DEMOCRACIA Y DESARROLLO SOSTENIBLE EN ZIMBABWE
Luisa Sirvent
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Cooperación con el Africa Austral.Moderadora:
Va a tomar la palabra el excelentísimo Sr. D. Nicholas Goche, Ministro Adjunto de Asuntos Exteriores de la República de Zimbabwe.
En 1963 se afilió a las Juventudes de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe (ZANU), pasando a trabajar en la clandestinidad tras la ilegalización del partido. En 1977 se marchó del país para unirse a la lucha de liberación nacional en el exilio, volviendo en 1980, cuando inició su formación diplomática. En 1992 fue nombrado Presidente del Frente Patriótico de la Unión Nacional Africana por el distrito de Chaminuka, y en septiembre de 1994 fue elegido miembro del comité central del partido. Desde abril de 1995 es parlamentario por el distrito de Shamba, y ministro adjunto de Asuntos Exteriores.
Nicholas Goche**
** Ministro adjunto de Asuntos Exteriores de la República de Zimbabwe.
El tema de la democracia y el desarrollo sostenible es tópico, no sólo en Zimbabwe y en las regiones del sur, sino en todo el mundo. Por lo tanto, es para mí un placer hablar sobre un tema de tanta importancia dentro de la lucha de los pueblos del mundo por una vida más segura y mejor.
Para hablar de la democracia y el desarrollo sostenible en Zimbabwe me gustaría hacer un recorrido desde el pasado hasta el contexto histórico en el
que Zimbabwe se encuentra actualmente. Como ya sabrán, y de hecho muchos de ustedes desempeñaron un papel activo en la lucha por la independencia de Zimbabwe, la principal cuestión era la tierra. Zimbabwe estuvo bajo dominio colonial británico durante 90 años. Finalmente, el pueblo que vivía oprimido por los colonos decidió tomar las armas para liberar su tierra. Con la ayuda de la comunidad internacional y, por supuesto, de los países ya independientes de la región de Africa Austral (Tanzania, Mozambique y Angola) logramos derrotar a los británicos y conseguir la soberanía.
Independencia. Problemas básicos
Independencia. Problemas básicos
1. La tierra
Lo que encontramos al tomar las riendas del gobierno, en 1980, fue una situación en la que el 5% de la población, blanca o multiracial, poseía el 50% de la tierra, la más arable y productiva. El 90% de la población restante, los negros, se veían limitados a la tierra menos cultivable de las zonas comunitarias. El gobierno, naturalmente, tenía que intentar corregir esta situación cuanto antes, ya que era el tema básico que había llevado a miles de jóvenes a dejar sus casas y tomar las armas para luchar en contra del régimen colonial. Tras haber logrado la independencia, era tarea del gobierno solucionar este problema. Pero estábamos coartados por el hecho de que no llegamos a Harare por la fuerza de las armas. Negociamos mucho y finalmente acordamos una serie de condiciones para nuestra constitución. Una de ellas era que la Constitución de Langesdat vigente no se enmendaría hasta pasados 7 años. Y era precisamente esta constitución la que estipulaba que la tierra propiedad de la Comisión de Agricultores Blancos no sería requisada sin compensación, y que el gobierno compraría la tierra sólo si los propietarios estaban dispuestos a vender al precio que ellos fijaran. Como podrán imaginarse, los propietarios de las tierras no estaban dispuestos a vender, y no podíamos forzarles. El gobierno británico acordó facilitarnos fondos para comprar tierras, pero, como digo, siempre que los propietarios estuvieran dispuestos a vender, y al precio fijado por ellos. Muy pocos propietarios estaban dispuestos a hacerlo y los que lo estaban, pedían cantidades de dinero exorbitantes.
Con todo conseguimos adquirir algo de tierra, donde se establecieron 160.000 familias hasta 1988. Ese mismo año expiró el período de 7 años de limitación de la Constitución de Langesdat, que nos coartaba no sólo en
temas relacionados con la tierra sino también sobre el Presidente Ejecutivo, la Cámara de Parlamento, etc. Pero lo primero que hicimos fue enmendar lo estipulado sobre la adquisición de terrenos, permitiendo al gobierno adquirir tierras siempre que compensara razonablemente a los propietarios. Tras esta enmienda se adquirió bastante tierra, provocando problemas a nuestros agricultores de la comisión. Estos no se dieron cuenta que la política de celos y envidia acabaría por quitarles esas explotaciones agrícolas. Que al final, la gente se hartaría, se les agotaría la paciencia, y simplemente ocuparían la tierra. ¿Y qué ganarían ellos con eso? Nada. Para ellos era importante no ser sólo las víctimas del cambio, sino también los agentes del mismo. Intentamos hacer que se dieran cuenta de ello. Es un placer decir que, cuando se convocaron los procesos de licitación y los propietarios se dieron cuenta de lo razonable de nuestra propuesta, el proceso empezó a funcionar bastante bien. Ahora el problema recae sobre el gobierno, ya que no tenemos fondos para comprar toda la tierra que necesitamos.
2. La educación y la Sanidad
En el frente político, durante el período colonial el acceso de los africanos a los recursos sociales, como la educación o la salud, era bastante limitado. La comunidad de Rodhesia estaba destinada únicamente a los servicios de las personas blancas (250.000). Por lo tanto, si vemos las partidas presupuestarias para la educación, en 1977 el presupuesto contemplaba 23 millones de dólares de Zimbabwe para lo que se denominaba "Educación afro-europea" , y sólo 18 millones para "Educación africana" . Pero la proporción de población blanca con respecto a la negra era de casi 1:10, lo cual implicaba un gran desequilibrio en el sistema. El gobierno ha invertido mucho en escuelas e instalaciones sanitarias, y actualmente tenemos más del doble de escuelas primarias y secundarias. Antes sólo había una universidad, ahora hay tres, y la cuarta está de camino. Hemos avanzado mucho también en temas sociales. Por supuesto, todo esto es muy caro. El gobierno tiene que gastar dinero en sectores no productivos. Y, con el tiempo, esto ha creado una serie de problemas graves en nuestra economía, que se están acentuando aún más por la utilización no productiva de los créditos. Sabemos que a largo plazo las inversiones en educación serán productivas, pero, hoy día, no deja de ser un problema.
3. Creación de estructuras políticas
Hemos trabajado también mucho en la creación de estructuras políticas democráticas a todos los niveles para reflejar la voluntad de la gente de nues-
tro país. En las zonas rurales, los llamados "Consejos Africanos" se han convertido ahora en "Comités Municipales de Desarrollo" . Ese sería el nivel más bajo. El siguiente es el de los "Comités Provinciales de Desarrollo" , y al final se llega a la Comisión Nacional de Planificación. Así que todo el mundo puede establecer las prioridades de su propia zona y decidir los proyectos de desarrollo que necesitan. Luego esto se envía al gobierno. Así, no se trata de que haya un burócrata sentado en un despacho que diga "Pues en tal pueblo quieren tal cosa" . No, las cosas se hacen siguiendo los deseos de los habitantes de cada zona en particular. En esto hemos avanzado considerablemente. Hemos establecido estructuras democráticas que reflejan la voluntad de la gente, porque la democracia no consiste simplemente en tener un sistema de partidos e ir a votar cada año, y ya está. Hay que dar la oportunidad a la gente para que participe en las decisiones que afectan a sus propias vidas. Y eso sólo se puede lograr creando a todos los niveles estructuras políticas que reflejen su voluntad.
En 1990 la situación exigía concentrarse en los problemas sociales para mejorar la calidad de vida de nuestra gente. Nos convertimos entonces en víctimas de nuestro propio éxito, porque no estábamos creando tantos puestos de trabajo en el mercado laboral, como jóvenes salían de nuestro sistema educativo. Necesitábamos volver a evaluar nuestra planificación económica. Decidimos entonces aceptar e iniciar un programa de estructuración económica que intentaba desregularizar las normas laborales, liberalizar el régimen de tipos de cambio, etc. Pero he de decir que no fue el gobierno de Zimbabwe el creador del régimen de tipos de cambio pues ya existía en el país. Cuando Smith declaró unilateralmente la independencia había miles de "leales" a la corona en Rodhesia pero el régimen temía un abandono masivo del país si no se aplicaban medidas restrictivas. Se bloquearon los tipos de cambio de divisas que no permitían a la gente abandonar el país. En otras palabras, quedaban prisioneros en Rodhesia, ya que si decidían abandonar el país, lo tenían que hacer sin sus propiedades, incluyendo los muebles.
Al llegar ZANU al poder se aplicaron también medidas restrictivas por los mismos motivos. Se hizo creer a la gente que el partido que pasaba a gobernar era un partido socialista, basado en la nacionalización, no sólo de las propiedades de todo el mundo, sino hasta de [exclamdown]sus esposas! No queríamos sufrir un abandono masivo del capital de nuestro país.
La reconciliación nacional
Pero no éramos un partido monstruoso y vengador como algunos temían. No queríamos nacionalizar las propiedades de todo el mundo. Por
eso el Primer Ministro diseñó una política de "reconciliación nacional" . Veo que en Europa aún se está juzgando a personas que cometieron crímenes en la 2ª Guerra Mundial. Nosotros podíamos haber hecho lo mismo con Smith. Siempre es el derrotado el que comete los crímenes de guerra. Pero no lo hicimos. De hecho, permitimos a Smith formar gobierno, no a él personalmente, pero sí a personas de su confianza. Incluso su propio asistente fue Ministro de Industria y Comercio.
El objetivo de la reconciliación era olvidar el pasado y todos juntos construir un nuevo Zimbabwe en el que no hubiera discriminación racial, en el que no se tratara a la gente de forma diferente según fueran blancos o negros, sino donde se tratara a todo el mundo según sus propios méritos en su condición de ciudadanos de Zimbabwe. Esta política incluía también a nuestros compañeros de lucha, el ZAPU, con los que tuvimos problemas pues intentaron tomar el gobierno por la fuerza. Pero algo importante de Zimbabwe es que fuimos capaces solos, sin ayuda exterior, de reconciliar nuestras propias diferencias internas, de unirnos y formar una organización política nueva que incluyera elementos del antiguo ZAPU y del antiguo ZANU. Como resultado tenemos una situación de paz y estabilidad sin precedentes en Zimbabwe, que ha permitido al gobierno establecer sus propios programas económicos, sin tener que dedicar sus recursos a temas de seguridad y paz.
El Programa de Ajuste Económico es estructural
El Programa de Ajuste Económico Estructural ha provocado enormes sufrimientos para nuestra gente. En una revolución, cuando las cosas están cambiando de verdad, siempre hay sufrimiento. Lo único que le dijimos a nuestra gente fue que luego las cosas mejorarían. Es como si mi mujer está embarazada y el médico le dice: "Bueno, sólo vas a poder tener el bebé con cesárea" . La intervención será muy dolorosa, pero estoy seguro de que mi mujer aceptaría la cesárea, simplemente porque ella quiere lo mejor para el bebé y para sí misma. Estoy seguro de que esa esperanza ha alimentado la paciencia de nuestras gentes, a pesar de las penalidades.
Habríamos podido solucionar muchos de nuestros problemas de desarrollo económico si no hubiéramos tenido el agravante de tres sequías consecutivas. La de 1992 fue tan grave que tuvimos que gastar millones de dólares de otras partidas para combatirla, importar alimentos por lo que el Programa de Ajuste Estructural sufrió un revés de varios años. La agricultura sufrió considerablemente durante esos años afectando a toda la economía.
De hecho, este año no esperamos tener ningún crecimiento, porque el año pasado, en el que esperábamos haber tenido un crecimiento del 1,2% volvimos a tener sequía, no sólo en Zimbabwe sino en toda la región
A pesar de todas estas dificultades, hemos logrado avanzar enormemente en nuestro desarrollo económico, liberalizar nuestros tipos de cambios y desregularizar las leyes laborales de forma que el gobierno no participa en absoluto en las negociaciones entre los trabajadores y la patronal. La gente puede ir a cualquier banco a comprar divisas sin restricciones. Los inversores extranjeros pueden repatriar el 100% de sus beneficios después de impuestos. Hemos creado también zonas de inversión en las que los inversores disfrutan de exención de impuestos durante cinco años, tras los cuales pagan sólo un 15% del impuesto sobre la renta. Junto con el resto de países de la región, creemos que nuestras políticas económicas deben armonizarse para crear un clima regional favorable a la inversión extranjera.
Sectores prioritarios para la inversión europea
En cuanto al tema del papel que nos gustaría que jugara la Unión Europea en nuestro país quisiera hacer referencia a los sectores prioritarios de inversión.
Quedan todavía sectores económicos que necesitan desarrollarse enormemente. Hemos avanzado mucho en algunos y tenemos graves problemas en otros, como los relacionados con las sequías. De ello hemos aprendido la importancia del agua como recurso que es nuestra prioridad número uno, sobre todo, en las zonas comunitarias. Los empresarios agrícolas pueden desarrollar sus propios recursos hidráulicos, con préstamos avalados con sus propias explotaciones agrícolas. Pero los agricultores comunales no pueden, ya que la tierra es propiedad de la comunidad. Este, es por tanto un sector prioritario para nuestras inversiones. Estas permitirían a los agricultores comunales tener varias cosechas al año, sin tener que esperar al verano como hacen actualmente, lo que tendría un efecto positivo sobre sus vidas.
El segundo sector prioritario es la construcción de carreteras y otras infraestructuras. Tenemos un sistema de carreteras bastante bueno, pero aún nos queda mucho para conseguir una distribución de servicios rápida y eficaz.
También hemos de invertir en la formación de los agricultores rurales, en tractores para cooperativas o agricultores independientes, que les permita mejorar su producción, la comercialización de sus productos y su calidad de vida.
Estos son los sectores para los que solicitamos la colaboración de nuestros socios europeos. Pero aún hay otro que resulta esencial: el desarrollo y la incentivación del comercio. Necesitamos tener acceso al Mercado Europeo, vender nuestros productos y conseguir divisas con las que comprar productos europeos como, por ejemplo, equipos industriales
Al liberalizar la economía de Zimbabwe nos topamos con una serie de problemas. La industria estaba anticuada y la maquinaría se había quedado obsoleta. Para liberalizar y hacer competitiva a nuestra industria teníamos que empezar por importar equipos y tecnología muy avanzados y sofisticados, que cuestan muchas divisas. Pero si no podemos vender, si se nos niega el acceso al mercado europeo mediante barreras de todo tipo, eso hará que nos resulte tremendamente difícil vender nuestros productos para poder comprar los bienes de equipo que necesitamos. Nos resulta esencial tener acceso a un mercado abierto para poder avanzar por nosotros mismos, sin tener que depender de ayudas constantemente. Este síndrome de la dependencia debe erradicarse. Debemos ser capaces de hacer las cosas por nosotros mismos.
Necesitamos que nuestros socios europeos inviertan en los sectores que nosotros mismos consideramos más importantes para la inversión y que permitan desarrollar nuestra propia industria. Estos sectores serían:
1. La transferencia de tecnología. No podemos seguir siendo montadores de los artículos de los demás. Necesitamos fabricar también. Por eso necesitamos la cooperación de nuestros socios para lograr un desarrollo progresivo de la comunidad local, hasta que seamos capaces de producir artículos nosotros mismos, sin tener que limitarnos a ser parte de la cadena de montaje, en vez de ser simplemente vendedores de materias primas o semi-procesadas.
2. Necesitamos que nuestros socios europeos nos ayuden a desarrollar nuestros recursos naturales. Zimbabwe, como el resto de los países de Africa Austral, es rico en recursos naturales (minerales, etc). Necesitamos los medios financieros para explotar y transformar esos recursos.
La cooperación intraregional
Me gustaría hablar brevemente de la cooperación intraregional. En Africa Austral trabajamos todos juntos, en estrecha colaboración. Estamos encantados de que Sudáfrica sea independiente, se haya unido al SADC y esté desempeñando un papel tan importante en el desarrollo de las políticas
regionales para la creación de cooperación intra-regional. Dado el tamaño de la economía sudafricana, creemos que Sudáfrica debe desempeñar un papel muy importante en el desarrollo de las economías de la región. Estamos trabajando en una serie de sectores de la cooperación, como la eliminación de barreras, el libre movimiento de bienes y servicios, etc. Hay una serie de problemas a solucionar, pero ésa es la dirección que seguimos, de forma que al final logremos crear un gran mercado en nuestra región. Actualmente somos más de 120 millones de personas, un gran mercado potencial en el que sería fácil que los bienes y los servicios se movieran libremente.
Cada país tiene sus puntos fuertes, y pensamos que hemos de realzarlos y aprovecharlos al máximo para que ninguno se quede atrás y todos nos desarrollemos juntos, utilizando todas las ventajas a nuestro alcance.
Yo personalmente creo que lograremos todo aquello que nos propongamos, simplemente gracias a la estrecha relación de cooperación intraregional que existe entre nuestros países. Los líderes de nuestros países llevan cooperando desde los tiempos de la lucha por la independencia y se conocen muy bien. Es la única región de Africa en la que se puede convocar una cumbre de líderes para dentro de tres días y puedes estar seguro de que acudirán todos. Para ellos la cooperación es una prioridad básica, llevan haciéndolo mucho tiempo y pensamos que, gracias a la cohesión de este grupo, podremos lograr tener éxito en nuestra labor.
Sukoluhle S. S. Hove[*]
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Zimbabwe Project Trust.
En primer lugar quisiera decir que no voy a pedir excusas de lo que diré luego. Simplemente voy a explicar quién soy, qué he hecho en mi vida y con qué organización trabajo. Soy asistenta social titulada. Llevo trabajando como tal desde 1971; primero en distintos departamentos gubernamentales de bienestar social, el típico trabajo de asistencia social: delincuencia, bienestar infantil, consultoría matrimonial, etc.. Creo, por tanto, que estoy bastante en contacto con la realidad de la gente.
Christian Care
En 1978 tuve la oportunidad de salir de Rodhesia y unirme a la lucha armada en Lusaka. Pero, por distintos motivos, no abandoné el país. Por el contrario, dejé el trabajo gubernamental y me incorporé a una asociación llamada "Christian Care" , una de las dos o tres organizaciones que había entonces en Rodhesia dedicadas a los más necesitados. Christian Care trabajaba con los presos políticos, ayudaba a las familias de las personas expulsadas de Rodhesia, pagándoles el alquiler de su vivienda, alimentos, ropa y educación.
Con el paso de los años, Christian Care entró a trabajar en las cárceles con los presos políticos y condenados a muerte. Al principio, su labor consistía en cubrir sus necesidades básicas, pero luego pasamos a ayudarles en su educación. Durante todo ese tiempo conocí a la mayoría de los líderes del actual gobierno de Zimbabwe. Por ejemplo, Joshua Nkomo que en un momento dado, se sentó al otro lado de mi mesa, como cliente mío. Así que creo que conozco bien la situación.
Hace dos años pensé que Christian Care había crecido demasiado para mí, que necesitaba trabajar en una organización más pequeña donde no viajara tanto. Así que abandoné Christian Care y me incorporé al Zimbabwe Project Trust. Esta organización, creada en 1978 en Londres, estaba formada por exiliados de Rodhesia, personas que habían sido forzadas a abandonar Zimbabwe, y que necesitaban mantener los vínculos con Rodhesia con
alguien que conociera bien su situación. Su idea era ayudar a los exiliados de Zimbabwe, ya que ellos mismos habían sufrido la misma situación.
Zimbabwe Proyect Trust
Así se creó el Zimbabwe Proyect Trust, en Londres, para ayudar a las personas que llegaban allí, forzadas a abandonar su país.
Luego se desplazaron a los campos de exiliados rodhesianos de Mozambique, Lessaka, Botswana, etc. Una vez más, el Zimbabwe Project Trust se dedicó, inicialmente, a cubrir las necesidades básicas de las personas, para luego pasar a la educación y las becas de estudio en el extranjero.
En 1981, Zimbabwe Project Trust se mudó estableciéndose en Zimbabwe. En ese momento se dedicaba a trabajar exclusivamente con veteranos de guerra, ayudándoles primero a tener una vida normal y proporcionándoles luego pequeños préstamos para la compra de explotaciones agrícolas, pequeños comercios, etc.
En los últimos cuatro años nos hemos expandido, ya no trabajamos sólo con veteranos de guerra, sino también con marginados, mujeres, jóvenes, viudas, etc. Con toda esta experiencia acumulada, me considero una buena conocedora del mundo del desarrollo.
Contexto histórico
Antes de pasar al tema central, es necesario situarlo un poco en su contexto histórico, para ver por qué la democracia y el desarrollo sostenible son tan difíciles de lograr en Zimbabwe.
Durante 90 años a mi país se le conoció como Rodhesia. Estaba sometido al gobierno colonial británico. Desde los tiempos en que éramos colonia se nos adoctrinó en la creencia de que éramos seres inferiores, incivilizados, intelectualmente inferiores, sucios, ladrones, inmorales, inútiles, y nuestra cultura y creencias quedaron prohibidas. Se nos animaba a adoptar su estilo de vida, sus creencias y normas. El subdesarrollo de nuestro pueblo durante tanto tiempo tuvo como resultado que los nativos se decidieran a tomar las armas para luchar contra los colonos. Las experiencias de los combatientes en las guerrillas, los refugiados que tuvieron que abandonar sus hogares y vivir en tiendas de campaña, los niños que quedaron sin la tutela de sus padres, etc.; todo esto destruyó el estilo de vida de los habitantes de Zimbabwe.
En la época colonial éramos puramente un pueblo sin cultura propia, sin nuestros hábitos cotidianos. En aquellos días se nos animaba a que nos quedáramos en las zonas rurales, y sólo se nos aceptaba en las ciudades como siervos de los colonos. Muy pocos tenían formación o experiencia en la administración, planificación o en actividades financieras y de control. La gran mayoría era tremendamente pobre.
En abril de 1980 se celebraron las primeras elecciones libres y democráticas en Zimbabwe, que condujeron al primer gobierno democrático del país. Estas elecciones fueron el primer paso en la creación de un entorno favorable al desarrollo y a la reconstrucción del país. Los principales retos para el gobierno y las pocas ONGs existentes en aquellos días (y me gustaría recalcar que había muy pocas ONGs por aquel entonces en Zimbabwe) consistían en eliminar las desigualdades extremas mediante la redistribución de los recursos y fomentar la participación activa de todos los sectores en el desarrollo del país, poniendo especial énfasis en las zonas rurales donde vivían los más pobres.
En 1980, el gobierno prestó gran atención a las necesidades de la población. Dedicó la mayoría de sus recursos a programas sociales para mejorar las condiciones de la mayoría: clínicas, carreteras, colegios,etc. La mayoría de los recursos gubernamentales se dedicaron a sectores no productivos con los consiguientes problemas para encontrar la financiación externa de los programas. Cuando llegó el momento de pagar los préstamos y sus intereses, los problemas se agudizaron, lo que llevó a aceptar un paquete de Programas de Ajuste Estructural (PAE), con la esperanza de las cosas mejorarían en el futuro. Pero lo cierto es que las cosas no están yendo a mejor en Zimbabwe, sino a peor.
Las ONGs
En 1980 y después de la independencia llegó mucha ayuda extranjera al país. En ese momento Zimbabwe tenía más de 800 ONGs, o grupos que decían ser ONGs u organizaciones de ese tipo. Acabábamos de salir de una guerra, teníamos unos antecedentes históricos que nos convencían de que no podíamos hacer nada por nosotros mismos. Así que esa ayuda nos llegó en un momento en el que no estábamos preparados para recibirla y aprovecharla de forma eficaz. Mirando atrás, la gente también se pregunta si la ayuda que llegó a Zimbabwe inmediatamente después de 1980 no tendría como objetivo atraer a Sudáfrica para que abandonara el apartheid, si Zimbabwe no fue quizá utilizada como conejillo de indias de un paquete de préstamos para Sudáfrica. Muchos de los cientos de ONGs de entonces ya
han abandonado sus actividades en Zimbabwe y se han trasladado a pastos más verdes, a nuevos estados independientes de Africa Austral. ¿Se había logrado el desarrollo cuando estas ONGs se fueron? Claramente no. Si se comportaron así en Zimbabwe, ¿van a hacer justicia en Sudáfrica, Namibia, Angola o Mozambique? Lo dudo mucho.
La democracia y el desarrollo sostenible son básicamente dos caras de la misma moneda. Desde 1980, la ayuda en Zimbabwe ha sido canalizada a través de tres sectores principales: el gobierno en el sector público, la comunidad empresarial en el sector privado y las ONGs, que son el sector nuevo. Yo diría que en el sector de las ONGs se manejó mucho dinero de ayudas, pero no se utilizó para buenos fines.
Las relaciones con las ONGs europeas
Desde 1980 las ONGs más comprometidas se dirigieron a los más necesitados, para ver qué programas podrían desarrollar para mejorar su suerte. Muchas ONGs entonces, y algunas aún ahora, consideraban que el desarrollo consistía en las cosas más prácticas como pozos, clínicas, colegios, carreteras, etc. Muchas comunidades aún no son lo suficientemente elocuentes, no tienen la formación necesaria para expresar cuáles son sus otras necesidades básicas. Ha habido tanta pobreza, durante tanto tiempo, que muchos receptores de ayuda no tienen la capacidad de posponer la satisfacción de sus necesidades básicas inmediatas. Los fondos para proyectos de desarrollo a largo plazo suelen desviarse para emergencias o necesidades nuevas. Y creo que, cuando las comunidades desvían estos fondos, no debemos condenarlas sino entender por qué lo hacen.
Las comunidades tienen sus propias prioridades y agendas. Ellas saben lo que quieren, no lo que nosotros o las ONGs europeas les decimos lo que necesitan. El ayudar a las comunidades a realizar tareas aparentemente sencillas como instalar un pozo no es tan fácil para ellas. Se enzarzan en animados debates sobre dónde debe ir el pozo, cerca del pueblo del diputado, del jefe, etc. Las ONGs locales deben enfrentarse a todo esto e intentar colaborar con los receptores de las ayudas. La participación de las comunidades en el trabajo de desarrollo es complicada. En muchas ocasiones, la ONG local sólo informa a la ONG europea de los hechos limpitos y arreglados. Los donantes no quieren que les cuenten las discusiones ni los problemas. Sólo quieren que les digan lo que han patrocinado.
Les daré un ejemplo de una ONG que trabaja con enfermos de SIDA. Solicitaron fondos para pagar a los abogados. Recibieron dinero con un
documento especificando que esos fondos no podían utilizarse para comprar un vehículo. Pero lo necesitaban para su trabajo. Realmente era para eso para lo que habían pedido el dinero. Pero no, la ONG europea dijo: "Nosotros no damos dinero para coches. Lo damos para abogados." Ni que decir tiene que esos fondos no se están aprovechando de manera eficaz, ya que los miembros de la organización no pueden desplazarse y reunirse con su grupo objetivo, tal y como habían previsto inicialmente.
El trabajo de desarrollo suele dividirse en ciclos de fondos de tres trimestres o cinco años. Algo que tiene sentido desde el punto de vista del presupuesto. Pero la ONG que está haciendo el trabajo de campo tiene que llegar a conocer la historia del subdesarrollo. Para ello se necesita mucha tolerancia, comprensión, confianza y desinterés por parte de los trabajadores de desarrollo. Muchos donantes o colaboradores suelen quedar decepcionados cuando, después de unos tres períodos de fondos con grupos objetivo de un programa en particular, estos no parecen haber mejorado en comparación a cómo estaban al principio. ¿Cómo se puede medir y evaluar cualitativamente el enriquecimiento de una comunidad a través de cursos de formación profesional o de la apertura y el contacto con otras comunidades que se da en el curso de la construcción de un sistema de suministro de agua potable? Quiero decir que no se trata únicamente de excavar un pozo. Hay muchas otras cosas que ocurren paralelamente, muchas relaciones y sentimientos que experimentan las comunidades.
He dicho que se tardó 90 años en subdesarrollar a Zimbabwe. Las ONGs de Zimbabwe no quieren tardar 90 años en lograr la democracia e iniciar un desarrollo sostenible. Pero sí que necesitan más tiempo que los 15 años que hemos tenido desde 1980, año de la independencia.
Las ONGs y la sequía
Unos años después de la independencia surgió la amenaza disidente en algunas zonas del país. Estas zonas sufren un retraso de 7 años y necesitan prioridad en su desarrollo, pues son además las que más sufren la sequía. Y algunas ONGs ya se han trasladado a otros pastos, más ricos, abandonando la población con un alto nivel de desempleo y enormes problemas sociales y económicos.
El problema de la sequía es un desastre natural que ha dado al traste con muchos planes que estaban llevando a cabo tanto el gobierno como las ONGs, a quienes represento más específicamente. Nos dicen que existen sis-
temas de aviso que pueden alertar al gobierno y a otras organizaciones sobre la inminencia de una sequía o una mala cosecha. En muchos casos, las ONGs o los gobiernos del norte quieren que el gobierno declare situación de sequía, antes de facilitar fondos. Por otra parte, nuestro gobierno se muestra reacio a declarar oficialmente que hay sequía ¿Qué dirían los inversores? ¿Cómo vamos a esperar que inviertan en un sitio con sequía pertinaz? El gobierno se ve atrapado en un círculo vicioso: el retraso en declarar oficialmente la sequía afecta negativamente a los programas locales y a su sostenibilidad. Si no fuera así, Las ONGs locales y las comunidades estarían estudiando con antelación distintas alternativas para mantener sus programas con los menores efectos posibles de la sequía. Se necesitan intervenciones precoces para rescatar los programas de los efectos de la sequía, para evitar que se pierda la inercia acumulada en el proceso de desarrollo sostenible de la comunidad.
Las ONGs y el SIDA
Tenemos un país con una población joven, con sus problemas específicos. Uno de ellos es el SIDA. Se estima que entre el 20 y el 25% de los jóvenes de Zimbabwe morirán de SIDA. Esto afecta a los recursos del país. Nuestros recursos para cuidar a los enfermos ya están al límite de sus posibilidades. Da miedo pensar qué pasará dentro de 5 ó 10 años. Pero las ONGs locales y la población ya están hablando de ello, del desastre al que se enfrentan. Cada vez hay más ancianos que se encargan de cuidar a otros sectores de la sociedad, ancianos que de pronto vuelven a tener responsabilidad. Y, sin embargo, suelen quedar fuera de los planes económicos. Debemos reconocer el papel de los ancianos, como sector a tener en cuenta en la planificación y distribución de recursos.
Las ONGs y el Programa de Ajuste Estructural
En cuanto a las políticas actuales en relación con la democracia y el desarrollo sostenible, empezaré por decir que en 1980 el gobierno democráticamente elegido era muy consciente de las necesidades de la comunidad. Pero, por presiones de algunos gobiernos del norte y algunas instituciones financieras, el estado está abandonando su antiguo programa social. El Programa de Ajuste Estructural y la necesidad de equilibrar el presupuesto, la gran sequía de 1992 y las repetidas malas cosechas de muchas zonas del país desde entonces, han creado la necesidad acuciante de que las ONGs ejerzan presión sobre el gobierno para que cambie el
nuevo programa de acción que ha adoptado y rechace las políticas que provocan tantos sufrimientos para la comunidad. Cuando el gobierno no responde, las ONGs deben adelantarse y cubrir ese vacío. A veces lo hacen utilizando unos recursos muy limitados, o desviando recursos asignados a otras actividades. Al hacerlo, ponen en peligro sus relaciones con sus socios del norte, quienes habían planificado esos fondos para otros programas.
Las iniciativas de las ONGs:
Las ONGs de Zimbabwe saben que no pueden depender de las ONGs y los gobiernos del norte para que las financien permanentemente. Y creo que eso es algo bueno, muestra madurez al saber que ha llegado el momento de dejar de depender del norte y hacer algo por ellas mismas. Algunas han creado empresas generadoras de beneficios, que pondrán fin a su dependencia total de los países del norte. El principal problema al que se enfrentan la mayoría de las ONGs es la falta de fondos seguros para estas empresas. ¿Quiere esto decir que al norte no le gusta demasiado ayudar a las ONGs del sur a crecer e independizarse? Las ONGs locales tardarán años en desarrollar empresas generadoras de beneficios que cubran el 100% de sus necesidades económicas. Hay que empezar a tomar medidas para lograrlo. Mi organización logra generar con su trabajo alrededor del 33% de su presupuesto. Esto quiere decir que podremos crecer como organización y cubrir las necesidades de nuestras comunidades: el empleo, la auto-determinación, la democracia y el desarrollo sostenible no sólo para nuestros empleados, sino también para todos aquellos que tienen relación con nuestras operaciones. ¿Cómo vamos a exigir, las ONGs, que los programas comunitarios lleguen a ser sostenibles, cuando nosotras mismas no lo somos?
La democracia es algo vivo. Y la pobreza es algo creado por la mano del hombre que puede derrotarse sólo si estamos todos dispuestos a trabajar juntos.
El papel de la cooperación europea:
Ya se ha insistido en que necesitamos que vuestras organizaciones trabajen con nosotros para reforzar la capacidad de participación de la gente. Necesitamos que ejerzáis presión sobre vuestros gobiernos e instituciones financieras para crear un diálogo sobre la reducción de la dependencia de la deuda y sobre el efecto de los Programas de Ajuste Estructural en nuestros países. Necesitamos programas de ayuda social. Mientras existan los programas PAE, la gente va a necesitar alternativas. Hay fábricas enteras que están quebrando por culpa de los PAE. Ellas también van a necesitar programas de ayuda en los momentos más duros.
Quiero dejar clara la necesidad de que las ONGs locales tengan iniciativas propias y de crear programas de ayuda al desarrollo de los empleados, cursos de formación profesional; pero no sólo del sur al norte, si no también intra-regional, cooperación sur-sur.
Para abordar todos los puntos anteriormente mencionados, el norte debe crear relaciones de confianza en los criterios de sus socios del sur, de los agentes locales. En las fases iniciales hay que explorar, junto con las ONGs locales, cuáles son vuestras expectativas y llegar a entender sus programas y lo que esperan que contribuyáis a ellos. Creo que muchas veces hay malos entendidos en este campo, que no afectan sólo a las dos ONGS, sino también a la comunidad objetivo, que es lo que de verdad importa.
A veces, en el trabajo de campo hay que tomar decisiones rápidas. Necesitamos vuestra comprensión y apoyo para esas decisiones, que puede que modifiquen los acuerdos iniciales. Eso no quiere decir que no deba haber responsabilidad ni transparencia, todo lo contrario.Insisto en que siempre debe haber responsabilidad y transparencia por parte de las dos ONGs - las locales y sus socios del norte - para conseguir nuestro objetivo: el desarrollo sostenible.
En conclusión he de decir que, tras un buen inicio, el programa de "buen gobierno" del gobierno de Zimbabwe está siendo socavado en muchos casos por factores que se escapan a su control. A muchas ONGs les preocupa que, con los actuales efectos negativos de los Programas de Ajuste Estructural y con la sequía, si ésta continúa, se pueda desestabilizar un país maravilloso, con un gran potencial para convertirse en uno de los principales suministradores de alimentos al continente africano. Nosotros, las personas del mundo de las ONGs, pensamos que es labor nuestra el ayudar a nuestro gobierno a no permitir que Zimbabwe caiga igual que otros hermanos nuestros en manos del gran monstruo desestabilizador: los Programas de Ajuste Estructural.
Con vuestra ayuda e influencia sobre los gobiernos y otras autoridades financieras contra los programas desestabilizadores, podéis ayudarnos a nosotros y a nuestro gobierno a mantener la paz que hemos estado disfrutando estos últimos 8 años.
INFORMACION GENERAL
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Fuente: Guía del Mundo 96-97. IEPALA, ITeM, págs. 596 y 598.Sinopsis
El Ambiente
El país consiste básicamente en el altiplano elevado y ondulado. El área más importante o Alto Veld, combinación de tierras fértiles, precipitaciones favorables y posibilidades de explotación minera, concentra la mayoría de la población urbana. El clima es tropical, moderado por la altitud. La degradación de los suelos es muy severa sobre todo en las áreas de cultivos comunales, donde se practica agricultura de subsistencia.
La Sociedad
Pueblo: La mayoría de la población (94%) es de origen bantú, los principales grupos son los shona (fundadores del primer estado de la región) y ndebele (zulúes llegados en el siglo XIX).
Religión: La mayoría es cristiana, predominantemente anglicana. Se practican también cultos tradicionales africanos.
Idiomas:Inglés (oficial); la mayor parte del pueblo utiliza sus propias lenguas bantúes.
Partidos políticos: El Frente Patriótico de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe (ZANU-PF), del presidente Mugabe, surgió de la fusión entre el ZANU, de Mugabe, y el ZAPU, de Joshua Nkomo. Oposición: Movimiento por la Unidad de Zimbabwe (ZUM) de Edgar Tekere. Partido Regional ZANU-Ndinga, del disidente nacionalista de derecha Ndabaningi Sithole.
El Estado
Nombre oficial: Republic of Zimbabwe.
División administrativa: 8 provincias.
Capital: Harare (ex Salisbury), 656.000 hab. en 1982.
Otras ciudades: Bulawayo, 413.800 hab.; Chitungwiza, 172.600 hab.; Gweru, 78.900 hab. (1982).
Gobierno: Robert Mugabe, presidente (1995). Poder Legislativo (bicameral) compuesto por el Senado, de 40 miembros y una Asamblea integrada por 100 miembros, elegidos por sufragio universal.
Fiesta nacional: 18 de abril. Independencia (1980).
Fuerzas armadas: 48.200 efectivos (1993)
Paramilitares: 15.000 efectivos (Fuerza de Policía Republicana); 2.000 efectivos (Unidad de Apoyo Policial); 4.000 efectivos (Milicia Nacional).
Datos estadísticos
Demografía
Población Urbana: 28%.
Crec. anual: 2,8% (1991-99).
En el año 2000: 12 millones.
Hijos por mujer: 5,5 (1991).
Salud
Un médico por cada 7.100 hab. (1990).
Mortalidad infantil (menores de 5 años): 88 cada 1.000 (1991).
Consumo de calorías: 94% de lo requerido (1988-90).
Agua potable: 66% de la población tiene acceso (1988-90).
Educación
Alfabetismo:74% varones; 60% mujeres (1990).
Tasa de inscripción escolar:
Primaria (1992): 12% varones, 118% mujeres.
Secundaria (1992): 54% varones, 42% mujeres.
Universidad: 428 estudiantes cada 100.000 hab. (1991).
Docentes de primaria: uno cada 38 estudiantes (1992).
Comunicaciones
21 diarios, 26 televisores y 84 radios cada 1.000 hab. (1991).
Libros: 349 títulos en 1990.
Economía
PNB per cápita: US$570 (1992).
Crec. anual: -0,9% (1980-92).
Inflación anual: 14% (1980-92).
Moneda: 7 dólares en Zimbabwe = US$1 (Oct. 93).
Indice de producción agrícola: 100 en 1979-81, 43 en 1992.
Cereales importados: 1.493.000 tons. métricas (1992).
Dependencias de importación de alimentos: 5% (1988-90).
Consumo de fertilizantes: 528 kgs por há. (1992).
Deforestación anual: 0,4%.
Importaciones: US$12.306 millones (1992).
Exportaciones: US$1.235 millones (1992).
Principales productos de exportación: tabaco, 22%; hierro dulce, 12%; níquel, 8%; algodón, 5%; minerales en bruto, 5%.
Principales mercados: UE, 41%; Africa, 17%; EE.UU. y Canadá, 7%; Japón, 6%.
Deuda externa: US$4.007 m., US$385 per cápita (1992).
Servicio de la deuda: 32% de las exportaciones (1992).
Inversiones privadas extranjeras: US$4 millones (1991).
Ayuda recibida: US$393 millones (1991); US$39 per cápita; 6% del PNB.
Energía
Producción: 5 millones tons. de Equivalente Carbón.
Consumo: 635 kgs. de Equivalente Carbón per cápita anualmente, 15% importado (1990).
Principal fuente: Carbón (1990).
[ ]* Cooperación con el Africa Austral.
**
Ministro adjunto de Asuntos Exteriores de la República de Zimbabwe.[ ]* Zimbabwe Project Trust.
[ ]* Fuente: "Guía del Mundo 96-97". IEPALA, ITeM, págs. 596 y 598.