
Otra restricción importante es la falta de recursos adecuados por parte de los sindicatos en materia de financiación y personal para ampliar el ámbito de sus operaciones a fin de incluir a las trabajadoras de los sectores no sindicados. Influye también la capacidad limitada de las trabajadoras del sector no sindicado para contribuir sustancialmente al pago de dicha labor. Ante esta restricción financiera, los sindicatos dudan en ampliar su ámbito de actividad. Los recursos son decisivos porque, debido a la escasa fortaleza de los sindicatos en el sector no sindicado, el intento de sindicación requerirá mucho tiempo y considerable paciencia. Las ayudas financieras y de otro tipo proporcionadas por órganos como la OIT y las secretarías sindicales internacionales y otros órganos pueden facilitar grandemente el trabajo de los sindicatos locales o nacionales en este ámbito.