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Siria
Suriyah

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Historia

EN LA ANTIGÜEDAD, SIRIA era el nombre genérico de la región comprendida entre la península de Anatolia, Turquía y el Sinaí. El dominio de ese territorio fue un objetivo constante de las antiguas civilizaciones, desde los egipcios, que lo consideraban la puerta de entrada a su país, hasta los persas, que veían en él un puente hacia el imperio universal que proyectaban. En la parte central de sus costas se desarrolló, entre los siglos XII y VII a.C., la civilización fenicia, una sociedad de marinos y comerciantes que, sin preocuparse por la expansión territorial -ni siquiera por la unificación política: las ciudades fenicias siempre fueron independientes, aunque una u otra ejerciese temporalmente cierta hegemonía sobre las demás-, crearon la primera economía mercantil del planeta. Entre las realizaciones de los fenicios se cuentan la invención del alfabeto y de embarcaciones adecuadas al mar abierto, la fabricación de cerámicas y tejidos, la ampliación y sistematización de los conocimientos geográficos y la primera circunnavegación de Africa. La difusión de esos elementos por todo el ámbito mediterráneo es el origen de lo que luego se llamaría "civilización occidental", cuyos principales exponentes fueron los griegos.

2 Luego de la muerte de Alejandro Magno, el enorme imperio se dividió y Siria se convirtió en el centro del estado seléucida (por Seleuco, general de Alejandro), que se extendía hasta la India. En el período romano, ya perdida la parte oriental ante el avance de los partos, la provincia de Siria fue una frontera constantemente agitada por las guerras.

3 La arabización del territorio fue llevada a cabo por los califas Ummaia, que hicieron de Damasco (Dimashq) la capital del Imperio (ver historia de Arabia Saudita), entre los años 660 y 750, y sentaron las bases de un fuerte sentimiento nacional. Al derrotar a los Ummaias, los Abbas, trasladaron la capital a Bagdad (Baghdad), donde los nuevos califas contaban con mayor apoyo. Si bien mantuvo su importancia económica y cultural, la pérdida de peso político de Damasco fue considerable y se tradujo en el siglo XI en la casi indiferencia con que los califas de Bagdad recibieron la invasión de los cruzados. La defensa quedó a cargo de los emires locales; sus divisiones y rivalidades internas justificaron el triunfo y el sustento durante casi 200 años de una fuerza cristiana reducida, alejada de sus bases de apoyo.

4 Los egipcios inician en el siglo XIII, el proceso de expulsión de los cruzados. Eso hizo de Siria una virtual provincia egipcia, teatro del enfrentamiento con los invasores mongoles y tártaros. En el siglo XVI los egipcios perdieron definitivamente el dominio del país que pasó a estar controlado por el imperio otomano.

5 Entre las herencias dejadas por los cruzados se cuenta el fortalecimiento de las comunidades cristianas en la región, especialmente los maronitas, que servirían de pretexto para las injerencias europeas a partir del siglo XVII. Cuando el jedive de Egipto Muhammad (Mehemet) Alí conquistó Siria en 1831, los pesados impuestos y el servicio militar causaron una rebelión popular en la que participaron cristianos y musulmanes. Las potencias europeas invocaron las medidas represivas contra los cristianos como pretexto para intervenir. Detuvieron así la ofensiva de Alí y delegaron a los franceses la "protección de los cristianos sirios". El proceso culminó con la retirada total de las fuerzas egipcias en 1840, la restauración del dominio otomano y la aceptación por los sultanes turcos de que se instalasen misiones y colegios cristianos subvencionados por los europeos.

6 En 1858, los cristianos maronitas, organizados en comunidades que se habían ido concentrando en la región montañosa entre Damasco y Jerusalén, rompieron con su clase dominante, eliminando el sistema feudal de tenencia de la tierra. Sus vecinos musulmanes, en particular los drusos, decidieron reprimir el movimiento antes de que se extendiese. Crearon un conflicto que culminó con las llamadas "masacres" de junio de 1860. Un mes después desembarcaban en Beirut, para "proteger" a los cristianos, tropas francesas que obligaron al gobierno turco a crear una provincia separada, el "Pequeño Líbano"; la provincia debía ser gobernada por un cristiano -nombrado por el sultán pero con la aprobación de las potencias europeas-, tener un cuerpo de policía propio, y en su territorio quedaban abolidos los privilegios feudales. Un conflicto social fue transformado así en enfrentamiento de grupos confesionales, colocando a los cristianos del "Pequeño Líbano" en condiciones de total preeminencia con relación a la población musulmana local.

7 La proliferación de instituciones de enseñanza europea generó el desarrollo de elites intelectuales permeables a las propuestas de los movimientos nacionalistas, en particular los alemanes e italianos en busca de la unificación nacional, y los balcánicos o polacos, en lucha por su independencia. Buena parte de estos intelectuales se hicieron portavoces de un auténtico nacionalismo árabe, convirtiendo a Siria en polo de irradiación.

8 Por ese motivo, al estallar la rebelión árabe durante la Primera Guerra Mundial (ver historia de Arabia Saudita, Jordania e Irak), el emir Faisal -hijo del jerife de la Meca- condujo su ejército de beduinos hacia Damasco, para controlar el foco de agitación política árabe. Faisal fue proclamado rey de Siria, sin conocer las intenciones franco-británicas, expresadas en el acuerdo Sykes-Picot, por el cual se dividían la media luna fértil del siguiente modo: Siria (con el Líbano) correspondía a Francia; mientras Inglaterra se quedaba con Palestina (incluida Jordania) e Irak.

9 En 1920, Francia ocupó militarmente el país, obligando a Faisal a retirarse. Dos meses después Siria fue dividida en cinco Estados: Gran Líbano (agregando otras regiones a la provincia del "Pequeño Líbano"), Damasco, Alepo, Djabal Druzay Alawis (Latakia). Las cuatro últimas volvieron a unirse en 1924.

10 Hasta 1932 el país vivió en relativa tranquilidad, en ese año fueron elegidos el presidente y el parlamento, pero Francia dejó clara su intención de no permitir una gran autonomía interna. Esto generó enfrentamientos que en 1936 cesaron con un acuerdo donde los franceses reconocieron la justicia de los reclamos, el principal de los cuales era la reunificación con el Líbano. El gobierno de Francia nunca ratificó el acuerdo, lo que provocó más agitación que culminó en 1939 con la renuncia del presidente sirio y la suspensión de la Constitución de 1930, en Siria y Líbano, por parte de la administración francesa.

11 En 1941 fuerzas de Francia libre e Inglaterra ocuparon la región para desplazar a los colaboracionistas con el nazismo. Dos años después fueron elegidos presidentes Chikri Al-Quwatli en Siria y Bechara Al-Kuri en Líbano. Pero cuando este último propuso eliminar de la Constitución las cláusulas relativas al mandato francés, las tropas de este país lo tomaron prisionero junto con su gabinete. Comenzaron enfrentamientos internos en ambos estados, sumados a presiones británicas sobre el ejército francés, que finalizaron en marzo de 1946, cuando la ONU ordenó la retirada de las fuerzas europeas -que sólo terminó en 1947- y determinó el fin del mandato francés.

12 Con la independencia total estallaron los problemas sociales heredados del colonialismo. En 1948 fuerzas sirias lucharon contra la partición de Palestina y en 1956 se solidarizaron con Egipto, agredido por Israel, Francia y Gran Bretaña, al nacionalizar Nasser el canal de Suez.

13 En 1958 Siria integró la República Arabe Unida, junto con Egipto. El ambicioso proyecto unificador de Nasser fracasó en 1961 y diez años más tarde volvió a ser impulsado, esta vez con mayor elasticidad en cuanto a los vínculos entre sus miembros, en la Federación de Repúblicas Arabes, de la cual también participó Libia.

14 En 1963 una revolución popular llevó al poder al Partido Baas Arabe Socialista, fundado en 1947 por el militante nacionalista Michel Aflaq de origen cristiano. En noviembre de 1970 el general Hafez al-Assad asumió el poder e inició un movimiento de renovación, introduciendo reformas en las estructuras económicas y sociales. El Quinto Congreso Regional del Partido -el Baas considera que los países árabes son "regiones" de la Nación Arabe- nombró a Assad secretario general y propuso "acelerar las etapas hacia la transformación socialista en los diferentes campos". Esta orientación fue institucionalizada en la nueva Constitución, aprobada en 1973.

15 Siria participó activamente en las guerras árabe-israelíes de 1967 y 1973, durante las cuales las fuerzas judías ocuparon la meseta del Golán. Integró junto con Argelia, Yemen y la OLP, el Frente de la Firmeza, que se opuso a la política norteamericana en la región y a los acuerdos de Camp David (ver Egipto). Sus tropas compusieron la mayor parte de la Fuerza Arabe de Disuasión, que en 1976 intervino para evitar una partición del Líbano.

16 En 1978, en virtud de un acercamiento de la fracción siria e iraquí del Partido Baas, se avanzó hacia la creación de un estado único, pero el proyecto fracasó al intentar unificar las dos ramas del Baas. A fines de 1979 la rama siria del Baas censuró a los Hermanos Musulmanes (integristas islámicos de derecha) tachándolos de "agentes sionistas".

17 Los enfrentamientos posteriores entre los miembros de la Hermandad y las fuerzas gubernamentales sirias constituyeron uno de los más serios problemas internos del régimen de Hafez al-Assad.

18 El gobierno estableció la pena capital para los autores de actos de sabotaje y concedió a los miembros de la Hermandad un plazo, hasta el 7 de setiembre de 1980, para entregarse sin ser alcanzados por los efectos de la ley. Se dijo que unos mil integrantes del movimiento se habían rendido y que muchos habían atribuido responsabilidades -provisión de armas, entrenamiento, etcétera- a los gobiernos de Irak y Jordania.

19 Frente a las críticas de otros sectores de la oposición, -que expresaron la convicción de que la Hermandad Musulmana deseaba instaurar un régimen islámico reaccionario, al lado del cual el gobierno de Assad resultaba ciertamente preferible-, en 1980 varias facciones sunnitas formaron el Frente Islámico Unico, que emitió un manifiesto favorable al pluralismo democrático y al respeto a las minorías religiosas.

20 Los atentados de la Hermandad continuaron. En 1982 el gobierno lanzó una ofensiva a cargo del ejército; miles de miembros de la Hermandad murieron y el gobierno sirio acusó a Irak de haber armado a los rebeldes. En abril fue clausurada la frontera entre ambos países. A ello contestó Irak con el cierre del oleoducto que parte de Kirkuk y llega al puerto sirio de Banias.

21 En 1980 se produjo una alianza entre Arabia Saudita, Irak y Jordania. El enfrentamiento entre este grupo y Siria se agravó al comenzar la guerra entre Irán e Irak. El gobierno sirio reprochó a Irak haber desencadenado el conflicto, y "desviar la atención del problema central de la región", o sea, de la cuestión palestina. A fines de ese año, aumentaron las tensiones entre Jordania y Siria, acusada la primera de apoyar a la Hermandad, poniendo a ambos estados al borde de la guerra. Las gestiones del príncipe saudita Abdalla Ibn Abdul-Aziz evitaron el conflicto.

22 En 1981 estalló en el Líbano la "crisis de los misiles" al intentar las tropas de la Falange Cristiana extender su autoridad a la ciudad libanesa de Zahde. Una Fuerza Arabe de Disuasión -organizada y comandada por Siria- intentó impedir este avance. Siria instaló en el Líbano misiles soviéticos tierra-aire SAM-6, lo que provocó la reacción israelí. La crisis finalmente fue superada, pero en 1982 Israel invadió el Líbano, y destruyó las bases de misiles sirios. El gobierno de Damasco mantuvo sus fuerzas -estimadas en 30 mil efectivos- en territorio libanés, condicionando su retirada a la previa evacuación de todas las tropas israelíes.

23 A mediados de 1983 se produjo una seria crisis entre las autoridades sirias y la dirección de la OLP, lo que impulsó a Siria a apoyar intensamente a los grupos palestinos opuestos al liderazgo de Yasser Arafat. La caída del precio del petróleo agravó aún más los problemas económicos generados por la guerra, lo cual obligó al gobierno, en 1984, a implantar una férrea política de austeridad, que se manifestó en un control estricto de las actividades financieras, un cierre de las fronteras para el tráfico ilegal -hasta entonces tolerado- de mercancías, y una reducción sustancial del gasto público. En 1985 el contrabando desde el Líbano se redujo 90% y se contuvo el déficit en la balanza de pagos.

24 En 1985, Al-Assad renovó por siete años su mandato al frente del gobierno. En esas elecciones obtuvo 99,8% de los votos (porcentajes similares obtuvo en 1971 y 1978). A pesar de esto, en 1987 se produjo una crisis política que obligó a renunciar al primer ministro, Abdul Rauf al-Kassem, acusado de corrupción. El 1º de noviembre Mahmoud Az-Zoubi, presidente de la Asamblea del Pueblo, fue elegido primer ministro.

25 En abril de 1987 se realizó un encuentro cumbre de los países árabes, en el cual la mayoría intentó un alineamiento de Siria, a cambio de apoyo económico, condenando a Irán por la prolongación de la guerra. Siria no modificó su postura frente a Irán, vetando al mismo tiempo una moción de reingreso de Egipto a la Liga de Países Arabes.

26 En octubre de 1986 el gobierno británico acusó a Siria de haber apoyado la realización de un atentado terrorista contra un avión israelí, en el aeropuerto de Londres. En noviembre, la mayoría de los países de la Comunidad Económica Europea rompieron relaciones diplomáticas con Siria, si bien algunos de ellos no compartían la medida. En julio de 1987 todos los gobiernos de la CEE, menos el británico, reanudaron sus relaciones con Siria, debido a la decisión de su gobierno de quitar apoyo al Consejo Revolucionario de Al-Fatah, una organización palestina opuesta a Yasser Arafat. En mayo de 1990 Siria restableció sus relaciones diplomáticas con Egipto. Algunos observadores atribuyeron esta circunstancia a la disminución del apoyo militar de la URSS a Damasco.

27 Cuando Irak invadió Kuwait, Siria se alineó rápidamente con la alianza antiiraquí y envió tropas a Arabia Saudita. Las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos mejoraron notoriamente. En el marco de la crisis, Siria aumentó su influencia en el Líbano y logró fortalecer en ese país un gobierno aliado y desarmar a la mayoría de las milicias autónomas.

28 El 29 de abril de 1991, el presidente sirio Hafez al-Assad, después de reunirse en Damasco con el presidente iraní, Akbar Ashemi Rafsanjani, anunció que mantendría la presencia armada de su país en el Líbano. La medida contó con el apoyo del Hezbollah (Partido de Dios) y de los Guardias Revolucionarios (fundamentalistas iraníes).

29 En ese mismo mes, Siria participó de la conferencia por la Paz en Oriente Medio realizada en Madrid bajo los auspicios de los Estados Unidos y la Unión Soviética. Siria acompañó la propuesta de negociar con Israel sobre la base de las declaraciones 242 y 338 de la ONU que condenan la ocupación de territorios por parte de ese país. Los países árabes sostenían la premisa de "paz por territorios", rechazada por Israel.

30 En mayo de 1991 Siria y Líbano firmaron un acuerdo de cooperación por el cual Siria reconoció a Líbano como un Estado independiente y separado, por primera vez desde que ambos países lograron independizarse de Francia.

31 El 2 de diciembre de 1991, el presidente Hafez al-Assad fue reelegido por cuarta vez con 99,98% de los votos. Su candidatura fue la única presentada. Quince días más tarde, por un acuerdo con organizaciones internacionales de derechos humanos, el gobierno sirio anunció el perdón para 2.800 prisioneros políticos, miembros de la Hermandad Musulmana.

32 Durante 1992, el gobierno abolió la pena de muerte y autorizó a unos 4 mil judíos a emigrar. Al producirse la firma de los acuerdos de paz entre la OLP e Israel, en setiembre de 1993, Siria reiteró su postura favorable a una negociación global de la paz en la región y exigió la retirada israelí de todos los territorios ocupados para llevar adelante las conversaciones.

33 Poco tiempo después, Al-Assad afirmó que apoyaba el uso de la violencia para la liberación de los territorios ocupados, en clara referencia al movimiento de resistencia Hamas, lo que provocó el rechazo del gobierno norteamericano. Esta tensión no favorecía al gobierno sirio, que se había beneficiado con el apoyo brindado a la coalición anti-iraquí en la Guerra del Golfo.

34 En efecto, en 1992, el PIB creció 7% y las exportaciones de petróleo y derivados totalizaron 2 mil millones de dólares. Gracias a una legislación que concedía exenciones impositivas y aduaneras, para 1993 se habían iniciado casi mil proyectos de inversión por un monto de 2.500 millones de dólares.

35 En diciembre de 1991, al-Assad fue reelegido por cuarta vez, con 99,98% de los votos emitidos, en comicios en los que fue el único candidato. Ese mismo mes, el gobierno anunció el perdón para 2.800 presos políticos, miembros de los Hermanos Musulmanes.

36 En 1992, el gobierno abolió la pena de muerte y autorizó a unos 4.000 judíos a emigrar. En el plano económico, el PIB creció 7% y las exportaciones de petróleo y derivados totalizaron 2 mil millones de dólares. Una nueva legislación favoreció las inversiones en el sector privado, las que crecieron significativamente entre 1991 y 1993.

37 Siria se mantuvo alejada de las primeras etapas del proceso de paz en la región, que permitió la instauración de la autonomía limitada para Palestina y la firma de los acuerdos entre Israel y Jordania en julio de 1994. En enero tuvo lugar un encuentro "histórico" entre el presidente estadounidense Bill Clinton y al-Assad en Ginebra y, en setiembre, el canciller sirio fue entrevistado por primera vez por la televisión israelí. No obstante, Damasco mantuvo su negativa a negociar oficialmente con Israel, a causa del asesinato de 29 palestinos en Hebrón, perpetrado por un colono israelí en febrero.

38 La muerte de Basel al-Assad, hijo mayor y supuesto sucesor del presidente sirio, aumentó la incertidumbre en torno al futuro político del país. En agosto, el gobernante Frente Nacional Progresista ganó las elecciones generales, pero la participación fue de sólo 49% de los ciudadanos habilitados para votar.

39 En junio de 1995, en negociaciones oficiales, Israel y Siria estuvieron a punto de obtener un acuerdo que hubiera devuelto a Siria la meseta del Golán, ocupada por las fuerzas israelíes en 1967. Sin embargo, dicho acuerdo no se concretó, porque el gobierno israelí pretendía mantener indefinidamente una presencia militar limitada. En octubre, una emboscada tendida por guerrilleros de Hezbollah a tropas israelíes en el sur de Líbano volvió a complicar las negociaciones entre ambos estados. A mediados de 1996 el presidente al-Assad participó con otros gobernantes de la región en los intentos de coordinar una estrategia común de los países árabes para negociar con Israel.

40 Paralelamente, al-Assad se preocupó de afianzar las relaciones con Egipto y los países del Golfo, mientras proseguía su política de estímulo al sector privado de la economía siria. Fueron abiertos al capital privado sectores clave de la economía, como la generación de electricidad, la producción de cemento y la fabricación de medicamentos.

 

 

 

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