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Sudáfrica
South Africa

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Historia

LOS PRIMEROS COLONOS HOLANDESES llegaron a Ciudad del Cabo (Cape Town) en 1652, más de un siglo y medio después que el navegante portugués Vasco da Gama cruzara el Cabo de Buena Esperanza. Los portugueses, interesados en la India, rehuyeron enfrentarse al pueblo khoikhoi, establecido en la región hacía más de mil años y hostil a los navegantes extranjeros.

2 Jan Van Rebeck fue el primer holandés que desafió la desconfianza de los khoikhoi. Desembarcó en Ciudad del Cabo y estableció un núcleo de colonización, cuyos cultivos y ganados abastecieron a los navíos de paso hacia Indonesia. En 1688, cerca de 600 agricultores estaban instalados en el lugar, dividiendo sus actividades entre la agricultura y la guerra contra los khoikhoi. Por constituir una tan pequeña minoría, los primeros colonos holandeses fueron extremadamente unidos y agresivos, dos características que marcaron a toda la cultura boer en el sur de Africa.

3 Los holandeses ampliaron las áreas bajo su control para obtener seguridad. Pero no eran colonos típicos, pues percibían un salario de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, no podían intercambiar productos con los nativos y debían entregar toda su producción a las tripulaciones. Paulatinamente entraron en conflicto con sus patrones de ultramar, quienes no admitían la ruptura de su monopolio ni la utilización de trabajo esclavo a fin de ampliar las plantaciones y la pecuaria. Los empresarios de Amsterdam consideraron que la captura de esclavos enriquecería a los colonos y los haría más independientes. Los boers ganaron la disputa y, hacia fines del siglo XVII, los llamados colonos libres o burghers eran mayoría. La población de origen europeo se dividió: unos continuaron vinculados al comercio con el exterior y otros fueron al interior, en busca de nuevas tierras.

4 Entre 1770 y 1840 hubo siete grandes guerras contra los "kafirs", denominación boer peyorativa de los africanos. En 1806, debilitado el imperio colonial holandés, los británicos se instalaron en Ciudad del Cabo. Londres no pretendía el control directo de las poblaciones nativas, sino su administración indirecta. Prefirieron por esto los acuerdos para intercambiar mercaderías, transformar a los líderes nativos en intermediarios y combatir la captura de esclavos. Entraron así rápidamente en choque con el esclavismo intransigente de los boers, quienes, para distinguirse de los colonos más recientes, comenzaron a llamarse a sí mismos afrikaaners. En 1834, cerca de 14.000 de ellos emigraron hacia el interior del continente, iniciando la great trek (gran marcha) que los llevaría al Transvaal, actual Orange y a Natal. Tratando de explotar sin interferencias externas el trabajo esclavo, los afrikaaners establecieron los estatutos del Transvaal en 1852 y de Orange en 1854.

5 Los británicos reconocieron la independencia de las dos regiones, pues la ocupación de nuevas tierras por los europeos contribuía a aumentar la seguridad de la ciudad de El Cabo. Los boers, por otra parte, tenían que comerciar necesariamente a través de los puertos que operaban los ingleses. Aunque la historia oficial minimiza la resistencia nativa, ésta fue extremadamente fuerte y organizada y costó un sinnúmero de vidas de nativos. En su expansión hacia el norte, los afrikaaners se enfrentaron con xhosas y zulúes. Estos últimos, dirigidos por Chaka, genio de la estrategia militar, bloquearon el avance de los colonos durante 50 años. Chaka se convirtió en el jefe de un gran imperio que se desmoronó, poco antes del great trek, por los problemas internos vinculados a la sucesión real y no por la presión exterior.

6 La coexistencia pacífica entre los boers y la Corona Británica terminó en 1867, cuando se descubrieron importantes yacimientos de oro y diamantes en el Transvaal. La comprobación de que la zona poseía un gran valor económico y estratégico indujo a Inglaterra a proponer una federación entre la provincia del Cabo y los dos estados libres. Los boers rechazaron la idea y estalló la guerra en 1899. Inglaterra contó con el apoyo de la mayoría de sus colonias, y los boers con el de Alemania. Después de tres años de guerra, con cerca de 50.000 afrikaaners muertos y el doble de confinados en campos de concentración, los boers se rindieron y aceptaron la tutela británica, manteniendo cierta autonomía para sus regiones. Con la victoria inglesa finalizó la hegemonía del capital agrario en Orange y Transvaal, y comenzó el auge de la minería.

7 Para los boers, las poblaciones nativas eran simples salvajes, que debían ser domesticados por la fuerza y sometidos al trabajo esclavo. La ideología de la superioridad "blanca" (*) y la discriminación racial era una exigencia del sistema de explotación agraria que practicaban. Su agricultura era poco lucrativa en comparación con los cultivos de los ingleses de El Cabo y Natal, de modo que necesitaban una mano de obra muy barata.

8 La mentalidad comercial y liberal de los británicos en cambio, consideraba la esclavitud como una traba para la creación de mercados de consumo. No dejaron por ello de establecer rígidas barreras, para impedir que los negros sudafricanos tuvieran posibilidades de ascenso económico y social. La legislación laboral desde 1809 dispuso severos castigos para el trabajador que resolviese cambiar de empleo. Con la Master and Servant Act, de 1843, y otros decretos posteriores, se convirtió en delito criminal la ruptura del contrato de trabajo.

9 Alrededor de 1850, los ingleses comenzaron a contratar trabajadores negros en los territorios de los actuales Mozambique, Lesotho, Botswana, así como indios y chinos. Estos trabajadores "importados" no podían venir con sus familias; su salario era mínimo y debían regresar a sus países de origen si perdían el empleo.

10 En 1894 se dictó una ley que obligaba a los africanos a pagar en dinero, un impuesto al trabajo, salvo que certificaran haber trabajado fuera de sus distritos de vivienda durante un cierto tiempo. Fue un procedimiento ideado para obligar a los nativos a trabajar por un salario muy inferior al de un trabajador de ascendencia europea. Otro tanto se dispuso para los campesinos: un impuesto anual, pagadero en dinero, el que sólo podían obtener vendiendo su fuerza de trabajo a los europeos. Las formas tradicionales de vida de los africanos fueron así destruidas y los salarios pudieron mantenerse bajos.

11 Cuando comenzó la explotación de las minas de oro y diamantes, los capitalistas europeos tuvieron que recurrir al trabajo de obreros blancos calificados. La mayoría de ellos eran ex agricultores boers que perdieron todo en la guerra. Otros llegaron de Europa atraídos por la "quimera del oro". Unos y otros, conocedores del funcionamiento del capitalismo industrial, plantearon exigencias económicas y reivindicaciones laborales. Los capitalistas prometieron ventajas a estos trabajadores blancos, siempre que se hiciesen cómplices de la explotación de la mano de obra negra.

12 En 1896, la denominada "colour bar "-barrera de color- estaba instaurada plenamente en el sector minero y en los núcleos urbanos de mayoría británica. En 1910, al aprobarse la Constitución de la Unión Sudafricana -federación de las provincias del Cabo, Natal, Orange y Transvaal-, los negros fueron privados del derecho al voto y a la propiedad de la tierra. En 1930, nueve décimos de las tierras cultivables estaban en poder de los europeos o sus descendientes.

13 A partir de 1910, la legislación segregacionista se fue extendiendo. La Native Labor Act impuso a los trabajadores urbanos un sistema de sumisión similar al vigente para los trabajadores de haciendas rurales. La Native Land Act, de 1913, destinó 7% del territorio nacional para los negros -los llamados "bantustanes"-, que albergaban 75% de la población del país. El 93% restante de las tierras fueron entregadas a los blancos, que representaban 10% de la población. En las superpobladas reservas negras predominó la agricultura de subsistencia, mientras que el resto de las tierras, en propiedad de los blancos, se explotó con procedimientos intensivos. Las primeras funcionaban como una reserva permanente de mano de obra barata. La Native Urban Act, de 1923, limitó drásticamente la posibilidad de que los negros se instalaran en ciudades consideradas como reductos blancos. Los movimientos de los negros fueron sometidos a un control absoluto.

14 Desde que Sudáfrica comenzó su camino hacia la independencia en 1934 hasta 1984, la participación política estuvo limitada a menos del 17% de los habitantes. Una reforma constitucional, en 1984, amplió la participación a los asiáticos -fundamentalmente indios- y mestizos "coloured". Los africanos negros, casi dos tercios de la población del país, permanecieron excluidos del derecho de votar.

15 El poder fue monopolizado por la minoría blanca desde tiempos coloniales. La economía blanca, hacia la Primera Guerra Mundial, se basaba en la complementación de la minería con la agricultura intensiva. La recesión posterior a la guerra empujó a las grandes empresas mineras a contratar negros, lo cual generó choques raciales entre los asalariados. La huelga de Rand, en 1922, fue duramente reprimida por el gobierno. La mayor parte de los huelguistas eran blancos pobres, descendientes de los boers. Frustrados por haber perdido la guerra y las tierras, sin posibilidades de acceder a la naciente estructura industrial del país, fueron atraídos por la propaganda ultranacionalista de la extrema derecha.

16 Los nacionalistas, triunfantes en las elecciones de 1924, junto a sus aliados del Partido Laborista -burguesía nacional urbana-, rompieron con la política económica liberal tradicional e impusieron el proteccionismo. Ambas medidas afectaron a las grandes compañías mineras y tuvieron por objetivo iniciar un proceso de industrialización interna.

17 El surgimiento de un capitalismo de estado promovido por los nacionalistas -que crearon siderurgias, construyeron vías férreas y produjeron energía eléctrica- posibilitó un rápido crecimiento del país, caracterizado por muchos como "milagro económico".

18 Hacia fines de los años 20 la euforia fue sustituida por una nueva crisis: cayó el precio del oro en el mercado internacional. La alianza entre nacionalistas y laboristas también entró en crisis. Para sobrevivir en el poder, los nacionalistas se apoyaron entonces en el otrora rechazado capital extranjero y conservaron el sistema de segregación racial, aval de la provisión de mano de obra barata. El arranque manufacturero que siguió trajo aparejado un mayor número de negros empleados en la industria que derivó en conflictos raciales. Una sociedad secreta, la Afrikaaner Bond -Hermandad Afrikaaner-, se convirtió en el reducto principal de la derecha blanca.

19 La recesión posterior a la Segunda Guerra Mundial repitió el fenómeno: los blancos pobres, amenazados por el desempleo, acrecentaron su racismo, con el eslogan "Gevaar K.K.K." "Cuidado con los negros, los indios y el comunismo" -(Kaffer, Koelie, Komunismus). En 1948, los nacionalistas accedieron nuevamente al gobierno y, a través de una avalancha de decretos y leyes, impusieron restricciones aún más duras a la población negra.

20 La primera organización política de los negros sudafricanos surgió en 1912; el Congreso Nacional Africano (ANC) creado por un grupo de egresados de escuelas dirigidas por misioneros. Entre los fundadores, varios tenían estudios y títulos obtenidos en universidades americanas o europeas. Los primeros líderes del ANC creyeron que los afrikaaners podrían ser convencidos de lo injusto de las leyes de segregación racial, y que los liberales anglófilos admitirían la coparticipación de los negros en la política. Tales ilusiones comenzaron a desmoronarse en 1920, cuando la huelga de 40 mil mineros negros. En 1921 se fundó el Partido Comunista Sudafricano, en su mayoría integrado por blancos.

21 En la década del 40 el ANC adoptó una estrategia de resistencia no violenta contra las leyes racistas. En 1955 se amplió el frente antirracista con la denominada Carta de la Libertad, que también fue suscrita por los movimientos de indios, mulatos, liberales y socialistas. La carta incluyó una radical denuncia del apartheid y reclamó su abolición, así como la redistribución de la riqueza.

22 La Liga de la Juventud, filial del ANC, desde 1943 impulsó un programa más agresivo. Sus dirigentes, Nelson Mandela y Oliver Tambo, alcanzaron progresivamente posiciones de dirección dentro del ANC.

23 En 1958, sectores discrepantes con la política multirracial del movimiento crearon el Congreso Panafricano (PAC), que en el año 1960 convocó a una manifestación en la ciudad de Sharpeville para protestar contra la ley que limitaba el movimiento de los trabajadores negros en áreas reservadas a los blancos. La represión de esa marcha produjo 70 muertos.

24 Después de ese incidente, el PAC, el ANC y el Partido Comunista fueron ilegalizados. La lucha sufrió un cambio radical. El Congreso Nacional Africano formó su brazo armado, el "Umkhonto we Sizwe" (la Lanza de la Nación), mientras el PAC organizó otro, el "Poqo" (Sólo Nosotros). En 1963, los principales dirigentes del ANC fueron detenidos; Nelson Mandela fue condenado a prisión perpetua y Oliver Tambo asumió la jefatura del movimiento en el exilio. La violencia de la represión gubernamental y la carencia de bases de apoyo en países vecinos -dominados por regímenes aliados de los afrikaaners-, impidieron a las guerrillas realizar progresos capaces de reclutar a grandes masas.

25 En 1963 un africano no podía votar, debía usar pases, no podía salir de ciertas zonas, podía ser detenido arbitrariamente, no podía pertenecer a un sindicato ni apoyar una huelga, no podía asistir a escuelas ni universidades con blancos; podía ser trasladado a otras zonas contra su voluntad, no tenía acceso a los servicios públicos, no podía realizar demostraciones públicas contra la segregación, etc. La vitalidad del sistema racista se debió entonces, en buena medida, al interés del capitalismo internacional por invertir en la región, atraído por el gran mercado de mano de obra barata. Las inversiones extranjeras, especialmente las norteamericanas, quintuplicaron su valor entre 1958 y 1957. La política proteccionista de los afrikaaners creó la infraestructura necesaria para la instalación de grandes industrias, cuyo fin fue desarrollar un polo industrial capaz de abastecer a toda el Africa austral.

26 Los años 60 vieron el aumento de la afluencia de trabajadores agrícolas negros a las ciudades. La miseria de los bantustanes, tierras malas de poca producción, y la ausencia de servicios y de asistencia provocaron un éxodo masivo. Esa afluencia afectó las expectativas de otros sectores urbanos, como los mulatos, que vieron amenazadas sus esperanzas de integración en la economía blanca.

27 En 1976, los marginados se rebelaron en los suburbios de Johannesburgo. La rebelión de los jóvenes de SOWETO -South West Township, barrio del sudoeste- hizo ver a los blancos que la crisis había llegado hasta las propias ciudades, donde hasta entonces se sentían seguros. Dependientes del uso de mano de obra negra -en 1970, 75% de quienes trabajaban en agricultura, minería o servicios eran negros; la participación de no blancos en empleos especializados se multiplicó por tres en 20 años; pero, a igual trabajo, los negros ganaban de 5 a 10 veces menos que los blancos-, la minoría gobernante propuso algunas reformas del "apartheid", con vistas a impedir nuevas explosiones sociales entre los trabajadores emigrados hacia las ciudades.

28 Entre otras reformas, el régimen de Pretoria declaró "Estados Independientes" a cuatro bantustanes: Transkei, Ciskei, Venda y Bophuthatswana, en un intento de impedir la migración interna de los desocupados. Ocho millones de personas fueron privadas así de su nacionalidad sudafricana y convertidos en extranjeros por decreto. Muy pocos países del mundo reconocieron a estos nuevos "Estados Independientes".

29 La independencia de Angola y Mozambique en 1975, y la de Zimbabwe, en 1980, modificaron radicalmente la situación en Africa austral. El Congreso Nacional Africano encontró allí -y en otros países de la Línea del Frente: Botswana, Tanzania y Zambia- su indispensable retaguardia. Sudáfrica, cuya economía era tres veces mayor que la de esos países independientes juntos, inició una campaña de desestabilización que incluyó la presión económica, el sabotaje, el apoyo a movimientos rebeldes y la invasión. Todo ello para obligarlos a negar apoyo al movimiento antiapartheid y bloquear los intentos de los nuevos países de escapar a la dominación sudafricana.

30 El punto principal del conflicto en el Africa austral estuvo en Namibia, una ex colonia alemana que Sudáfrica ocupó militarmente durante la Primera Guerrra Mundial, y que posteriormente anexó. En 1966 la ONU dispuso que Sudáfrica debía devolver la independencia a ese territorio, exigencia que continuaron haciendo la OUA y los países del Frente, pese a las maniobras dilatorias de Sudáfrica y las potencias occidentales. Hubo que esperar hasta el 21 de marzo de 1990 para que la independencia de Namibia se concretara.

31 Para la capacidad sudafricana de imponer su fuerza económica y militar en el sur de Africa fue esencial el apoyo que recibió de Estados Unidos. Aproximadamente 400 empresas norteamericanas tienen intereses en el país, y el capital y la tecnología estadounidenses son vitales para el desarrollo industrial y potencial militar sudafricanos.

32 Sudáfrica es, por otra parte, el mayor exportador mundial de platino, oro, manganeso, cromo y vanadio; el segundo de antimonio, diamantes, flúor y asbestos; y el tercero de titano, uranio y zirconio. Además, el país está ubicado en una región por donde circulan los navíos que transportan 70% del petróleo consumido en Europa y 30% del destinado a Estados Unidos. El nacionalismo extremo de los afrikaaners ha sido compatible con la integración del país al sistema económico occidental.

33 En la "era Reagan" Estados Unidos volcó todo el peso de su poder económico y militar para impedir un cambio revolucionario en Africa austral. En lo interno, Pieter Botha, primer ministro desde 1978 hasta 1989, impulsó leves reformas en el sistema segregacionista. Entre 1982 y 1984 impuso una reforma constitucional que otorgaba el voto a indios y mestizos, creando un parlamento tricameral, una cámara para cada grupo racial. Los negros seguían excluidos y su participación limitada al nivel local. La población no blanca mayoritariamente boicoteó la reforma, y se abstuvo de votar.

34 La economía sudafricana entró en 1983 en un período de recesión debido a la caída de los precios internacionales del oro, principal producto de exportación. Las dificultades económicas afectaron a la clase media blanca, hasta entonces protegida de cualquier empobrecimiento. En esa situación, los partidos racistas de extrema derecha multiplicaron sus votos.

35 La gradual liberalización del apartheid prometida por Botha encontró muchos oponentes. La represión contra los negros no disminuyó, y se complicó a causa de los enfrentamientos entre grupos tribales y políticos opuestos. En julio de 1985 el gobierno declaró 36 distritos en estado de emergencia. Hacia fines de 1986 los muertos superaban los 750 y varios miles de opositores estaban detenidos.

36 En Estados Unidos y Europa occidental la campaña antirracista creció mucho en esos años. Las presiones de la opinión pública obligaron a los gobiernos occidentales y a un nuúmero creciente de empresas y bancos de ese origen a limitar sus actividades en Sudáfrica. El Congreso norteamericano levantó el veto impuesto por Reagan a las sanciones económicas, obligando al cambio de su política de "compromiso constructivo" en la zona. La oposición política interna sudafricana creó un Frente Democrático Unido (UDF), que reunió a más de 600 organizaciones de masas actuando dentro de la legalidad.

37 Desde comienzos de 1988 el gobierno mostró mayor intransigencia frente a la oposición, y en febrero de ese año ilegalizó a todos los grupos que la componían. Los líderes religiosos contrarios al apartheid, entre quienes estaba el arzobispo negro Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz por su actividad contra la segregación racial, fueron detenidos. También la actividad sindical, dirigida por el Congreso de Sindicatos Sudafricanos (COSATU) fundado en 1985, fue reprimida por subversiva. En agosto de 1989, acorralado por una crisis interna de su partido -que gobernaba desde hacía 41 años-, Botha renunció. Lo sustituyó Frederik de Klerk, quien se manifestó a favor de un cambio en el sistema racista. En 1990 el país debía refinanciar una parte de su deuda externa de 12 mil millones de dólares y algunas modificaciones en su sistema segregacionista favorecerían las gestiones ante los organismos internacionales.

38 En setiembre de 1989 se efectuaron elecciones parlamentarias bajo estado de emergencia, vigente desde 1986. El Movimiento Democrático de Masas, coalición antiapartheid a la que adhirieron todas las organizaciones ilegalizadas, convocó a un paro general. Pese a las redadas y amenazas, tres millones de sudafricanos negros interrumpieron sus labores en la más grande jornada de protesta de la historia del país. El Partido Nacional conservó la mayoría parlamentaria.

39 Días después se realizaba la primera manifestación legal multitudinaria contra el apartheid desde 1959. La creciente movilización fue acompañada con represión y muertes. Pero incluso sectores cada vez más numerosos de la minoría blanca se integraron a las protestas.

40 La oposición reunida en la Universidad de Johannesburgo para una "Conferencia por un futuro democrático" en diciembre de 1989, acordó establecer el principio de "una persona, un voto" para cualquier negociación con el gobierno.

41 En febrero de 1990, de Klerk legalizó el Congreso Nacional Africano y otros grupos de oposición. Tras varios anuncios y otras tantas postergaciones, Nelson Mandela, el prisionero político más célebre y más antiguo -27 años preso- fue liberado el 11 de ese mes. Con ello se inició un período de negociaciones. Mandela, recibido por multitudes al ser liberado, recuperó su papel de líder de la mayoría negra, no libre de dificultades. Algunas de ellas tenían que ver con los enfrentamientos entre el ANC y los miembros de la organización zulú Inkatha, que no combatió el apartheid.

42 El ANC afirmó que el conflicto se planteaba entre quienes querían una Sudáfrica unida, democrática y no racista, y los que no aceptaban perder sus privilegios. La ultraderecha, apoyada en el temor de los blancos más pobres, defendía a ultranza la segregación racial.

43 En mayo de 1990, Mandela anunció un acuerdo entre el ANC y el gobierno para poner fin a la violencia y normalizar la vida política. Llamó a la comunidad internacional a mantener las sanciones económicas y otras formas de presión sobre el gobierno sudafricano. Sectores de la oposición de izquierda anunciaron su rechazo a las conversaciones con el gobierno, aduciendo que aplazaban la lucha y un cambio más radical. La policía blanca, cuyos hábitos represivos no se modificaron, involucrada en la formación de escuadrones de la muerte, contribuyó a aumentar la incertidumbre de un final pacífico para el sistema del apartheid. El gobierno renunció a la creación de bantustanes -habían llegado a ser diez-, abolió la segregación racial en los hospitales, en mayo de 1990, y en todos los lugares públicos seis meses después. En diciembre volvió al país Oliver Tambo, presidente del ANC en el exilio, luego de más de 30 años.

44 A mediados de abril de 1991, la Comunidad Europea (CE) comenzó a estudiar el levantamiento del bloqueo económico y puso como plazo el 30 de junio para iniciar la democratización. Ese mismo día, el gobierno abolió la ley de registro de la población y la ley de tierras, que prohibía la propiedad a los negros. De Klerk prometió simultáneamente iniciar negociaciones por una nueva Constitución. Estados Unidos se adelantó y levantó el bloqueo. La CE tenía intenciones de hacer lo propio, pero Dinamarca se opuso junto con España, que había recibido la visita de Mandela, y vetaron la iniciativa.

45 Paralelamente estalló el escándalo "Inkathagate", al revelarse el apoyo dado por el gobierno a los zulúes, en dinero y entrenamiento militar, lo que puso en duda las intenciones del oficialismo.

46 Los enfrentamientos entre el ANC y el Inkatha cobraron 5.000 muertos desde 1986. El ANC dejó las armas en agosto de 1990, pero los choques recrudecieron en junio de 1991. A fines de julio, de Klerk separó de sus cargos a los ministros de Defensa e Interior. En octubre, a pesar del acuerdo firmado el mes anterior entre los dos grupos y el gobierno, se registraron más muertes.

47 El Frente Nacional Afrikaaner (NFA) intentó constituir un Estado blanco independiente. En enero unos tres mil militantes armados de la organización hiceron una demostración de fuerza frente al World Trade Center, donde se realizaban las negociaciones.

48 Un informe de la Comisión de Derechos Humanos registró 9.352 muertos por la violencia política en el período 1990-93.

49 El Inkatha, el NFA y el Partido Conservador se apartaron de las conversaciones por la Constitución y resolvieron boicotear el proceso electoral. El "presidente" del Transvaal Lucas Mangope declaró que se uniría al boicot, en medio de una huelga de funcionarios públicos. De inmediato se iniciaron protestas callejeras. Simultáneamente el neonazi Viljoen ordenó al Movimiento de Resistencia Afrikaaner invadir Bophuthastwana en ayuda de Mangope. La resistencia de civiles negros y fuerzas locales los obligaron a retirarse. Mangope fue depuesto y el ejército sudafricano tomó el control. Hubo 50 muertos y 300 heridos. Días después Viljoen decidió incorporarse al proceso electoral con el recién creado Frente de la Libertad.

50 Mientras tanto, Inkatha boicoteaba los actos del ANC y protagonizaba duros enfrentamientos con los seguidores de Mandela. Su líder Mangosuthu Buthelezi intentó mantener el control de otro bantustán, también en Natal. No lo consiguió, pero sí logro el reconocimiento constitucional del rey de los zulúes Goodwill Zweletini, de modo que aceptó participar en las elecciones.

51 En octubre la ONU levantó las sanciones contra el régimen sudafricano. Estados Unidos inmediatamente le retiró las restricciones financieras.

52 La Constitución provisional creó una Asamblea Nacional de 400 miembros y un senado de 90. El presidente, con menos poderes que el primer ministro, sería electo por la Asamblea por un período de cinco años. Se estableció una nueva división territorial de nueve provincias, cada una con su gobernador y legislatura, a las que se incorporaron los diez bantustanes, que fueron abolidos.

53 Se creó una Fuerza Nacional de Mantenimiento de la Paz en la que convergieron la Fuerza de Defensa de Sudáfrica y los guerrilleros del brazo armado del ANC y el PAC.

54 Las primeras elecciones multiétnicas de la historia sudafricana se celebraron entre el 26 y el 29 de abril de 1994. Votó el 87% de los habilitados. El ANC obtuvo 63% de los sufragios, el NP de de Klerk 20%  e Inkatha 10%. La derecha, con su Frente de la Libertad, obtuvo 2% de las bancas.

55 El Gobierno de Unidad Nacional integró miembros del NP e IFP. El ministro de Economía y el gobernador del Banco Sudafricano de Reserva del gobierno anterior permanecieron en sus cargos.

56 Desaparecidas las barreras del apartheid, permanecieron las económicas y culturales. Los trabajadores negros ganaban nueve veces menos que los blancos, y la desocupación era respectivamente del 33 y 3%. La mortalidad infantil entre los negros era de 53%, mientras que entre los blancos de 1%.

57 Entre las medidas a aplicar al inicio de su gobierno, Mandela propuso la atención sanitaria gratuita para los niños menores de seis años y las mujeres embarazadas, la puesta en marcha de una dieta básica para los niños en edad escolar y la electrificación de 350 mil viviendas. Prometió la creación para antes de 1999 de 2,5 millones de empleos y un millón de viviendas.

58 La implementación del Programa de Reconstrucción y Desarrollo avanzó lentamente en 1995 debido a limitaciones financieras y burocráticas. Se estableció por ley un nuevo marco para la educación. En octubre se anunció que 3,5 millones de personas tendrían acceso a servicios de agua en los próximos 18 meses. El primer presupuesto totalmente elaborado por la unidad nacional adjudicó 47% a servicios sociales, la educación recibió 26%, la inversión en viviendas se duplicó y se redujo el gasto militar. Una ambiciosa reforma agraria fue puesta en marcha por el ministro Derek Hanekom, un experto en el tema.  Se aprobó un acta de relaciones laborales que garantizó el derecho de huelga y creó foros de discusión por lugar de trabajo. La conflictividad laboral fue muy inferior a la de años anteriores.

59 En enero el ANC negó la inmunidad garantizada antes de las elecciones a dos ex miembros del gabinete y a 3.500 policías, que debieron ser investigados por la Comisión de Verdad y Reconciliación. El juicio de un ex coronel de la policía por 121 asesinatos, secuestros y fraudes, aportó nuevas evidencias del fomento policial a la violencia política durante el régimen anterior. Prominentes líderes del Inkatha aparecieron implicados en pagos a la policía de seguridad. Se publicó un informe de la comisión Goldstone al presidente de Klerk en 1994, que reiteraba todos estos cargos. En junio el vice secretario del IFP fue arrestado por asesinatos cometidos en 1987.

60 Las huelgas y acusaciones de racismo en la policía llevaron a la renuncia del jefe de la fuerza. Su sucesor George Fivaz propuso reformas, entre ellas la desmilitarización. La preocupación por el aumento de la criminalidad creció. No obstante, la nueva Corte Constitucional abolió la pena de muerte.

61 La unidad nacional sufrió tensiones internas, sobre todo al acercarse las elecciones locales de noviembre. Inkatha se retiró del Parlamento y la Asamblea Constitucional por entender que el gobierno pretendía establecer su absoluta hegemonía. El ANC a su vez acusó al IFP de promover la secesión de KwaZulu/Natal, amenazó cortar el suministro de fondos a la región y envió fuerzas militares y policiales a la provincia. De todas formas la violencia política se redujo en Natal: a mediados de 1995 se producían 70 muertes por mes, mientras que antes de las elecciones esa cifra llegaba a los 300.

62 Las elecciones locales de noviembre de 1995 fueron favorables al ANC en todo el país, a excepción de Western Cape y Natal. En mayo de 1996 el PN abandonó el gobierno de unidad para pasar a la oposición.

 

 

 

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