
La inmensa mayoría de los africanos depende del sector agrícola como fuente de subsistencia y empleo. Este contribuye con 34% del PIB, 40% de las exportaciones y 70 % del empleo [19]Degradation, p.8. Address to the African Leadership Forum, Ota, Nigeria..
Durante las dos últimas décadas la contribución de la agricultura a la produccion ha bajado a menos de 1/3 del PIB[20]. McNamara estima que a la raíz de este retroceso se encuentra la incapacidad del sector para modernizarse y adoptar nuevas prácticas de producción agrícola. Una práctica de cultivo que este autor considera como especialmente nefasta, dado el crecimiento poblacional y las presiones sobre el terreno agrícola, es la agricultura itinerante. Esta consiste en el clareo y quema de terrenos de cultivo, que luego son sembrados y abandonados después de la cosecha, dándoles el período de tiempo necesario para reponer los nutrientes de sus suelos. La imposibilidad actual de darles a las tierras el tiempo necesario para su recuperación convierte estas prácticas en un mecanismo más de deterioro de los suelos.
A los factores asociados a los modos de producción agrícolas se
suman los factores naturales: desde comienzos de siglo Africa, y particularmente la región Saheliana, se ha visto asolada por recurrentes sequías, de las que hay memoria ya en 1910-14 y luego en 1941-42, para repetirse en fechas más recientes en 1972-73 y en 1983-84.
La conjunción de calamidades naturales y de políticas y prácticas agrícolas erradas, -(destrucción arbitraria y no planificada de los sistemas de agricultura tradicional, incluyendo el uso tecnologías inapropiadas y la orientación del sistema productivo agrícola hacia los cultivos de exportación) - han causado una desastrosa situación alimentaria. Según señala UNCTAD[21], en el Africa Sub-Sahariana el consumo de alimentos excede a la producción en alrededor de 10 millones de toneladas por año, siendo el déficit en toda Africa de 30 millones de toledadas en el mismo lapso de tiempo. Las perspectivas para el año 2000 no parecen optimistas: asumiendo que las tasas de producción de alimentos se mantengan y que otro tanto suceda con las tasas de crecimiento poblacional, se estima que el défict alimentario alcanzará los 50 millones de toneladas por año. Ya el déficit existente en 1983-84 significaba que 1 por sobre 4 africanos estaban desnutridos, lo que en términos globales representa 140 millones de personas. Estimaciones de las Naciones Unidas citadas por Michel Norro[22] señalan que en 1990, 26,6% de los niños en Africa tenían un peso inferior al normal y que 53,3% se encontraban en estado de debilidad. El consumo de calorías per cápita, que antes de 1989 no alcanzaba al 96% de los estándares juzgados como deseables, ha caido, desde esa fecha, al 92%. Estos porcentajes, que se refieren al continente africano en su totalidad, son aún nás negativos en el Africa subsahariana.
[19] McNamara R.S. (1990): Africa Developent Crisis: Agricultural Stagnation, Population Explosion and Environmental
[20] World Bank, op. cit., p. 18.
[21] UNCTAD, op. cit. p.16-17
[22] Michel Norro, 1994: Economie Africaine. Analyse économique de l'Afrique subsaharienne. De Boeck Université, Balises, Bruxelles.