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La Cultura  Zandj


La costa oriental de Africa, al sur del "cuerno" somalí, ya era conocida por los navegantes mediterráneos desde la antigüedad, pero sólo entre los siglos IV y V d.C. empezó a desarrollarse algún comercio en la región. A partir del siglo VII la actividad mercantil adquirió volúmenes significativos, en función de los vínculos establecidos con Arabia primero, y con Persia después.

2 Por razones políticas o religiosas, migraciones numéricamente reducidas de disidentes árabes dejaron sus tierras de origen para instalarse allí: en 695, el príncipe Hamza de Omán, con un puñado de seguidores, llegó a Zanzíbar; en 740, fugitivos de la Meca fundaron Muqdisho (Mogadiscio); en 834, los vencidos de una rebelión en Basrah se transformaron en prósperos piratas con base en Socotra; en 920, un grupo de omaníes conquistó Mogadiscio, obligando a sus fundadores a transformarse en caravaneros en el interior; y hacia 975, Alí ibn Sultán al Hassan, príncipe de Shiraz expulsado de su país, llegó con su familia a Africa, donde fundaron los puertos de Kilua, Pemba, Manisa (luego Mombasa) y Sofala (cerca de la actual Beira, en Mozambique). Sus descendientes -y por extensión toda la población mestiza de la costa- se llamaron a sí mismos "shirazis", denominación genérica que se mantiene hasta la actualidad.

3 Los árabes llamaron a toda la región "país de zandj" o país de los negros -Zanzíbar, zandji bar, significa costa de los negros-, pues el pequeño contingente blanco se fundió totalmente con los pueblos somalíes o bantúes de la costa. Su contribución fue fundamental en los planos económico y cultural: trajeron una escritura que, unida a la lengua swahili -la más difundida de las lenguas bantúes-, daría comunidad cultural a todo el litoral entre Mogadiscio y Sofala, facilitando a sus poblaciones el acceso a la civilización árabe, y el conocimiento de los mercados adecuados para los productos regionales.

4 Se estableció así un activo intercambio directo: primero con Arabia y Persia, luego con la India, Siam e incluso China, y en 1415 una embajada de Malindi regresó al Zandj escoltada por una flota, comandada por el primer almirante del imperio Ming. Los principales productos exportados por Africa eran el excelente acero de Malindi y Manisa, luego elaborado en Siria o la India -las famosas espadas de Damasco se forjaban con ese acero-, el marfil, que por ser de mejor calidad que el indio era apreciado hasta en la China; las pieles de las sabanas, y el oro de Zimbabwe a través de Sofala y, naturalmente, esclavos.

5 A cambio de sus productos recibían telas, libros, joyas, perlas y porcelanas. Hasta ahora llama la atención de los arqueólogos la enorme cantidad de vajilla china encontrada en la región.

6 Esa cadena de ciudades-puertos, independientes pero con gran intercambio y cooperación entre sí, de casas edificadas con piedras o bloques de coral en estilo árabe y grandes plazas donde los poetas y juglares recitaban epopeyas y poemas de amor ante públicos multitudinarios, creó una cultura común que, si bien muy arabizada, tenía fuertes raíces locales y adquirió una personalidad propia, aun en los niveles de elaboración artística e intelectual más sofisticados.

7 Cuando los portugueses llegaron al Zandj en camino hacia la India, en 1498, quedaron profundamente impresionados por el tamaño y limpieza de las ciudades, la calidad de las casas y el lujoso buen gusto con que eran decoradas, tambien por la belleza y elegancia de las mujeres, que participaban de la vida social.

8 Sin embargo, dado que su interés primordial era el comercio con la India y luego el monopolio del tráfico mercantil, los lusitanos vieron en las ciudades zandj temibles competidores que debían ser eliminados: en 1500 atacaron y destruyeron Mozambique, y continuaron su obra con tal saña que, en medio siglo, habían destruido todas las ciudades de la costa oriental. Su objetivo era transferir todo ese activo comercio hacia las factorías que crearon. Pero no sólo no lo consiguieron, sino que su presencia significó un enorme retroceso económico y cultural para los pueblos afectados.

Véase: Somalia, Tanzania

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