

CULTURA PARA LA ESPERANZA número 33. Otoño 1998
LOS EE.UU. Y LA MENTIRA DEL LLAMADO "LIBRE COMERCIO"
Resumen Latinoamericano, nº37, 1998
Sin lugar a dudas el norteamericano Noam Chomsky es a la lingüística lo que Einstein a la física. Este científico de quilates, se ha visto condenado a la indiferencia de los medios oficiales por su militancia política y social que cobró notoriedad con su oposición a la intervención estadounidense en Viet-Nam. Situación que se agrabó con sus estudios sobre los sutiles mecanismos de control ideológico ejercidos a través de los grandes medios de difusión masiva y la política imperial de su país.
Pregunta: Algunos analistas afirman que América Latina está fuera de las prioridades internacionales del gobierno del Presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, debido a que prácticamente se ha superado la mayoría de las guerras internas que vivió la región en los últimos tiempos. ¿En qué ha cambiado la política de guerra de baja intensidad por lo que se ha dado en llamar "democracias de baja intensidad"?
N.Chomsky: Yo pienso que las políticas de los Estados Unidos hacia América Latina han permanecido estables por un largo período. Son muy semejantes a la forma que fueron explicadas y trazadas en documentos internos a finales de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta. Latinoamérica tiene un papel que jugar: ser fuentes de materias primas, fuerza laboral para producción barata y un mercado para los productos de Estados Unidos. Esto tiene que ser organizado de cierto modo, y si puede ser bajo una democracia formal, tanto mejor. Esto no deja de ser una ventaja por razones de relaciones públicas, pero tiene que ser bajo el firme control de los inversionistas internacionales y sus aliados locales; relación que establece una comunidad de intereses.
Estados Unidos no está opuesto al desarrollo, pero siempre ha querido un desarrollo complementario, explícito tiempo atrás, en los cuarenta y cincuenta. Así, por ejemplo, durante los cuarenta, a Brasil se le permitía construir plantas de acero, pero sólo si ellas producían el tipo de acero que las plantas de Estados Unidos no querían producir, tecnología baja, mas o menos. Además, tenía que estar integrado con los programas estadounidenses. Un aspecto de esto es la privatización.
Privatización simplemente significa tomar el poder de un país y sus recursos, usualmente por empresas foráneas, las cuales se caracterizan por ser radicalmente antidemocráticas. No hay nada mas antidemocrático que una corporación, es simplemente una tiranía.
De modo que son estas tiranías extranjeras quienes toman el control de los recursos de un país determinado y convierten la mínimo la presencia del Estado, minimizando el espacio en el cual el público puede tener alguna capacidad de decisión. Si esto puede hacerse en el marco de formalidades democráticas, tanto mejor; pues ello facilita el manejo de las relaciones públicas. Obviamente, cuando haya que elegir entre dos partidos idénticos, el asunto resulta mas bonito y se puede hasta decir que la democracia es maravillosa. Pero la pregunta es si esto realmente funciona. ¿Quién realmente es el dueño?
Hablemos de Brasil, que es el país más importante en el sur del continente. Estados Unidos tomó el control de Brasil hacia 1945. Es lo que ellos llaman un área de pruebas para métodos científicos para el desarrollo, que bajo el capitalismo estadounidense han procurado llevarlo hacia los noventa. Brasil es un país grande, que aunque pretenda llevar su propio camino y es algo independiente, etc, resulta que está condicionado y bajo el control de los Estados Unidos en tanto zona de pruebas. Es asi que hacia los ochenta era alabado por ser un "milagro económico" y, por tanto, la expresión más exitosa de la influencia en la zona del capitalismo americano.
Según los reportes de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, a Brasil lo consideré cercano a Albania, pero que nunca importaron, pues alli había un sector rico, de gente extremadamente rica, que contaba con el grueso de los recursos. Había muchas oportunidades de inversiones y había crecimiento económico. Creció más rápido que Chile en los años de las dictaduras, aunque no importaba que el 75% de la población estuviera viviendo como en el Africa Central. Ese es el modelo y el modelo continúa y si ese modelo puede persistir con democracias formales, ¡qué mejor! Bueno éso es lo que estamos viendo ahora.
Las guerras insurgentes de los ochenta porque había un intento de romper ese modelo. Estas guerras en su mayoría se extendieron, incluso hasta contra la Iglesia (católica). No es casual que los ochenta comenzaran con el asesinato de un arzobispo (Mons. Arnulfo Romero en el Salvador) y terminara con el asesinato de seis jesuítas intelectuales (también en el Salvador).
Es simbólico lo que pasaba. Las guerras tomaron como punto de partida en los setenta con gente como Rutilio Grande, cuando fue asesinado (marzo, 1977), nosotros sabemos por qué, pero aqui nadie había escuchado de él. Sin embargo, su asesinato fue el primer paso importante en los movimientos de las fuerzas armadas regulares de Estados Unidos, las fuerzas terroristas con la misión de atacar elementos de la Iglesia que estaban tratando de organizar entre los pobres, quienes gravitaron en el cambio del Arzobispo Romero. El fue la siguiente víctima. Luego, en los ochenta, vino la lista de mártires, que por supuesto la mayoría respondía a campesinos, trabajadores, activistas de derechos humanos y gente sencilla... lo mismo se puede decir de Guatemala y del resto de la región, sólo que con diferentes formas y en diferentes lugares.
Oficialmente todo esto se ha tratado de vincular a la guerra fria, pero nada tiene que ver. De hecho, en Haití pasó exactamente lo mismo después que la guerra fría había terminado. Es la misma historia: los Estados Unidos, incluyendo a Clinton, apoyaron una junta militar y permitieron el flujo de petróleo ilegal. Aunque formalmente habían respaldado un embargo internacional, permitieron a Texaco enviar petróleo -que en términos prácticos implicaba no embargo-, dejaron que continuara el comercio, mantuvieron cercanas relaciones con los caudillos militares, etc. Si luego de las atrociadades y los asesinatos que eran pan de cada día los Estados Unidos permitieron que se de paso a un sistema formal democrático, fue bajo la condición que se acepte el programa que había propuesto en 1990, contra el cual la gente se había pronunciado masivamente. Recordemos que en esa contienda el candidato de los Estados Unidos tan sólo logró alcanzar el 14% de la votación; pero ahora es el programa de gobierno impuesto a la fuerza. Y al gobierno legítimo (de Aristide) sólo le fue permitido regresar después que la ola de terror había hecho su obra. Ahora allá existe una democracia formal, bajo la cual en la última elección tan sólo votó el 5% de los electores. Sólo los haitianos pueden entender lo que está pasando.
Retomemos el caso de Brasil, que como dije es el más importante de la región, pues ahora mismo es objeto de una gran escándalo con motivo de la privatización de la Compañía Valle (Compañía Minera Vale do Río Doce), una de las tres o cuatro corporaciones latinoamericanas de punta en una lista de 500 grandes corporaciones transnacionales. Es una corporación muy rica, la más grande en Brasil, que básicamente posee la mayoría de los recursos naturales.
Brasil tiene enormes recursos minerales y la mayoría pertenece a Valle. Esta tiene una gran infraestructura, camiones, puertos, barcos, alta tecnología, una gran institución. El gobierno ahora la está vendiendo a precio regalado, de acuerdo con analistas técnicos brasileños. La Facultad de Ingeniería en la Universidad Federal de Río hizo este gran estudio, muy subvaluado. En él se hace notar que la evaluación está siendo hecha por la firma americana Marlin Lynch, que tiene conexiones con algunas de las corporaciones que están intentando comprar la empresa. Una de las mayores es la corporación Sudafricana, anglo-americana. Lo que queda en claro de todo este episodio es que una enorme parte del futuro de Brasil está pasando ahora a manos de corporaciones extranjeras.
Nada sorprendente sería que en unos diez años descubramos que gente del gobierno brasileño hace parte del consejo directivo de la corporación que sea. Se sabe cómo funciona ésto, México es un caso típico. Ese es el programa, tratar de transferir los recursos y el control de la población a tiranías privadas, enlazadas con los grandes poderes, mayoritariamente de Estados Unidos, para restringir los espacios en los cuales la acción pública podría influir. A estos parámetros ha de acoplarse la democracia formal. Mas si se registra un apunte de la movilización popular o si dentro de la Iglesia se registra un movimiento consistente para retomar la opción preferencial por los pobres, nada sorprendente sería que se retorne a la violencia.
Pregunta: Una de las prioridades que Clinton ha manifestado es la importancia de la economía global. ¿Cúal es el papel real de América Latina para Estados Unidos, específicamente en el libre comercio para el 2005 que él propone?
N.Chomsky: Antes que nada, debemos recordar que ninguna de esta gente cree en el libre comercio. Libre comercio está bien para alguien más pero no para nosotros. Nosotros acabamos de ver un ejemplo dramático de ésto hace algunas semanas. La Unidad Europea trajo a la Organización Mundial de Comercio un reclamo en contra de Estados Unidos por la acción de la ley Helms-Burton, el embargo contra Cuba -el cual es en sí mismo una violación al libre comercio-. Pero además tiene elementos extras: impone bloqueos secundarios y amenazas de cerrar el comercio estadounidense a cualquiera que viole las reglas de Estados Unidos. Esto es una violación radical del Tratado de Libre Comercio, por lo que la Unidad Europea trajo una protesta a la Organización Mundial del Comercio.
¿Cómo reaccionó Estados Unidos? Dos cosas. Primero que nada, ellos inmediatamente se retiraron diciendo que no permiten que la Organización Mundial del Comercio considere sus políticas, porque nosotros hacemos lo que queremos y a nosotros no nos importan los acuerdos de libre comercio. Así que se retiraron.
Segundo, ellos
informaron públicamente a la Unidad Europea que no es su asunto.
La razón oficial es -yo estoy virtualmete citando- que por tres
décadas los Estados Unidos han buscado derrocar y eso es una política
interna de Estados Unidos y Europa no tiene derecho a desafiarlo, asi que
no lo traigan a la Organización Mundial del Comercio.
Bueno, ésto te dice varias cosas. Primero, te dice el significado de los acuerdos de comercio en los que Estados Unidos, como cualquier otro, está dispuesto a aceptar los beneficios de ellos, pero si no les gustan, los echan fuera de la ventana. Y además hay un tácito supuesto de que los Estados Unidos tienen el perfecto derecho de derrocar otro gobierno. Si ellos quieren derrocar al gobierno de Cuba es ciertamente su derecho y es un asunto interno y si han venido haciendo ésto por tres décadas, está bien, porque es su deber derrocar cualquier gobierno que quieran, ciertamente, el gobierno de Cuba. Esto es aceptado, viola el libre comercio, muy mal.
Lo mismo con México, me refiero a que hace pocos meses los Estados Unidos forzaro a México a parar sus exportaciones de tomates, a costa de que ellos impusieran varias condiciones. Esto es a costa de cerrar cerca de un billón de dólares al año a exportadores mexicanos. La razón es -otra vez dieron las razones- que los consumidores norteamericanos prefieren los tomates mexicanos y son menos caros. En otras palabras, el libre comercio estaba trabajando, pero con un resultado contrario. Esto estaba rebajando los precios de los productores de Florida. Bueno, si el libre comercio trabaja con resultados contrarios, simplemente, lo cortas.
De hecho, NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norte América, por sus siglas en inglés) no es un tratado de libre comercio. Es un tratado altamente proteccionista, por eso hay tan poca gente -mayoritariamente teóricos economistas- que realmente abogan por un libre comercio. ¡Oh! ellos condenan el NAFTA porque -como señalan- es proteccionista. El punto es que el NAFTA tiene muchas condiciones de reglas de origen muy complicadas. El propósito de ésto era dar a Estados Unidos un margen sobre sus competidores reales, europeos y asiáticos, al interior de este mercado protector. Esto es proteccionismo. Fue un acuerdo de derechos de inversionista, el cual es altamente proteccionista y hecho realidad con la Organización Mundial del Comercio. Asi, por ejemplo, uno de los principales elementos de los acuerdos de la OMC es lo que ellos llaman derechos de propiedad intelectual. ¡Esto es proteccionismo! no es libre comercio. Lo que hicieron es extender radicalmente los derechos de patente más allá del camino que otros países han aceptado en su propia historia. Y el propósito era asegurar a estas grandes corporaciones occidentales, como la farmaceútica Merck que esencialmente tiene un monopolio.
No es libre comercio, es comercio totalmente proteccionista. Es inclusive opuesto a la innovación tecnológica. Si miras los detalles, ellos introdujeron patentes de producto, lo cual significa que por lo general no existía, que son por lo general patentes procesadas; significa que la farmaceútica Merck explicó la forma de hacer un medicamento. Ahora no sólo pueden patentar la manera de hacer el medicamento, pueden patentar la substancia misma, lo cual significa que si corporaciones brasileñas o argentinas descifran una mejor manera de hacerlo, ellos no pueden hacerlo. Entonces, es un ataque a la innovación, un ataque al desarrollo, un ataque al crecimiento, un ataque al libre comercio, directo al corazón de los acuerdos de la OMC. Estos son acuerdos de derechos de los inversionistas, pero nada que ver con libre comercio.
Hugo Benítez,
analista político
(agencia ALAI)