¿Porqué AED?
Considerando que viven en Europa un elevado y creciente número de
personas que sufren dependencias de una o varias sustancias tóxicas,
legales o ilegales;
Considerando las tendenciass generales reveladas en el segundo informe
sobre la reducción de la demanda de drogas, concretamente:
Considerando que esta tendencia es aĪn mayor en los países de Europa
Central (PECOS), de los que cabe esperar una pronta adhesión a la
U.E.;
Considerando que el consumo de drogas suele ir aparejado como efecto o
causa con una serie de problemas, como son rechazo social, enfermedades
como el VIH-SIDA, hepatities, etc., paro, bajo nivel de renta, bajo nivel
educativo, causas judiciales por delitos contra la propiedad, etc,;
Considerando que para muchos drogodependientes esto significa vivir de
forma marginada y excluida de la sociedad;
Considerando que este problema no solo afecta a los drogodependientes,
sino a todo su entorno familiar y social y de forma general a toda la sociedad
presente y futura;
Considerando que se trata de un problema bio-psico-social que demanda una
actuación integral en los ámbitos de la salud, la educación,
la protección social, el empleo, la economía, la cultura
y la sociedad en su conjunto;
Considerando que en toda Europa existen personas preocupadas por esta realidad
y que en su nivel local han creado asociaciones de solidaridad que trabajan
por previenir y tratar la drogodependencia, planificando y coordinýndose
ya en los niveles locales, regionales y estatales, pero solo incipentemente
a nivel Europeo;
Considerando que el Tratado de la Unión dispone en su artículo
2 promover la elevación del nivel y de la calidad de vida, la cohesión
económica y social y la solidaridad entre los Estados miembros;
Considerando que el Tratado de la Unión dispone en su artículo
3, letras i), j), o), y p), medidas para alcanzar los objetivos previstos
en el artículo 2 en materia de política social, de salud
y de educación;
Considerando que el Tratado de la Unión dispone en su artículo
117 provomover la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de los
trabajadores, favoreciendo para ello la armonización de los sistemas
sociales;
Considerando que el Tratado de la Unión dispone en su Título
X, artículo 129, que la Comunidad contribuirá a la consecución
de un alto nivel de protección de la salud humana, fomentando la
cooperación entre los Estados miembros y apoyando la acción
de los mismos;
Considerando que en ese mismo artículo dispone que la acción
de la Comunidad se encaminará a la prevención de las enfermedades,
especialmente de las más graves y ampliamente difundidas, incluida
la toxicomanía;
Considerando que el párrafo tercero de dicho artículo 129
dispone favorecer la cooperación con los terceros países;
Considerando que el Tratado de la Unión dispone en su art. 130 a
promover un desarrollo armonioso del conjunto de la Comunidad para reforzar
la cohesión social y reducir las diferencias entre los niveles de
desarrollo de las diversas regiones:
Considerando que el intercambio y la transferencia de buenas prácticas
entre entidades sociales refuerzan esa cohesión social, siendo este
intercambio y transferencia de buenas prácticas un indicador de
desarrollo de instituciones y sus entornos regionales;
Considerando que el Tratado de la Unión determina en su Declaración
23 la importancias que tiene la colaboración entre la Comunidad
Europea y las asociaciones de solidaridad y las fundaciones, como instituciones
responsables de establecimientos de beneficiencia y de servicios sociales;
Considerando que las asociaciones de solidaridad nacen de la propia sociedad
ante necesidades reales detectadas y que por ello son interlocutores cada
vez más importantes ante las estructuras de decisión a nivel
local, regional, estatal y europeo.
Considerando las diversas resoluciones y recomendaciones del Parlamento
Europeo y del Consejo Europeo sobre la responsabilidad de cada Estado miembro
y de la propia Unión Europea de promover acciones para la prevención
y reducción de la demanda de drogas;
Considerando que la "Comunicación de la Comisión al
Consejo y Parlamento Europeo sobre el Plan de Acción de la Unión
Europea en Materia de Lucha contra la Droga (1995-1999)" enfatiza
la necesidad de reforzar y asegurar la coordinación y cooperación
entre instituciones y nivel de acciones;
Considerando que el Programa de Acción Comunitario para la Prevención
de la Toxicomanía conforme al maraco de la acción en materia
de salud pĪblica refuerza la necesaria cooperación multidisciplinar
con instituciones y organizaciones activas en el campo de la reducción
de la demanda de la droga, haciendo específica referencia a las
ONGs;
Considerando que este mismo Programa de Acción Comunitario para
la Prevención de la Toxicomanía propone la realización
de intercambios y cooperación a nivel europeo entre entidades;
Considerando que el Libro Blanco "Crecimiento, Competitividad y Empleo",
invita, como primer reto en su preambulo, a perseverar en la construcción
de un Europa unida que multiplicará sus fuerzas, gracias a la cooperación
y a los benefÕcios de un gran espacio sin fronteras, apelando igualmente
a toda la sociedad activada por sus ciudadanos -no solo a los responsables
políticos y profesionales- a participar en el esfuerzo común;
Considerando que el Libro Blanco "Crecimiento, Competitividad y Empleo"
apuesta por una economía solidaria para combatir la exclusión
social;
Considerando que el Libro Blanco sobre "Política Social Europea
- Un Paso Adelante para la Unión" reconoce que la política
social depende para su éxito de una gran variedad de actores y de
organizaciones, responsabilizando a la Comisión a facilitar una
cooperación más intensa entre estas organizaciones mediante
la creación de redes que contribuyan a la realización de
los objetivos de la Unión, especialmente a través de acciones
que sean innovadoras y transnacionales;
Considerando que el Libro Blanco sobre "Politica Social Europea -
Un Paso Adelante para la Unión" reconoce que los procesos de
exlcusión social son polidimensionales y requieren para ello una
movilización global de esfuerzos;
Considerando que el Libro Blanco sobre "Politica Social Europea -
Un Paso Adelante para la Unión" orienta a intentar conseguir
la máxima sinergia entre las medidas sociales y sanitarias.
Considerando que el Libro Blanco sobre "Politica Social Europea -
Un Paso Adelante para la Unión" reconoce el importante papel
que desempeñan en todos los Estados Miembros las organizaciones
de voluntarios y asociaciones de solidaridad, siendo requerible su plena
participación en afrontar las situaciones sociales, tal y como ya
se ha confirmado también en el "Foro Europeo de la Política
Social" (Bruselas, 27-30.03.96);
Considerando que el Informe del Comité de Sabios "Por una Europa
de los derechos cívicos y sociales" confirma la necesaria dinamización
de los ciudadanos europeos, de la sociedad civil de todos los países
de la Unión, en desarrolar los derechos cívicos y sociales,
debiendo en ello participar las organizaciones no gubernamentales;
Considerando que el Informe del Comité de Sabios "Por una Europa
de los derechos cívicos y sociales" propone reconocer en el
Tratado el papel de interlocutor de los nuevos colectivos de la sociedad
civil;
Considerando que el Informe del Comité de Sabios "Por una Europa
de los derechos cívicos y sociales" propone integrar también
en el ámbito comunitario las políticas relativas a la droga.
Considerando que el Libro Blanco sobre la Educación dispone en su
tercer objetivo luchar contra la exclusión promoviendo un voluntariado
de dimensión europea;
Considerando que el informe final del "Estudio Comparativo sobre Políticas
de Prevención de Abuso de Drogas en los Estados Miembros de la Unión
Europea", realizado a instancias de la Comisión Europea por
el CEPS (Madrid), recomienda la coordinación para una mejor cooperación
entre entidades gubernamentales y ONGs con el fin de conseguir una mejor
cooperación y evitar duplicidad de esfuerzos.
Considerando que la Unión Española de Asociaciones y Entidades
de Atención al Drogodependiente, U.N.A.D., es una Unión de
cerca de 300 asociaciones de solidaridad con drogodependientes, que realizan
labores de información, orientación, prevención, concienciación
social, tratamiento médico y terapeutico, inserción social
y laborar, formación de voluntarios y profesionales, tratamiento
en centros penitenciarios, y en general todas aquellas actuaciones que
eviten el consumo de drogas, mejoren la calidadd de vida de los drogodependientes
y conciencien a la sociedad sobre este tema;
Considerando que U.N.A.D. y sus asociaciones miembro son conscientes y
tienen experiencia en la necesidad de aunar esfuerzos y compartir las mejores
prýcticas para conseguir optimizar los recursos existentes;
Considerando que en la Unión Europea son muchas las asociaciones
de solidaridad - instituciones sin ánimo de lucro y de utilidad
pública- que atienden a drogodependientes y que a su vez sienten
la necesidad de aunar esfuerzos y compartir sus mejores prácticas.