
A pesar de las evidencias, siempre se ha dicho que el futuro de los niños africanos es mejor que el de sus padres. Esto puede ser cierto para los hijos pero ciertamente no lo es para las hijas; desde el momento en que no tienen tan fácil el acceso a la educación y tienen escasas oportunidades de progresar, el futuro de las niñas africanas no es mejor que el de sus madres[223].
En la región subsahariana, las tasas de inscripción y alfabetización de niños y niñas a nivel primario confirman esta aseveración. Las tasas de alfabetización femenina fueron de un preocupante 38 % comparadas con las del 59 % de los niños[224]. En el caso del Sahel, sólo un 19 % de las mujeres están alfabetizadas, tasa esta menor que la de cualquier otra región del mundo. Según datos de UNICEF del año 1993, 23 países africanos registraron un porcentaje de más de viente puntos promedio de diferencia entre las tasas de alfabetización de niños y a niñas, siendo la de estas últimas más baja[225].
Respecto a la educación primaria, la tasa de escolarización de las niñas fue del 59.9 % durante el año 1990, y la de los niños, de 73.5 %[226]. Según K. Haq[227], hay diez países en la región subsahariana en los que la diferencia entre niñas y niños respecto a la inscripción a nivel de la educación primaria supera los veinte puntos. Este porcentaje desciende hasta 8 % en el caso de las niñas somalíes y sube hasta el 37 % en los casos de Burkina Faso y Niger. Existen asímismo unos niveles elevados en las tasas de abandono y ausentismo escolar, al extremo de que sólo un 24 por ciento del total de las niñas que comienzan el primer grado terminan su educación primaria, comparado con el 65 a 70 por ciento en el caso de los niños[228].
Por lo que hace referencia a educación secundaria, las tasas brutas de inscripción correspondientes a las niñas para el año 1990 eran sólo de un 13.8 % comparadas con el 21.2 de los niños. Y en cuanto a los niveles superiores, las cifras se mueven desde un 1 % para las niñas hasta un 2.8 % para los niños[229].
[223] Africa Recovery, 1991:7
[224] UNESCO, 1993:16
[225] K. Haq, 1993.
[226] UNESCO, 1991:53
[227] K.Haq, 1993
[228] K. Namudda, 1993:24
[229] UNESCO,1991:53