
Muchas de las poblaciones de refugiados en el continente africano son musulmanas y el sistema de "purdah" practicado al respecto en algunos países tiende a restringir la movilidad de las mujeres. A la hora de llegar hasta la mujer, de identificar sus necesidades en varios terrenos y de proponer las soluciones técnicas adecuadas, se hace fundamentalmente necesaria la asistencia de mujeres científicas y tecnólogas. Por lo demás, las mujeres que han atravesado experiencias traumáticas suelen sentirse más seguras en companía de otras mujeres y son capaces de expresar, así, más libremente sus problemas en este sentido, no es de estrañar que las mujeres científicas de los países de asilo esten también conscientes de las necesidades técnicas que adolecen las refugiadas y de la manera más apropiada de introducir tal tecnología sin atentar necesariamente contra las normas sociales.

