
En Mozambique, país esencialmente agrícola, la tierra constituye la base de la actividad económica. Un 90 % de la población (que en enero de 1991 pudo estimarse en 15.900.000 personas, conforme extrapolaciones del Censo de 1980), vive de la agricultura.
La estructura agraria del país es típica de las economías tropicales, con cultivos comerciales de exportación y producción escasa de alimentos para la población. La actividad agrícola familiar de subsistencia constituye una fuente de vida importante para la gran mayoría de la población rural. Dentro de esa actividad la mujer juega un papel dominante, comprendiendo el 61,2 % de la fuerza de trabajo.
La tierra cultivada constituye una parte muy reducida de la tierra arable. Conforme datos del Ministerio de Agricultura, de los 25 millones de Hás. potencialmente aptas para la agricultura, sólo se cultivan 3 millones de Hás. y unos 12 millones de Hás. están dedicados a pastura.
La utilización reducida de tierras aptas para cultivos alimentarios se debe, entre otras causas, al conflicto bélico, que obligó a gran parte de la población (entre el 35 % y el 40 % del total) a desplazarse hacia lugares más seguros, es decir, grandes ciudades, zonas fronterizas con otros paises y carreteras (como los corredores de Beira y Limpopo). Esta situación provocó presiones sobre la tierra disponible y la ocupación de parcelas en barbecho, con lo que se vieron reducidos los períodos de rotación de los cultivos, acelerándose los conflictos entre agricultura y medio ambiente, con los consiguientes fenómenos de desertificación, pérdida de la diversidad biológica, desforestación, etc.
La falta de información catastral actualizada sobre área cultivada y cultivable, aptitud de suelos, área ocupada efectivamente por el sector familiar - incluyendo los predios trabajados por mujeres y en qué condiciones - y por los demás sectores productivos, títulos sobre uso y aprovechamiento de la tierra emitidos a hombres y mujeres, etc., obstaculiza iniciativas de políticas sobre tenencia y uso de la tierra.
En este artículo se estudia el problema de la tenencia de tierras en Mozambique, con referencia especial al sector familiar y, dentro de éste, a la mujer, cuyo papel es de gran importancia para la economía nacional. Se analizan los aspectos jurídico e institucional del catastro y la conveniencia de establecer un catastro multifuncional como elemento fundamental de información agraria, que permita la planificación del uso de la tierra para el desarrollo sostenible y una toma de decisión política clara sobre la distribución de tierras a cada sector productivo.
El trabajo ha sido realizado tomando como base la información disponible, proveniente del Ministerio de Agricultura, del Instituto Nacional de Desarrollo Rural, de otros organismos de Mozambique y del Early Warning System for Food Security, creado por el proyecto GCP/RAF/270/DEN (MOZ) de la FAO.