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Congo, Rep. Dem.
République Démocratique du Congo

Sinopsis | Historia | Estadísticas | Mapa |

  
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Historia

ZAIRE YA CONTABA CON DIEZ SIGLOS de historia política (ver cuadro en Angola:"Los Reinos Bantúes del Congo") cuando el europeo medio tuvo conocimiento de su existencia por la difusión periodística de las exploraciones del Dr. Livingstone, entre 1840 y 1870. En 1876 el rey de Bélgica, Leopoldo II, fundó la Asociación Internacional Africana (luego del Congo), organización privada que financió las expediciones del periodista y aventurero Henry M. Stanley, quien en pocos años consiguió firmar más de 400 tratados de comercio y/o protectorado con jefes locales de las orillas del río Congo. A partir de esos acuerdos y de las factorías belgas instaladas en la desembocadura del río, se montó un sistema de explotación del país, que fue oficialmente consagrado por la Conferencia de Berlín. Esta reconoció el "Estado Libre del Congo" como propiedad personal del rey Leopoldo, cuya Compagnie du Katanga, frenó la expansión hacia el norte del colonialista inglés Cecil Rhodes.

2 La población congolesa fue sometida a formas extremas de explotación, que no se modificaron cuando el estatuto del territorio fue cambiado, en 1908, por el de colonia belga. La fuerza militar fue constantemente empleada para someter la resistencia anticolonial y proteger la próspera minería de cobre y otros metales en Katanga.

3 Sólo en 1957 algunas medidas liberalizadoras permitieron el surgimiento de partidos políticos africanos. Se creó un sinnúmero de movimientos de base tribal que trataron de capitalizar el descontento. El Movimiento Nacional Congolés, dirigido por Patrice Lumumba, planteó los problemas a nivel nacional, contrarrestando las tendencias secesionistas y levantando banderas independentistas.

4 En 1959, la represión policial a un mitin político pacífico desencadenó sangrientos episodios de enfrentamiento interracial. El rey belga Balduino intentó calmar los ánimos prometiendo una próxima independencia. Los colonos blancos respondieron con nuevas olas de terror. Finalmente la independencia fue proclamada en 1960, con Joseph Kasavubu como presidente y Lumumba como primer ministro. A los pocos días Moisés Chombé, entonces primer ministro de Katanga, inició un movimiento secesionista.

5 Bélgica envió paracaidistas y las Naciones Unidas intervinieron con una "fuerza de paz". Kasavubu orquestó un golpe de Estado, entregó a Lumumba a los mercenarios belgas que defendían a los katangueses y el líder de la causa independentista fue asesinado. La guerra civil continuó hasta 1963. La secesión no se consumó, pero en contrapartida Chombe, defensor de los intereses neocolonialistas, fue nombrado primer ministro. Con ayuda de mercenarios, paracaidistas belgas y apoyo logístico norteamericano, Chombe derrotó a las fuerzas revolucionarias. En 1965 fue obligado a renunciar por Kasavubu y éste a su vez fue derrocado poco después por el comandante del Ejército, Joseph Desiré Mobutu, considerado el hombre adecuado para imponer el orden por las trasnacionales que operaban en el país.

6 Proclamando una doctrina de "autenticidad africana", Mobutu cambió el nombre del país por el de Zaire y el suyo por el de Mobutu Sese Seko. La nacionalización del cobre decretada en 1975 favoreció a la burguesía nacional y a la burocracia estatal.

7 Aunque estas medidas suscitaron algunos roces con la diplomacia norteamericana, en el marco de la "guerra fría" Mobutu se prestó a ser un aliado de Washington en la región.

8 Así, Zaire alojó y apoyó al llamado Frente Nacional de Liberación de Angola (FLNA) para combatir al MPLA de Agostinho Neto. Mobutu estimuló, además, a grupos secesionistas en la provincia petrolera angoleña de Cabinda. Tropas zairenses pelearon contra los angoleños, en alianza implícita con las fuerzas sudafricanas.

9 Mientras tanto, en Zaire prosiguió la lucha guerrillera en el interior. Las grandes ofensivas desencadenadas en 1978 y 1979 por el Frente de Liberación Congolés pudieron ser contenidas por la intervención de paracaidistas franceses y belgas, y tropas marroquíes y egipcias, apoyadas logísticamente por los Estados Unidos.

10 Gracias a las presiones internacionales, a fines de 1977 se organizaron elecciones parlamentarias y se dio algún poder al nuevo cuerpo legislativo. Ello distrajo la atención internacional de la represión contra estudiantes e intelectuales en las ciudades, el establecimiento de campos de concentración para los opositores y el trato brutal a los refugiados que volvieron acogiéndose a la "amnistía" decretada en 1979.

11 Zaire era entonces el mayor exportador mundial de cobalto, el cuarto productor de diamantes y se ubicaba entre los diez mayores productores del mundo de uranio, cobre, manganeso y estaño. El cobalto utilizado por la industria aeronáutica y espacial de Estados Unidos provenía en su mayor parte de Zaire. Pero la corrupción imperante en la administración llevó a la economía a una situación grave, con altos índices de desempleo.

12 En los años 1980-1981, las grandes potencias occidentales decidieron intervenir para garantizar el control de los importantes yacimientos minerales estratégicos del país. El Fondo Monetario Internacional (FMI) acudió en ayuda de Zaire, que renegoció la deuda externa, imponiendo también drásticas medidas para forzar un mínimo de moralización interna. La economía de Zaire quedó de hecho bajo el control directo del FMI, cuyos técnicos instalados en Kinshasa comenzaron a supervisar personalmente toda la contabilidad del país.

13 Hacia fines de 1982 las estadísticas comenzaron a mostrar índices positivos, lo que trajo alivio a los acreedores internacionales y a los inversores europeos, aunque para los zairenses la situación empeoró, por las fuertes medidas de austeridad impuestas por el FMI.

14 En abril de 1981, el entonces primer ministro Nguza Karl i Bond abandonó el cargo y pidió asilo en Bélgica, denunciando las arbitrariedades del presidente Mobutu, al tiempo que se presentaba frente a europeos y norteamericanos como una "alternativa decente" ante la corrupción imperante en Zaire.

15 En las elecciones de julio de 1984, Mobutu obtuvo 99,16% de los sufragios. En febrero de 1985, Zaire firmó un pacto de seguridad con Angola, destinado a mejorar las relaciones que se habían deteriorado a fines de la década anterior, por el apoyo zairense al FNLA y la actuación del Frente de Liberación Congolés desde territorio angolano.

16 Menos éxito tuvo la iniciativa que Mobutu presentó en julio de 1984 para crear una "Liga de Estados del Africa Negra", claramente destinada a rivalizar con la Liga Arabe. La propuesta fue rechazada por todos los gobiernos progresistas del continente.

17 El gobierno de Angola denunció que 15 millones de dólares de ayuda encubierta para el FLNA fueron canalizados por la Administración Reagan a través del régimen zairense, siendo el país centroafricano un verdadero depósito de armas para el Frente.

18 En junio de 1989, Mobutu obtuvo, en el curso de una visita a Washington, un préstamo del Banco Mundial por 20 millones de dólares. Mobutu había llegado a Washington precedido por una importante victoria diplomática: haber sido el anfitrión, en su ciudad natal, Gbadolite, de la histórica reunión en la cual el presidente de Angola, Edoardo dos Santos, y el líder de la contrarrevolucionaria UNITA, Jonas Savimbi, decidieron un cese del fuego para negociar una salida pacífica al conflicto angolano.

19 Para anticiparse a un proceso que él consideraba inminente, en abril de 1990 Mobutu decidió dar un paso audaz: decretó el fin del sistema de partido único, instauró el pluralismo sindical y prometió realizar elecciones libres en el plazo de un año. Comenzó un rápido proceso de organización política. Cientos de asociaciones de todo tipo y agrupaciones políticas exigieron su legalización. La reacción popular asustó a las autoridades, y el 3 de mayo Mobutu declaró que ningún partido había sido legalizado aún y que sería necesario modificar la Constitución antes de realizar las elecciones, porque el jefe de Estado deseaba "preservar su autoridad sin exponerse a críticas".

20 Los estudiantes, en particular los universitarios de Lubumbashi, capital de la Provincia de Shaba, en medio de una movilización intensa a nivel nacional, comenzaron a exigir la renuncia de Mobutu, quien envió la guardia de élite presidencial para reprimir las protestas.

21 Efectivos tomaron por asalto el campus universitario en la madrugada del 11 de mayo. Más de 100 estudiantes fueron asesinados; al día siguiente, los sobrevivientes huyeron hacia otras provincias y hacia Zambia, desde donde denunciaron la masacre.

22 El presidente Mobutu logró silenciar parcialmente los ecos de la matanza pero fue fuerte la reacción de la Comunidad Europea, que exigió una investigación internacional, y de Bélgica, que le cortó toda la ayuda económica. El plan de apertura perdía viabilidad, al menos temporalmente.

23 La matanza de la universidad de Lubumbashi generó una ola de repudio con huelgas, como la de Gecamina, la más importante empresa minera del país, de propiedad estatal. En Estados Unidos se reclamó con insistencia el corte de la ayuda a Mobutu.

24 En octubre de 1990, cediendo a las presiones internas y externas, Mobutu decidió llevar a cabo una nueva "apertura" política y autorizó la pluralidad de partidos sin exclusiones. La mayor parte de la oposición (congregada en la Unión Sagrada, un frente compuesto por nueve partidos, entre los que se cuentan los cuatro más grandes) exigió, en diciembre, la renuncia de Mobutu y la convocatoria de una conferencia nacional para decidir el futuro político de Zaire sin intervención presidencial.

25 Mobutu enfrentó, en setiembre de 1991, una nueva e importante sublevación popular en diversos puntos del país, desencadenada tras un aumento general de precios y el fracaso de una conferencia convocada en agosto para introducir reformas democráticas. La sublevación, que causó decenas de muertes, motivó la intervención de Francia y Bélgica, que enviaron varios cientos de soldados para retirar a los ciudadanos residentes en el país.

26 En noviembre de 1991, la Unión Sagrada constituyó un "gobierno paralelo" y llamó a las Fuerzas Armadas a derrocar el régimen de Mobutu. Ese mismo mes, el Presidente designaba a Nguza Karl i Bond como nuevo Primer Ministro (el quinto de 1991). Nguza, ex dirigente opositor que ya había sido jefe de gobierno de Mobutu diez años atrás, asumió su puesto en un contexto de agravamiento de la crisis económica y acentuación de las presiones internacionales, en particular de Estados Unidos.

27 A comienzos de 1992 se puso en marcha la Conferencia Nacional, por la que venía bregando la oposición con el fin de realizar reformas a la Constitución y hacer efectiva la transición a la democracia.

28 En febrero del mismo año el premier Karl i Bond suspendió la Conferencia lo que motivó el levantamiento de una parte del ejército que tomó la radio estatal y exigió la renuncia del presidente Mobutu. Pocas horas después los rebeldes fueron vencidos por tropas leales al gobierno. Miles de manifestantes que pedían la renuncia del presidente y la reapertura de la Conferencia fueron severamente reprimidos por el ejército, dejando como saldo decenas de muertos y heridos.

29 La Comunidad Europea suspendió toda la ayuda financiera a Zaire hasta que no fuera reinstalada la Conferencia Nacional. Al mismo tiempo, representantes de Estados Unidos, Francia y Bélgica acordaron aumentar la presión sobre el gobierno de Mobutu con el fin de acelerar los cambios políticos.

30 En marzo de 1992, el presidente Mobutu anunció la reapertura inmediata de la Conferencia Nacional, luego de reunirse con el Arzobispo Monsegwo Pasinya, presidente de la misma. La Conferencia Nacional nombró nuevo premier a Etienne Tshisekedi, líder de la Unión Sagrada, en reemplazo de Nguza Karl-i-Bond.

31 En un evidente gesto de disgusto con el régimen de Mobutu, Monsegwo Pasinya fue recibido en Washington por el secretario de Estado norteamericano, James Baker, y por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

32 Durante 1992 se reavivaron los conflictos interétnicos. En la región de Shaba, Al sudoeste del país, se produjo un estallido de violencia, tras la sustitución de Nguza Karl i Bond, cuando miembros del grupo lunda, al que pertenecía éste, atacaron a personas de la comunidad luba, de la que formaba parte Tshisekedi. Murieron unas 2.000 personas. Millares de lubas dejaron la región de Shaba por la destrucción de sus hogares. Las fuerzas de seguridad intervinieron varias semanas después de iniciarse el enfrentamiento.

33 Los doce bancos comerciales que operaban en Zaire cerraron indefinidamente, en 1992, por falta de efectivo. La inflación alcanzaba 16.500%. De acuerdo con un informe del Comité de Crisis de Población con sede en Washington, Zaire se encontraba, en 1992, entre los diez países más pobres del mundo.

34 El gobierno incautó los activos de las empresas petroleras, según dijo, para evitar la caída de la economía nacional.

35 En diciembre de 1992, el primer ministro decretó el cese del curso legal del zaire, a raíz de la inflación galopante, y puso en circulación una nueva moneda. Sin embargo, Mobutu ordenó el pago de los salarios atrasados a los efectivos militares con billetes de la vieja denominación.

36 A comienzos de 1993 se produjeron verdaderas batallas entre los soldados -rebelados por haber recibido como pago billetes sin valor- y la guardia personal de Mobutu. Estos enfrentamientos causaron 1.000 muertos en Kinshasa. La capital fue víctima de saqueos, incendios y asaltos por parte de los soldados enfurecidos.

37 El 24 de febrero tropas de Mobutu con tanques rindieron el edificio del Alto Consejo de la República, órgano de la transición constituido por la Conferencia Nacional y exigieron a los 800 legisladores que aprobaran los billetes repuestos en circulación por Mobutu.

38 Ante el agravamiento de la situación, EEUU, Bélgica y Francia exigieron en una carta enviada a Mobutu, que éste compartiera el poder con el gobierno provisional de Tshisekedi. La respuesta de Mobutu fue la destitución del primer ministro Tshisekedi. A comienzos de 1993, Faustin Birindwa fue nombrado en su lugar.

39 Tshisekedi no había sido impuesto en el cargo por el presidente, así el premier nunca tuvo poder real, ya que no controlaba al ejército ni a los organismos del Estado. Mobutu mantenía el control desde Gbadolite, cerca de la frontera con la República Centroafricana. El presidente no se aventuró a volver a Kinshasa durante meses.

40 El Departamento de Estado de Estados Unidos sugirió a Bélgica y Francia el bloqueo de los bienes de Mobutu, como una fuerte medida en su contra que no perjudicaría la economía del país ni causaría perturbaciones a los negocios europeos y norteamericanos. Se calculaba que Mobutu, uno de los hombres más ricos del mundo, tenía una fortuna personal superior a 4 mil millones de dólares.

41 Mientras tanto, en medio del desorden monetario y la cesación de pagos de la deuda externa, la economía informal se volvió preponderante en las zonas urbanas. La incertidumbre económica y política prosiguió durante 1994.

42 El genocidio en Ruanda y la llegada masiva de refugiados de ese país --entre los cuales se encontraban miles de miembros de las milicias responsables de gran parte de las matanzas-- crearon un foco de tensión en el este de Zaire.

43 La llegada al poder en Ruanda de la guerrilla del FPR  llevó a varios países occidentales, como Francia, a disminuir la presión sobre Mobutu, nuevamente considerado como un aliado potencial, tras la victoria de los "tutsis angloparlantes" en el país vecino. Esto reforzó el poder del presidente, facilitando el nombramiento de Joseph Kengo Wa Dondo como primer ministro, quien fue inmediatamente cuestionado por la oposición.

44 El anuncio, a mediados de 1995, de que el gobierno de transición permanecería en funciones por dos años más, provocó una nueva ola de protestas. A fines de julio, los enfrentamientos entre policías y manifestantes que reclamaban el nombramiento de Tshisekedi como primer ministro dejaron un saldo de diez muertos.

45 La tensión aumentó en 1996, después de que milicianos ruandeses, apoyados por soldados zaireños, iniciaron una "purificación étnica" en la región este de Masisi, expulsando y matando a tutsis que vivían desde generaciones en esta zona de Zaire.

46 En noviembre y diciembre de ese año el conflicto entre grupos armados tutsis y los restos del ejército ruandés (de mayoría hutu) llegaron a adquirir la magnitud de una guerra civil. El enfrentamiento se amplió con la participación de las fuerzas gubernamentales, dispuestas a frenar el avance de los rebeldes que llegaron incluso a capturar varias ciudades del este del país. El conflicto cuestionó finalmente al régimen de Mobutu cuando diversas fuerzas opositoras se unificaron en una alianza dirigida por el veterano rebelde Laurent Kabila. Convaleciente en Suiza desde hacía cuatro meses, Mobutu volvió en diciembre para enfrentar la situación. Después de unas semanas de permanencia en el país y tras decretar un aumento general de sueldos para el ejército, el presidente zaireño retornó a Suiza sin lograr finalizar el conflicto.

45 En los primeros meses de 1997, las fuerzas opositoras conquistaron con facilidad casi la totalidad del país y una serie de estados --Sudáfrica, Estados Unidos, Francia y Bégica entre ellos-- intentaron mediar para buscar una solución pacífica al conflicto. Nelson Mandela en persona logró que Mobutu y Kabila se encontrasen en un barco en aguas internacionales para negociar una transición. Pero para la alianza opositora la única solución era la retirada del anciano presidente del poder. El 16 de mayo Mobutu salió del país rumbo a Marruecos y al día siguiente las tropas opositoras entraron en la capital. El nuevo gobierno cambió el nombre de Zaire por el antiguo de República Democrática del Congo y anunció una serie de medidas de recuperación

 

 

 

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