Amatitlán

El paso del Huracán Mitch por Centroamérica y las terribles secuelas que produjo nos hicieron modificar los objetivos que teníamos planteados con anterioridad. Para adaptar nuestros esfuerzos a las necesidades actuales en la región, nos desplazamos a la zona y tratamos de encontrar el lugar más adecuado para comenzar a trabajar dentro de nuestras posibilidades. Dada la situación, no fue difícil encontrar una población que requiriera de nuestra ayuda y nos decidimos por unas aldeas pertenecientes al municipio de Amatitlán, situadas en las orillas del lago del mismo nombre, donde no se había recibido ningún tipo de apoyo hasta nuestra llegada.

Datos sobre el lago Amatitlán y su entorno e historia
Situación después del paso del Huracán Mitch
Situación sanitaria en las aldeas
Actividades realizadas
Situación actual del Proyecto

Situación General

El lago Amatitlán se encuentra ubicado en el Departamento de Guatemala, a sólo 25 km de la capital; está rodeado de los municipios de Villanueva, Villa Canales, San Miguel Petapa y Amatitlán, y a él afluye el río Villalobos, con sus muchos afluentes. Platanitos, Pinula ...

El volcán Pacaya es parte del entorno ecológico del área, y las aguas termales que alimentan al lago provienen precisamente de los cerros y las faldas que lo rodean. Lago AmatitlánEl lago se encuentra a una altura de 1.188 metros sobre el nivel del mar y su cuenca la conforman los Cerros de El Filón, Panacoy, Cerro Pacul, las estribaciones del valle de la Ermita, los Cerros de Don Justo y Pinula, las cumbres de Canchón, el Cerro Ajolón en la aldea de Barillas, el Cerro de la Hoja de Queso, Cardona, Cerro Limón, Cerro de la Mariposa y otros más pequeños.

El lago tiene la forma de un ocho. En la parte más estrecha lo atraviesa un relleno artificial, sobre el cual pasa la vía del ferrocarril y lo divide en dos lagunas. La que se encuentra en el lado noroccidental se conoce como la parte de Amatitlán, y la del lado suroriental se denomina comúnmente la parte de Villa Canales.

El uso racional de los recursos naturales en el lago Amatitlán permitió el desarrollo y subsistencia de una comunidad desde casi 2.000 años antes de la llegada de los conquistadores españoles. El equilibrio del hombre con el medio ambiente sufrió modificaciones con las nuevas pautas culturales introducidas durante la época colonial, iniciándose el proceso de su deterioro.

Un hecho histórico que marcó un rumbo decadente para el lago fue el traslado de la capital, en 1776, a su actual enclave. Esto dio origen a una irracional explosión demográfica, con el consiguiente desorden en la utilización de los recursos: deforestación, mal uso del suelo con fines agrícolas, distribución desordenada en el régimen de tenencia de la tierra, instalación dentro de la cuenca que converge al lago de más de 700 industrias de diversa índole, sin plantas de tratamiento funcionando.

Vivienda inundada

La construcción del relleno en 1881, con el propósito de dar paso al ferrocarril, dividió físicamente al lago en dos partes, limitando el flujo natural de sus aguas. La construcción de la planta de generación de energía eléctrica en la margen sur, y el uso de sus aguas a través del río Michatoya para hacer funcionar en forma controlada, entre otros, la hidroeléctrica de Jurún Marinalá, han afectado considerablemente el comportamiento natural del lago. Esta Planta utiliza el lago como embalse mediante la colocación de compuertas, haciendo oscilar el nivel del agua de acuerdo a sus necesidades, hecho que afecta especialmente a las riberas y edificaciones instaladas en sus márgenes, causando igualmente diversos e irreparables daños a su cuerpo hídrico, con repercusiones en la flora y la fauna del lugar.

Se ha deforestado el 45% de los bosques originales y los restantes se encuentran en estado de explotación y deterioro, provocando problemas de erosión, sedimentación y disminución en la recarga de acuíferos. Como resultado, el lago pierde cada año 4.000 metros cuadrados de superficie, y su profundidad disminuye en 0,75 metros. De no adoptarse medidas urgentes se prevé que en unos 20 años el lago se transformará en un pantano.

El mayor grado de contaminación que recibe el lago, proviene especialmente de los Municipios de Guatemala, Mixco, Villanueva, Petapa y Villa Canales. Diariamente, por medio del río Villalobos con sus 16 afluentes, se transporta el 95% de los diferentes contaminantes. Las aldeas aledañas proporcionan el 5% restante de la contaminación, que se va incrementado por la proliferación de nuevos núcleos de población en las riberas o áreas cercanas al lago con su vertido de aguas residuales.

Las autoridades de Salud Pública, en eventuales publicaciones de prensa, han manifestado la detección en las aguas del lago de microorganismos como las Bacterias E-Coli, causante de la diarrea; en los inicios del invierno la Vibrio Cholerae, causante del cólera; y la Entamoeba Histolítica, que caracteriza a la amebiasis. El lago recibe en un día los desechos orgánicos de 1.200.000 habitantes, sin olvidar los numerosos basureros clandestinos que crecen diariamente en sus alrededores.

Pero aún más dañina que la contaminación orgánica, resulta la contaminación química que producen todas las industrias que operan en la cuenca. Analizadas especies de su fauna, como el guapote, se han encontrado altos índices de coliformes, plomo, fosfatos, cromo VI, cadmio y cianuro. Asimismo, también se detectan contaminantes resultantes del vertido de detergentes y abonos inorgánicos, procedentes de la agricultura e industria, que utilizan el lago para evacuar sus aguas residuales sin el obligado tratamiento previo.

Amatitlán tras el paso del Huracán Mitch

El huracán Mitch hizo su aparición en los últimos días del mes de octubre, intensificando sus lluvias en los días 1 y 2 de noviembre, con la consiguiente sobresaturación del suelo y la formación de grandes aludes de tierra, lodo y árboles, que cayeron a los cauces de los ríos afluentes del Michatoya: Mico y Zanjón Malena. Este material fue arrastrado por las fuertes corrientes que se formaron en las cuencas de las vertientes ya mencionadas y provocaron, por parte del:

Zanjón Malena: Enlodamiento y taponamiento de la carretera Centro Americana CA-09S y de la cuenca del Río Michatoya, con derrumbes, deslizamientos y taponamientos de fincas, cerros y barrios aledaños.

Mico: Taponamiento del Puente El Mico, ubicado en el km. 28 de la carretera Centro Americana CA-09S; enlodamiento e inundación de parte del municipio de Amatitlan, con derrumbamiento y deslizamientos de aldeas, fincas, cerros y barrios.

Los niveles del agua en el Lago de Amatitlán, subieron 1,25 metros sobre las compuertas, volumen que se encontraba fuera de control en cuanto a su flujo.Vivienda inundada El arrastre de material a través de los barrancos y ríos que desembocan en el lago ha incrementado considerablemente la contaminación existente en sus aguas, las cuales están siendo utilizadas para el consumo e higiene personal de la población damnificada que carece de agua potable, con el consiguiente riesgo de contraer enfermedades de toda índole: diarreas, salmonelosis, amebas, fiebres tifoideas, enfermedades de la piel...

La tendencia de la población de las aldeas que rodean el lago a situar las viviendas muy próximas a su orilla, ha originado que la mayor parte de ellas hayan quedado anegadas o destruidas total o parcialmente, con la pérdida de todos sus útiles y enseres.

Las letrinas existentes en estas aldeas se han visto en su mayoría inundadas, quedando inutilizadas e incrementando el ya de por sí elevado nivel de contaminación del lago.

La proximidad del volcán Pacaya, que se mantiene en estado de ligera actividad, genera en las orillas del lago la salida de numerosos focos de agua a muy elevada temperatura, lo que ha hecho aún más difícil el acceso a las viviendas siniestradas. Se ha generalizado entre los damnificados el hábito de recoger esta agua, mezclada generalmente con la del lago, para su consumo diario tras dejarla almacenada un tiempo para enfriarla. En los análisis realizados se han encontrado numerosas bacterias perjudiciales para la salud.

Situación sanitaria en la zona conocida como "El Relleno"

La aldea de los CERRITOS, lugar donde está situado el Puesto de Salud que atiende a las demás poblaciones de esa orilla del lago (Belén, Tacatón, El Edén y El Salitre, que forman lo que localmente es conocido como "El Relleno"), se encuentra a 8 kilómetros de la cabecera municipal de Amatitlán, en los alrededores del lago del mismo nombre; tiene una población de unos 10.000 habitantes, de los cuales el 80% fue afectado por la tormenta tropical Mitch, lo cual agudizó la situación precaria en la que ya se encontraba este lugar debido a la contaminación de las aguas del lago.

La comunidad no cuenta con agua corriente, ni en las viviendas ni en ninguna de las aldeas, y el agua para cubrir sus necesidades la adquieren directamente del lago, tanto para la higiene personal, como para la limpieza de alimentos y el consumo personal.

Además, tampoco cuentan con letrinas suficientes en buen estado, lo cual acrecienta de una forma importante los problemas de salud existentes. Las enfermedades más frecuentes que padecen sus habitantes son las siguientes:

Síndrome diarreico agudo secundario a E-Coli o E. Hystolitica y V. Cholerae.
Micosis en piel.
Problemas alérgicos.
Parasitismo intestinal.
Infecciones respiratorias agudas.
Conjuntivitis.
Dengue.
Malaria.

Cuentan con un puesto de salud a cargo de una enfermera auxiliar, pero no disponen de un profesional de la medicina ni de una estrategia sanitaria definida, por lo que se hace necesario llevar a cabo un programa de atención primaria en salud, así como el desarrollo de otras actividades para la promoción de la misma, con el objetivo de contrarrestar de alguna manera la problemática existente.

Es de hacer notar que un 75% de las familias se vieron en la urgencia de abandonar sus viviendas como consecuencia de la inundación, por lo que actualmente se encuentran en lugares improvisados que no llenan los requisitos sanitarios mínimos.

Se cuenta con el apoyo de las autoridades locales, tanto en el área de salud como municipal, para iniciar acciones concretas, teniendo siempre como beneficiaria a la población de Cerritos y las aldeas aledañas.

Actividades realizadas

Actividad realizada en la aldea Los Cerritos, Amatitlán.

El Domingo día 15 de Noviembre de 1998, previa coordinación con la "Fundación Éxodo" -hogar que sostiene a niños huérfanos y abandonados- y la Jefatura del Área de Salud de Amatitlán, a través de los centros dependientes de la misma, se realizaron brigadas de salud en la aldea Los Cerritos, lugar que fue afectado por la inundación secundaria a la tormenta tropical Mitch.

Dicha brigadas consistieron en:

Censo preliminar de familias afectadas.
Detección de casos de enfermedad.

Los casos fueron referidos al Puesto de Salud, donde se realizó una jornada médica, en la que fueron atendidas un total de trescientas personas, encontrándose las siguientes enfermedades:

Enfermedades diarreicas
Enfermedades de la piel.
Desnutrición.

Las instalaciones para la realización de la jornada médica fueron cedidas por el Ministerio de Salud Pública a través del Puesto de Salud de la localidad.

El transporte y la alimentación fueron brindados por la Fundación Éxodo; los medicamentos y el personal de apoyo (médicos y voluntarios), fueron aportados por ALPADI ONG, con la colaboración de Infancia con Futuro.

Actividad realizada en la Fundación Éxodo

El día 2 de Diciembre de 1998, se prestó asistencia médica a la población damnificada que se encontraba acogida en la Fundación Éxodo, realizándose una brigada de salud consistente en atención médica y apoyo con medicamentos. Fueron atendidos un total de cien personas, encontrando las siguientes enfermedades:

Enfermedades diarreicas.
Enfermedades respiratorias agudas.
Desnutrición.

Otras actividades realizadas.

El día 9 de diciembre se inició el suministro de agua potable por parte de Infancia con Futuro y se firmó un Convenio de Cooperación con ALPADI ONG para prestar atención médica y continuar con el abastecimiento de agua potable durante los meses de diciembre de 1998 y enero de 1999, hasta que nos fue posible, en el mes de febrero de 1999, iniciar la ejecución de la totalidad del Proyecto de emergencia. Asimismo, se iniciaron en Guatemala los trámites para conseguir el apoyo que permitiera cubrir otras necesidades urgentes de la población damnificada, tales como ropa de abrigo, plásticos para aislar las viviendas, medicinas...

Una vez superada la situación de emergencia y realizadas las actividades de reconstrucción de viviendas e infraestructura local, hemos continuado trabajando con estas comunidades y, actualmente, además de mantener la atención y capacitación en salud y el suministro de agua potable, tenemos en marcha una guardería con comedor infantil y se ha iniciado el apoyo al estudio y a la formación de los más jóvenes mediante un sistema de becas de estudio.

Situación actual del Proyecto

Consideramos la atención en salud como una necesidad prioritaria y comenzamos entonces por la contratación de un médico para atender regularmente el Puesto de Salud ubicado en la aldea de Cerritos, hasta entonces a cargo de una enfermera con escasa preparación técnica y poco tiempo de presencia. El médico se encargó de la consulta externa, para lo que le proporcionamos los medios y medicamentos necesarios, y preparó un programa de capacitación y asistencia en salud preventiva.

Para paliar la carencia total de agua potable, procedimos a su suministro por medio de camiones-cisterna y mediante la instalación de depósitos fijos mientras se realizaban las obras para la conducción desde un pozo directamente a las viviendas. Nos ocupamos también de la limpieza de las aldeas y del cuidado medioambiental e instalamos contenedores para la recogida de desperdicios; para todas estas acciones contamos con la intervención de los propios niños. Con el fin de contribuir a superar la situación de emergencia, se repartieron mantas y ropas de abrigo a los más necesitados y se inició la reconstrucción de viviendas y letrinas.

Tras la selección hecha por los comités de vecinos, con su ayuda y la mano de obra de los propios beneficiarios, se han construido un total de quince viviendas, incluida la que alojará al guarda de instalaciones del pozo de agua potable y hemos facilitado nuestro apoyo para la construcción de 72 letrinas.

Tampoco hemos descuidado nuestra atención directa a la infancia, y han recibido nuestro apoyo las escuelas de las aldeas de Cerritos, Edén, Belén y Tacatón. Se ha construido una cocina, un comedor, tres sanitarios y una fosa séptica en El Edén; se terminaron tres aulas y se acondicionó un espacio para cocina en Belén; se instalaron depósitos para el almacenamiento de agua en Cerritos y Tacatón y se adquirió una cocina industrial para la escuela de Cerritos.

Actualmente las actividades de atención en salud se realizan desdeClínica una nueva clínica, en la aldea de Tacatón, con consulta de 8 a 15 horas de lunes a viernes y atendiendo a todas las comunidades vecinas. Esta clínica le fue donada a la aldea recientemente y el Comité de Vecinos solicitó a Infancia con Futuro que se hiciera cargo de su gestión; nos hemos responsabilizado de su puesta en marcha y estamos proporcionando el médico responsable de la consulta y de los ciclos de capacitación. Asimismo, se está capacitando a personal de la aldea para la gestión de la farmacia comunitaria y de la administración de la clínica, con la finalidad de que poco a poco se puedan hacer cargo de este servicio de una forma autónoma.

 

Para saber algo más
sobre este proyecto

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