GEOPOLITICA EN EL AFRICA AUSTRAL

Rosa Fraile Martín*

Teresa Güemes Gutiérrez[*]

"El que cuenta al pueblo falsas leyendas revolucionarias, el que lo divierte con historias canoras, es tan criminal como el geógrafo que levanta mapas falsos para los navegantes."

Lissagarai, Histoire de la Commune

La Crisis de la geopolítica

Tras un largo período de letargo, parece ser que actualmente, la Geopolítica vuelve a cobrar importancia y es de nuevo una palabra de uso común. Sin embargo, el concepto apenas ha sido revisado seriamente. ¿Debe seguir entendiéndose la Geopolítica como una ciencia al servicio del Estado y sus necesidades? ¿Ha de justificar la "necesidad" de expansión estatal? ¿O debería servir para denunciar las actividades del Estado? La crisis del concepto es totalmente comprensible, pues conviene recordar que justificó toda la expansión nazi, la cual provocó el estallido de la II Guerra Mundial. Actualmente la concepción determinista Ratzeliana carece de peso por hallarse desfasada, al menos en el mundo desarrollado.

Intentando realizar un replanteamiento del concepto, es posible diferenciar dos aspectos de la Geopolítica. Por una parte podemos entenderlo como las interrelaciones establecidas entre estados y los conflictos que ello genera, y por otra, las relaciones entre el estado y el individuo, entre el poder y el ciudadano, junto con las formas de organización inherentes al mismo. Naturalmente estos dos aspectos no son mutuamente excluyentes, es más, se complementan y constituyen, ambos, el análisis geopolítico.

En lo referente a la organización interna estatal, el estudio Geopolítico debe encaminarse hacia el análisis de las relaciones existentes entre el

Estado, la organización territorial y el individuo. Ver cómo se organizan las fuerzas represivas estatales, el grado de acción y libertad ciudadana, los mecanismos de marginación social, la organización del sistema electoral, las reivindicaciones regionales, los movimientos autonomistas y/o separatistas, la creación de circunscripciones administrativas... en definitiva, la forma y modo en que repercute la organización del poder estatal en el propio territorio nacional y en sus habitantes, tengan o no la nacionalidad.

Al analizar las relaciones entre estados no debe caerse en el error "expansionista" , es decir, no se trata de considerar las necesidades de expansión territorial que un Estado-Pueblo pueda tener. Debe consistir en el análisis de los intereses económicos y de dominación-control que cada Estado tiene, y la forma en que se realizan las relaciones interestatales en función de los mismos. La necesidad de insistir en el análisis de los aspectos económicos es evidente. Hoy, el sistema capitalista y la economía son el motor de todas las relaciones entre los estados, y para estudiar cómo se producen estas, los conflictos que generan y cómo se resuelven, la clave gira en torno a los aspectos económicos.

El control y la dominación real de un Estado hacia otro no se efectúa invadiéndolo, sino controlando a sus gobernantes, creando relaciones de dependencia, jerarquías, dominando su aparato productivo... En más de una ocasión, las rivalidades económico-político-ideológicas entre dos grandes estados, se han plasmado en áreas del Tercer Mundo provocando conflictos bélicos, caos y miseria. Sólo con un análisis de este tipo pueden entenderse, en su totalidad, los conflictos de América Latina, la composición de sus gobiernos, los golpes de Estado, el conflicto de El Golfo, los problemas del Africa Austral...

La colonización

I. La Importancia del proceso colonizador en la actual configuración territorial del Africa Austral

Al abordar el análisis del apartheid, nos encontramos con un fenómeno contemporáneo, cuyas bases pueden hallarse en el proceso de colonización llevado a cabo desde el s. XVII. En un primer momento, en El Cabo se crea un enclave de abastecimiento, al servicio de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, sin ningún propósito colonizador. Sus colonos asalariados, de procedencia Holandesa y alemana, pronto entraron en conflicto con la

Compañía, debido al progresivo uso de esclavos en la explotación de las tierras: la Compañía temía la independencia de los colonos y perder así su enclave de abastecimiento. Por otra parte, este amplio territorio no se encontraba despoblado, bosquimanos y hotentones fueron los primeros en enfrentarse y ser esclavizados por los boers, quienes chocaron también con tribus de origen bantú (sothos, zulús, shona, etc). Los boers (colonos holandeses y alemanes) mantuvieron también serias tensiones con los británicos, cuando éstos aparecieron en El Cabo a comienzos del siglo XIX, pues mientras que los primeros pretenden el control directo de la población africana, los últimos, buscan la administración directa del territorio, viendo en el esclavismo una traba para la formación de mercados. Las rivalidades ocasionarán el conocido Grand Treck, en un intento boer por mantener su peculiar sistema de explotación de la tierra y de la mano de obra. Expulsando en su marcha a las tribus bantúes (zulús y sothos) crean el Estado libre de Orange y El Transvaal, aunque debido a la fuerte resistencia que los africanos realizaron, los boers se vieron obligados a modificar su sistema de explotación de la mano de obra, pasando del apresamiento y esclavización sistemática, a ofrecerles tierras en régimen de aparcería (vigente hasta los años 60 de nuestro siglo). Fue fácil mantener la segregación social, ya que las fronteras se iban sistemáticamente ampliando, roturándose nuevas tierras, de forma que los blancos nunca tuvieron que trabajar para otros blancos, podían tener sus propias granjas y mantenerse como clase dominante. Todo este asentamiento fue posible gracias a la intervención inglesa, sin la cual no se hubiera puesto fin a la fortísima resistencia armada zulú.

A finales del XIX, cuando se descubre oro y diamantes en los dos Estados boers, los ingleses dejan de reconocer su independencia, se inician entonces, una serie de enfrentamientos bélicos y termina imponiéndose el dominio británico. Los ingleses, aunque liberan a los esclavos, mantienen y consolidan la segregación racial para asegurarse mano de obra barata. Por una parte, mediante una dura legislación laboral: en 1809 castigando el cambio de empleo, la Master and Servant Act de 1843, considerando delito criminal el romper un contrato. Y por otra, con un audaz sistema impositivo: impuestos en metálico a los campesinos y a la población que no hubiese trabajado fuera de sus distritos durante algún tiempo. Del mismo modo los boers, con su bíblica superioridad racial, contribuyeron mucho más que la legislación inglesa a consolidar el sistema.

Para explicar la configuración del territorio en el Africa Austral es necesario considerar también la colonización portuguesa. Mientras que los ingleses desde El Cabo avanzan por el interior hacia el Norte, los portugueses van

Mapa 1

Historia de la colonización. El Grand Treck

Mapa 2

Estados Bantúes del Congo

Mapa 3

Africa al final del siglo VI

ocupando tierras desde las costas Este y Oeste (Angola y Mozambique). Los lusos se encontraron en Africa con Reinos más o menos consolidados que impedían su avance, teniendo que limitarse, por tanto, a asentamientos costeros. Estos centros de poder africanos se caracterizaban, en general, por hacer uso de los esclavos dentro de sus sistemas económicos. Los portugueses aprovecharon este aspecto a su favor: armaron a los grupos dominantes, pudiéndose realizar desde entonces capturas masivas. En Mozambique, por ejemplo, terminaron con un próspero comercio "internacional". A través de los árabes, presentes en toda la costa oriental, se ponía en contacto el mundo hindú y asiático con el africano. Los portugueses no supieron asumir el papel de los árabes, a los que habían desplazado, tampoco lograron adentrarse en el interior debido a la resistencia de los Changamiras y de los bantúes de los Reinos Monomotapa y Maravi, su dominio tuvo que limitarse a la costa y al tráfico de esclavos, único aspecto que fueron capaces de perpetuar de la herencia árabe. En las costas angoleñas el proceso es similar, se pacta con los reyes africanos para conseguir el abastecimiento de esclavos, al tiempo que su presencia supuso el desmantelamiento de los reinos por la progresiva occidentalización de los mismos.

Todo este tráfico de esclavos es inherente al Africa Negra y constituye un grave problema de carácter geopolítico, pues supone la creación de centros de poder negreros, que contribuyen a la desvinculación de tribus y redistribución de la población africana. Las migraciones de población, huyendo de la esclavitud, originan importantes desequilibrios espaciales y económicos, pues los grupos más afectados y perseguidos son precisamente las fuerzas humanas más productivas. Fomentado este proceso y agudizado por la colonización blanca, será un obstáculo para la aparición de sentimientos nacionalistas que posibiliten el nacimiento de Estados-Naciones.

Por lo que se refiere a la presencia alemana en Africa Austral, señalar que se limita a ocupar los escasísimos espacios libres que aún quedaban: Namibia, descartada hasta este momento por no tener ningún atractivo para la explotación blanca. Su ocupación es tardía y por el afán colonizador que se desata en el II Reich con Bismark.

II. Sistemas de colonización aplicados en el Africa Austral y sus implicaciones geopolítico-territoriales

De una forma muy general pueden establecerse importantes diferencias entre lo que supuso la dominación británica y la portuguesa. Igualmente, el

modo en el que se accede a las independencias difiere bastante en un caso u otro. El análisis de los sistemas de colonización practicados nos sirve para poder entender posteriormente, el conjunto de fuerzas y mecanismos de dominación que aparecen claramente definidos en nuestra época contemporánea, en el Africa Austral.

La dominación colonial portuguesa

Los portugueses, por lo general, no consolidan el control del interior de sus colonias hasta después de la I Guerra Mundial. Su dominación se basó, en gran medida, en el fomento de las rivalidades tribales interétnicas, con el objetivo de impedir así, la formación de los sentimientos nacionalistas capaces de organizar una resistencia que hiciese peligrar su presencia.

Cuando internacionalmente el comercio de esclavos no fue posible, Portugal optó por imprimir una orientación agraria a sus colonias, surgiendo, por ejemplo, los grandes cafetales angoleños. Por otra parte, su debilidad económica y la falta de potencial humano, le llevó a conceder derechos de explotación, tanto de las tierras como del subsuelo, a compañías extranjeras. Este último aspecto es especialmente evidente en el caso de Mozambique, donde el gobierno portugués posibilitó que esta colonia se pusiera al servicio de las necesidades de las colonias británicas. Infraestructuras viarias y población pasaron a servir al vecino inglés. La actual Zimbabwe (Rhodesia del Sur), Zambia (Rhodesia del Norte) y las provincias del Norte de la República Sudafricana, daban salida a sus producciones a través de Mozambique, por las líneas de ferrocarril de Maputo y de Beira. Estas interrelaciones coloniales gestarán una red de transportes dendrítica con las correspondientes implicaciones en lo referente a la ordenación territorial, contribuyendo a potenciar un modelo económico y de reparto de la actividad económica también dendrítico, el cual se ha perpetuado hasta nuestros días, constituyendo un grave e importante lastre del período colonial, tanto en Mozambique como en Angola.

En lo referente a la población, Portugal nunca consideró a sus colonizados africanos como ciudadanos portugueses. La relación que estableció con los africanos fue represiva, caprichosa y al servicio de los británicos. Tanto es así, que ya desde 1909, estaba asegurada una entrega anual de 100.000 mozambiqueños para las minas de oro del Transvaal. Portugal firmó sucesivos acuerdos que reforzaban las dependencias, entre los que cabe destacar el firmado en la convención de Mozambique en 1928, por el cual "se estableció la obligatoriedad de utilizar el puerto y vía férrea de Lourenço Marques

(Maputo) por parte de Africa del Sur, como contrapartida por la utilización de trabajadores mozambiqueños". Los beneficios que Portugal obtenía de este tráfico de "obreros" eran cuantiosos, pues el pago de los salarios no se efectuaba directamente a los trabajadores, sino de forma diferida. A los mineros se les proporcionaba aproximadamente el 30% del salario, mientras que el resto se ingresaba en la arcas del gobierno colonial portugués, en espera del regreso del minero a su país, momento en que recibiría el resto de su preciado salario, en moneda local. De este modo quedaba asegurado, también, el retorno de estos particulares flujos migratorios. Desde 1964 los pagos diferidos empezaron a realizarse en oro, lo que supuso un considerable aumento de los beneficios portugueses. A través de estos mecanismos el gobierno colonial portugués fue creando importantísimos lazos de dependencia, favoreciendo que Mozambique pasara a formar parte del área de influencia Sudafricana, y generando enormes problemas para su posterior independencia.

Las colonias portuguesas en el Africa Austral no accederán a su independencia hasta 1975. Las peticiones realizadas por la ONU en los años 60 para que se realizara un progresivo proceso de independencia, fueron ignoradas totalmente. En esos mismos años se inicia la lucha armada por la liberación: Frente de Liberación de Mozambique - FRELIMO - , Movimiento para la Liberación de Angola - MPLA - , y Frente Nacional para la Liberación de Angola - FNLA - . Gracias a la labor de desestabilización tribal realizada por el gobierno, era muy difícil conseguir una resistencia armada eficaz, y mucho más, crear un frente unificado. Un claro ejemplo lo tenemos en Angola, con el MPLA (de ideología marxista) y el FNLA. En cambio en Mozambique, se consiguió crear un frente unificado en 1963, FRELIMO, como resultado de las fortísimas represiones realizadas por el gobierno (asesinato de 500 personas en la represión de una manifestación pacífica).

Además de la resistencia armada, fue necesario que se derrocara el régimen de Salazar en 1974, con la conocida Revolución de los Claveles, para conseguir por fin la independencia. Ese mismo año se traspasó el poder al FRELIMO, mientras que en Angola, estallaba una guerra civil como consecuencia de las grandes diferencias existentes entre los dos principales grupos armados de resistencia. En 1975 el MPLA logra hacerse con el poder gracias a la intervención cubana. De esta forma aparecen en el Africa Austral dos estados marxistas que, hasta su independencia, habían estado al servicio de Sudáfrica. Nacen como estados independientes teniendo graves problemas estructurales, heredados de la dominación colonial, y representando un peligro para la dominación sudafricana. En el mismo año de sus independencias, Sudáfrica ya había organizado las guerrillas: Unión Nacional para la

Independencia Total de Angola - UNITA - y la Resistencia Nacional de Mozambique - RENAMO - .

El sistema de dominación británico

Difiere enormemente de la portuguesa, pues los ingleses realizan la colonización no militarmente, sino con economistas y compañías comerciales, resultado de su mentalidad liberal y capitalista. En el Africa Austral nos encontramos con dos modelos de colonización: el dominio, aplicado a la Unión Sudafricana y que supone la concesión de autonomía; y el indirect rule, o administración indirecta, seguida en el resto del territorio, mediante la British South Africa CO (BSA) propiedad de Rhodes. Al igual que los portugueses, los británicos se encontraron con territorios en los que la mezcla de etnias era grande, ya que desde las primeras actividades esclavistas practicadas por los árabes y continuadas por los portugueses, hasta el avance boer,... diferentes pueblos africanos se habían trasladado hacia regiones más interiores: tswanas, zulúes, shona, rotsi, bosquimanos, hotentones, nguni, ndebele,... se asentaron en la actual Zambia, Botswana, Zimbabwe,... este fenómeno explica que la conflictividad haya sido grande, con las dificultades añadidas para la formación de sentimientos nacionalistas. A pesar de todo, el gobierno británico buscó siempre ir "africanizando los consejos" que gobernaban las colonias, motivo que en más de una ocasión le supuso el conflicto con sus propios colonos, como fue el caso de Sudáfrica y Rhodesia. Esta doble conflictividad, con la población africana y la anglófona, introduce serios problemas a la hora de realizar, primeramente la administración y más tarde, las independencias.

Un claro ejemplo del sistema de colonización a través de compañías comerciales lo tenemos en Rhodesia, donde el territorio, rico en minerales y dividido entre los pueblos shonas y zulúes, pasó a ser monopolio comercial de la BSA. Gracias al monarca zulú, dicha Compañía consiguió el derecho de explotación de los recursos minerales, iniciando la expansión hacia el Norte de su dominio y fomentando a su paso los conflictos entre shonas y zulúes. De este modo se llega hasta Zambia y Malawi, al tiempo que se organiza en todo el territorio una clara división del trabajo: producción minera en Zambia, y agrícola en Zimbabwe.

En 1953 se crea la Federación de Rhodesia, configurada por Zambia, Zimbabwe y Malawi, que se desintegrará en 1963 por voluntad del gobierno británico, tras un detallado estudio que ponía de manifiesto los conflictos interétnicos y la oposición de la población africana a la Federación. Se inicia

entonces, un proceso de africanización del gobierno, al cual se opondrá radicalmente el Frente Rhodesiano de Ian Smith, quien reacciona autoproclamando la independencia de Rhodesia del Sur (Zimbabwe). En claro contraste, se convocarán elecciones en 1974 en Rhodesia del Norte (Zambia) y Nyassaland (Malawi), momento a partir del cual pasan a ser independientes.

La plasmación de la actividad económica realizada en estos países, se pone de manifiesto principalmente en la organización del territorio y la articulación de las infraestructuras de transportes. Los principales productos agrarios de exportación de Zimbabwe - maíz, algodón, tabaco - , y la escasa producción minera, encuentran su vía de salida hacia los puertos de Mozambique prioritariamente, y hacia Sudáfrica, ocasionándose las mismas deficiencias estructurales que en Mozambique, y suponiendo de igual modo importantes lastres para la Zimbabwe independiente. El fin del gobierno blanco se producirá tras una larga lucha, pues ya con Ian Smith se organiza la resistencia armada contra la dominación blanca, entorno al ZAPU - Unión del Pueblo Africano de Zimbabwe - y el ZANU - Unión Nacional Africana de Zimbabwe - , debido a lo cual, Ian Smith, para asegurar el control económico y social blanco, pactará con el obispo Abel Muzorewa, líder de las fuerzas más retrógradas del país. Tras elecciones fraudulentas en 1979, intensificación de la lucha armada,... el gobierno blanco se ve obligado a negociar, convocando elecciones libres para 1980, de las que resultó vencedor el ZANU, liderado por Robert Mugabe. La reconstrucción económica y el fin del racismo, serán coartados por los Acuerdos de Lancaster House (firmados el mismo día de la Independencia) al mismo tiempo que será difícil de abordar la dominación económica sudafricana (la empresa De Beers controlaba todo el sector minero).

La finalización del dominio blanco, se producirá antes en aquellos países que fueron declarados Protectorados británicos, como fue el caso de Swaziland, Lesotho y Bostwana. En los dos primeros la lucha frente a la dominación boer, en enclaves muy concretos, provocó que se consolidaran los lazos de diferentes tribus, surgiendo ya en el siglo XIX una conciencia nacional, a pesar de la cual, no se pudo impedir la dominación británica. Los dos países serán convertidos en protectorados utilizando una estrategia similar, de tal modo que los monarcas africanos preferirán pactar con los británicos, antes que ser absorbidos por los boers. La incorporación de Bostwana resultó algo más conflictiva, al ser un espacio en el que confluyeron diferentes intereses y etnias rivales. Están presentes tribus zulúes expulsadas por los boers de sus tierras, los boers, que huyeron en 1830 de la dominación inglesa en El Cabo y los twasnas, tribu mayoritaria en esta zona. A los conflictos entre los tres grupos

hay que sumar la rivalidad anglo - lusa en este área de encrucijada de intereses: los portugueses en su afán por unir Angola con Mozambique, y los británicos por unir sus colonias del Cabo con las del Norte de Africa. Al imponerse los intereses británicos, los tres protectorados aparecen como enclaves en el interior de Sudáfrica, que sin apenas infraestructuras funcionarán como territorio sudafricano, aunque administrativamente dependan de Londres. Cuando Sudáfrica rompa sus relaciones con Inglaterra en 1961, consolidando el apartheid, la metrópolis incumple su promesa y prefiere iniciar procesos de independencia, antes que incorporar los protectorados a la Unión Sudafricana, quien, a pesar de todo, controlará su población, economía y comunicaciones.

Por último mencionar que el proceso histórico de Sudáfrica hacia su independencia es muy distinto a los anteriores, al igual que su organización territorial, económica y social. Desde un primer momento existen fuertes rivalidades entre la población blanca, en las cuales subyace, el enfrentamiento de dos sistemas de explotación diferentes, por un lado, un sistema económico liberal capitalista, y por otro, un sistema agrario esclavista. Los boers, huyendo de la dominación inglesa, irán adentrándose hacia el Norte (Gran Treck), donde se asentarán proclamando la independencia del Transvaal y del Estado Libre de Orange, al tiempo que ponen en marcha su sistema agrario extensivo y esclavista, el cual finalizará con el descubrimiento de oro y diamantes en su territorio, al imponer los ingleses el sistema capitalista minero-industrial. De esta forma, se llega a 1910, momento en el que se crea la Unión Sudafricana, reconocida por el Reino Unido. En la primera mitad del siglo XX, continuando sus relaciones con la metrópolis, se consolida todo el sistema de segregación racial, poniéndose las bases para el apartheid. Este modelo se extiende a Namibia, cuando después de la I Guerra Mundial pase de ser colonia alemana a territorio administrado por Sudáfrica. En 1961, Sudáfrica rompe, definitivamente, sus relaciones con Inglaterra, teniendo organizado todo el territorio del Africa Austral según sus intereses.

El Apartheid

III. El Apartheid como un fenómeno contemporáneo y de rápida consolidación

El Apartheid como un sistema de desarrollo separado

La definición de apartheid, resulta más complicada de lo que en principio parece, pues ni todos entienden ni piensan lo mismo. También existen gru-

pos africanos que hablan de apartheid, expresando así, su deseo de cerrar en "reservas" a la población minoritaria blanca. Los primeros blancos en aplicar el término, lo entendieron como desarrollo separado" que posibilitaba la conservación y evolución de las diferentes culturas, costumbres y lenguas. Era por tanto, un sistema pensado teóricamente, para respetar las diversidades culturales e impedir su desaparición. Sin embargo, en éste sistema de "desarrollo separado" de los distintos pueblos africanos, subyacía un modo de explotación pensado por mentes racistas, para facilitar la configuración de un gran contingente de mano de obra barata. Como se evidencia inmediatamente, esta vida aparte no ha permitido el desarrollo cultural de los pueblos africanos, ya que a treinta millones de personas se les ha negado hasta su derecho a realizarse como tales, debido al enorme arrinconamiento puesto en marcha por el sistema. En este sentido, el apartheid ha sido también definido como "un sistema en el cual un grupo social privilegiado vive a costa del trabajo de otro que le está sometido".

Desde el punto de vista geográfico, podría considerarse como un sistema de organización del espacio económico y socio-político ya que, por una parte, se organiza un espacio económico racialmente integrado que posibilita el uso de la mano de obra negra, y por otra, un espacio socio-político segregado donde se aparta a la población africana de la participación y control político. En último término señalar también que algunos autores han considerado el apartheid como una estrategia geopolítica, en la que se busca transformar graves problemas internos y convertir a los propios africanos en extranjeros.

En cualquier caso, es evidente que el apartheid es un complejo sistema de organización territorial, asentado sobre claras bases geográficas y cuya realización supuso un largo proceso, desde la aparición de los blancos en la colonia de El Cabo, hasta 1948, fecha en la que se opta políticamente por el apartheid. Primeramente se asienta un sistema de segregación, fruto de la lucha por el espacio entre los colonos y la población africana que, con el triunfo de la dominación blanca, se irá completando hasta configurar un verdadera política de segregación racial: el apartheid.

La intensificación de la segregación en los primeros cuarenta años de la Unión Sudafricana, se va realizando a través de duras legislaciones con las que, por una parte, se retira el derecho de propiedad de la tierra a los africanos, obligándoles a una progresiva proletarización: la Native Land Act por la que se reserva el 7% del territorio para la población negra, donde tendrá que albergarse el 75% del total de población del país. Por otra parte, se retira pro-

gresivamente el derecho a voto, tarea que se finaliza en 1936 cuando en la última provincia que lo conservaba, El Cabo, se suprime radicalmente este derecho y a cambio, como compensación, los africanos reciben un 6% adicional del territorio nacional, de tal forma que sus tierras supondrán ahora el 13% del territorio sudafricano.

Todo este proceso de segregación contribuye a que ingleses y boers superen sus rivalidades, amparados en la hegemonía blanca, lo cual no quiere decir que las diferencias entre blancos estén ausentes; siempre en el escalón superior aparecen los ingleses, y en un segundo término, los descendientes de los boers (afrikaners) que ocupaban los puestos de trabajo de menor cualificación. Esta "vida aparte" y segregación blanca, ocasionó enfrentamientos como el sucedido en los años veinte: ante la ampliación de las explotaciones mineras y la falta de afrikaners para cubrir la demanda, se recurre a mano de obra negra, mucho más barata, aspecto que provocó el temor de los boers a perder sus puestos de trabajo y sus privilegios raciales. Tras una gran huelga duramente reprimida por los ingleses, el gobierno revaloriza su posición social, formándose un frente común para llevar a cabo la explotación de la población negra. A raíz de esta crisis, durante los años veinte y como resultado del descenso en el nivel de vida de la población blanca, en las elecciones de 1924 resulta elegido el Partido Nacionalista que, una vez en el poder, rompe con toda la política liberal de los británicos, imponiendo un proteccionismo y consolidando el sistema de segregación. Un fenómeno similar tiene lugar tras la II Guerra Mundial, que trae como consecuencia el establecimiento del apartheid como opción política estatal.

De la Segregación, al Apartheid como opción política

Son grandes las diferencias del sistema de apartheid con la mera segregación. Con la segregación se considera que la población negra es homogénea, mientras que con el apartheid se diferencian las etnias africanas, y a cada una se le asigna un territorio o homeland (posteriormente llamados bantustanes). Dicha diferenciación será realizada en los años cincuenta con Verwoed y por iniciativa del Partido Nacionalista en el poder. El mismo Verwoed, en 1959, a cambio de abolir la escasa representación negra que aún quedaba, promete una futura independencia de los homelands, nuevo engaño que supondrá una nueva etapa del apartheid y de organización territorial segregacionista al servicio de los intereses económicos blancos.

Otro aspecto diferenciador es el intento de impedir la urbanización de la población africana, enormemente contradictorio ya que, por una parte, el

Mapa 4

Repatriaciones forzosas desde 1960

sistema económico les proletariza e integra en una economía, mientras que políticamente, se les pretende mantener en las áreas rurales. Pero el intento de controlar el volumen de población rural fracasará, y ante la imposibilidad de frenar los flujos migratorios hacia las urbes, se opta por hacinar a los "negros" en áreas periféricas, las conocidas townships, en las cuales la presión y los conflictos provocarán la puesta en marcha de la nueva etapa del apartheid, ya aludida. De este modo desde 1976 hasta 1981, se declararán progresivamente Estados-Nación independientes, a los bantustanes de Transkei, Bophuthatswana, Ciskei y Venda. Con esta teórica independencia se considera extranjeros a un grupo considerable de negros, repatriándoles en consecuencia, a sus nuevos "estados". Se han movilizado en total, desde 1960, tres millones y medio de personas dentro de Sudáfrica con estas repatriaciones forzosas. Al mismo tiempo, supuso la privación de la nacionalidad sudafricana a ocho millones de personas que quedaron automáticamente convertidas en extranjeros dentro de su propio país.

Un tercer aspecto diferenciador del apartheid respecto de la segregación es el sistema educativo. Se eliminaron las escuelas religiosas, las únicas que venían realizando un intento educativo real entre la población negra. Este sistema educativo y alternativo, se sustituye a partir de 1950 (gracias a Verwoed, arquitecto de la política de apartheid) por uno nuevo, en el que se establecen dos niveles educativos, el inferior-básico para toda la población negra, y otro superior-universitario. En estas nuevas universidades étnicas, sólo para población no blanca, se busca preparar líderes negros comprometidos con la política del apartheid.

Estas circunstancias se ven reforzadas en el marco legislativo por los conocidos tres grandes pilares del apartheid: la ya mencionada Native Land Act, las Group Areas Act que determinan el lugar de residencia en función del color de la piel y que complementan a la Population Registration Act que clasifica racialmente al recién nacido, y por último, la Ley del Salvoconducto, que regula el acceso a las ciudades.

IV. La importancia del medio físico en la configuración del Apartheid

Consideraciones generales

El apartheid como ya ha sido comentado, supone un particular modelo de organización espacial y territorial. A través de esta organización se aprecia la

segregación racista y las relaciones existentes entre el Estado y los individuos que forman parte de él.

Las distintas condiciones del medio ecológico son aprovechadas para llevar a cabo la segregación espacial. La características morfológicas, climáticas y edafológicas varían enormemente en todo el territorio, y teniendo en cuenta que existen desde el principio competencias por el espacio agrario, parece evidente la necesidad de analizar estos aspectos, más aún cuando, en general, en el proceso de colonización se imprime al territorio una orientación agraria, siendo los aborígenes relegados a las peores tierras. Con el sistema sudafricano del apartheid, aplicado también en Namibia, el fenómeno adquiere unas dimensiones de primera magnitud.

Antes de pasar al análisis de la geografía del apartheid, es necesario señalar, al menos de modo muy somero, los principales rasgos del medio físico sudafricano, pudiendo resaltar como característica principal los fuertes contrastes tanto altitudinales como en el nivel de precipitaciones. Desde el clima Mediterráneo en El Cabo, y con una altitud media entre 0-500 m.; pasando al sector central con clima árido, elevado sobre el nivel del mar entre 1000-1500 m.; hasta la gran cadena montañosa que desde el sureste se extiende hasta Swaziland, con altitudes que llegan a los 2000 m. y donde se registra el mayor volumen de precipitaciones (800 mm. anuales).

La geografía del Apartheid

Observando un mapa de Sudáfrica resalta, a primera vista, la falta de enclaves de población africana en todo el sector Oeste y Suroeste, concretamente en las regiones de Western Cape y Karoo. Este hecho contrasta enormemente con todo el sector Este, en el cual se localizan todos los bantustanes, con una triple disposición: a lo largo de la costa y ocupando gran parte de las estribaciones de la cordilllera del Drakensberg aparece Ciskei, Transkei, y Kwazulu; en el norte, y cerca de las grandes ciudades, centros industriales y mineros, nos encontramos con Bophuthatswana, Venda, Lebowa, Gazankulu, Kwandebele, Kangwane; y en el centro, empotrados en el Free Stateaparecen Qwaqwa, y un pequeño enclave de Bophuthastwana.

Esta distribución no es casual y obedece a una serie de criterios geográficos claramente definidos. Así, en el Western Cape y Karoo el clima Mediterráneo propicia el desarrollo de una fructífera agricultura, lo cual, unido a que es el enclave de más antigua colonización, nos explica la ausencia de bantustanes. Es importante destacar que la población de los bantustanes,

Mapa 5

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Cuadro 1

La tierra en los bantustanes sudafricanos

Bantustan

Area Total

(Ha)

Total

Secano

Cultivable

%

Area en

Pastoreo

%

Area en

Regadío

%

Bophuthatswana

4.050.900

490.709

12,1

3.484.011

86,0

4.680

0,1

Ciskei

815.930

52.770

6,5

745.000

91,3

13.769

1,7

Gazankulu

656.531

61.873

9,4

574.372

87,5

20.286

3,1

Kangwane

482.269

65.353

13,6

222.178

46,1

47.091

9,8

KwaNdebele

285.650

41.201

14,4

172.497

60,4

156

0,1

KwaZulu

3.607.320

361.079

10,0

2.430.773

67,4

74.000

2,1

Lebowa

2.183.331

326.080

14,9

1.677.310

76,8

9.765

0,4

QwaQwa

65.514

6.947

10,6

52.983

80,9

0

0,0

Transkei

4.365.264

663.000

15,2

2.663.263

61,0

100.000

2,3

Venda

680.000

70.474

10,4

556.508

81,8

4.181

0,6

(Moutse)

(64.355)

(21.219)

(33,0)

(36.261)

56,3

(0)

(0)

TOTAL

17.257.064

2.160.705

12,5

12.615.156

73,1

273.928

1,6

 

Bantustan

Población Rural (1985)

Total Cult. Per Cápita

Pobl. Rural

Bophuthatswana

1.463.587

0,34

Ciskei

476.870

0,14

Gazankulu

476.924

0,17

Kangwane

338.483

0,33

KwaNdebele

282.746

0,15

KwaZulu

2.645.016

0,16

Lebowa

1.718.520

0,20

QwaQwa

160.106

0,04

Transkei

2.638.507

0,29

Venda

446.277

0,17

(Moutse)

(NA)


TOTAL

10.647.036

0,23

Fuente: Levin and Weiner (1989).

Cuadro 2

Espacio cultivable en áreas de dominio blanco

Regiones*

Area Total

(Ha)

Area Potencialmente

Cultivable

(Regadío y Secano)

%

Población Rural

(1985)

Total Cultivable Per Cápita

Población Rural

A

Western Cape

21.791.200

1.494.800

6,9

553.372

2,70

B

Karoo

26.369.000

454.465

1,7

270.454

1,68

C

Fre State

12.651.800

4.193.633

33,1

1.043.984

4,02

D

Eastern Cape

11.883.400

643.501

5,4

447.418

1,44

E

Natal

7.580.000

2.152.016

28,3

818.942

2,62

F

Eastern Transval

7.315.300

3.058.910

41,8

811.869

3,76

G

Northern Transval

6.846.400

1.327.362

19,4

350.268

3,78

H

P W V

2.353.800

847.321

36,0

542.829

1,56

J**

Western Transvaal

4.115.200

1.755.190

42,7

561.577

3,12

TOTAL

100.906.100

15.927.198

15,8

5.400.713

2,95

 

* Las letras hacen referencia l Mapa 6 (Página 32).

** Excluidos los distritos d Christiana y Schweizer donde los datos sobre áreas potencialmente cultivables no están disponibles.

Fuente: Levin and Weiner (1989).

aproximadamente 15 millones de personas, tiene una dedicación agraria. En este sentido, es enormemente significativa la presión sobre la tierra, ya que además de la escasa superficie cultivable, el gobierno siempre intentó frenar los flujos migratorios. Siendo esto así, parece interesante realizar un estudio comparativo entre la tierra cultivable en los bantustanes y la existente en las regiones administrativas sudafricanas.

En las regiónes de Natal y Eastern Cape el total de tierra cultivable asciende, al 28% en la primera y al 5,4% en la segunda, lo que supone, en relación con la población rural, una media de 2,62 Has. en Natal y 1,44 Has. en Eastern Cape. En contraposición, en los bantustanes insertos en estas dos provincias, y a pesar de que aumente el porcentaje de Has. cultivables en algunos casos (8,2% en Ciskei), la media de Has. por agricultor desciende enormemente: 0,14 Has. en Ciskei, 0,16 Has. en Kwazulu y 0,29 Has. en Transkei; lo cual evidencia la fuerte presión sobre la tierra dentro de los homelands. Estos porcentajes de tierra cultivable suponen una mínima parte del territorio de los bantustanes, teniendo mucha más importancia la tierra destinada a pastoreo, que supera frecuentemente, las tres cuartas partes de la superficie. Es necesario incidir en la fuerte presión demográfica. El porcentaje de la población rural es a veces similar, pero las dimensiones del territorio distan mucho de parecerse, observándose areas blancas desde casi tres veces superiores a las negras, hasta catorce veces más.

Si tenemos en cuenta la calidad de los suelos y la erosión a la que están sometidos, el problema en los homelands se agudiza. Bantustanes como Transkei, Kwazulu y Ciskei se encuentran en zonas donde las montañas y las precipitaciones introducen fuertes grados de erosión. Se puede hablar especialmente del Transkei, uno de los mayores bantustanes en la costa Este, cuyo suelo esta sometido a grados de erosión superiores a 800 Tm/Km2/año. Menores niveles se registran en los bantustanes de la zona Norte, donde la media de pérdida de suelo está en unas 200 Tm/Km2/año. Pero esta ventaja es sólo aparente, ya que tienen un clima árido y semiárido, por lo que en los homelands insertados en las regiones de Karoo, Eastern Transvaal, Northern Transvaal, PWV, Wenstern Transvaal, los desequilibrios tienen los mismos matices. Un ejemplo enormemente significativo lo constituye Kwandebele, al noreste de Pretoria y en el que "casualmente" al menos el 90% de su espacio está sometido a los mismos niveles de erosión que el Transkei, teniendo que soportar en sus 285 mil Has. una población rural de igual magnitud, dedicada principalmente al pastoreo, al no ser posible roturar más que el 14.5% del suelo. En este sentido es evidente el interés económico en esta región industrial blanca, pues se "garantiza" la subsistencia precaria de una población rural que tendrá que desplazarse a la capital si "quiere realmente garantizar" su propia subsistencia.

Finalmente, se puede concluir que con esta configuración del espacio, el hacinamiento de la población negra, el control de su subsistencia, y la política de concesión de independencia a algunos de los homelands, se garantizará la disponibilidad de una mano de obra barata y abundante para todo el desarrollo industrial y económico que ha hecho de Sudáfrica un paradójico país desarrollado.

V. El Apartheid como sistema de explotación socio-económico y sus repercusiones en el espacio

El espacio sudafricano es un paradigma de como un modelo de explotación económico puede estructurar un espacio en todas sus dimensiones: el espacio urbano, regional, industrial, rural, el geográfico vivido, ... Todo ello reforzado por un sistema político claramente apoyado desde el exterior.

En primer lugar, es necesario poner de manifiesto las características de la economía sudafricana que han hecho posible la catalogación de este país como desarrollado. Es importante subrayar también que el desarrollo económico depende de factores exógenos, pues se exportan materias primas cuyos precios se fijan en los mercados exteriores (el oro) y se importan productos elaborados, de alto coste por su valor añadido, imprimiendo gravosos saldos negativos cuando el precio del oro es bajo.

La importancia geoestratégica del sector minero, intereses de las transnacionales y relaciones con la Organización Geográfica del Apartheid

La gran concentración de minerales en el Africa Austral está asociada a la antigüedad del roquero y al afloramiento del zócalo precámbrico. Esto explica la existencia de series plegadas asociadas a este zócalo, muy mineralizadas, encontrándose así abundantes yacimientos de oro, cobre, hierro, uranio, estaño, diamantes. En menor medida, aparecen otros minerales como el vanadio, tungsteno, zinc, cadmio, y pirita, empleados por los países desarrollados en los procesos de innovación tecnológica e industria armamentística. Entre otros, Francia e Inglaterra se abastecen en el Africa Austral del uranio que necesitan para sus centrales nucleares. Este aspecto geoestratégico-político, explica la permisibilidad y apoyo a un régimen político como

el sudafricano, evidenciando, por otra parte, el cinismo de los países occidentales en sus exarcerbadas defensas puntuales a la democracia.

Completando los intereses geoestratégicos, aparecen los económicos, ya que la inversión extranjera en Sudáfrica tiene enorme importancia en el sector minero. Prueba de ello son las 1068 empresas filiales que las multinacionales occidentales tienen instaladas en el país:

* Rio Tinto Zinc Corp. LTD, multinacional británica que tiene en Namibia (Swakopmund) la mayor explotación del mundo a cielo abierto de uranio. Otras empresas británicas con intereses, son la Consolidated Gold Fields PLC y la Minet Holdings LTD.

* Tsumeb Minig CO de origen americano, explota através de sus empresas asociadas la Amex y la New Mont yacimientos de cobre y pirita en Otjihase (Namibia). Otras empresas norteamericanas son la Newmont Mining Corp., la Nord Resources Corp. y la Fluor Corp.

Su importancia como área geoestratégica radica también en la intensidad del tráfico marítimo de petroleros. El 70% de los navíos que transportan petróleo hacia Europa y el 30% del destinado a USA circulan por este área. Los países occidentales estrechan sus lazos con Sudáfrica a través de toda una serie de inversiones. Gran Bretaña, Estados Unidos (con más de 400 empresas), R.F.A., Francia y Suiza son los países que realizan un mayor volumen de inversiones.

No sólo es importante la producción minera, sino que las reservas refuerzan el papel geoestratégico. Sudáfrica posee el 24% de las reservas del total mundial en diamantes, el 50% de oro, el 84% del cromo, el 78% del manganeso,... Son muy importantes también los flujos monetarios relacionados con la exportación de minerales, que suponen un 13.9% del PIB, junto con la ingente necesidad de mano de obra que demandaba el sector minero, la cual ha sido cubierta principalmente por población africana. Más de 700 mil africanos trabajan en la minería, de los cuales apenas 75 mil son blancos. Es importante realizar un estudio de la procedencia de la mano de obra, pues esto explica en gran parte la localización de los bantustanes y los flujos migratorios de los países vecinos, como Mozambique,Lesotho y Suaziland. La principal zona minera se sitúa en el Trasvaal, y es precisamente en torno a esta región donde se localizan los bantustanes. Los flujos migratorios se ven favorecidos por las pésimas condiciones de vida y nulas posibilidades de subsistencia. En unos espacios, donde la presión demográfica alcanza cotas

Cuadro 3

Intereses extranjeros en Sudáfrica por sectores económicos

(al 31 de diciembre de 1980)

SECTOR ECONOMICO

TOTAL


INVERSIONES DIRECTAS


OTROS INTERESES EXTRANJEROS



Millones de rand

Porcentaje

Millones de rand

Porcentaje

Millones de rand

Porcentaje

Agricultura, silvicultura y pesca

109

0,40

103

0,8

6

0,05

Minería y explotación de canteras

3.377

13,20

1.001

8,1

2.376

18,0

Manufactura

7.617

30,00

5.046

41,0

2.571

19,5

Electricidad, gas y agua

2.066

8,10

9

0,07

2.057

15,6

Construcción

105

0,40

90

0,7

15

0,1

Comercio al por mayor y al detalle,

comestibles y hostelería

2.662

10,40

2.058

16,7

604

4,6

Transporte, almacenamiento y

comunicaciones

1.154

4,50

122

1,0

1.032

7,9

Finanza, seguro, servicios inmobiliarios

y mercantiles

6.849

26,90

3.802

30,9

3.047

23,1

Comunidad, servicios sociales y personales

1.359

5,03

6

0,04

1.353

10,3

Otros

187

0,70

76

0,6

111

0,85

TOTAL

25.485

100,00

12.313

100,00

13.172

100,00

Fuente: Banco de Reserva de Sudáfrica. Third Census of Foreign Transactions, Liabilities and Assets. 31 Dic. 1980 (Dic. 1982).

Mapa 10

Diversa procedencia de la fuerza laboral

inimaginables, siendo imposible la explotación agraria, queda como única salida la emigración. Este fenómeno, en principio favorable al sistema de Apartheid, generará importantes contradicciones que contribuirán a la gestación de la crisis del mismo.

El desarrollo industrial y sus repercusiones en los bantustanes

El desarrollo industrial y sus repercusiones en los bantustanes por áreas urbanas

por áreas urbanas

El gran desarrollo industrial en los últimos años, ha supuesto un aumento de la proletarización de la población negra y con ello un mayor porcentaje del grado de "urbanización", con unas repercusiones espaciales que contradicen el apartheid y agudizan los conflictos sociales, especialmente en las áreas periurbanas.

La industria sudafricana se caracteriza desde el punto de vista espacial por su alto grado de concentración, estando las tres cuartas partes de la producción y el empleo industrial localizado en Johanesburgo, Durban, Port Elisabeth, y El Cabo. Aunque la industria no proporciona más que un millón y medio de empleos, de los cuales sólo el 25% son para población blanca, actúa como foco de atracción, capaz de generar importantes flujos migratorios hacia las ciudades en las que se localiza. A ello contribuye la acelerada degradación que sufren los bantustanes. Muchos conflictos sociales pueden explicarse por el hacinamiento en las township o boarding-hause, áreas de viviendas pensadas para alojar, sólo al obrero, y que cumplen la antigua función de los barracones esclavistas.

Igualmente, en la periferia aparecen toda una serie de suburbios y guethos separados, a través de áreas industriales y espacios verdes, de las áreas centrales de residencia blanca. Estos aspectos son recogidos y regulados por la Group Areas Act, que determina también los lugares de residencia del resto de la población no blanca (el 3% de la población es de origen hindú, el 0.5% de origen asiático, y el 10% mestiza).

El mantenimiento de esta situación ha sido posible nuevamente, gracias a los intereses económicos exteriores. Se trata de una industria extremadamente dependiente de una tecnología que se ve obligada a importar (al haber basado su desarrollo económico en la minería), y con fuertes inversiones de capital. El impulso industrial viene dado principalmente por el sector energético, siderúrgico, y el electrónico ligado al armamento, para lo cual se optó por una política proteccionista compaginada con la promoción de inversiones exteriores.

La organización del espacio agrario en el Apartheid, sus implicaciones y la importancia de las exportaciones

Aunque ya se han tratado las diferencias existentes en la distribución de la tierra, entre la población blanca y la africana, es necesario señalar otras muchas que refuerzan la segregación. La modernización del sector agrario blanco, aparece al mismo tiempo que el apartheid, el cual ha tenido siempre, como uno de sus objetivos, el mantenimiento de las granjas blancas. Uno de los aspectos más interesantes y con mayores repercusiones espaciales, fue la reorganización del sector agrario en función de criterios capitalistas. Para ello fue necesario poner fin al antiguo sistema basado en la aparcería-colonato, lo cual supondrá la liberación de abundante de mano de obra, que pasará a ser asalariada, tanto en el sector agrario como en el industrial. Cuando se inició el proceso, la mayoría de la población negra campesina vivía en las areas rurales blancas y no en las reservas, esto generará importantes reflujos hacia los bantustanes, provocando una mayor presión sobre la tierra. Es destacable que a pesar de los esfuerzos estatales, ha resultado muy difícil terminar con la aparcería, pues en 1985 seguían bajo régimen de colonato al menos, dos millones de personas.

Actualmente la agricultura ocupa a un 30% de la población activa y posee un importante papel en las exportaciones, pues si prescindimos de las del oro, un 30% de las exportaciones sudafricanas están formadas por productos agrícolas. Paradójicamente, su aportación al PIB es tan sólo de un 5.2%. Estos datos pueden evidenciar el fuerte contraste entre una agricultura capitalista y un amplísimo sector subsistencial, localizado en los bantustanes y en las áreas periféricas urbanas. La agricultura capitalista ocupa, principalmente, las áreas de clima Mediterráneo, en las que aparecen plantaciones de caña de azúcar y viñedos; y las amplias mesetas del Veld (supone el 40% del territorio) en las que se ubican grandes explotaciones agrícolas de trigo y maíz, junto con extensas haciendas de bovino y ovino. Como se puede suponer, las explotaciones subsistenciales aparecen estrictamente localizadas, como resultado del apartheid, contrastando enormemente con la agricultura capitalista, tanto por su extensión como por las producciones y grado de modernización. Al mismo tiempo, la política agraria ha tenido siempre como uno de los objetivos, asegurar el mantenimiento de las granjas blancas, proporcionándolas amplias subvenciones, las cuales han provocado una intensificación de la explotación y aumento del sobrepastoreo en tierras marginales, ocasionándose una importante degradación de la cobertura vegetal.

La dominación

VI. El modelo de dominación sudafricana y las relaciones establecidas entre los estados del Africa Austral

Se podrían diferenciar dos períodos de dominación, uno anterior a las independencias de los países del Africa Austral, y otro posterior, ya que con el inicio de las independencias, surgen los primeros gobiernos hostiles al apartheid, lo cual introducirá importantes modificaciones en las relaciones establecidas entre los diferentes estados del Africa Austral. Los aspectos e intereses económicos de estos nuevos países independientes, entran en contradicción con el sistema racista y por su evolución histórica pasan de ser complementarios a introducir frenos al modelo de dominación sudafricano.

Ante este panorama, el gobierno sudafricano inicia todo un proceso de desestabilización, tanto económico como político, con el objetivo de crear nuevos lazos de dependencia y reorganizar su dominación en el Africa Austral. De esta manera, pueden definirse varios modelos de dominación: un modelo, sustentado en las características de la localización geográfica de los países, como es el caso de Lesotho, Swaziland y Botswana, a los que podríamos calificar de "estados rehenes"; y otro, basado principalmente en el control económico a través de su presencia, de las relaciones comerciales y del control de la red de transportes, junto con la gestión de la mano de obra industrial. En este sentido, estos aspectos se cumplen, al mismo tiempo, en Namibia, territorio anexionado y sometido a un proceso de verdadera colonización.

Todas las relaciones económicas en el Africa Austral y la dominación sudafricana, pueden considerarse fruto de la herencia colonial, al ser el resultado de toda una serie de políticas coloniales concertadas en el Africa Austral. Será un proceso lento pero eficaz, en el que las principales infraestructuras y organización de las fuerzas productivas se gestionan según una estrategia global que desemboca, en lo que hoy podríamos calificar como neocolonialismo. Esta gran estructuración regional, está basada en una organización específica de la red de transportes e infraestructuras energéticas, el fomento de unos flujos migratorios que consolidan las relaciones de dependencia, y por último, una particular distribución-concentración del capital, la cual provoca flujos comerciales que refuerzan el engranaje del sistema.

Los tres pilares de la dominación sudafricana

La organización de las fuerzas productivas humanas se realiza principalmente en el siglo XX, bajo el dominio colonial, y para efectuar la explotación de los

recursos mineros. Al igual que en los bantustanes, la población de los países del Africa del Sur tendrá que optar entre trabajar para las explotaciones agrarias blancas, o bien, emigrar a las regiones mineras localizadas principalmente en territorio de dominio anglosajón. Otro aspecto que les obliga a buscar trabajo asalariado, será todo el sistema impositivo organizado por las administraciones coloniales, mediante el cual se crea la necesidad de obtener dinero líquido para hacer frente a los impuestos establecidos. Esta gestión y división del trabajo proporciona importantes ingresos, tanto a los países receptores, garantizándoles una mano de obra barata y abundante, como a los emisores, que recibían fuertes remesas monetarias, así como ingresos proporcionados directamente por Pretoria por colaborar en el mantenimiento del sistema. En esta organización global, Sudáfrica y Rhodesia eran los principales importadores de mano de obra, hasta que se produzcan las independencias.

Cuadro 4

Minas sudafricanas

Porcentajes totales de trabajadores extranjeros

Año

Porcentaje

Año

Porcentaje





1904

75,4

1970

68,8

1912

57,2

1971

75,8

1920

65,1

1972

77,6

1931

50,2

1973

78,9

1942

51,9

1974

79,5

1951

58,7

1975

75,2

1960

65,3

1976

66,6

Fuente: Cámara de Minas.

A partir de entonces, estos flujos se convertirán en un instrumento de doble uso. Por una parte, los países emisores ya independientes, los utilizan en una acción concertada en contra de Pretoria, y por otra, Sudáfrica, en un intento de desestabilización socio-económica, corta los flujos migratorios, e inicia un proceso de mecanización de sus explotaciones mineras. (Ver mapa número 10).

Cuadro 5

Minas sudafricanas

(Trabajadores mozambiqueños)

Año

Número total

Año

Número total





1.976

118.000

1977

38.244

Junio/76

79.000

1979

38.995

Sept./76

63.000

1980

39.539

Dic./76

44.100

1981

40.094

Fuente: Cámara de Minas.

Cuadro 6

Rhodesia y Sudáfrica

(Mano de obra importada - 1958)

RHODESIA (ZIMBABWE)

83% del total

SUDAFRICA

64% del total





Procedencia

Número total

Procedencia

Número total





Malaui

133.000

Malaui

24.000

Zambia

42.000

Zimbabwe

26.000

Mozambique

123.000

Mozambique

100.000



B L S

75.000



Tanzania

10.000

Fuente: Cámara de Minas.

Cuadro 7

Minas sudafricanas

(Trabajadores extranjeros - 1980 y 1981)

Procedencia

1981

1980




Lesotho

96.309

98.228

Botsuana

17.763

17.539

Swazilandia

8.090

8.872

Malaui

13.569

12.937

Zimbabwe

5.770

2.968

Mozambique

40.094

39.539

Otros países

1.449

1.337

Fuente: Cámara de Minas.

La organización de la red de transportes e infraestructuras energéticas forma parte de las estrategias de dominación sudafricana y queda evidenciado claramente en los objetivos de las guerrillas antigubernamentales. La red ferroviaria se construye para dar salida a las producciones coloniales, apareciendo así en una primera fase una gran y única línea ferroviaria que enlaza los centros económicos más interiores, desde Rhodesia y Zambia, con los puertos costeros de El Cabo. Posteriormente, con la política de acción concertada, se crean líneas de salida desde el interior hacia los puertos de Mozambique y Angola. Con esta estructura de la red ferroviaria se gestionan las relaciones comerciales y productivas de seis países interiores, que tras independizarse se encontraran supeditados a las imposiciones sudafricanas. Tanto es así que a pesar de los continuos intentos para romper las "cadenas de dependencia" desde los años 70, el problema ha continuado hasta nuestros días, pues cualquier intento ha sido abortado por Sudáfrica.

De igual modo, la construcción de todo el sistema de aprovechamiento energético ha sido gestado con iguales perspectivas. Refuerzan el control y la dependencia. Las principales fuentes de abastecimiento sudafricano se

encuentran fuera de su territorio. Puede destacarse el plan energético de Lesotho y el de Cabora Bassa en Mozambique, gestionado este último por la South Africa Electricity Commission (ESCOM), empresa que se encarga del suministro y venta energética a Mozambique, Botswana, Lesotho, Swaziland y Zimbabwe, a quienes se les ha impedido el acceso directo a la central hidroeléctrica. Es necesario destacar que en el sector energético están también presentes las multinacionales, contribuyendo con ello a reforzar el papel dominador sudafricano. Un ejemplo son los contratos realizados recientemente por la General Electric Company del Reino Unido y la Steinmuella Gmblt de la RFA, con la ESCOM, participando en programas gubernamentales, emprendidos con el objetivo de lograr la "autosuficiencia" en algunos sectores estratégicos de la economía sudafricana.

Los flujos comerciales y de capital aparecen como un mecanismo más de dominación. La presencia del capital pretoriano en el Africa Austral es abrumadora. Las inversiones no siempre se realizan de modo directo, pues es frecuente que se lleven a cabo por medio de filiales pertenecientes a empresas occidentales, cuando no, formando parte de consorcios entre países. Este aspecto dificulta que los países colindantes puedan frenar el proceso de invasión económica.

El comercio está controlado y protagonizado igualmente por Sudáfrica, quien suministra la gran mayoría de los productos que sus vecinos importan: "en 1976 el 73% de las máquinas, el 55% de los productos químicos, el 89% de los productos de plástico y de goma, y el 73% de los materiales de repuesto del parque automovilístico".

No se puede echar en cara a los países del Africa Austral el que hallan continuado realizando importaciones de Sudáfrica, a pesar de su lucha contra el régimen de Pretoria. Sería pedirles que agravaran sus economías, ya fuertemente castigadas, pues Sudáfrica ofrece precios competitivos y un abastecimiento rápido debido a su proximidad geográfica. Todo el engranaje se refuerza con la Southern Africa Customs Union (SACU) y el sistema monetario integrado (Rand Monetary Area). Desde este punto de vista, los países dependientes se organizaron desde 1979 en la Southern African Development Coordination Conference (SADCC), lo que supone un intento de liberación económica y ruptura de los lazos de control sudafricano. Fracasa inevitablemente al incorporar países de heterogeneas características, con sistemas económicos muy diferentes, sin infraestructuras de transporte,...que dificultaban todo el proyecto de desarrollo y de cooperación regional. En su fracaso, juega un papel muy importante el proceso de deses-

tabilización llevado a cabo por las guerrillas antigubernamentales en colaboración con Sudáfrica.

La imposición del Apartheid en Namibia e interesesLa imposición del Apartheid en Namibia e intereses económicos sudafricanos

económicos sudafricanos

La dominación sudafricana ha creado en Namibia un espacio típico de colonización. Su economía está basada en la exportación de materias primas y en la total importación de productos manufacturados y alimentarios (trigo y arroz). Sudáfrica no tuvo intención de dotar a este territorio de instalaciones fabriles para el autoabastecimiento, pues su interés se limitaba a la extracción de minerales y al establecimiento de bases armadas que le proporcionaran el acceso al territorio angoleño. Estas cuestiones dificultarán el desarrollo de un espacio económico equilibrado de la Namibia independiente. Así mismo, existen otros problemas espaciales, pues el territorio ha estado organizado hasta 1990, según las pautas racistas sudafricanas.

La población ha sido recluida en reducidos espacios, denominados también bantustanes y siguiendo similares criterios a los empleados en Sudáfrica. Aparecen situados principalmente en la zona norte de Namibia, en aquellas áreas en las que no existen yacimientos mineros y en zonas donde la aridez es extremada, no pudiendo ser de otro modo, al estar toda la superficie dominada, bien por un clima de tipo saheliano o bien de tipo árido. En este sentido, los grupos más castigados han sido los Ovambo y los Kavango, al localizarse en sus territorios las principales fuerzas militares sudafricanas que luchaban, teóricamente, contra la Organización Popular de Africa Sudoccidental (SWAPO), la cual actuaba desde Angola. Además del apoyo a la UNITA, Sudáfrica crea en Namibia para luchar contra la SWAPO, un ejército compuesto por namibios.

Aunque los argumentos empleados por Sudáfrica para retardar la convocatoria de elecciones "libres" en Namibia, eran siempre de tipo estratégico-militar, vinculándolo a las relaciones entre los bloques Este-Oeste (retirada de las tropas cubanas de Angola), hay que señalar el gran peso que los intereses económicos han tenido, no solo los sudafricanos, sino también los occidentales. Si puede explicarse el mantenimiento de la administración sudafricana en Namibia, es en gran medida por los beneficios que allí obtenían empresas occidentales, con la suficiente entidad como para obligar a sus gobiernos a paralizar e incumplir las resoluciones tomadas por la Asamblea General de la ONU. Aún así, el Consejo de Seguridad de la ONU nunca fue proclive a establecer sanciones económicas a Sudáfrica y cuando se establecieron, fueron burladas por los países occidentales.

Mapa 11

Bantustanes en Namibia

Cuadro 8

Empresas transnacionales en sectores estratégicos

de la economía del Africa Meridional

Sector económico

Cantidad de empresas

transnacionales que operan en


Sudáfrica

Namibia

Minería y canteras

27

20

Productos químicos y conexos

77

4

Petróleo y energía

10

6

Productos minerales no metálicos

16

5

Productos metálicos básicos, productos metálicos manufacturados, maquinaria y equipo

177

10

Computadoras

15

1

Productos eléctricos y electrónicos

62

2

Equipo de transporte vial y ferroviario

50

6

Equipo aeronáutico y aeroespacial y equipo militar conexo

1

-

Equipo profesional y científico, de medición y control y productos ópticos

11

-

Construcción e ingeniería

41

6

Servicios bancarios, financieros y de seguros

57

19

Sector desconocido

90

20

Cantidad de empresas transnacionales que figuran en la lista*

521

92

* Muchas empresas transnacionales operan en más de un sector. En consecuencia, la cantidad de empresas transnacionales que figuran en la lista es menor que la suma de las que figuran con operaciones en los diversos sectores económicos.

Fuente: Extraído de "Políticas y Prácticas de las empresas transnacionales respecto de sus actividades en Sudáfrica y Namibia" . ONU, 1984.

Evidentemente, en un somero estudio de la situación, se aprecia a simple vista, el predominio de los agentes externos en la economía de Namibia y su dependencia respecto a Sudáfrica. El 90% de los bienes consumidos proviene de la "metrópolis", y en el momento de la declaración de Independencia, las tres cuartas partes de la actividad agropecuaria, estaban en manos de hacendados de origen europeo. Sudáfrica controlaba también en 1990, las principales compañías mineras, el 72% de las exportaciones, el 64% de los ingresos presupuestarios, y el único puerto de aguas profundas (Walvis Bay). De tener razón los datos aportados por el libro "To be Born a Nation", la Independencia de Namibia "supondrá a Sudáfrica una perdida de 240 millones de $ en exportaciones y 144 millones de $ en los costos adicionales en las importaciones que necesita realizar".

VII. Planes de organización territorial y económica abortados por Sudáfrica en los países del Africa Austral

Los movimientos de liberación nacional, a parte de sus acciones guerrilleras, cuentan generalmente con todo un programa de actuación política y organización territorial, que es puesto en marcha cuando acceden al poder, tras la independencia del país. En la mayoría de los casos han de hacer frente a problemas similares y prioridades semejantes. Generalmente, teniendo en cuenta que existen grandes desequilibrios en la distribución de la tierra y numerosa población campesina, una de las primeras cuestiones en abordarse será la agraria. El análisis de la particular situación de Lesotho y Swaziland, merece ser tratada con un carácter global, dada la interrelación que presentan sus características socioeconómicas, por lo cual se tratarán separados del conjunto.

Las cuestiones agrarias

A este respecto, en Zimbabwe, los primeros pasos del gobierno de la ZANU, con R. Mugabe, se vieron paralizados por los acuerdos de Lancaster Hause, ya que con ellos se ponía límite a los planes de reconstrucción del sector agrario. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de la población del país era agraria y se encontraba sumida en la miseria, debido a la apropiación de tierras por parte de los blancos, se hacía evidente la necesidad de llevar a cabo una reforma. Esta cuestión había sido desde el principio un objetivo prioritario de la ZANU, quien vió limitado el reparto de tierras al firmar los Acuerdos

de Lancaster Hause, por los que se comprometía a no efectuar expropiaciones de haciendas blancas, las cuales estaban especializadas en agricultura de plantación, contribuyendo con un 40% a las exportaciones del país. De este modo, en 1986 todavía el sector agrario estaba controlado por la población blanca: 4.500 agricultores blancos poseían el 50% de las tierras, mientras que la otra mitad estaba repartida entre cuatro millones y medio de campesinos, que obviamente estaban relegados a las tierras de peor calidad, en las regiones más áridas y peor comunicadas.

El gobierno de Mozambique realizará una reorganización sistemática del sector agrario. En las areas rurales se pone en marcha una política de creación de aldeas comunitarias, intentando organizar el espacio y la explotación de forma colectiva. El posible desarrollo de estas aldeas ha sido impedido por la acción guerrillera, de tal forma que hoy, a pesar de que la agricultura es el principal recurso de la población, se encuentra totalmente desorganizada y no cubre las necesidades. En este sentido, el FRELIMO se replanteará su política agraria en una constante búsqueda de alternativas, desistiendo de los grandes proyectos agrícolas y promoviendo una descentralización para terminar con la ineficiencia económica.

En Botswana, el mayor problema será la escasez de tierras, ya que la mayor parte del territorio está ocupado por el desierto de Kalahari, lo cual ayuda a entender que sólo el 2% de la superficie sea cultivable. En este sentido, cabe destacar las presiones que los grupos socialistas realizaron al gobierno, para que disminuyera la concentración de tierras en manos blancas (contribuían a la esterilización de las tierras por sobrexplotación ganadera) y se promocionara el cooperativismo.

Los problemas en la Organización Gubernamental

Con el acceso a las independencias, no surgieron estados estables, ni tuvieron la libertad de acción que todo estado libre debería tener. Son evidentes, entre otros, el caso de Zimbabwe y Mozambique.

Por los Acuerdos de Lancaster Hause se establece la obligatoriedad de mantener un multipartidismo por un plazo mínimo de diez años, reservando escaños a los blancos, cuestiones que se incumplirán con la convocatoria de las segundas elecciones, en las que la ZANU consigue la mayoría absoluta (64 escaños de los 98 totales). Se inicia un proceso de convergencia con la ZAPU, bajo principios socialistas, que finalizará con la unión de ambos partidos en 1987 (ZANU-PF) y el ingreso de parlamentarios blancos en sus filas.

Supuso la supresión de la reserva de escaños blancos, encaminándose hacia un régimen de partido único.

En Mozambique, la distensión de las relaciones entre los bloques Este-Oeste, ha posibilitado el inicio de un proceso de negociación con la guerrilla, al tiempo que ha supuesto una reforma de la Constitución, que unido a los recientes cambios producidos en Sudáfrica, podría suponer el fin de las hostilidades y que el gobierno, pueda al fin iniciar la reconstrucción del país.

Botswana, al igual que sus vecinos australes ha sufrido también las agresiones militares de Pretoria, que llegaron hasta la misma capital. Sudáfrica nunca ha conseguido firmar un pacto de no agresión similar al establecido con Mozambique, aunque logró un compromiso con el presidente Quett Masire para impedir residir a lo largo de la frontera a miembros de la ANC, y desarrollar actividades militares en su exilio. A pesar de este acuerdo, Sudáfrica realizó incursiones armadas, ese mismo año, que trajeron como consecuencia que el presidente volviera a dar su apoyo incondicional a la ANC, ignorando nuevas presiones y enfrentándose a la ingobernabilidad que introducen las agresiones sudafricanas.

La planificación económica

La planificación y organización económica de los países, está estrechamente relacionada con las estrategias de dominación desarrolladas por Sudáfrica y con las actitudes de sus países vecinos respecto al apartheid. La postura del gobierno de Mugabe a este respecto, es clara, motivo que le ha supuesto graves problemas de desestabilización y dificultades para el desarrollo económico. Zimbabwe se auna con Mozambique buscando eliminar su dependencia con respecto a Sudáfrica, intentando así, dar salida a sus productos a través de los puertos mozambiqueños, al tiempo que envía destacamentos militares a Mozambique, para reforzar la protección de las vías férreas, continuamente atacadas por la RENAMO (guerrilla mantenida y apoyada por Sudáfrica). No obstante, a pesar de los agravantes que introducen los conflictos armados, se ha conseguido un crecimiento económico, con una media del 4% anual desde 1980 a 1985, y un 7% para el PNB en el mismo período. Para el quinquenio 1985-90 el crecimiento fue ligeramente inferior, registrándose una media anual del 3.4%.

A diferencia de Zimbabwe, el problema mozambiqueño no será, en principio, la canalización de sus productos hacia los puertos, sino que el elemento desestabilizador vendrá dado por la acción guerrillera de la RENAMO.

El mismo año de la Independencia y de la autodeclaración del FRELIMO como gobierno marxista-leninista, Sudáfrica ya había organizado e iniciado todo un proceso de desestabilización económico, apoyado en la guerrilla, que ha tenido importantes repercusiones en la organización económica y espacial del país, hasta el punto que en 1987, el gobierno marxista dará todo un giro a su política económica al someterse a las imposiciones del FMI. Los intereses para Sudáfrica en Mozambique tenían una doble perspectiva, por una parte era un foco de lucha contra el apartheid, y por otra, era el inversor más importante, al tener en 1975 el 88% de la inversión extranjera no portuguesa; a través de la De Beers se controlaban las minas de diamantes y gran parte de las prospecciones petroleras.

Es importante señalar que los presupuestos del Estado han destinado considerables sumas a la defensa nacional, repercutiendo en una reducción del capital destinado al desarrollo económico. Los continuos sabotajes de la RENANO han ocasionado una caída del 40% del PNB, al tiempo que han provocado que el destino del 36% del presupuesto nacional junto con el 10% del PNB fuera para la guerra, desde 1980-86. Mientras, el régimen de Pretoria reducía drásticamente la contratación de trabajadores mozambiqueños en las minas del Transvaal: de 118 mil en 1976 a 38 mil en 1977; con los agravantes económicos que esto supone para un Estado recién nacido, desempleo y conflictos sociales. Hay que añadir, además, el bloqueo que se realizó al comercio exterior del régimen racista de Ian Smith, en solidaridad con el pueblo de Zimbabwe en su, lucha por la independencia, que supuso un gravoso impacto para la economía mozambiqueña y un motivo más para sufrir bombardeos e invasiones.

Posteriormente, en 1987, el gobierno mozanbiqueño inicia modificaciones más globales: en relación con el FMI, se promueven la privatización de cierto número de servicios, la reducción del deficit publico, el aumento de los precios pagados a los productores y la rehabilitación del beneficio. Al mismo tiempo, se produce una apertura hacia los países occidentales (CEE) y latinoamericanos, en un intento por equilibrar su balanza comercial, diversificando las exportaciones que actualmente sólo cubren el 15% de las importaciones. Esta apertura hacia la CEE, ha traído como consecuencia que USA se replanteara su actitud hacia Mozambique, pues temiendo perder su influencia en el Africa Austral, llegó a ofrecerse como mediador entre el gobierno y la RENAMO.

Zambia, país interior, participa de la misma situación que Zimbabwe, pues económicamente depende de Sudáfrica al no poder dar salida a sus

productos por otro país, debido a las acciones guerrilleras. Por otra parte, el hecho de ser un lugar de asilo para el ANC, le ha ocasionado enfrentamientos con sudáfrica.

Siguiendo el análisis de los indicadores económicos neoclásicos, parece que la situación de Botswana es algo mejor. Su economía esta sustentada principalmente por el diamante, seguido del cobre y la carne, pero controlados los tres sectores por empresas sudafricanas, destacando la De Beers en todo el sector minero. En esta firma, ha entrado a formar parte el país desde 1987, debido a su colaboración en la búsqueda de nuevos yacimientos y otros metales, junto con la concesión de los excedentes de gemas a la De Beers. Al participar en la dirección de la empresa ha logrado consolidar sus intereses en el mercado internacional, obteniendo unos cuantiosos beneficios. Toda esta actividad minera y el hecho de ser el tercer productor del mundo en diamantes (aporta el 70% de los ingresos por exportación) ha contribuido a mantener un crecimiento récord desde 1978 (12% anual). Por último señalar que otros aspectos, no menos importantes, le reafirman como país dependiente de Sudáfrica : el 40% de la población activa masculina trabaja en las minas sudafricanas, y el 90% de las importaciones tienen la misma procedencia.

La particular situación de los estados rehenes

Lesotho, el fracaso de una larga lucha

Esta isla montañosa en mitad del territorio sudafricano, sin tierras cultivables, sin infraestructuras viarias ni tejido industrial, funciona como un bantustán más. Sus principales ingresos proceden de las remesas enviadas por los emigrantes que trabajan en las minas sudafricanas, aproximadamente el 45% de la población económicamente activa de Lesotho. Sudáfrica ha mantenido un control total del país, que se evidencia en los acontecimientos históricos sucedidos desde la fecha de su independencia. Cualquier intento para establecer relaciones económicas con los países vecinos, cualquier actuación a favor de la ANC,..., ha sido respondida por Sudáfrica con el cierre de las fronteras y bloqueos económicos, actos terroristas, retenciones de las importaciones y de las remesas de los mineros, impidiendo la salida de la población a no ser que se estuviera afiliado al partido de la oposición y con intentos de golpe de Estado, uno de los cuales triunfará en 1986 tras un bloqueo económico de tres meses. Sudáfrica consiguió, por fin, establecer un régimen militar partidario del apartheid y a su servicio y cuya primera medida fue la expulsión de todos los miembros de la ANC.

Uno de los usos que Sudáfrica ha dado al espacio de éste "estado rehén", ha sido el hidráulico; con el proyecto "Lesotho Highlands Water Scheme" los principales beneficiarios serán las granjas blancas y el sistema de abastecimiento energético sudafricano.

Swaziland, el caso de una monarquía vendida

Este reino en territorio sudafricano y vecino de Mozambique, tiene problemas similares a Lesotho, con la diferencia de que los mecanismos de represión no han sido tan necesarios, al ser la familia real, en el poder, proclive al régimen de Pretoria. Comunicaciones, transporte, comercio, banca, minas,... dependen y son controlados por Sudáfrica. El 25% de los ingresos económicos del país, esta formado por los flujos monetarios procedentes de su población minera contratada en el Transvaal. La exportación de sus recursos mineros se ha visto aún más reducida por el agotamiento de los yacimientos, que provocó un descenso del 40% al 10% en 1980 en el total de las ventas al exterior.

A principios de los años 80, la familia real entabló negociaciones con Pretoria para obtener una salida al mar, a cambio de concesiones políticas, aunque no se sepa muy bien que le queda ya por conceder. Uno de los usos otorgados por Sudáfrica a este país, ha sido utilizarlo para eludir las pocas sanciones internacionales impuestas al régimen racista de Pretoria. Al mismo tiempo, cabe destacar que las inversiones más recientes han sido realizadas por la multinacional Coca-Cola y que desde 1988 aparecen importantes inversiones de Taiwan, destinadas principalmente a la sustitución de etiquetado en productos sudafricanos para poder facilitar su exportación.

VIII. Las guerrillas como un importante medio de desestabilizacion político-económica

De todos los movimientos de liberación que luchaban por poner fin a la dominación blanca, Los últimos en desaparecer han sido la SWAPO y el ANC. Este último, sirve de hilo conductor para explicar todas los movimientos guerrilleros apadrinados por Sudáfrica. Siempre ha sido frecuente por parte de Pretoria, excusar sus ataques armados a países vecinos con el pretexto de perseguir a miembros del ANC, sin embargo, la verdadera causa era reforzar aún más las presiones a esos países para garantizarse el control espacial. Cuando no le fue posible traspasar las fronteras directamente, optó

por apoyar la creación de grupos guerrilleros antigubernamentales. Dicha estrategia es especialmente clara en los casos de Mozambique, Angola y Zimbabwe.

Los objetivos principales de los guerrilleros son generalmente las vías férreas, los tendidos eléctricos,... En Mozambique, además se realizaban ataques a las aldeas comunales, minando constantemente los intentos de reorganización agraria del Estado. En Angola han tenido también efectos catastróficos sobre el espacio agrario, pues las acciones de la UNITA han provocado la huida masiva de campesinos hacia las áreas periurbanas, donde se instalan siguiendo las márgenes de las carreteras. Como resultado, se pueden mencionar datos significativos de los daños ocasionados: si en 1974 se producían 300.000 Tm. de maíz y 180.000 Tm de café, en 1985 la producción había descendido a 20.000 Tm de maíz y 17.000 Tm de café.

Con los continuos ataques de las guerrillas a las redes de transporte, se ocasionan también grandes pérdidas económicas a los países interiores, condicionando la canalización de todo el tráfico de mercancías a través de Sudáfrica. En este sentido, Zambia ve interrumpida su salida más rápida y económica hacia los puertos, incluso los trayectos mucho más largos (ferrocarril de Benguela), viéndose obligada a realizar sus exportaciones de cobre por Sudáfrica. El caso de Malawi es similar.

Conflictos armados en el Africa Austral (Leyenda Mapa 12)

1. Ocupación de Namibia por Sudáfrica.

2. Estado de guerra y de excepción en Namibia del Norte.

a) Intervenciones en el Sur de Angola

b) Apoyo a UNITA

3. Control de la altiplanicie central por parte de UNITA y ruptura de la vía férrea de Benguela con graves perjuicios para Zaire.

4. Situación de la SWAPO en Angola.

5. Enclave de Gabinda, perteneciente a Angola y en el que se encuentran los campos de petróleo más importantes del país. La UNITA ha realizado allí atentados repetidamente y en cooperación con Sudáfrica.

6. Apoyo sudafricano al MNR (RENAMO).

7. Corredor de Beira, con vía férrea, carretera y oleoducto. Es una conexión muy importante para Zimbabwe, Malawi y Botswana (su salida al mar). Atacada por el MNR y protegida también por militares de Zimbabwe.

8. Interrupción de la conexión Beira-Malawi por el MNR.

9. El MNR destruye la vía férrea de Nacala que es la línea de abastecimiento de Malawi.

10. Ataques del MNR a la carretera entre Zimbabwe y Malawi, también protegida por soldados de Zimbabwe.

11. Interrupción de la línea férrea de Harare-Maputo por el MNR.

12. Apoyo sudafricano a los rebeldes en el sur de Zimbabwe.

13. Lesotho. Aislado por Sudáfrica.

14. Swaziland que tiene que hacer sus importaciones y exportaciones por Sudáfrica debido a la guerra en Mozambique.

15. Extremo de Crapivi-Ziplef ocupado por Sudáfrica y desde el que realiza ataques directos sobre Zambia.

Mapa 12

Conflictos armados en el Africa Austral

Las actuaciones de la RENAMO han sido también muy intensas en Zimbabwe, donde en 1987, sabotearon el oleoducto de Beira-Mutare, única infraestructura que suministraba petróleo al país. En 1988, numerosas infiltraciones tienen como único objetivo perturbar las obras del ferrocarril hacia Maputo.

Estas intervenciones violentas no han sido tan necesarias en Lesotho y Swaziland, donde su condición de "estados rehenes" garantiza el dominio. Lesotho siempre dió un apoyo incondicional al ANC, lo cual le ha supuesto el establecimiento de un régimen dictatorial militar en 1986, con Justin Lekhanya al frente, poniéndose fin a todo un largo período de bloqueos económicos y presiones fronterizas. Por el contrario la familia real de Swaziland, siempre brindó gustosamente su apoyo a Pretoria.

El peculiar cumplimiento de los acuerdos de Lusaka, con Angola, y Nkomati, con Mozambique, demuestran que el verdadero objetivo de Sudáfrica es la dominación económica, y no, el poner fin a la lucha armada contra el apartheid realizada por el ANC y la SWAPO. A pesar de los acuerdos, los ataques de la RENAMO en Mozambique se intensificaron, al tiempo que trasladaron sus bases a Sudáfrica. Por otra parte, las entradas sudafricanas en Angola con el pretexto de perseguir a la SWAPO, coincidían "casualmente" con la organización de fuertes ofensivas gubernamentales angoleñas contra la UNITA. A parte del apoyo sudafricano, la UNITA, contaba también con el apoyo económico norteamericano; para asegurar sus intereses económicos la administración Reagan subvencionó, en 1986, a la UNITA con 15 millones de $. Resulta evidente la importancia de este permanente estado de guerra en el Africa Austral, ya que sólo en el intervalo 1975-78, los daños materiales de Angola se valoran en 12 millones de $. Además hay que tener en cuenta la paralización total del país, debido a la absoluta repatriación de los bienes capitales y materiales de los europeos. Para Botswana, los daños causados por las acciones sudafricanas han sido valorados por la SADCC en 10.000 millones de $.

Los argumentos empleados por Sudáfrica para justificar el asentamiento y ocupación de Namibia, se evidencian falsos al estudiar los objetivos de la guerrilla, encaminados a la desestablización económica y no, a la destrucción de las bases de la SWAPO en Angola. Tenía importancia impedir el desarrollo de un régimen marxista que pudiera cerrar el cerco de la lucha africana contra el apartheid y proporcionar una salida a las producciones de los países vecinos. Era necesario, también, proteger los intereses económicos en Namibia y así matarán dos pájaros de un tiro: con la excusa de la SWAPO,

Mapa 13

Bases sudafricanas en el norte de Namibia

Mapa 14

Información básica sobre Angola

se penetra en Angola y se produce un estado de guerra permanente, se condiciona el cese de las acciones en Angola y la independencia de Namibia a la retirada Cubana. Con la vinculación del conflicto, a las relaciones entre bloques Este-Oeste, Sudáfrica intenta garantizar su ocupación a la perpetuidad (evidentemente, no contaba con la caída del bloque soviético). Con la reciente independencia de Namibia, y la SWAPO en el poder tras las elecciones, será interesante ver como se reorganiza el juego de interés en este área.

La crisis

IX. Las grandes contradicciones y causas que provocarán el fin del Apartheid político

La crisis del sistema racista sudafricano viene provocada por toda una serie de contradicciones internas, gestadas dentro del propio sistema, al crear, por una parte, un espacio económico unificado y por otra, un espacio social y territorial claramente compartimentado. Esta dualidad fue válida, en principio, para realizar la organización de las fuerzas productivas, pero con el tiempo generará importantes contradicciones y conflictos de intereses ya definidos en la década de los años 60, entre el sistema de organización socioeconómico y territorial. Las contradicciones se agudizan en los años 80, momento en el cual, el gobierno inicia serios replanteamientos del modelo, y no precisamente porque se pensara que la situación era injusta y discriminatoria, sino por la grave imbricación de los serios problemas económico-sociales.

El desenlace final que todos conocemos, en los años 90, será una vez más, simplemente, el triunfo del sistema de explotación capitalista. Muestra la finalización de un ciclo productivo, ya agotado, y el inicio de uno nuevo en el cual, el racismo será difícilmente desterrado.

La gran contradicción del sistema: desruralización sin urbanización

El apartheid condena y relega a la población no blanca a espacios reducidos y claramente diferenciados dentro del territorio, mientras que contrariamente, necesita movilizar a esa población para utilizarla como mano de obra. Ello genera una rígida legislación que regule el acceso a los espacios urbanos e industriales, al tiempo que provoca el inicio de importantes flujos migratorios hacia esas mismas áreas. Todo ello se ve agravado por una polí-

tica gubernamental contradictoria que fomenta el enfrentamiento entre lo rural y lo urbano.

La población blanca sudafricana no se basta por sí sola para cubrir una numerosa oferta de empleo industrial, siendo necesario recurrir a la población africana para poder mantener un crecimiento económico continuado. Sin embargo, la progresiva proletarización de la población rural, se afronta evitando la urbanización del nuevo proletariado. Se pretende generar tan sólo un proceso de semiproletarización de la población rural, con el objeto de poder mantenerla en sus bantustanes, impidiendo de este modo aglomeraciones en las áreas urbanas, que pretenden reservarse para la población blanca. Esta política se contradice con la practicada en el marco agrario, pues el gobierno aumenta la presión en las áreas rurales, lo cual supondrá un agravamiento del deterioro medioambiental, al tiempo que potencia las fuerzas centrífugas hacia las áreas blancas. La población tiene dos opciones al salir de los bantustanes, buscar trabajo en la ciudad o ir a las granjas blancas. El problema adquiere mayores dimensiones cuando el gobierno intensifica su política de modernización agraria en los años 60, terminando con la aparcería y favoreciendo la contratación, dejando a familias enteras sin tierra. Los grupos humanos se dirigen, bien hacia los bantustanes, o bien, hacia las urbes, produciéndose un efecto acumulativo, en bola de nieve, al aumentar de nuevo la presión en los bantustanes y provocar una vez más, flujos de salida. La población movilizada en este proceso de modernización de la agricultura capitalista ha sido ingente. Se puede citar que en tan sólo un año (1972), la compañía Pil Grims Rest desahució en el Este del Transvaal a 6500 personas; en el Orange Free State existen barrios de chabolas y colonias semiurbanas que en 1987 concentraban a casi 300.000 personas exarrendatarias.

Efectos similares provocarán las expansiones económicas y crecimiento industrial, pues a mayor oferta de trabajo, mayores flujos se generan hacia las áreas urbanas. El empeño por no permitir la urbanización de la población, llega a tales extremos que muchas townships han sido incorporadas completamente a bantustanes. El resultado de este proceso es que numerosa población rural, "población rural residente", es funcionalmente urbana. El sistema desruraliza sin permitir a cambio la urbanización, se crea un espacio económico capitalista en el cual no se establecen relaciones sociales capitalistas.

Esta gran contradicción es evidente en la década de los años 60 y se agravará posteriormente, al principio de los 80. En ambos momentos Sudáfrica atravesó una fuerte expansión económica, realizándose una mayor oferta de empleo. Fue preciso recurrir masivamente a la mano de obra africana, al

tiempo que fue necesario reformar el sistema educativo, ya que determinados puestos de trabajo requerían un cierto grado de especialización, tan bajo, por otra parte, que eran rechazados por los trabajadores blancos. Fue necesario facilitar el acceso a una parte de la población africana, a un mayor grado de formación técnica, negociar con los diferentes grupos africanos, concederles derechos sindicales y de asociación,... Aspectos que evidentemente contradicen las bases del sistema. El proceso de proletarización era realmente imparable, teniendo que organizarse el espacio urbano para dar cabida a los que sustentaban el sistema productivo. Evidentemente, las revueltas y enfrentamientos han sido inherentes a todo este proceso, en una doble perspectiva, no sólo contra al gobierno, sino también entre diferentes grupos de población negra.

En este sentido, parece evidente la necesidad de aludir al grupo zulú-inkata, que ha protagonizado los sangrientos enfrentamientos urbanos, usados para promover una opinión pública contraria a los cambios y utilizada del mismo modo, por el gobierno sudafricano para mostrar una imagen salvaje de la población negra "incapaz de asumir responsabilidades gubernamentales". Pero realmente lo que subyace en esos conflictos, es de nuevo, la contradicción urbano-rural. El movimiento Inkata se caracteriza por ser rural-conservador, sólo para negros, y por anteponer el interés de la familia y la tribu a cualquier otra consideración. En los núcleos urbanos a los que emigran, sus concepciones y valores se contraponen con los de grupos pertenecientes al ANC, movimiento principalmente urbano y partidario de colaborar con la población blanca en el posible proceso de transición democrática y destierro del apartheid. La policía, formada en su mayoría por afrikaners, ha fomentado los enfrentamientos, grupos paramilitares han armado al Inkata... y esta colaboración se entiende en un intento de condicionar la opinión pública y justificar la necesidad del apartheid.

La crisis económica de 1985

Analizando la situación económica, se observan claros síntomas de crisis manifestados en el aumento del desempleo, pérdida de poder adquisitivo de la población blanca, caída de la renta per cápita, un importante desequilibrio de la Balanza Comercial, estancamiento de las inversiones extranjeras, y como no, una creciente conflictividad social. Todo esto se puede constatar al comprobar que la inflación en 1985 era superior al 16%, el déficit público entorno al 9% del PIB, la tasa de desempleo para la población no blanca del 30%, y una renta per cápita para el período 1980-87 que desciende de 2.290$

a 1.820$. Por último señalar que "entre enero de 1978 y agosto de 1981, la economía sudafricana experimentó un incremento y las tasas de crecimiento de su PIB se elevaron en términos reales de 2,6% de 1978 a 7,8% en 1980. Este ritmo de crecimiento comenzó a disminuir en 1981, disminución que se acentúo en 1982".

Las exportaciones de oro, que representan el 50% del total, son un elemento clave en la Balanza de Pagos. Al estar fijado el precio en los mercados internacionales, la Balanza Comercial sudafricana se ve sometida a importantes fluctuaciones en función de las oscilaciones del precio del oro. En 1979-80 se produce un alza de los precios del oro, asistiéndose a un período de expansión industrial, basado en la importación masiva de tecnología. Al descender en 1981 el valor del oro, manteniéndose altas las importaciones, se empieza a producir un déficit en la Balanza Comercial, el cual se intenta solventar acudiendo al mercado internacional de capitales. La dependencia de créditos exteriores, para seguir manteniendo sus niveles de crecimiento va generando una deuda externa cada vez mayor. Si a esto unimos la creciente oposición internacional al sistema del apartheid, la aplicación de ciertas sanciones por parte de algunos gobiernos occidentales, la restricción de créditos del FMI, la creciente conflictividad social, la preocupación y quejas del empresario sudafricano y desconfianza del inversor extranjero, que sin repatriar capital paraliza sus inversiones, se puede entender la magnitud de la crisis y que se empiece a replantear, en un primer momento, la reorganización del sistema racista, y posteriormente, su desmantelamiento.

Es significativo que tras la liberación de N. Mandela en 1990, se haya producido un relativo retorno de capital, junto con un progresivo levantamiento de las sanciones económicas.

Los intentos de reestructuración del Apartheid

Desde 1980 queda demostrado que los mecanismos del Estado para controlar a la población han fracasado. Los cambios de demanda de mano de obra junto con el declive económico, han inducido cambios de importante alcance geográfico. En 1981 el Estado emprende toda una nueva reestructuración apartheid, forzando nuevas estructuras administrativas que introducen cambios sociales y buscan renovar el crecimiento económico. En este año, el gobierno de Pretoria anuncia una inesperada estrategia de desarrollo regional, basada en la creación de nuevas unidades político-administrativas, se crean así ocho regiones de desarrollo, que en 1985 pasarán a ser nueve (ver

mapa número 6, pág. 30). Los criterios empleados para delimitar las regiones fueron principalmente la necesidad de empleo, la renta media y el potencial económico futuro, teniendo especial importancia desde el punto de vista geopolítico y de organización territorial, el hecho de que los bantustanes sean incorporados a esas regiones. De esta forma, el bantustan pasa de ser un espacio claramente definido y diferenciado, a formar parte de una región más amplia, perdiendo sus límites fronterizos, al mismo tiempo que pierde su funcionalidad dentro del mercado de trabajo. Supone también el reconocimiento del proceso de urbanización y proletarización de la población africana, sin perder el interés por mantener controlado el volumen de población urbana.

Con el reconocimiento de la población urbana ya existente y mejora de sus condiciones de vida, se tiende a crear en un sector de la población negra urbana un sentimiento de clase privilegiada, y utilizarla así, como escudo para frenar la migración rural que viene "a quitarles" el puesto de trabajo. Evidentemente esto fracasa, al igual que fracasó el intento de ampliación de la base parlamentaria, creando dos cámaras separadas, para mestizos e indios respectivamente. El fracaso de estas iniciativas oficiales lleva, al fin, al gobierno a plantearse la liberación de N. Mandela, entablando negociaciones con el ANC e iniciando un proceso de desmantelamiento del apartheid. En esta opción va implícito aceptar las resoluciones y mandato de la ONU, convocando elecciones libres en Namibia.

X. La futura evolución del Africa Austral como un gran interrogante

Tras el referéndum celebrado en Sudáfrica el 18 de Marzo de 1992, los electores blancos entierran oficialmente el apartheid, abriéndose así un amplio abanico de posibilidades en la futura evolución del Africa Austral. Pero el apartheid aún continúa, pues hasta que a la población africana no se le permita ejercer sus derechos políticos no podrá afirmarse su fin, pues sólo se ha puesto fin a la geografía del apartheid. Sin embargo, las respuestas internacionales, con el levantamiento de sanciones y embargos, muestran su conformidad con los hechos acontecidos hasta el momento. Además es necesario tener en cuenta que el racismo es inherente a la población afrikaner.

En el proceso democratizador está en juego el diseño de un modelo de organización territorial, como lo prueba el hecho de que actualmente se estén debatiendo varias propuestas en las negociaciones realizadas a través

de la Convención para una Sudáfrica Democrática (CODESA). En dicha convención no participan todas las fuerzas políticas del país, pues están al margen algunos grupos negros como el Inkata, que abandonó CODESA, y el bantustan de Bophutatsuana, cuyo presidente se niega a renunciar a su independencia nominal. Están también desvinculados los grupos blancos más radicales, los cuales ya desde el año pasado, a través de una Sociedad, han venido adquiriendo terrenos en el sector de Orania, donde han creado una ciudad que lleva el mismo nombre. Su intención es seguir comprando tierras y consolidar el asentamiento, para que a medio plazo se les conceda la soberanía. Si tenemos en cuenta posibles reivindicaciones zulúes, y la negativa de algunos bantustanes de renunciar a su independencia nominal, podría producirse el desmembramiento de Sudáfrica. Existen, por otra parte, claras propuestas de organización federal del Estado, realizadas por De Klerk, mientras que el ANC no ha presentado una alternativa a la organización actual.

Otro aspecto es el traspaso de poder, que aún no se ha realizado y está por ver la forma en la que se haga. N. Mandela, exige la formación inmediata de un gobierno interino multipartidario, que realice la revisión de la Constitución y supervise la transición democrática. Por el contrario, De Klerk se opone a que se forme un gobierno de transición hasta que no se solucione el problema de la violencia política y se desmantele el brazo armado del ANC. Como alternativa sugiere la creación de consejos asesores sin poder de decisión, hasta que concluya su mandato electoral en 1994.

En el supuesto de que el ANC resulte elegido en las elecciones democráticas, hay que plantearse si podrá llevar a la práctica su plan de actuación. Como prioridades figuran el reparto de tierras para corregir los enormes desequilibrios existentes, la nacionalización de las minas, instituciones financieras y monopolios, la reducción de las diferencias entre ricos y pobres,... Tendrá que hacer frente a un paro que afecta al 50% de los negros económicamente activos y a un total de seis millones de parados (1991), a un crecimiento económico negativo ( - 0,6% en 1991) y a los flujos de población que llegan a las ciudades, calculados para 1991-92 en 300.000 africanos al año. Pero hay que preguntarse si los poderes económicos blancos van a permitir la puesta en marcha de esos planes políticos, o si bien, el nuevo gobierno tendrá que ceder para no perder su teórico status de país desarrollado.

Desde el punto de vista geopolítico la finalización de la geografía del apartheid trae importantes consecuencias. Puede suponer un reequilibrio de fuerzas, o bien, el mantenimiento de la situación de dominación, y teniendo en cuenta que el control económico va a seguir en manos blancas, es de

esperar que la situación se mantenga, aunque con pequeñas modificaciones. Es evidente que la "retirada" militar de Namibia y su independencia no implica la "retirada" de los agentes económicos, es más, puede suponer la sumisión absoluta del país a los intereses de las transnacionales. Al mismo tiempo la desaparición del conflicto bélico en Angola, ha puesto de manifiesto que el FNLA contaba con un apoyo relativamente importante en el Sur del país, de modo que se plantea la posibilidad de una división del territorio, al existir reivindicaciones separatistas en ese sector. Queda por último plantearse la reestructuración global del Africa Austral, ¿cómo se va a llevar a cabo la reorganización de las infraestructuras viarias y de abastecimiento energético? ¿desaparecerán las desventajas actuales de los países interiores? ¿cómo van a replantearse las relaciones comerciales? ¿qué va a pasar con los "estados rehenes"? ¿cómo se van a afrontar las migraciones obreras? ¿las multinacionales se verán afectadas por la inminente revisión de la legislación ¿se permitirá el mantenimiento de estados comunistas en Angola y Mozambique?... en cualquier caso, hay que tener en cuenta que se trata de un espacio africano en el Tercer Mundo, y es de esperar que se mantengan en general las relaciones de dependencia Norte-Sur.

Siglas

ANC Congreso Nacional Africano

BSA British South Africa Co.

CODESA Convención para una Sudáfrica Democrática

ESCOM South Africa Electricity Commission

FNLA Frente Nacional para la Liberación de Angola

FRELIMO Frente de Liberación de Mozambique

MPLA Movimiento Para la Liberación de Angola

RENAMO Resistencia Nacional de Mozambique

SACU Southern Africa Customs Union

SADCC Southern African Development Coordination Conference

SWAPO Organización Popular de Africa Sudoccidental

UNITA Unión Nacional para la Independencia Total de Angola

ZANU Unión Nacional Africana de Zimbabwe

ZAPU Unión del Pueblo Africano de Zimbabwe

ZANU-PF Frente Patriótico de la Unión Africana de Zimbabwe

 

 

 

[ ]* Licenciadas en Geografía por la Universidad de Valladolid. En la actualidad su línea de investigación se centra en temas de Desarrollo Rural.