
La búsqueda, recolección, almacenamiento y difusión de datos sobre la tierra ocupada para la producción es una de las prácticas más antiguas llevadas a cabo por el hombre. La actividad catastral es un elemento importante para la administración del recurso tierra, sea con propósitos jurídicos (derechos a la tenencia de la tierra), fiscales (recaudación de impuestos y tasas), etc. (8).
El Reglamento de la Ley de Tierras hace referencia al Catastro Nacional de Tierras que contiene los datos relacionados con el Fondo Nacional de Tierras para pemitir conocer la situación económico-jurídica de la tierra, organizar su titulación, protección y conservación eficaz (artºs. 61 y ss.). La actividad catastral se cumple a través de la Dirección Nacional de Geografía y Catastro (DINAGECA), órgano dependiente del Ministerio de Agricultura, con oficinas en las capitales de cada provincia (Servicios Provinciales de Geografía y Catastro) y en algunos distritos.
DINAGECA es el organismo encargado de tramitar el proceso de concesión de uso y aprovechamiento de la tierra para explotación agrícola, pecuaria, silvícola o forestal. Obtenido el dictamen técnico de los Servicios Provinciales de Geografía y Catastro, el proceso se envía al Gobierno Provincial, al Miniterio o al Consejo de Ministros - según las dimensiones de cada tipo de explotación (las mayores corresponden a la competencia del Consejo de Ministros) - para la autorización de la concesión. Luego se demarca el terreno y se emite el título de derecho de uso y aprovechamiento de la tierra (artºs. 34 y 36, Reglamento). Este procedimiento es aplicado especialmente al sector privado cuyos beneficiarios, al obtener el título inscripto, pueden transferir, hipotecar o vender los bienes construídos sobre el terreno.
Las actividades que DINAGECA realiza por intermedio del Departamento de Agrimensura y Catastro son, entre otras, geodesia, fotogeometría aérea, cartografía, mapeo y mensura de tierras. En la actualidad el catastro se realiza de forma manual y consta de una serie de cartas fotográficas a escalas tan reducidas (1:250.000) que hacen difícil su uso a nivel de
distrito. Los mapas catastrales existentes están desactualizados; de ellos no surge información clara sobre la cantidad de tierra ocupada por cada uno de los sectores productivos, no hay tampoco delimitación precisa de las parcelas, ni una descripción de los derechos sobre la misma. Esta situación se debe, en parte, a la falta de medios humanos, técnicos y financieros de DINAGECA y, en parte, al problema creado por los desplazamientos de la población a causa de la guerra. No obstante, se ha comenzado la informatización de datos en DINAGECA a fin de crear una base que permita facilitar el cumplimiento de las disposiciones del Reglamento.
En lo que respecta al inventario y avalúo del recurso tierra, a los estudios sobre conservación de suelos y aguas, y a la planificación del uso del suelo, tiene competencia el Instituto Nacional de Investigación Agraria. En cuanto al estudio de módulos de tierras, productividad, etc., actúa la Dirección de Economía Agraria, ambos organismos dependientes del Ministerio de Agricultura.
La Conservatoria del Registro Predial es el organismo que, bajo dependencia del Ministerio de Justicia, tiene competencia en todo lo relacionado con la inscripción de los títulos de uso y aprovechamiento de la tierra que le son enviados por DINAGECA.
Para obtener una información clara y precisa de la situación de la tenencia de la tierra en los diferentes sectores productivos, y una identificación rápida y eficiente de cualquier parcela con respecto a quién tiene el derecho de uso y aprovechamiento, por cuánto tiempo, su productividad, extensión, etc., se necesitaría un catastro compuesto por registros de parcelas y mapas de distinto tipo, superpuestos; se trataría de un catastro multifuncional que reuniese en un solo lugar los datos sobre usos diferentes de la tierra, usuarios y sus derechos, basado en el sistema de información del terreno (9).
Los datos necesarios para llevar a cabo ese sistema de información del terreno se obtienen mediante fotografías aéreas, empleando satélites para indicar en las cartas los tipos de suelos y su uso, mapas catastrales, cartas topográficas, redes de transporte, etc. El sistema geodésico de referencia a emplearse debería ser universal a fin de permitir relacionar los datos de un punto con los datos de otro punto de la tierra, aún distantes entre sí (10).