Durante el verano, otoño y parte del invierno de 1998 se ha estado
dragando el cauce del Jarama a su paso por Talamanca y destruyendo
la vegetación ribereña sin que ningún poder público hiciese nada por
evitarlo. Ante unos hechos ya consumados, se ha constituido la
Plataforma en Defensa de la Ribera de Talamanca, con la misión de
exigir la recuperación de lo destruido, el derecho al dominio público
hidráulico para todos, evitar que hechos similares vuelvan
a producirse, y concienciar a la población sobre la
importancia de las riberas. Este informe relata los hechos y sus
consecuencias y expone las reivindicaciones de la Plataforma.