El río Jarama, en su tramo medio, a su paso por Talamanca de Jarama, ha dado lugar a una magnífica y variada vegetación, poblada de numerosas especies tanto arbóreas, como arbustivas y herbáceas. Se estima que sobrepasan con creces las doscientas especies en total. Esta diversidad botánica ha creado un extenso bosque de galería, habitado a su vez por un cuantioso número de fauna, en la que cabe destacar la ornitológica. Todo ello en conjunto ha hecho posible el establecimiento de un rico ecosistema de ribera, de gran belleza y valor paisajístico.
Recientemente el mencionado río a lo largo de más de un kilómetro de recorrido ha sufrido una importantísima degradación, debido a la intervención de maquinaria pesada. Este hecho ha afectado negativamente sobremanera, tanto a su cauce como al soto. En concreto en este último la flora en su totalidad ha sido aniquilada, como resultado de una absoluta e indiscriminada roturación del terreno en el que se procedió a una brutal y salvaje tala. Han sucumbido tanto árboles incipientes como longevos en perfecto estado de conservación. Alisos, sauces, fresnos, etc., todos ellos de vital importancia si atendemos a sus funciones ecológicas, contribuyendo a frenar y atenuar los efectos de las crecidas y restañar las consecuencias de éstas, fijando las márgenes del cauce (junto con las grandes hierbas hidrófilas), evitando o disminuyendo los efectos de la erosión.
Por lo que respecta a las especies arbustivas, ha quedado destruido un profuso tarayal, además de leguminosas retamoides de gran talla, así como las plantas acompañantes de estas comunidades vegetales (cantueso, tomillo..., por citar algunas conocidas dentro de las aromáticas). Debemos hacer alusión igualmente a otras herbáceas existentes en nuestra ribera, pues contábamos con una nutrida representación de géneros y especies de abundantes familias botánicas tan sólo en este trayecto de río ahora devastado, que le conferían una riqueza inusitada. Cabría resaltar el lugar conocido como la Fuente de la Villa, que habiendo adquirido preponderancia sobre otros lugares de similar exuberancia y belleza, ha quedado arrasado por completo. Mencionaremos a continuación algunas plantas desaparecidas por destacar algunas, ya que citar todas supondría extendemos demasiado (las plantas con asterisco representan varias especies).
| Abejera* | Acederas* | Adelfilla |
| Álamo blanco | Álamo negro | Algaribía |
| Aliso | Arenaria | Aro |
| Aulaga | Beleno* | Boca de dragón |
| Campanillas silvestres | Cantueso | Carrizo |
| Chupamieles* | Cicuta | Clemátides |
| Cola de caballo | Colleja | Culantrillo |
| Dulcamara | Enea (espadaña) | Esparragera |
| Estramonio | Fresno | Gallocresta |
| Gordolobo* | Hierba de los canónigos | Hinojo |
| Hipérico | Jabonera | Junco |
| Leche de gallina | Lengua de perro* | Llantén* |
| Lúpulo | Majuelo | Margarita |
| Menta* | Mielga* | Mimbreras* |
| Murages | Nazarenos* | Nomeolvides |
| Nueza | Olmos | Pimienta de agua |
| Retamas* | Rosal silvestre | Ruibarbo del pobre |
| Salvia | Sarga | Sauce* |
| Sauco* | Sauzgatillo | Sherardia |
| Silene | Taray | Tomillo* |
| Torvisco | Verbena | Verónica |
| Viborera | Vid | Violeta |
| Zarzamora |
Como puede apreciarse, la relación es amplia, aún sin mencionar cuantiosos géneros de gramíneas, compuestas, crucíferas, poligonáceas, labiadas, etc. Hemos creído oportuno nombrar las herbáceas, ya que al igual que los árboles, desempeñan una labor fundamental enriqueciendo el suelo, preparándolo para el posterior matorral preforestal y futuro bosque de ribera clímax, como pertenecería a nuestra climatología y situación geográfica.