NOTAS


* Bajo el término "Sahel" se puede identificar, combinando criterios ecológicos, culturales y políticos, a una vasta región del África Subsahariana definida por las especiales condiciones que impone el clima tropical subárido del sur del desierto del Sahara a sus ecosistemas y poblaciones humanas; así como, cultural e básicamente, por ser un área de intercambio y movilidad entre las comunidades mediterráneas del norte del continente y las tropicales húmedas del centro. Esta banda zonal, que se extiende a grandes rasgos entre los 10 y los 20 grados de latitud norte (con una prolongación por el este hacia el "Cuerno de África"), se reparte hoy en día entre al menos 11 Estados africanos, que constituyen finalmente la acepción mas amplia y practica de esta realidad regional. En el presente trabajo, sin embargo, sólo se abordan las condiciones especificas del denominado "Sahel Occidental" (y de otro Central que se pudiera individualizar), incluyendo a un total de ocho países: Senegal, Gambia, Mauritania, Malí, Burkina Paso, Níger, Chad y Sudan. Los casos de Etiopía, Djibuti y Somalia, si bien cercanos en muchos aspectos, quedan fuera del ámbito de estudio definido.

(1) Como muestra la critica situación que atraviesa Somalia desde la caída del régimen de Siad Barre, o la amenaza de hambruna generalizada en el norte de Etiopía o el oeste de Sudan, señalada por el informe especial de la FAO. "Food Supply and Crop Prospects in Sub-Sabarian Africa', publicado en 1990, sobre la situación alimentaria del África subsahariana (citado por R. Dumont, "Democratie pour l'Afrique").

(2) Mas de 870.000 toneladas de cereales en 1984, 1.000.000 en 1985 excluyendo al Sudan. Citado por J. Giri ( "Ie Sahel face aux futurs")).

(3) Todos los datos tomados de Lloyd Timberlake, en su obra "África en crisis: las causas y los remedios de la bancarrota ambiental".

(4) Este ultimo, tomado de Rene Dumont ( "En favor de África, yo acuso ").

(5) En el campo de los fallecimientos, las fuentes dan cifras muy dispares. De todas formas, la cuantificación exacta del fenómeno no parece demasiado importante en este caso.

(6) En '"La maquinaria del hambre". John Bennett y Susan George.

(7) La columna 1983/84 recoge la media aritmética de ambos años. En miles de toneladas. Fuente: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola ". FAO.

(8) Con casos extremos, como Sudan (que baja su producción de cereales de 2,84 millones de toneladas en 1980 a 1,88 en 1983-84) o Chad (que la disminuye a los niveles alcanzados en los años 40), casualmente ambos con conflictos bélicos internos muy importantes. Otros países, no obstante, como Malí o Burkina Faso incluso aumentan sus producciones cerealistas en pleno bienio negro.

(9) Incluso, como documenta J. Benett (op. cit.), durante la hambruna de 1984-85 se continuó exportando grano sudanés a los países del Golfo Pérsico (según los datos de la FAO, en una cantidad media de mas de 100.000 toneladas anuales durante 1983-84).

(10) En toneladas, excepto el ganado, que se expresa en cabezas. Las hortalizas incluyen Únicamente cebollas, tomates y pimientos. El ganado incluye vacuno, ovino y caprino. Fuente: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola ". FAO.

(11) Jacques Giri señala en L'lnformation Geographique ("Famine ou surahondance.2 I 'inextricable situation des pays sabeliens") como, en Malí, el Organismo Oficial de Comercialización (OPAM) no sabe que hacer con el mijo y el sorgo que recibe de los campesinos. Situaciones similares se producen en otros países.

(12) Con todavía en este ultimo año 340.000 toneladas de cereales de ayuda alimentaria, cuando ya se habían superado sequía y hambruna e incluso, como señala J. Giri (op. cit.), cuando 1986 fue un año de muy buena cosecha.

(13) Edwards S. Ayensu ("Mas allá de la crisis de la agricultura africana: equilibrar conservación y desarrollo") documenta como sólo el 16% de las tierras africanas puede ser considerado satisfactorio para esta actividad, frente a un 44% de tierra árida, semiárida o desértica, un 18% con una fertilidad extremadamente baja y un 22% de tendencia inundadiza o pantanosa. El porcentaje de tierra útil disminuye en el Sahel, arrinconado por los suelos áridos, limitándose las potencialidades naturales para la agricultura a ciertos espacios aluviales.

(14) Donde, como señala Yves Lacoste ("Geografía del subdesarrollo"), soportan enormes densidades de población, muy superiores a las de las llanuras aluviales africanas, muy poco pobladas y, por tanto, con todavía todo su potencial agrícola por aprovechar.

(15) Constatada a partir de las mediciones de las estaciones meteorológicas de Goure y Zinder (ambas en Níger pero a distinta latitud), respectivamente desde 1936 y 1905. D. Retadle ("La secheresse et les secheresses au Sabel"), en L'lnformation Geographique.

(16) Como el Níger, el Senegal o el Chari: el primero pasa en 1983 de un caudal de 24.000 millones de m3/año a sólo 7.000, mientras deja de fluir por primera vez en lo que alcanza la memoria histórica de sus pobladores en junio de 1985, y el tercero pasa en 1984/85 de 39.700 malones de m3/año a 6.717. Estas apreciaciones pueden ser confirma das con un estudio realizado sobre las variaciones en el nivel alcanzado por las aguas del lago Chad. Citado por R. Dumont (op. cit) y B. Poyaud y J. Colombani ("Les variations extremes du lac Tcbad").

(17) Citado por J. Benet (op. cit.) refiriéndose a Sudan.

(18) Documentados ampliamente en observaciones directas: 100 kilómetros en Burkina Faso, 150 en Malí, 10 kilómetros/año en Sudan. Datos tomados de R. Dumont y J. Bennet (op. cit.).

(19) Definición tomada de F. Kenneth Hare ("Sequía, variación climática y desertificación").

(20) Que relaciona la deforestación con la inhibición de la nubosidad, la fricción de los vientos y la menor evapotranspiración real en la explicación del descenso de la pluviosidad. Mencionado por R. Dumont, J. Kenneth, E. Ayensu y Ll. Timberlake (op. cit.).

(21) El Sahel soporta una densidad de población de 7,6 habitantes por kilometro cuadrado, frente a los 19 del continente africano, los 20 de Latinoamérica o los 100 de Asia (excluidos Japón y la Unión Soviética), todas para 1986.

(22) Teniendo además en cuenta la gran debilidad demográfica de los países sahelienses con respecto a algunos de sus vecinos o a países de otros conjuntos espaciales. Muchos Estados consideran este elemento una desventaja que obstruye incluso las siempre difíciles construcciones nacionales.

(23) Susan George comenta cómo en el conjunto de África se cultiva menos de un tercio de la tierra potencialmente utilizable. Lloyd Timberlake explica cómo los ricos suelos del Chad podrían bastar para alimentar a todo el Sahel, incluso exportando excedentes. John Bennet habla de 27 millones de Ha. cultivables no aprovechadas en Sudan (op. cit.).

(24) Supuestos, por otro lado, hoy bastante lejanos. Se da la situación de que, según los datos de este estudio, en el ano 2000 cinco de los ocho países analizados (Burkina Faso, Malí, Mauritania, Níger y Senegal) no serian capaces de alimentar a sus poblaciones, lo que muestra la gravedad de la situación ya actualmente, a sólo siete años de la fecha de tan nefastas proyecciones. Datos del estudio de la FA0 sobre "Capacidades potenciales de carga demográfica de las tierras del mundo en desarrollo", publicado en 1984. Tomado de F. Molinero ('"Los espacios rurales: agricultura y sociedad en el mundo").

(25) Aunque, por estudios y observaciones puntuales, podría acercarse en algunos casos al 3,5%.

(26) En miles de personas. Los datos de población total corresponden a estimaciones (poco fiables hasta la década de 1970), revisadas en anos posteriores y no completamente sincrónicas. El problema radica en el escaso numero de fuentes estadísticas directas (en Sudan, el único censo completo se realiza en 1956) que obliga a los organismos internacionales a hacer estimaciones mas o menos fundadas. Estas se basan en cálculos de la natalidad y mortalidad, donde el problema es aun mayor por la completa ausencia de registros fiables de nacimientos y defunciones (por lo menos en el medio rural). Generalmente, se usa como base el comportamiento demográfico de una población bien estudiada (normalmente urbana), extrapolándolo a todo el país, si bien en las ultimas décadas se han introducido ciertas correcciones debido, como veremos, a la distinta dinámica de ciudades y campo, razón por la cual por ejemplo la mortalidad aparece claramente subvalorada en las primeras estimaciones de los anos 40-50. Todos estos problemas hacen muy difícil el estudio pormenorizado de la dinámica interna de la población y la confección de proyecciones demográficas, si bien las tendencias si pueden ser establecidas con nitidez. Fuente: "Anuarios Demográficos d la ONU".

(27) Con valores extremos en Gambia (27,3%o), Níger (21,3%o) y Malí (21,1%o). Precisamente estos países son los de mortalidad infantil y esperanza de vida mas baja (jsólo 37 años en el caso de Gambia!) de toda la región, por contraste con Sudan, el país mas "avanzado" (tasa bruta de mortalidad del 15,8%o, tasa de mortalidad infantil de 108%o y esperanza de vida de 50 anos).

(28) Los datos de mortalidad, natalidad y mortalidad infantil corresponden a sus tasas brutas (numero de nacimientos o defunciones), y están expresadas en tantos por mil. La esperanza de vida al nacer se expresa en anos. Fuente: "Anuarios Demográficos de la ONU".

(29) Aunque en algunas ocasiones, inversas a las esperables. En este sentido, resulta de gran valor el estudio de A. Hill y S. Randall ("Diferences geographiques sociales dans la mortalite infantile et jusenile au Mali") sobre la mortalidad infantil y juvenil entre las poblaciones de tres etnias distintas (bambara, peul y keul tamasheq) del Malí Central, con habitats y formas de vida diferenciadas. Arroja resultados tan sorprendentes como la sobremortalidad de los pueblos agricultores sobre los ganaderos, en función (según se apunta en el estudio) de variables explicativas tan especificas como las mayores disponibilidades de ciertos alimentos (leche y proteínas animales), la "salubridad" del medio físico subárido o el menor aporte de trabajo humano. Sorprende aún mas la mayor mortalidad, dentro de estas etnias (y sobre todo de la del tamasheq), de las clases ricas por comparación con las pobres, en este caso por otros factores relacionados con el complejo ideológico de las clases dominantes (endogamia, poco cuidado de los niños por parte de las madres, sistema de creencias medicas...). Este estudio, por tanto, muestra la necesidad de considerar en cualquier análisis demográfico variables ecológicas y culturales, tan importantes o mas en este caso que las estrictamente socioeconómicas.

(30) Constatada a través de estudios fonográficos sobre el comportamiento de la moralidad en las áreas urbanas. Philippe Fargues ("Douze ans de mortalite urbaine au Sabel") señala cómo la esperanza de vida en Bamako en el periodo 1974-85 es de 50 años para los hombres y 55 para las mujeres, mientras para el conjunto del país oscila en torno a los 42 anos para ambos sexos (por lo tanto, seria aun menor para las poblaciones rurales). La diferencia es, por tanto, ostensible.

(31) Relacionados con el peso real que tienen las ciudades en el Sahel. Mas adelante se incide en este punto.

(32) En el caso de España, los datos corresponden a la media del trienio 1986-88. Fuente: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola ". FAO.

(33) Los valores extremos corresponden también en este caso a Níger (50,9%o) y Malí (50,2%o), lo que puede hacer pensar en una conexión bastante lógica entre las elevadas tasas de mortalidad y las de natalidad como respuesta de las comunidades a las primeras.

(34) Sobre el papel fundamental de las estructuras sociales tradicionales, mas adelante se hace un comentario mas amplio. No obstante, si conviene avanzar que estas estructuras se vertebran en torno a dos unidades fundamentales de distinto orden jerárquico: la familia y el linaje. La primera es una unidad económica y social independiente, pero se encuentra ligada con otras unidades familiares por los vínculos que establece la segunda, colaborando para ciertas labores productivas y contrayendo estrechos vínculos de parentesco que obligan a la ayuda mutua. De esta forma, se organiza un cierto sistema de "seguridad" o solidaridad social, encargado de preservar la supervivencia de todos los miembros del linaje. En este marco, su ampliación garantiza el aumento del tejido de "auxilio" social y el mantenimiento de los ingresos, gracias en las ultimas décadas a la emigración de parte de sus miembros.

(35) Además de por otros problemas que señala reiteradamente R. Dumont (op. cit.), y que convierten a la escuela publica en inoperante: la enseñanza en la lengua del colonizador y la desadaptación de los conocimientos transmitidos con las necesidades reales, especialmente de cara a lograr una mejor capacitación agrícola de los campesinos o una mejora de los hábitos sanitarios y nutricionales.

(36) Debido a la actuación de determinadas epidemias (paludismo, enfermedad del sueno), especialmente en las áreas mas húmedas y aptas para la agricultura, lo que explicaría en parte que amplios espacios fértiles como la cubeta del Chad permanezcan subpoblados (J. Giri, op. cit.). Y Lacoste (op. cit.) alude además a los trastornos demográficos ocasionados por la trata, primando los espacios de pueblos esclavistas y vaciando los territorios de otras etnias mas débiles o pacificas.

(37) J. Giri (op. cit.) señala que la zona "sahelo-sahariana" sólo admite, con el actual sistema de explotación, densidades de población de 0,3 hab./km2, alcanzando en la realidad los 2 hab./km2 La zona "sahelo-sudanesa" únicamente puede albergar a 15 hab./km2.

(38) Según J. Bennet y R. Dumont (op. cit.) tienen gran entidad: a El Gezira llegan todas las campanas miles de trabajadores, incluso desde Etiopía y Chad, mientras Burkina Faso y Malí envían los suyos a las plantaciones de Costa de Marfil. Movimientos temporales importantes también se producen a nivel nacional o regional entre diversas áreas para desempeñar tareas concretas: en Senegal, por ejemplo, hacia las áreas costeras en las campanas de pesca, o hacia Dakar para comerciar con productos propios (artesanales, agrícolas).

(39) Como comenta Ph. Fargues ( "Deficit vivrier et structures familiales en Afrique au Sud du Sahara"), curiosamente coincidente con la difusión de la escuela y la baja producción alimentaria. El papel de la mujer en la sociedad y el sistema productivo saheliense es un elemento fundamental para comprender la actual situación de marasmo alimentario. Mas adelante se amplia el análisis sobre el mismo.

(40) Por motivos anclados en las antiguas tradiciones, pero también reforzados por la especialización laboral introducida por la colonia (al destinar el trabajo masculino a las grandes obras obligatorias o a los cultivos remunerados), reafirmada por el primer éxodo rural (de componente masculina dominante). En un estudio de la Comisión Económica para África (ONU) (citado por Ph. Fargues, op. cit) se apunta cómo el grueso de las tareas del campo recae en las mujeres, encargadas mayoritariamente de la escarda, la recolección, el transporte de la cosecha, su almacenamiento, la transformación de los alimentos, su comercialización, el transporte de agua y leña y la cocina y el menaje. Como tareas masculinas restan el desbrozado y picado, el laboreo y la caza, mientras se reparten con las mujeres los trabajos de siembra y transplante y el cuidado de los animales. Estos datos, inmediatamente verificables sobre el terreno, arrojan bastante luz sobre dónde se encuentra hoy por hoy el centro de gravedad de la vida y economía africanas, y por tanto dónde se halla la clave del desarrollo en el Sahel y, también en el conjunto del continente. R. Dumont (op. cit.) desarrolla magistralmente este extremo, tan ignorado demasiado a menudo en los programas y proyectos de ayuda al desarrollo.

(41) Como Níger o Gambia, que han perdido en menos de 20 anos la tercera parte de sus bosques. No obstante, los datos recogidos en la tabla corresponden a estimaciones de la FAO que informan sobre la tendencia, pero no sobre la cuantía exacta, que a juzgar por las observaciones directas parece ser muy superior: el ritmo de deforestación en la costa atlántica seria según las mismas del 5% acumulado anual, perdiendo Senegal 75.000 Ha. de bosque anuales, y habiendo pasado Mauritania de tener cubierto por vegetación el 15% de su superficie en 1%0 a sólo un 5% en 1985 (citados por R. Dumont, op. cit.).

(42) En miles de hectáreas. Fuente: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola". FAO.

(43) Aunque esta capacidad esta ya siendo disminuida por la degradación de los ecosistemas y el avance del desierto hacia el sur.

(44) Lo que no deja de tener su fundamento. No obstante, esta pluralidad étnica responde mas que al conflicto a una vocación racialmente sincrética que puede considerarse, desde otro punto de vista, como un hecho muy positivo. Entre otras cosas, permitiendo en su momento el surgimiento de sociedades y civilizaciones muy plurales y desarrolladas, responsables de preciosos legados culturales (en el mas amplio sentido de la palabra) que subsisten aun hoy en día en el Sahel.

(45) Apareciendo de nuevo el juego del binomio población recursos como clave de la intensivización productiva y la mejora técnica en las sociedades tradicionales.

(46) O las "comunidades familiares" y "comunidades de aldea", como las denomina J. Gin (op. cit.).

(47) Aunque no necesariamente en este orden jerárquico. El papel de la mujer en las culturas animistas es incluso mas importante que el del hombre. De hecho, se trata en muchas ocasiones de sociedades matriarcales, que van evolucionando hacia el patriarcalismo por influencia del Islam, aunque sin alcanzar las cotas de los pueblos árabes.

(48) Incide principalmente en la redefinición del puesto social de las mujeres, potenciando el intercambio comercial transahariano y proporcionando una base teórica a los intentos de construcción supranacional. De todas formas, hasta el siglo XIX, la extensión entre la población no es demasiado amplia, siendo promocionada por las élites comerciales que detentan el poder en los imperios sahelienses para unificar a sus pueblos "vasallos", pero sin gran repercusión popular. Hasta tal punto el islamismo es la religión imperial, que ciertos pueblos (Mossi, Haussa) hacen del animismo bandera de su independencia "nacional" frente a los Estados comerciales musulmanes. Sin embargo, en el siglo XIX, paradójicamente se convierte en la religión popular, elemento de cohesión y respuesta ante Ja agresión europea, hasta llegar a ser completamente dominante en la actualidad (excepto en Burkina Faso).

(49) Por la desviación de las rutas comerciales del Mediterráneo al Atlántico, como consecuencia del descubrimiento de América, y el establecimiento de puntos directos de comercio en el litoral africano por los portugueses. A partir de este momento, la actuación de las potencias europeas en Africa pasa a adquirir nuevos tintes mas agresivos, prescindiendo de los intermediarios árabes y orientándola hacia la trata de esclavos.

(50) En palabras de Yves Lacoste ("Geopolitiques internes en Afrique"), a quien seguimos en este apartado.

(51) Y. Lacoste (op. cit.) considera que "la caza del hombre es ante todo un problema interno del África negra".

(52) Un ejemplo claro lo tendríamos en Sudan, especialmente durante el periodo de nacionalismo mahdista (finales del siglo XIX), en el que se incrementa la captura de la población negra del sur.

(53) Y. Lacoste (op. cit.) comenta cómo en muchas regiones del Sahel, en el momento de la conquista colonial, una gran proporción de las familias campesinas tenían esclavos para la producción alimentaria.

(54) A. Hill y S. Randall (op. cit.) exponen el caso de los del tamasheq del Níger, claramente divididos socialmente entre los "nobles" o illelan y sus antiguos esclavos o iklan, que aun hoy siguen trabajando para sus antiguos amos. En este caso, la diferenciación es también racial, ya que los illelan tienen orígenes árabes y beréberes, mientras los iklan descienden de poblaciones negroides capturadas por los kel tamasheq.

(55) Abierta en Senegal en 1854, y generalizada tras la Conferencia de Berlín (188485), se caracteriza en esta parte de África por la fuerte intervención militar y por las importantes resistencias de unos Estados bastante desarrollados, en los que el Islam se extiende en estos momentos como la ideología de la resistencia nacional. Por tanto, la conquista fue necesariamente muy sangrienta para los pueblos sometidos, especialmente en Sudan (con decenas de miles de víctimas).

(56) Basada en el ferrocarril, y que ni siquiera en muchos casos llega a formar una red. Como comenta Ch. Daney ( "Les chemins defer en Afrique'l, aparece como fragmentos de líneas que conectan el interior con las ciudades periféricas, para así poder evacuar las materias primas.

(57) Y uniendo otras tradicionalmente rivales, como las etnias musulmanas y animistas en Sudan o Chad.

(58) A pesar de algunos intentos unificadores, como la Federación de Malí (entre los actuales Malí y Senegal), de efímera duración (1960-61), o la reciente y también fracasada (1982-90) Confederación de Senegambia.

(59) Dentro de "agricultura" se incluye también el sector minero, con una presencia no obstante muy reducida (sólo el 3,7% del PNB en 1986, y una cuota de empleo mucho menor). El P.N.B. total es de 11.908 millones de dólares (constantes de 1980) para 1970 y 17.980 millones para 1986. Fuente: "World Tables 1988-89 Edition" (Banco Mundial) y "Anuarios demográficos de la ONU".

(60) El 20% en 1988. Níger sólo cultiva el 2,8% de su superficie, Chad el 2,5%, Malí el 1,7% y Mauritania jel 0,2%! de su superficie total. Por contra, es este ultimo país el que dispone de mas superficie de pastos (38,3%), seguido de Burkina Faso (36,5%) y Chad (35,7%). En el otro extremo, Senegal cultiva el 27,1% de sus tierras. Fuentes: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola" (FAO).

(61) Muy contrastada, por cierto, en cuanto que son dos estrategias de explotación en general mutuamente excluyentes, y cada vez de una forma mas clara: las economías mixtas están perdiendo peso, en el norte por el sobrepasto y en el sur por el sobrecultivo, que obligan a reforzar la especialización.

(62) Que en 1989 ascendía a casi 125 millones de cabezas, entre bovino, ovino, caprino y porcino, con un incremento del 150% en los últimos 40 años. Téngase en cuenta que hablamos de la mayor cabaña ganadera de Africa (respecto a bovino, ovino y caprino, el 23%,21% y 23,5%), e incluso con un cierto peso a nivel mundial (3,3%,3,6% y 7,5%, respectivamente).

(63) Poniendo de manifiesto, como señala J. Giri (op. cit.), la escasa complementariedad de ambas ramas, gestionadas además por comunidades y etnias distintas, lo que agrava los conflictos. Los campesinos, que suelen llevar las de perder al pertenecer muchos de estos rebaños a grandes propietarios urbanos (como señala R. Dumont para el caso de Burkina Faso) o a otros agricultores enriquecidos por el algodón (caso de Malí), recurren para protegerse a costosos y despilfarradores vallados, que incrementan la deforestación y la desertificación.

(64) Con el agravante de que, además, se priva a las áreas rurales de un abonado orgánico que resulta fundamental para conservar la fertilidad del suelo. Así, se refuerza la especialización agrícola o ganadera de los diversos espacios, que se ha convertido en un problema agropecuario y ecológico de primer orden en todo el Sahel. Se renuncia de esta manera a una primera intensificación agrícola por movilización de la energía y el abonado animal.

(65) Frente a casi el 60% ocupado por los cereales, o un 10% por las legumbres secas. No obstante, en el caso de Sudan, con 4 millones de hectáreas dedicadas a cultivos de exportación (según J. Bennet, op. cit.), la agricultura comercial parece tener un peso decisivo.

(66) Aunque copando significativos porcentajes de algunos cultivos a nivel continental, como el algodón (10%) y, sobre todo, el cacahuete (36% de la producción africana y 7% de la mundial) y el sésamo (50% de la africana y 12% de la mundial). Por su parte, el Sahel produce el 20% de la leche africana, el 14% de la carne y el 10% de las legumbres secas y los cereales (datos de 1989).

(67) La superficie ocupada (Sup.) expresada en miles de hectáreas, la producción (Prod) en miles de toneladas y los rendimientos (Rend) en kilogramos por hectárea. Fuente: "Anuarios de la Producción y el Comercio Agrícola" (FAO).

(68) Resulta muy expresivo el caso de los cereales, en el que se aprecia una clara dicotomía entre los destinados en general al consumo urbano (trigo, maíz y arroz) y los de "autoconsumo" rural (sorgo y mijo). Ambos han experimentado un crecimiento similar en superficie ocupada, pero sin embargo los rendimientos y la producción son 3 veces mas elevados en el primer caso, aumentando paulatinamente su peso en la producción alimentaria regional.

(69) Por cierto, los de mejores suelos y aptitudes agrícolas, lo que colabora a realzar el peso especifico de este sector: regadíos del El Gezira y Bahr el Ghazal en Sudan, cuencas del Chari y del Logone medio en Chad, sur de Senegal (Casamancia).

(70) Cuyo caso mas paradigmatico es el del delta interior del Níger en Malí, gestionado por la Oficina del Níger. Creada en 1932 para asegurar el aprovisionamiento de algodón de las industrias textiles francesas, actualmente se dedica a la producción arrocera y de cana de azúcar sobre 60.000 hectáreas irrigadas (si bien el proyecto inicial preveía alcanzar las 950.000).

(71) Obligados a su vez a aumentar sus fondos (en gran parte detraídos de las rentas de estos cultivos) a través de planes de promoción como el llevado a cabo en los años 70 por la Corporación Agraria de Sudan, bajo el gobierno de Numeiri y con los auspicios del Banco Mundial, para desarrollar el cultivo del algodón.

(72) Algodón y cereales en Malí, cacahuete y cereales en Senegal,. . .

(73) En definitiva, la raíz del problema esta en que, a pesar de la promoción de los cultivos comerciales, estos, además de perjudicar a la producción alimentaria, no capitalizan la actividad agraria al ser detraídos la mayor parte de sus rentas por los Estados y estar sujetos a una irregularidad creciente de sus precios y costes. Si se mantienen, sólo es debido al apoyo gubernamental (y especialmente a la política comercial y de precios, que analizaremos mas adelante).

(74) E incluso el retroceso en los últimos 20 años, por efecto de la degradación de los ecosistemas.

(75) Que, en opinión de R. Dumont (op. cit.), desestructura los esqueléticos suelos sahelienses, favoreciendo la erosión.

(76) Como el llevado a cabo por la C.G.O.T. (Compagnie Generale des Oleagineux Tropicaux) en la región de Casamancia (Senegal) a comienzos de los anos 50, con la finalidad de promocionar el cultivo mecanizado del cacahuete. R. Dumont (op. cit.) describe cómo se destruía el bosque con tractores-oruga, abriendo paso a una erosión acentuada que no había sido prevista, al igual que el crecimiento de malas hierbas (este ultimo intentó ser solucionado también a través de la mecanización, con escardadoras norteamericanas que rápidamente se rompieron al intentar desbrozar raíces de gran tamaño). La consecuencia fue la destrucción de la fertilidad de los suelos y un enorme despilfarro financiero.

(77) Proyecto de productividad en Níger, en el delta del Senegal,... Se traducen, además de en onerosas cargas financieras, en la desaparición de la tracción animal, el abono orgánico o la complementariedad agricultura/ganadería.

(78) El Suru en Burkina Faso, con 24.000 hectáreas y equipos caros e importados, cuyo presupuesto se ha gastado sólo en la presa y en el canal de derivación; Maradi en Níger, con una inversión costosisima (dos millones de pesetas por Ha.) que hace difícilmente rentable cualquier cultivo alimentario, y además fomenta el despilfarro de agua (se paga por superficie regada) y provoca el agotamiento de los suelos (lixiviación de los nutrientes, falta de estiércol); también en Níger se proyecta la gran presa de Kandandji, con 140.000 Ha. irrigables, también muy costosa y con problemas ecológicos (retención de los limos, escasa fertilidad de las tierras altas); en Mauritania, la explotación estatal M'Pune destinada al cultivo intensivo del arroz, sólo ha provocado un enorme endeudamiento externo y campesino; similares problemas plantean las presas de Diama y Manantali, en el río Senegal, o los regadíos de Kenana en Sudan. Respecto al perímetro de la Oficina del Níger, R. Dumont (op. cit.) yJ. Tricart ("L'Offtce du Niger, mirage de developpement au Mali?") coinciden en valorar la experiencia como un fracaso por problemas financieros y ecológicos, pero también, y sobre todo, por la excesiva centralización y el escaso margen dejado a la iniciativa campesina (R. Dumont llega a afirmar que estas grandes obras sólo benefician a las empresas de obras publicas). Consecuentemente, el regadío continua siendo marginal en el Sahel, aplicado en 1988 sobre 2,3 millones de hectáreas, el 7,7% de la superficie agraria da misma proporción que en 1970).

(79) Como en el caso de las agrupaciones de base Yatenga (Burkina Faso), conocidas como "6S" una clara (Se Servir de la Saison Seche en Savana et au Sahel), que pretenden evitar la emigración de los jóvenes a Costa de Marfil a través de diversas estrategias de aprovechamiento agrícola y forestal (cunetas antierosivas, paravientos, repoblaciones forestales, huertas de regadío en hondonadas, pozos, pequeños embalses de agua.. .).

(80) E. Ayensu (op. cit.), A. Mafeje ( "El pnmer paso: rehabilitar la economía familiar").

(81) No obstante, se conocen en el Sahel también otros regímenes tradicionales de tenencia, de un carácter mas feudal y jerárquico, vinculado en gran medida a la difusión del islamismo y su concepto de propiedad y uso de la tierra (especialmente en Senegal y Sudan, donde el peso socioeconómico de los grandes propietarios feudales/líderes religiosos -morabitos en el primero- es importantisimo). También están bastante extendidos otros regímenes de arrendamiento o aparceria.

(82) Con el fin de aumentar las producciones especulativas (y así los ingresos de unos y otros), que se ven bloqueadas por la escasa capacidad de capitalización de las explotaciones subsistenciales. Así, se promueven medidas legislativas como el "Acta de las Tierras No Registradas" en el Sudan de Numeiri, que faculta al Estado para enajenar las tierras de las comunidades con el objetivo de arrendarlas a bajo precio a empresarios nacionales y extranjeros (con el auspicio del Banco Mundial), y así extender los cultivos de exportación. El resultado es la roturación de mas de 20.000 kilómetros cuadrados de pastos y sabana, la expansión del cultivo del algodón en detrimento de la producción alimentaria y la proletarización del campesinado expropiado, al perder el control de su medio de subsistencia (f. Bennet, op. cit.).

(83) Proceso generalizado en la actualidad: en Sudan, un millón de personas circulan anualmente entre sus pueblos y las explotaciones mecanizadas, mas otros 750.000 temporeros; en Níger el campesino, incluso manteniendo sus tierras, se ve obligado a trabajar para los grandes propietarios; en Malí también se incrementan las diferencias sociales por este motivo.

(84) La llamada "ayuda alimentaria", que en muchas ocasiones no es mas que una estrategia de los países industriales para deshacerse de excedentes molestos, manteniéndose incluso en años que no es necesaria.

(85) Pasando del 5,9% del P.N.B. en 1970 a sólo el 3,7% quince anos mas tarde. No obstante, todavía representa el 12% del PNB mauritano, o el 9% del nigeriano.

(86) Hierro y cobre en Mauritania, fosfatos en Senegal, uranio en Níger. Se consideran muy importantes las reservas de Burkina Faso (oro) o Sudan (diversos minerales en el sur, incluido petróleo).

(87) El sector terciario e informal se abordan en el apartado dedicado a la urbanización, por la estrecha conexión que se da entre ambos fenómenos.

(88) Cuya industria ha pasado de generar un 15% del P.N.B. en 1970 al 26,2% en 1986. Las cifras de empleo son mucho mas modestas (sólo un 6,7% de la población económicamente activa).

(89) Cuya adquisición estaba relacionada con la ayuda externa, ayuda muchas veces vinculada (como en el caso de los FAD españoles) a la adquisición de productos en el país del "donante", que busca así mas nuevas vías de penetración comercial que favorecer el desarrollo del "receptor".

(90) Directamente relacionada con la inoperante red de transportes y la rígida división de fronteras.

(91) En torno a pequeñas industrias con escasa inversión y abundante mano de obra, fundamentalmente de los sectores de transformación de alimentos (conservas de pescado y verduras, industria del cacahuete) y producción de insumos (abonos minerales), según R. Tiberghien ("Succes stones et industrialisation en Afrique'). Sin embargo, la clave de este relativo éxito industrial (un mercado urbano -Dakar- de mas de un millón de "consumidores", complementado con el acceso a los reducidos mercados de los países vecinos) se convierte a la vez en su principal limitación de desarrollo futuro.

(92) Con su rama "puntera" en la fabricación de bebidas gaseosas y cerveza, lo que es ya bastante significativo de la potencia industrial regional (citado por R. Dumont, op. cit.).

(93) Lucrativo negocio que justifica, por ejemplo, la existencia de un Estado como Gambia, dedicado en gran medida a esta actividad.

(94) Evaluado también en Senegal a través de la reducción del empleo industrial a los 50.000 puestos de 1985 a la mitad en 1990 (citado por R. Dumont, op. cit.).

(95) Según J. Ciri (op. cit.), por la escasa preparación y elevados salarios comparativos de la mano de obra con respecto a otras áreas subdesarrolladas, y en todo caso vinculada a una decisión externa de las corporaciones financieras e industriales del Norte.

(96) El déficit comercial resultante pasa de 774 a 2.710 millones de dólares anuales (constantes de 1980) entre 1970 y 1986, y supone un 86,5% de las exportaciones de ese ultimo año. La situación mas desahogada corresponden a Senegal (el máximo exportador e importador del área, por encima de Sudan), aunque también fuertemente deficitarias. En el otro extremo, las importaciones de Chad triplican a sus exportaciones. Datos del Banco Mundial ("World Tables 1988-89 Edition").

(97) En porcentaje del volumen global de intercambios. Fuente "World Tables 1988-89 Edition" Banco Mundial.

(98) Motivado probablemente por la menor caída de los precios industriales, mas que, como se acaba de analizar, por un reforzamiento de la industrialización. El caso mas claro es el de Malí, que obtiene el 30% de sus ingresos externos de la exportación de material industrial. Sin embargo, en valor absoluto, la exportación industrial mas fuerte es la de Senegal, como corresponde a su mayor solidez en este sector.

(99) Que pasan de 200.000 toneladas en 1960 (sin incluir a Sudan) a 1.820.000 toneladas en 1987.

(I00) Entre ellos, los automóviles privados por su especial significación: los países del Sahel no cuentan con fabricas de montaje, por lo que deben importarlos, recurriendo frecuentemente al mercado "de ocasión" o segunda mano. De esta manera, en Senegal han aumentado en los últimos años en un 12% anual, superando en habitantes por auto a otros países como la India, que los fabrica ella misma. Al mismo tiempo, se han invertido grandes sumas de dinero en la construcción de toda una infraestructura de carreteras asfaltadas, en el entorno de las capitales y entre estas y las grandes ciudades, en detrimento de otros sistemas de transporte mas viables y económicos (empezando por la mejora de las pistas rurales), e incluso comprometiendo otras inversiones directamente productivas. Citado por R. Dumont (op. cit.).

(I0I) Especialmente dramático es el caso de Mauritania, Malí y Burkina Faso, que han visto disminuir a lo largo de la ultima década los precios de sus exportaciones en mas de una tercera parte.

(102) En números índices. Fuente: "World Tables 1988- 89 Edition ". Banco Mundial.

(103) Pasando de 756 millones de dólares corrientes en 1974 a 1889 en 1985 (sin incluir a Sudan). Datos tomados de J. Giri (op. cit.).

(104) Muchas veces la finalidad ultima es fomentar el consumismo de la población urbana para abrir nuevos mercados y colocar así excedentes de los países desarrollados, lo que resulta bastante evidente en el caso de la ayuda alimentaria, que incluso afluye en anos de cosecha excedentaria, hundiendo los precios agrícolas y bloqueando las posibilidades de intensificación productiva.

(I05) Los países mas endeudados son Malí (100,8% del P.N.B.), Gambia (169,5%) y Chad (jcuya deuda acumulada duplica el P.N.B.!). En la cola de la lista, aparece Senegal, con una deuda equivalente al 32,2% del P.N.B.

(106) Aunque, como señala Y. Lacoste (op. cit.), con profundas raíces internas. Los mas sangrientos y prolongados son las guerras civiles de Sudan y Chad, con centenares de miles de víctimas, que enfrentan a facciones prooccidentales, árabes radicales, integristas y autonomistas, con un fuerte componente étnico y religioso, pero también geoestrategico. Otras intervenciones menos sangrientas son el derrocamiento de gobiernos "incómodos", como el de Modibo Keita en Mali (derrocado por M. Traore, también recientemente caído), Hamani Diori en Níger (sustituido por el todavía gobernante Seyni Kountche) o, mas recientemente, Thomas Sankara en Burkina Faso. No obstante, es cierto que la mayoría de los regímenes derribados habían obtenido fracasos políticos absolutos, cayendo incluso algunos de los mas adictos a las potencias occidentales (Numeyri en Sudan por la subida de los precios del pan en 1985),1O que no hace sino reforzar la idea de que la complejidad en África es mucho mayor de lo que se piensa en Occidente.

(107) Operando en este punto en connivencia con Estados Unidos.

(108) Impulsoras de los sectores extravertidos y de la preeminencia urbana, en gran parte son responsables del creciente desequilibro territorial y social en el reparto de los recursos del Sahel y, por tanto, de la situación de subdesarrollo.

(109) Datos del Banco Mundial.

(110) Los valores absolutos, en miles de habitantes. El porcentaje de la población urbana de cada país residente en la capital, para 1987. Fuente: "Anuarios Demográficos de la ONU" y "te Sahel face aux futurs"(proyección en el 2010).

(111) Algunas tomas de agua potable, zanjas para las basuras y aguas residuales (aunque esto sólo en las arterias principales; el resto de la población quema sus residuos directamente en las calles), y algunas líneas elementales de conducción eléctrica.

(112) Desarrollado en torno al núcleo de implantación colonial.

(113) Combinando los usos residenciales con actividades de servicios marginales, pequeñas industrias,... El paisaje urbano se completa con algunas actividades ganaderas (porcino, avícola) y agrícolas (frutales, huertos), que dan al conjunto un aspecto de "gran aldea" urbanizada. La población, lógicamente, reproduce los esquemas de supervivencia rurales como una opción mas (y nada despreciable) en la obtención del sustento diario.

(114) Algunos de estos suburbios de "primera generación" (creados todavía en época colonial) han sido en cierto modo ya absorbidos por el tejido urbano "oficial", es el caso de la Medina de Dakar, colindante con las áreas intermedias de la ciudad, que ha visto así mejorar algo sus infraestructuras y servicios urbanísticos, aunque mas por la cercanía al núcleo europeo y el empeño de sus habitantes que por la intervención del Estado. Sin embargo, los nuevos suburbios nacen frecuentemente segregados de estos cascos urbanos, concentrados en algunos grandes núcleos en torno al principal (Serakunda con respecto a Banjul, Pikine junto a Dakar) que, por su tamaño, pueden ser considerados verdaderas "bidonvilles", al estilo de las asiáticas o latinoamericanas. Pikine, por ejemplo, ha pasado de los 55.000 habitantes en 1964 a 300.000 diez anos mas tarde, acercándose posiblemente al millón en la actualidad. Atrapada por la línea de costa y el ferrocarril, las chabolas se extienden a lo largo de kilómetros, formando un tejido continuo de miseria. Las condiciones de vida en estas ciudades de lata son extremadamente duras: "se encuentra a menudo una cuarentena de personas de toda edad y sexo confundidos viviendo juntos en una chabola de dos habitaciones y una superficie habitable por debajo de los 24 m2 sin agua corriente sin electricidad, sin servicios" (Annik Osmont, "la Banque mondiale et les politiques urbaines du tiers monde', citado por R. Dumont, op. cit.).

(115) Por la actuación de los medios de comunicación y el capital transnacional, en opinión de J. Giri (op. cit.).

(116) Excepto en el Senegal, donde el régimen civil fundado por Leopold Sedar Senghor se ha mantenido (caso excepcional en África) relativamente estable en las ultimas tres décadas.

(117) Lo que es base de no pocos de los conflictos "étnicos" actuales. La segunda Guerra Civil sudanesa estalla como consecuencia de la proclamación de la Ley Islámica por Numeyri para todo el territorio nacional (incluido el sur animista y cristiano). Una causa similar desencadena los conflictos de Casamancia o Níger.

(118) Aunque, debido a la orientación ideológica antiimperialista y prosocialista de muchos oficiales jóvenes, también se ensayan otros modelos diferentes, siempre con el común denominador del autoritarismo y la centralización.

(119) Media de los gastos militares en Burkina Faso, Chad, Malí, Senegal y Sudan, por un monto total de 586 millones de dólares en 1986.

(120) Que mantienen aun parte de sus privilegios y poder en las áreas rurales.

(121) Y negando todo el saber agronómico tradicional acumulado a lo largo de los siglos, sustituido por el saber de los expertos occidentales. El "encuadramiento" de la sociedad rural es, en opinión de R. Dumont (op. cit.), uno de los principales responsables de la ineficiencia de las estructuras productivas agrarias. De hecho, los grandes proyectos de intensivización agrícola basados en capitales y modelos occidentales han fracasado, en parte por el absoluto desprecio de los conocimientos y la capacidad de los campesinos, en parte por la política de imposición y tutela de las comunidades.

(122) Por paralelismo con el "capitalismo periférico".

(123) "Que hace de su sumisión una obediencia a un orden social abusivamente calificado de divino", en palabras de R. Dumont (op. cit.).