Los ACP empezaron las negociaciones en un momento en que las economías de muchos de sus estados estaban devastadas por la caída de los precios de los productos, con deudas y problemas sociales domésticos ocasionados por medidas de ajuste. Su posición comercial estaba minada por la competición de las partes no-ACP, condiciones de acceso pobre al mercado de la CEE, proteccionismo y erosión progresiva de sus relaciones preferenciales con la Comunidad. Muchas de las industrias en los estados ACP operaban muy por debajo de su capacidad y los problemas sociales surgidos del desempleo, el crecimiento incontrolado de la población e inadecuados servicios estaban debilitando el fundamento social y cultural de sus estados. El medio ambiente y su degradación también constituía un gran problema para los Estados ACP.
Se ha estimado que desde al año 1970 los ingresos per capitá en el África Sub-sahariana cayeron de un 15 a un 20%. El déficit comercial anual desde la primera crisis del petróleo a principios de los 70 alcanzó 12 mil millones de dólares en 1987. El nivel de la deuda se elevó dramáticamente alrededor de 250 mil millones en 1988 de forma que la proporción del servicio de la deuda media, es decir el servicio de la deuda como proporción para exportar beneficios subió hasta un 40%. En muchos países la proporción excede del 100%. Muchos de los Estados ACP se han vuelto importadores netos de alimentos, circunstancia que no era su caso en el momento de su independencia a principios de 1960.
Por lo tanto los objetivos de los ACP durante las negociaciones fueron diseñados para solucionar los temas anteriores a fin de detener el declive de su producción y comercio y restaurar sus economías en un objetivo de desarrollo a largo plazo.
En el campo comercial las preocupaciones de los ACP se centran en la caída de su participación en el comercio de la Comunidad comparada con la participación de otros países en desarrollo que se ha incrementado dramáticamente en los años 80.
El régimen comercial preferencial suministrado bajo la Convención de Lomé se ha erosionado con concesiones donadas por la Comunidad bajo arreglos multilaterales internacionales, notablemente el Sistema General de Preferencias. Las negociaciones que se están celebrando actualmente en el Round de Uruguay amenazan con el resultado de más erosión de estas preferencias. Las medidas iniciadas para completar el Mercado Europeo Único a finales de 1992 también han introducido elementos de incertidumbre en las relaciones entre la comunidad y los Estados ACP, una situación que está además compuesta por medidas de la Comunidad y los países EFTA para establecer un Espacio Económico Europeo. Los recientes desarrollos en Europa Oriental, incluyendo la reunificación de las dos Alemanias también han contribuido a los imponderables.
Mientras que los Estados ACP son muy dependientes del mercado de la comunidad por la cantidad de sus beneficios exportados, su participación en el mercado de la Comunidad ha caído a lo largo de los años. Durante la década siguiente a 1975 la participación de los ACP en importaciones Comunitarias de países en desarrollo cayó una quinta parte, de un 20.5% a un 16.%.
Por lo tanto los ACP buscan de la Comunidad concesiones en las siguientes áreas:
A final de la negociación, la cláusula de protección permanece donde está. Se ha realizado solamente un mínimo ajuste de las Normas de Origen. Los requisitos para incrementos de cuotas para productos bajo situación especial no proporcionan los resultados deseados al consentir la Comunidad en sólo incrementos marginales en algunas de las cuotas. Por ejemplo el incremento de 3.000 toneladas de la cuota para cáscara de arroz representan s610 el 2.45 por ciento. Respecto al acceso para algunos productos agrícolas las mejoras se pueden describir también como marginales. El desarrollo comercial puede, sin embargo, recibir un estímulo si los Estados ACP pueden asignar cantidades adecuadas para sus Programas indicativos Nacionales para actividades de marketing y promoción comercial. La Convención ha suministrado coordinación para actividades en este área.
La estrategia para la realización de las provisiones comerciales debería, sin embargo, concentrar nuestros esfuerzos para permitir a los Estados ACP utilizar una mayor proporción de su asignación en el desarrollo comercial.
Las iniciativas que buscaban los ACF en el área de los productos no fueron aceptadas, excepto la del reconocimiento dado a la diversificación y el prever que el capital de riesgo puede ser utilizado de-forma más flexible para la realización de programas para el procesamiento, marketing y distribución de materias primas ACP.
Los mecanismos para apoyar el sector de productos de los Estados ACP ha mejorado sensiblemente. Para el proyecto Stabex el requisito de abastecimiento ha sido abolido mientras que parte de las trasferencias Sysmin dadas a los gobiernos ACP no serán abastecidas. La cantidad de recursos disponibles bajo Stabex ha sido incrementada de un 62% a l.500 ECU de 975 MECU bajo Lomé III. Para Sysmin la cantidad asignada para los próximos 5 años es del orden de 480 MECU comparada con los 415 MECU bajo Lomé III. La petición de los ACP para la extensión de la media de los productos encontró sólo un éxito limitado. Sin embargo, se añadieron los siguientes productos a la lista Stabex: cáscaras de cacaos conchas y pieles y otros sobrantes, polvo de cacao, otros aceites esenciales, pulpo y jibia. La lista Sysmin debe de extenderse también para incluir uranio y oro.
En línea con el empuje central de la estrategia de desarrollo de los ACP, a saber, el procesamiento local de materias primas, su distribución y marketing, la política industrial dará prioridad a:
Se enfatiza las industrias núcleo e industrias de servicio tales como servicios de ingeniería.
La nueva Convención tiene provisiones para un mayor control de EIB, CDI y modalidades de Comisión. Sus objetivos operacionales y actividades han sido redefinidas con mayor énfasis sobre la producción industrial directa.
También existe provisión para una mayor coordinación entre CDI la Comisión y el EIB. Se ha establecido un Consejo Consultivo para que los expertos en industriales soporten el trabajo del Comité sobre Cooperación Industrial.
Los Estados ACP están poniendo un mayor énfasis en el sector privado. La inclusión de las provisiones sobre desarrollo de empresas, el financia miento y la promoción de asociaciones profesionales ayudarán, si se realizan, a acelerar el desarrollo de pequeñas y medianas empresas de los Estados ACP. El tema de los recursos adecuados sigue siendo un problema. El desarrollo de la utilización de SME de materias primas, principalmente agrícolas, sigue siendo la prioridad. Para animar la inversión privada a largo plazo, los Estados ACP pidieron provisiones sobre inversiones que cubren la promoción y el financiamiento de inversiones, asistencia técnica con énfasis sobre la construcción de la capacidad nacional, información y mayor coordinación por todas las instituciones comprometidas en el desarrollo industrial de los Estados ACP. Estos se incluyeron en la Convención bajo el capítulo sobre Cooperación Financiera al Desarrollo. (Título III).
El desarrollo de los recursos humanos, incluyendo la educación y formación en seminarios, la investigación y la cooperación técnica está designado en su totalidad para mejorar la capacidad humana para realizar de forma efectiva los programas y proyectos de desarrollo.
Una característica importante de la Convención de Lomé IV es el reconocimiento que tiene del papel de los organismos descentralizados, instituciones y asociaciones ambos dentro de los Estados ACP y la Comunidad. Se alentarán las iniciativas de los grupos rurales y de pueblos, cooperativas, empresas, sindicatos, grupos de jóvenes, centros de enseñanza e investigación que utilicen los recursos estipulados en la Convención cuando los pidan los Estados ACP. El objetivo es descubrir el potencial que estos organismos tienen en su contribución al desarrollo de los Estados ACP.
El papel de organizaciones de Iglesia, organizaciones profesionales y otras ha sido apreciado, y las organizaciones no gubernamentales también lo han sido, y se espera mucho más de las iglesias dentro de Europa para que realicen proyectos y programas en los Estados ACP.
El campo para una mayor cooperación a nivel de organizaciones nogubernamentales (ONG) es, sin embargo, considerable. Los ACP y la Comisión necesitarán considerar las modalidades de esta cooperación. La publicación de un directorio de todas las organizaciones no-gubernamentales dentro de los ACP y la Comunidad, como fuente de información que aportará conjuntamente los suministradores y usuarios de los recursos de cooperación al desarrollo está ahora muy atrasada. En su momento se necesitará lanzar una campaña pública dentro de los Estados Miembros de la Comunidad sobre las oportunidades que ahora se ofrecen a la nueva Convención a fin de que se pueda movilizar la gran cantidad de recursos humanos y materiales para el desarrollo de los Estados ACP.
Se ha estimado el peligro y riesgo para la vida humana de la degradación ambiental en todas sus formas. La conservación y manejo racional de los recursos naturales se han considerado dentro del contexto de los temas relacionados con un desarrollo mantenido. Los intereses para la protección del medio ambiente incluyen la cuestión de los efectos de la destrucción de las selvas tropicales sobre el calentamiento global.
La cuestión de los residuos tóxicos y radioactivas se ha vuelto tema de grave preocupación para los Estados ACP. Aunque se aceptó el principio de una prohibición de exportación e importación de residuos tóxicos, se reconoció que se necesita una cooperación mayor a fin de producir un código internacional aceptable práctico y que se controle efectivamente.
Creemos que el tema del medio ambiente es un tema que puede ser tomado por las ONG porque afecta directamente a la calidad de la vida humana. La explotación comercial de las selvas tropicales, y el comercio de marfil también tienen un fuerte interés moral.
No podemos hablar de la degradación del medio ambiente sin tratar la cuestión del desarrollo agrícola y rural puesto que ambos están íntimamente unidos. La auto-suficiencia alimentaria y la seguridad alimentaria a nivel nacional y regional mantienen su prioridad y las medidas para mejorar la productividad agrícola han sido reforzadas bajo Lomé IV con provisiones que atañen al papel de las mujeres, la dimensión regional de la seguridad alimentaria y la consideración del impacto del medio ambiente de todos los proyectos y programas.
El desarrollo de los servicios de transporte especialmente, transporte marítimo y aéreo, ha sido reconocido como crucial para la estrategia de desarrollo adoptada por los ACP. Los servicios en el área de la comunicación y tecnología informativa, turismo y servicios que apoyen el desarrollo económico, incluyendo el desarrollo regional han sido considerados en la Convención. Sin embargo, había un completo desacuerdo sobre el tema del transporte marítimo relacionado con "el derecho de los Estados ACP en una participación equitativa de su flete total marítimo generado por su comercio exterior". Por lo tanto se añadieron Declaraciones Separadas a la Convención en estos campos.
Se ha enfatizado la importancia de la integración regional. La Cooperación Intra-ACP que surge fuera de las áreas geográficas también se ha subrayado.
Ha habido mejoras en los métodos y procedimientos. Los procedimientos para la presentación actual de proyectos regionales incluyen la posibilidad de presentar proyectos de cooperación regional por el Consejo de Ministros de los ACP. Se han añadido los fondos para una facilidad de Cooperación técnica Intra-ACP. Los Fondos de Cooperación Regional se han incrementado de 1000 Millones de ECU bajo Lomo III a 1250 Millones de ECU en Lomé IV.
La estrategia para la realización se concentrará en los organismos regionales e instituciones en preparar y procesar sus proyectos con tiempo a fin de que la Comisión los tomen en consideración en sus misiones de programación.
Deberán tener prioridad la coordinación a nivel de las autoridades nacionales relacionada con los contenidos nacionales de proyectos regionales.
Debería de estar disponible para las autoridades nacionales y regionales la información- sobre medidas para realizar procedimientos.
En petición a los recursos muy incrementados para Lomé IV, los Estados ACP tienen los siguientes criterios en mente:
Los ACP también querían obtener una solución a sus problemas de deuda y una facilidad para financiar las medidas de ajuste estructural que habían emprendido. Esta facilidad iba a estar libre de las condiciones normalmente relacionadas con las facilidades suministradas por las instituciones financieras internacionales existentes.
La Convención de Lomé IV ha suministrado un total de 12 mil millones de ECU contra los 15 mil millones de ECU pedidos por los ACP. El financiamiento contiene un mayor grado de donaciones puesto que se han abolido todos los préstamos especiales. Se harán disponibles facilidades para desembolsar con rapidez para tratar con las deudas en el contexto de medidas de ajuste estructural emprendidas por países angustiados por la deuda. Se suministrarán también facilidades de rápido desembolso para ayudar a los sectores más vulnerables de la población afectados por las medidas de ajuste estructurado
Un estudio de las Naciones Unidas de 1988 de los requisitos financieros para África, bajo la dirección de un conocido analista financiero inglés, el Sr. Wass, confluyó que en África se necesitaban unos ó mil millones más en nuevos préstamos, alivio de la deuda y ODA incrementada para poder estabilizar su economía. Las necesidades de los ACP como un todo pueden estimarse en 8 mil millones por encima y por debajo de los niveles actuales de financiamiento. La petición de los ACP de 15 mil millones de ECU tomó en cuenta la necesidad dé un índice muy incrementado de desembolso que es actualmente demasiado lento para que sea de ayuda real a los Estados ACP. Lo que los ACP recibieron es menor que la cantidad requerida.
El índice de desembolso de EDF tendría la necesidad de acelerarse para ser significativo. El índice actual es demasiado lento. Si este estado de cosas no se remedia de forma urgente, la credibilidad de la Convención como instrumento que contribuye al desarrollo de los Estados ACP tiene que cuestionarse.
La efectividad de nuestra cooperación dependerá de métodos mejorados que tomen en cuenta la urgencia de los problemas con los que se enfrentan los Estados ACP. Esto requerirá comprensión por parte de todos los afectados y un deseo de enfrentarse y superar a todos los difíciles problemas causados por el sub-desarrollo.
Gracias.
*Participación presentada en el Seminario "Lorné IV - Vll Fed" (IEPALA. Madnd. 27 - 29 Junio 1990)