
En Africa Sub Sahariana el uso de contraceptivos está muy por debajo de las otras regiones y se asocia más al deseo de espaciar los hijos que a reducir el tamaño de la familia. Por lo general hay una falta de conocimiento respecto a los métodos anticonceptivos modernos. Sin embargo, cabe recordar que la contracepción, basada en la abstinencia sexual post-parto, era un método contraceptivo corrientemente utilizado en la sociedad tradicional. Helen Ware[159], refiriéndose al Africa del Oeste, hacía notar que las altas tasas de mortalidad de recién nacidos y niños llevaban a intentar maximizaban las estrategias destinadas a asegurar la sobrevivencia de los hijos. Una de las estrategias más usadas consistía en prolongar el período durante el cual el niño era amamantado y espaciar los nacimientos entre dos y tres años. Ello se lograba mediante la abstinencia sexual de la mujer durante todo este período. Esta práctica se veía reforzada por la creencia que el semen en la vagina envenenaba la leche materna. Una mujer que practica una abstinencia sexual de dos años y medio después de cada parto y que tiene en promedio 6 niños vivos y uno muerto y queda viuda alrededor de los 41 años, que es el patrón típico en esta región, habrá pasado 15 años de sus 25 años de casada absteniéndose de relaciones sexuales[160].
En lo que respecta a los métodos de contracepción moderna, a comienzos de la década de los 80, sólo un 50% de las mujeres de esta región habían oido hablar de algún método, eficiente o ineficiente, para prevenir los embarazos, contra un 80 a 95% en otros lugares del mundo. A fines de la década de los 80 la proporción de mujeres que tenían conocimiento de los métodos de contracepción había aumentado condiderablemente. De los 12 países encuestados, en 10 de ellos entre un 64 y un 98% de las mujeres casadas entre 15 y 49 años conocían al menos una forma moderna de contracepción. Sin embargo solamente entre un 1 y un 6% lo utilizaban. Las excepciones eran Zimbabwe, Bostwana y Kenya[161]
En Kenya, la tasa global de fecundidad muestra una reducción de un hijo por mujer a partir de 1984. Esta es la primera indicación de una baja en la fecundidad. La encuesta demográfica y de salud realizada en 1989, muestran que la fecundidad ha descendido de 7,7 a 6,7. Dicha encuesta atribuye esta baja al creciente uso de anticonceptivos : sobre 10 mujeres casadas, 9 al menos conocen un método moderno de contracepción y casi todas saben donde dirigirse para obtener estos servicios. La utilización de métodos modernos se ha duplicado en los últimos 5 años. Sin embargo, menos de un 27% de las mujeres casadas lo utilizan y aunque la píldora constituye el método moderno más utilizado, la abstinencia períodica continúa siendo la práctica más común[162].
[159] Helen Ware, 1983: Female and Male Life-Cycles, p. 22-26, in Female and male in West Africa, ed. c. Oppong, op. cit.
[160] Helen Ware, ibid
[161] K. Cleaver & G. Schreiber, pp. 19, 20, op. cit.
[162] Peuples, 1991: Baisse de la fécondité au Kenya, p.7, Vol 18, Nº2