
La participación sindical de las trabajadoras de los sectores no estructurado y rural es un medio importante de fortalecer a estos grupos vulnerables de trabajadoras y darles la protección y las posibilidades de desarrollo que necesitan desesperadamente. Es también un medio fundamental de consolidación de los sindicatos gracias al aumento de las afiliaciones y a la diversificación de sus métodos de trabajo, lo cual puede fortalecer su adecuación a la sociedad en la que operan. Esta labor puede hacer que los sindicatos sean más representativos y, por tanto, más democráticos, así como reforzar su capacidad de contribuir más significativamente al proceso democrático en curso en sus paises respectivos y en toda la región africana. Incluso puede ayudar a acelerar este proceso. Por supuesto, como observa el informe de la OIT El trabajo en el mundo 1992, los sindicatos de Africa constituyen, en ausencia de otros mecanismos políticos mediadores y adecuadamente representativos, una fuerza clave para el cambio político, y en ocasiones ya han presionado para facilitar el proceso de democratización en algunas partes de la región.