DEMOCRACIA Y DESARROLLO SOSTENIBLE EN ANGOLA

Juan Carmelo García

(Cooperación con el Africa Austral )Juan Carmelo García*

Moderador:

Damos comienzo a esta jornada de estudio desde la perspectiva de cada uno de los países de esos dos ejes fundamentales que tienen que inspirar la cooperación; el eje de la democracia y el del desarrollo. En los tiempos ya casi clásicos de principios y mediados de los ochenta se hablaba de las tres Des: Democracia, Desarrollo y Derechos humanos. Hay un momento en el cual los países donantes, los del Norte, quieren que todos los países de América Latina, Africa y Asia incorporen, conforme a los patrones y los modelos que en el Norte estaban vigentes, la misma forma de entender el desarrollo, la democracia y los derechos humanos. Incluso organismos internacionales que han tenido mucho que ver en la cooperación multilateral con los países llamados del sur condicionan buena parte de sus ayudas oficiales al cumplimiento de las cláusulas democráticas. En definitiva, que se admitan los patrones que Europa o el norte mantienen en torno a esas tres categorías, a pesar de que son tres categorías que el norte reconoce necesario repensar, reformular, redefinir y reidentificar. También aquí en el norte, las categorías que nos parecen tan absolutas no tienen la vigencia o la extensión que públicamente se da y que a otros se les exige. Yo creo que el hablar de los cinco países del Africa Austral que nos acompañan desde la categoría del desarrollo sostenible y humano, y desde la categoría de la democracia, nos fuerza a tener que escuchar directamente la voz de estos países. Por una parte hemos querido que la voz esté expresada por un representante oficial de su gobierno, de su autoridad, que tiene el valor precisamente de que ha sido elegido por el pueblo, ahí está todo su poder y toda su autoridad. Y por otra, un representante de eso que llamamos la sociedad civil, sin muchas veces saber exactamente qué es, pero que viene a expresar las demandas más a pie de tierra, de problemas inmediatos, y quizá con una visión más local, más pequeña.

Les vamos a pedir a ellos, al Sr. Secretario de Estado para la Cooperación de Angola, que nos den no sólo la expresión de la voluntad política del gobierno angolano, sino el marco en el que nos vamos a tener que mover de

cara a comprender la realidad del desarrollo y la democracia en Angola. Y a la representante de la ONG le pediríamos que nos dé imágenes o referencias que nos puedan ser válidas para comprender cómo se está construyendo el proceso democrático por parte de la sociedad civil, del pueblo, de la gente.

Este va a ser el esquema. Luego estudiaremos el problema de la región en su conjunto y veremos si somos capaces de constituir alguna plataforma de intercambio de región a región, que nos pudiese vincular con continuidad para profundizar seriamente tanto en los problemas de la cooperación o colaboración de igual a igual en los temas de la democracia como en los temas de desarrollo.

Johnny Eduardo Pinnock

(Secretario de Estado para la Cooperación de la República de Angola.)

1. El proceso democrático

La firma del acuerdo de paz en Lusaka el 20 de Noviembre de 1994, entre el Gobierno de Angola y Unita, ha abierto nuevas perspectivas al proceso de democratización de Angola, el cual ha entrado en una fase importante, pese a los ligeros retrasos que preferimos considerar ajustes de calendario. Con la consecución de ese acuerdo, pusimos definitivamente fin a la guerra que durante largos años ha devastado Angola con las incuestionables determinación y voluntad del Gobierno Angoleño. No dudamos que nuestros hermanos de Unita comparten también el mismo punto de vista. El inicio oficial del regreso a los cuarteles de las tropas del ex-movimiento rebelde y la retirada de las unidades especiales de policía de intervención rápida del Gobierno, bajo la observación de miles de cascos azules y de docenas de altos funcionarios de las Naciones Unidas, puede ser considerado el punto de partida hacia

la conclusión del proceso de pacificación. Sin embargo, la opinión internacional no debe olvidar que nuestra democracia es todavía frágil. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para defender y consolidar su existencia. Estamos convencidos de que en cualquier momento difícil de nuestro proceso podremos contar con la solidaridad y el apoyo internacional en general, y con vuestra amistad en particular. Sin embargo, se considerará concluida la aplicación del acuerdo de paz cuando Unita ocupe en la Asamblea Nacional los 70 escaños resultantes de las elecciones legislativas de 1992 y se integre en el Gobierno de reconciliación nacional. Se entrará entonces en una fase de consolidación de la democracia. Pero no basta formar un Gobierno de reconciliación nacional o tener algunos partidos políticos en la Asamblea Nacional para que haya democracia. La democracia es un ejercicio delicado y complejo en su aplicación. Es un conjunto de derechos humanos y políticos que se ejercen dentro de un riguroso respeto a la libertad de todos. En nuestras jóvenes democracias la libertad de opinión o de expresión no debe ser entendida como derecho a comprometer, deliberada y sistemáticamente, el frágil equilibrio entre la armonía nacional y las instituciones democráticamente constituidas. En otras palabras: debe evitarse la instalación del far west político, es decir, los abusos de la democracia. El Gobierno Angoleño, garante de la soberanía y de las instituciones del país, sin embargo, se compromete a velar para que el proceso no descarrile. Si la democracia otorga derechos, impone también sus reglas, obligaciones y deberes, que deben ser respetados y cumplidos por todos. Tengo fe de que así será en mi país gracias a la madurez política del pueblo, de sus dirigentes y gracias a la tolerancia y respeto al derecho de cada uno a ser diferente. Es necesario que nuestros amigos y aliados no vean en el menor incidente una razón para dudar de la voluntad de los angoleños de seguir por la vía por la que están caminando. Incidentes inherentes al aprendizaje de las reglas de la democracia o práctica de la misma ocurren diariamente en todas partes del mundo. Para el Gobierno angoleño, que ya ha demostrado a la opinión internacional hasta qué punto está dispuesto a hacer concesiones en pro de la paz y de la estabilidad; ningún obstáculo o dificultad, serán insuperables en la defensa y consolidación de la incipiente democracia.

2. La nueva cooperación entre países de la UE y del Africa Austral

En el documento titulado "Programa Comunitario de Rehabilitación y Reconciliación Nacional" , concebido y presentado por el Gobierno Angoleño en la

Mesa Redonda de Bruselas, hemos definido las líneas maestras, prioridades y perspectivas de las acciones a emprender en el marco de los esfuerzos por mejorar la situación económica y social de nuestro país. Nuestras dificultades tienen una elevada dimensión. Son retos de alto riesgo que pretendemos vencer con la ayuda concreta y concertada de la UE. El país cuenta con más de dos millones de niños huérfanos, miles de mutilados de guerra, ex-combatientes, desplazados, exiliados que necesitan una rápida reinserción social o el retorno a su medio tradicional. Urge pues crear estructuras de acogida y sobre todo empleo, lo que no nos es posible de momento sin inversiones extranjeras. La reconstrucción de hospitales, escuelas, carreteras, puentes, infraestructuras industriales, económicas y sociales, exige una participación económica y financiera efectiva de la UE. Por aquí se ve la urgencia de una ayuda que el Gobierno Angoleño pide a sus amigos y aliados. Y al agradecer a todos los países de Europa, Asia, América, etc. que en Bruselas proporcionaran las importantes sumas de dinero que todos nosotros conocemos, debo también decir que la ayuda económica y financiera a Angola en el marco bilateral o multilateral de cooperación con Europa tiende a sobrepasar las simples promesas para integrarse en una estrategia más operativa. Y si la ayuda humanitaria incondicional es necesaria, importante y bienvenida durante mucho tiempo, no puede ser un incómodo sustituto a una ayuda igualmente incondicional para la reconstrucción del país. La nuevas relaciones entre Europa y los países de Africa Austral tienen que basarse, en el caso de Angola, en un compromiso activo en nuestros proyectos macroeconómicos de rehabilitación y desarrollo, que nos ayuden a dedicarnos a la práctica de la economía productiva para minimizar la dependencia del país de los centros de decisión externos. Sostener el desarrollo en Angola debe suponer, en el marco de las relaciones internacionales con la UE, revisar la pobre filosofía actual de la cooperación, lastrada por coacciones y condicionantes. La nueva definición de cooperación tiende a abarcar todos los sectores y a servir de estímulo a las iniciativas privadas con vistas a una participación activa en la reconstrucción de nuestras economías. En la historia contemporánea son raros los ejemplos de los países que han conseguido desarrollarse sin ayuda ni apoyos de terceros, sobre todo al salir de guerras como la que asoló durante muchos años mi país. Sólo una Angola reconstruida y reconstituida podrá honrar debidamente sus compromisos, retribuir la solidaridad internacional, ocupar su lugar en el seno de las naciones económicamente fuertes y participar, a su vez, en el esfuerzo ajeno del desarrollo.

Mª Joao Chipalavela

ADRA (Acçâo para o Desenvolvimento Rural e Ambiente).

Creo que es muy difícil empezar a hablar del tema de la reconstrucción del Africa Austral sin entrar en la democratización política y desarrollo económico. No se puede hablar de esa unidad de Africa Austral sin hablar de presupuestos económicos, sin hablar del crecimiento económico de Africa Austral ni de los propios retos de la región. Es evidente que hoy vamos a hablar de la unidad de Africa Austral, pero ¿esta unidad existe en la verdadera acepción de la palabra? Está claro que la lucha contra el apartheid ha sido una fuente de inspiración para la propia unidad de los países de Africa Austral. Las distintas intervenciones han sido bastante aclaratorias sobre cuáles son los grandes retos de Africa Austral y de los que esta Conferencia puede significar en términos de unidad. Tenemos experiencias en Europa, por ejemplo la UE, que hoy está consagrada como una verdadera unión donde hay integración en distintos sectores (económico, político, defensa y seguridad). Desde el Tratado de Roma, Europa ha ido evolucionando sistemáticamente, paso a paso hasta la firma de Maastrich, no sin dificultades.. Podemos todavía constatar que no se ha conseguido en Europa una verdadera integración; quizás haya sido en el terreno económico donde más pasos se hayan dado, pero en el terreno político todavía no se ha conseguido la gran integración; incluso en el ámbito de defensa y seguridad tampoco se ha alcanzado esa gran cohesión.

El SADC es sin duda una organización pequeña, surgida hace poco tiempo. Es un niño que necesita ser mimado, alimentado, tiene que ir a la escuela, necesita crecer para que, cuando llegue a ser hombre, tenga los pies bien apoyados en el suelo. Africa Austral tiene muchos problemas en este momento. Independientemente de sus recursos son muy fuertes. ¿Qué acciones concretas y de qué forma se podrá evolucionar hacia una verdadera unidad de Africa Austral? Las economías son frágiles. Las propias democracias son frágiles. La historia de la democracia en Africa Austral es muy reciente. Por otro lado, me parece que el Norte - y estoy hablando de Europa, pues esta Conferencia es sobre Europa y Africa Austral - tiene unos mecanismos de cooperación que no representan, en su verdadera esencia, a los intereses de configuración de una nueva forma de relación entre los países del Norte y los países del Sur. Hay varias dificultades y creo que esta Conferencia debería ceñirse a ellas. Si para algo puede ser útil la presencia de tantos representantes en esta Conferencia, es para que hagan llegar a los foros adecuados el gran papel que Europa puede jugar en términos de ayuda económica (la ayuda que Africa Austral recibe hoy es mínima y no proporciona la complementariedad de los intereses de Africa Austral). Un gran peligro se cierne sobre Africa Austral si no obtiene la ayuda exterior que necesita en un futuro próximo pues nuestras fuerzas son muy débiles. Es necesario que Europa ayude con hechos concretos. Es preciso que el Norte ayude al Africa Austral, sobre todo porque se trata de una organización de Africa que tiene futuro. Los ejemplos de integración económica en Africa (Africa Central, Africa del norte) desgraciadamente no salen muy airosos en su contribución al éxito de Africa ni nos hacen albergar muchas esperanzas. Quizás haya surgido de ahí el comentado pesimismo de Africa, aunque hoy debamos hablar de optimismo. Quizás la apuesta esté en Africa Austral.

Antecedentes generales[*]

* Comisión Europea. Dirección General de Desarrollo. División de Sudáfrica. Conferencia "Reconciliación, Reconstrucción de la Sociedad Civil en Angola" . Comité Holandés Sudafricano (KZA). Fundación Eduardo Mondlarre (EMS). 16 de octubre de 1996.Amsterdam.

Antecedentes políticos

Tras la firma del Protocolo de Paz de Lusaka el 20 de Noviembre de 1994 entre el gobierno y UNITA, la intensidad de la lucha armada ha ido disminuyendo paulatinamente con esporádicos enfrentamientos hasta finales de 1995.

En Febrero de 1995, la Resolución 976/1995 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estableció el mandato de la (nueva) Misión de Verificación de Naciones Unidas en Angola (UNAVEM III). La Resolución 1045/1996 extendió su mandato hasta el 8 de Mayo de 1996. A 1 de Marzo de este año, el contingente militar de UNAVEM III se componía de 6359 efectivos, incluyendo 350 observadores militares, en 56 puntos del país.

El presidente de Angola y el líder de UNITA se reunieron por primera vez en Lusaka en 6 de Mayo de 1995. Al final de su encuentro, ambos líderes confirmaron su voluntad de acatar el Protocolo de Lusaka y su compromiso por una paz duradera en Angola. En aquel encuentro, Jonas Savimbi reconoció a José Eduardo dos Santos como presidente del país (al menos hasta que se celebre la segunda vuelta de las elecciones de 1992).

Tanto el presidente como Savimbi participaron en la sesión inaugural de la conferencia sobre Angola que tuvo lugar el 25 y 26 de Septiembre de 1995 en Bruselas, en la que reiteraron su compromiso de paz y dieron la bienvenida a la comunidad de donantes allí reunida.

El Secretario General de Naciones Unidas emitió un nuevo informe sobre la situación en Angola el 6 de Marzo de 1996. En el mismo, se hacía hincapié en el lento progreso del proceso de paz. Se hacía referencia a los pasos dados para cumplir el calendario acordado entre el gobierno y UNITA en Enero de 1996, pero también se mencionaban los numerosos puntos programados, especialmente el acuartelamiento de las tropas de UNITA, que se habían reducido drásticamente desde la última semana de Febrero (a 1 de Marzo de 1996, UNITA había acuartelado 16,669 soldados en cuatro áreas).

El Presidente José Eduardo dos Santos y el jefe de UNITA, Jonas Savimbi, se volvieron a reunir en Libreville (Gabón) el 1 de Marzo de 1996. Ambos líderes acordaron: terminar el proceso de formación de las Fuerzas Armadas Angoleñas conjuntas en Junio, establecer un gobierno de unidad y reconciliación nacional entre Junio y Julio (para el cual, UNITA habría presentado la lista de sus cuadros de oficiales) y mantener futuras reuniones en tierra angoleña.

Situación económica

El gobierno ha introducido un Programa social y económico para 1995 y 1996. Sin embargo, la escasa calidad de los indicadores económicos y la consecuente dificultad para su control, la desintegración de la administración (debido principalmente a los bajos salarios de los funcionarios), la ausencia de control del gasto y la nula contabilidad del sistema bancario, han sido los factores que han impedido el acuerdo con las instituciones de Bretton Woods. A pesar de esto, la delegación del Fondo Monetario Internacional en Angola durante el mes de Julio de 1995 negoció con el gobierno un programa de control para el período Octubre de 1995 a Septiembre de 1996, que fue considerado como una prueba de la Disponibilidad para el Ajuste Estructural Ampliado (DAEA) para comienzos de 1996. De hecho, el Programa de Control incluía todos los ingredientes de un programa de ajuste estructural: su principal objetivo era reducir la inflación desde niveles mensuales del 20% en Junio de 1995 al 6,5% para finales de 1995 y al 4,5% en Septiembre de 1996. Estos objetivos se alcanzarían por medio de:

a) prioridad fiscal y monetaria para conseguir una reducción del déficit presupuestario del 14% del PIB en 1995 hasta el 10% en 1996;

b) reducción de la financiación del déficit público a través del sistema bancario nacional.

Estas dos medidas restrictivas se traducirían en un menor crecimiento del PIB, que se esperaba fuera del 11,9% en 1995 y del 6,3% en 1996, pero también en una reducción del desequilibrio externo.

Sin embargo, las dificultades del gobierno para adoptar las medidas necesarias para estabilizar la economía, llevaron al FMI a suspender el Programa de Control en Diciembre de 1995. Estas dificultades se reflejaron en las estimaciones para 1995 de un déficit público del 17% del PIB y de una inflación del 3300%. A la vista de estos datos, las posibilidades para negociar con el FMI la Disponibilidad para el Ajuste Estructural Ampliado (DAEA) en un

futuro próximo se han disipado. Y ya en Febrero de 1996, el gobierno invitó al FMI a reanudar las conversaciones para establecer un nuevo programa.

El gobierno presentó a la comunidad de donantes un "programa comunitario de rehabilitación y reconciliación nacional" en la ronda de negociaciones de Bruselas en Septiembre de 1995, patrocinado por el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) y con el apoyo de la Comisión Europea. El coste total de dicho programa, 707 millones de $, considerado modesto por el gobierno, era mayor que lo prometido por los donantes. Además, estas ayudas tendrían también que cubrir el déficit de 209 millones de $ que todavía quedaba del Llamamiento Humanitario lanzado por Naciones Unidas en Febrero de 1995 y actualizado en Junio de ese mismo año.

La cooperación Unión Europea/Angola

Angola ha dispuesto de 102 millones de ECUs del 6? FED (Fondo Europeo para el Desarrollo) y de 115 millones de ECUs del 7?. A pesar de las circunstancias, se han seguido diseñando programas y proyectos adaptados. A finales de 1995, los compromisos iniciales ya habían consumido casi el 100% del 6? FED, y el 84% del 7? FED.

Se han tomado medidas de rehabilitación a través de subvenciones NIP***(6? y 7? FED), líneas presupuestarias comunitarias y del Artículo 225 de la Convención de Lomé IV.

Lo prometido por la Comisión en la Conferencia de donantes ascendía a "más de 100 millones de ECUs para apoyar el programa del gobierno, 60 de ellos para 1995 si fuera posible" . Con la aprobación del "Programa de apoyo a la reconstrucción" (junto con las decisiones tomadas sobre líneas presupuestarias y de apoyo por el Artículo 225), las promesas de la Comisión han sido cumplidas según los objetivos marcados para 1995.

INFORMACION GENERAL

[*]

*Fuente:GuíadelMundo96-97. IEPALA, ITeM, págs. 87 y 90

Sinopsis

El Ambiente

La franja de llanuras costeras (unos 150 km de ancho) es fértil y seca. Las extensas mesetas interiores, más elevadas al oeste, están cubiertas por selvas tropicales al norte, sabanas en el centro y estepas secas al sur. En las zonas de mayor densidad de población (norte y centro-oeste) se practica una variada agricultura de subsistencia. Las plantaciones de café, principal producto agrícola de exportación, se cultiva en el norte; el sisal, en las mesetas de Benguela y Huambo; y la caña de azúcar y palma oleaginosa en el litoral. Los recursos minerales son numerosos: diamantes en Lunda, petróleo en Cabinda y Luanda, hierro en Cassinga y Cassala. El puerto de Lobito está ligado por ferrocarril a los centros mineros de Zaire y Zambia. Hay diversos problemas ambientales (agravados por la guerra civil): la falta de agua potable - en 1987 se produjo una epidemia de cólera en Luanda - , la erosión del suelo y la deforestación como consecuencia de la exportación de maderas valiosas.

La Sociedad

Pueblo: Debido a siglos de tráfico de esclavos, la densidad de la población es baja, en comparación con la superficie del país (8,5 hab./km2). Para mantener su dominación, el colonialismo portugués estimuló el tribalismo y la división entre las distintas etnias, bakondo, kimbundu, ovimbundu y otras.

Religión: Aproximadamente 38% de católicos y 15% de protestantes declarados, fuerte presencia de creencias tradicionales. Las diferentes formas de sincretismo no permiten delimitar las religiones con claridad.

Idiomas:Portugués (oficial) y lenguas africanas de origen bantú: ovimbundu, kimbundu y kikongo, entre otras.

Partidos políticos: Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), del presidente Dos Santos, fundado por Agostinho Neto en 1956. El Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), de Holden Roberto. La principal fuerza opositora es la Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA), de Jonas Savimbi. Esta fuerza cuenta con más de 40.000 hombres armados y reinició la guerra civil después de su derrota electoral en septiembre de 1992. En el año 1991 surgieron nuevos partidos que podrían cambiar el cuadro político nacional.

Organizaciones sociales: La Unión Nacional de los Trabajadores Angoleños (UNTA), central sindical única, y la Organización de la Mujer Angoleña (OMA) están vinculadas al MPLA, en el gobierno.

El Estado

Nombre oficial: República Popular de Angola.

Divisón administrativa: 18 distritos.

Capital: Luanda, 1.134.000 hab. en 1988.

Otras ciudades: Huambo (Nova Lisboa), 203.000 hab.; Benguela, 155.000 hab.; Lobito, 150.000 hab. (1983).

Gobierno: José Eduardo Dos Santos, presidente, desde el 22 de septiembre de 1979, Marcolino Moco, primer ministro desde el 26 de noviembre de 1993. Legislativo unicameral: Asamblea Nacional, de 223 integrantes, elegidos por voto directo.

Fiesta nacional: 11 de noviembre, Independencia (1975).

Fuerzas armadas: 45.000 (1993).

Paramilitares: 20.000 (Policía de Seguridad Interna).

Datos estadísticos

Demografía

Población Urbana: 28%.

Crec. anual: 3,5% (1991-99).

Hijos por mujer: 7,2 (1991).

Salud

Un médico por cada 17.750 hab. (1984-89).

Mortalidad infantil (menores de 5 años): 292 cada 1.000 (1991).

Consumo de calorías: 80% de lo requerido (1988-90).

Agua potable: 35% de la población tiene acceso (1988-90).

Educación

Alfabetismo: 29% varones, 56% mujeres (1990).

Tasa de inscripción escolar:

Primaria (1990): 95% varones, 87% mujeres.

Secundaria (1990): 12%.

Universidad: 71 estudiantes cada 100.000 hab. (1991).

Docentes de primarias: uno cada 32 estudiantes (1990).

Comunicaciones

13 diarios, 6 televisores y 28 radios cada 1.000 hab. (1991).

Economía

PNB per cápita: US$610 (1990).

Crec. anual: 6,1% (1980-90).

Moneda: 30 nuevos kwanzas = US$1 (1990).

Indice de producción agrícola: 100 en 1979-81, 105 en 1992.

Indice de producción de alimentos per cápita: 100 en 1979-81, 77 en 1992.

Cereales importados: 272.000 tons. métricas (1990).

Dependencia de importación de alimentos: 36% (1988-90).

Deforestación anual: 0,2%.

Importaciones: US$1.970 millones (1991).

Exportaciones: US$3.449 millones (1991).

Principales productos de exportación: Petróleo, 91%; abrasivos naturales, 4%; derivados del petróleo, 2%; piedras preciosas y semipreciosas, 2%.

Principales mercados: EE.UU. y Canadá, 53%; UE, 25%; América Latina, 8%; Africa, 2%.

Energía

Producción: 34 millones tons. de Equivalente Carbón, 96% exportado (1990).

Consumo: 98 kgs de Equivalente Carbón per cápita anualmente.

Principal fuente: Petróleo y gas (1990).

 

 

[ ]* Comisión Europea. Dirección General de Desarrollo. División de Sudáfrica. Conferencia AReconciliación, Reconstrucción de la Sociedad Civil en Angola@. Comité Holandés Sudafricano (KZA). Fundación Eduardo Mondlarre (EMS). 16 de octubre de 1996.Amsterdam.

[Fuente:]"Guía del Mundo 96-97". IEPALA, ITeM, págs. 87 y 90