
Historia de vida: Área Peri Urbana
Me llamo Beatriz Wairimu y nací en Mathira Division en el distrito
de Nyeri. Tengo alrededor de los 38 años. Mis padres eran campesinos,
pero a diferencia de otros padres en esa época, querían que yo
tuviera una buena educación y luego un matrimonio feliz. Sin embargo
cuando estaba en Standard 6 (fin de la educación primaria) mi padre
cambió repentinamente de idea y se opuso terminantemente a que siguiera
estudiando. Quería ahora que me casase pronto. Por lo tanto me obligaron
a quedarme en casa ayudando a mi madre, trabajando en el huerto, yendo al
río por agua, etc.
Muy pronto conseguí un marido y me fuí a vivir con él
Estuve con él por un largo tiempo, pero los tres hijos que tuve,
murieron. Luego murió mi marido. Me sentí deprimida y frustrada
con la vida. Mis suegros y parientes políticos me maltrataban tanto que
no pude continuar viviendo allí, pero tampoco podía volver a casa
de mis padres. Por lo tanto decidí que Nairobi era el lugar más
apropiado para mí.
Llegué a Nairobi en 1970 y me emplearon como sirviente
doméstica. Me pusieron en la dependencia de los sirvientes y una
pequeñísima pieza se convirtió en mi hogar y
todavía continúa siéndolo. En cooperación con los
vecinos construimos, justo al lado, dos chozas y las pusimos en arriendo. Con
eso empecé a tener un pequeño suplemento a mi ingreso. Al
año tuve un niño varón y eso me subió la moral para
seguir construyendo mas chozas, pero la adversidad me golpeó de nuevo y
las chozas ilegales fueron demolidas, con lo cual mi ingreso extra
terminó. Tuve que contentarme con mi salario de empleada
doméstica, que eran 250 chelines. De esos había que descontar 100
para pagar la renta de mi única habitación. La renta de esta
habitación ha subido 4 veces en una década.
Sobreviví vendiendo vegetales y fruta, y cuando estaba muy quebrada
destilaba chang'aa (licor alcohólico). Si se tiene un kiosko y se trata
de vender vegetales una es arrestada y llevada a la corte. Se necesita una
licencia para vender, pero de donde se saca el dinero para la licencia? Tampoco
es posible defenderse porque no hay dinero para defensa. La vida es
difícil.
Luego me las manejé para comprar un terreno en Dandora y a
través del sistema de préstamos del Consejo Municipal me hice una
casita allí. Con la renta que me da pago el préstamo y me
mantengo. Además todavía trabajo como sirvienta en Scuth C y
tengo ahora dos niños, aunque todavía soy viuda.
Pienso que este mundo es terrible. Una verdadera lucha por sobrevivir. No
existen los amigos. Todos están en la misma situación y
sólo les interesa su propia supervivencia. No tengo esperanzas de un
futuro muy brillante. Veo la vida como un cúmulo de promesas y nada
más. Y, peor, aún, pienso que la vida será más
difícil en el futuro porque los niños tendrán más
necesidad de mí.
Quiero vivir para mis dos hijos. Tratar a toda costa de educarlos para que
puedan sobrevivir por si mismos, ser empleados y vivir una vida confortable.
Educación es todo lo que pueden obtener de mi.
Esta entrevista fue realizada por la estudiante Wangeci Ndei, Universidad
de Nairobi, y traducida directamente desde el kikuyo al inglés.
