
Durante el pasado decenio se han producido algunos cambios positivos gracias a diversos planes aprobados internacionalmente
-como durante el Decenio de las Naciones Unidas- o regionalmente. Incluso hubo un ligero aunque firme incremento, en el primer período del decenio, en la incorporación de la mujer en el sector estructurado. Sin embargo, hasta la fecha han continuado las desigualdades por razón de sexo. Los actuales programas de ajuste estructural han empeorado la situación e incluso han restringido las ayudas sociales financiadas por el Estado. Frecuentemente, estos programas se han visto asociados con la reducción del sector estructurado. Por tanto, en los sectores urbano y rural no estructurados reside la clave de la solución del grave problema del desempleo con que se enfrenta la región africana. Incluso en los paises y regiones desarrollados, la actual recesión y reestructuración de las empresas, hacen crecer el número de trabajadores no sindicados en estos sectores.