, La Confederación Hidrográfica del Tajo, efectivamente, autoriza, con determinadas condiciones, a este particular a realizar una simple actuación de limpieza de los restos vegetales, de los restos de árboles, etcétera, que procedían de las últimas riadas, pero no le autoriza en ningún -dice textualmente- a llevar a cabo movimientos de tierra que alteren de forma sensible la configuración de los terrenos afectados, y le da exclusivamente un plazo de dos meses, a contar desde el momento de la notificación, para iniciar y finalizar las obras que, según dice la propia autorización, en ningún momento pueden afectar al álveo, sino solamente a la retirada de árboles muertos, caídos, materiales, brozas, depósitos sólidos, etcétera, sin que haya ningún otro tipo de intervención en el propio cauce del río.
Sin embargo, se interviene canalizando realmente el río, modificando el cauce natural; se profundiza en más de un metro el cauce y se aumenta su anchura en más de 15 metros en algunos puntos -en un punto, más de 30 metros incluso-; se crea un talud artificial de tres metros de altura; se destruye, efectivamente, una vegetación de ribera importante -alisos, sauces, chopos, etcétera-, así como una serie de playas de arena fluviales en el río, y se actúa directamente en el cantil, incluso, del margen derecho del río, destruyéndolo, posiblemente para obtener materiales de relleno para el talud del margen derecho.
Se denuncian de nuevo en noviembre estas obras -obras que se hacen a la vista de todo el mundo con maquinaria pesada-, y, finalmente, en diciembre -y creo que esto es, por una parte, lo lamentable, pero, por otra parte también lo afortunado del caso-, gracias a que los medios de comunicación se hacen eco de la denuncia que realizan los representantes de Izquierda Unida -que se puede comprobar en mi caso en concreto- y los concejales de Talamanca del Jarama, la Confederación Hidrográfica del Tajo, repito, inicia un expediente. Podemos ver allí en directo cómo están funcionando dos grandes máquinas, una excavadora y otra, una retroexcavadora, dentro del cauce del río, sin que hasta ese momento -hablo de mediados de diciembre, 14 de diciembre exactamente-, como digo, nadie haya hecho absolutamente nada en este asunto -estamos hablando desde mediados de marzo-. Solamente, cuando aparecen los medios de comunicación, la Confederación del Tajo inicia un expediente sancionador, y no sé cuál es la fecha del inicio por parte de la Consejería de las actuaciones -no ha proporcionado este dato en su intervención el señor Director General-; pero lo que es verdad es que se ha realizado, sin ninguna duda, un monumento a la desidia, a la despreocupación y al incumplimiento de la ley -en nuestra opinión- por parte de la Consejería, porque una de las funciones importantes, importantísimas de esta Consejería es hacer cumplir la ley.
Yo no sé en base a qué informaciones ha tenido conocimiento la Consejería de Medio Ambiente de lo que estaba ocurriendo en el río; de lo que sí estoy convencido -porque de lo contrario, tendría que pensar que es un problema administrativo gravísimo, y no me lo creo- es de que nadie ha ido allí en concreto a pedirle esa autorización, a verla físicamente, cuya copia tengo yo, por ejemplo: es decir, que no habría hecho falta hacer grandes pesquisas sobre el asunto. Nadie ha pedido tal autorización a quien estaba cometiendo un presunto delito ambiental; estaba realizando una destrucción ambiental a conciencia de una zona de un importante valor biológico y paisajístico.
Estoy convencido de que nadie le ha podido pedir la autorización, porque habría quedado claro que esta empresa estaba funcionado, no ya sin licencia municipal -que ese es otro tema-, sino saltándose todas las condiciones de la autorización que le había dado la Confederación del Tajo. Por supuesto, la Confederación del Tajo, muy en su papel, porque, como digo, es uno de los habría que disolver seguramente y volver a recomponer desde sus raíces, habida cuenta de la inutilidad o, mejor dicho, del grave peligro en que pone el medio ambiente allí donde pone la mano, pero, en cualquier caso, es evidente que, aun siendo en primer término responsabilidad de la Confederación del Tajo, parece evidente que la Consejería de Medio Ambiente ha actuado sin ninguna diligencia, con absoluta despreocupación, como digo, sobre un problema que difícilmente va a ser reversible.
La Confederación, en este caso, ha actuado dando un permiso que consideraba adecuado, un permiso que está dentro de sus competencias: los cauces. La Comunidad de Madrid, como bien sabe el señor Setién -supongo-, tiene competencia en márgenes; no en cauces. Los cauces son competencia de la Confederación. La Confederación da un permiso, y la persona, la sociedad o la empresa que tiene ese permiso actúa, entendemos, extralimitándose en él, y, por lo tanto, en ese momento, cuando se extralimita, cuando consideramos que la competencia de la Comunidad de Madrid en márgenes es la adecuada para intervenir, interviene la Consejería de Medio Ambiente, no antes, porque la Confederación es la competente, como le digo, en cauces, El hecho de que una determinada persona, una determinada sociedad se extralimite en los permisos que tiene concedidos e infiera que debe desaparecer toda una Confederación, me parece, sencillamente, desproporcionado, que no tiene sentido.
La Comunidad de Madrid ha establecido el procedimiento adecuado y proporcionado a lo que considerábamos que se ha hecho irregularmente, que es actuar por el procedimiento administrativo, Si la Confederación considera que se ha vulnerado su permiso, actuará en consecuencia, supongo. Por lo tanto, respecto a esta actuación, no se ha significado aquí ninguna dejadez por parte de la Consejería de Medio Ambiente y ninguna dejadez por parte de la Comunidad de Madrid. Ha actuado en el momento adecuado y lo ha hecho con los medios que tiene a su alcance y de una forma proporcionada; no se pueden matar moscas a cañonazos.
Muchas gracias.