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LAS TAZ, GRUPOS DE TERAPIA Y OTRAS VAINAS

“…Pues “el mundo según la CNN” – o si se quiere el New York Times, el Washinton Post, La Nación o Clarín, lo mismo da – no es el mundo real.

Es tan sólo una seguidilla de datos, noticias e informaciones desperdigadas que luego sistematizan e interpretan los asi-llamados formadores de opinión, los analistas que están a sueldo del sistema de la globalización, quienes hacen que veamos, creamos pensemos de una manera muy precisa y determinada. El desafío, ahora mas que nunca, consiste en ver y comprender cómo funciona el mundo realmente…” Adrian Salbuchi[1]

Introducción.

Conocer a Mujeres Creando –grupo de mujeres bolivianas–, que desde una ética y estéticas absolutamente saludables sacude a grafiteadas las conciencias de las ciudades locales y globales, me ha llevado a una “muerte chamanica”[2].
Mi cuerpo como pacha[3] y la piel como la primera frontera ha sido desdibujada para mí, ya me sucedió aquel año nuevo de 1994 con un mensaje que mi mente no pudo filtrar o que mas bien estaba dirigido al corazón. Solidaridad, mujer, creatividad, honestidad y muchas otras palabras fueron saltando una a una al ver que el barco naufragaba en un mar de desconcierto e incertidumbre, yo que me pensaba mas o menos “acabado”. Me sorprendí a mí mismo con muchas cosas que no había aprendido, cuestionado y finalmente asumido como dicen que ocurre frente a la muerte.
Mi particular situación, me ha permitido asistir al desarrollo y uso de lo que se denominan tecnologías de información y telecomunicaciones TI&T, en primera fila. Particularmente en el espacio donde trabajo el hablar de Internet y sus potencialidades hace unos cuatro años era como hablar de ciencia-ficción. En estos años he/mos asistido al boom de la red, su uso y consumo. En este proceso he encontrado que muchas de las cosas que dicen las organizaciones internacionales ya nos generan pocas dudas, la mayoría de los intelectuales han obviado los procesos analíticos sumándose a los corifeos de lo que dice y hace el Banco Mundial, Don Petras dixit[4]. Al carecer de aproximaciones propias, datos y fuentes lo que he/mos hecho a sido repetir formulas usadas por el imperio sin pestañear ahondando la relación neocolonial que mantenemos y que en la tecnología se hace todavía mas evidente.

Esta reflexión está hecha de muchas horas de incertidumbre, dolor, rabia y trabajo compartido en una trama con muchas personas entre las cuales agradezco a las Misticas a Juan J. Celorio y Lidia B. Lorbada y en especial a Ximena y Natalia por aguantarme e Idoia por sonreír como solo el futuro lo puede hacer.

Nuevo tejido social.

El “nuevo” orden mundial reordena las dimensiones, local y global, afectando ámbitos como el de la producción y el de la distribución fundamentalmente. En la producción asistimos al fin del fordismo como una de las formas modernas de producción y el surgir de la producción ajustada (toyotismo) que implica una producción normada por las preferencias del mercado. El peso de la economía pasa de la producción a los servicios permitiendo tener una economía de 24 horas (e-economy). La especulación financiera es el mecanismo preferente de la economía frente al proceso productivo.

El impacto de la economía “post-industrial” condiciona definitivamente las formas del trabajo, –teletrabajo, fábrica virtual, maquilas, formas de trabajo “flexible” e inestable– dando lugar a una brutal división entre trabajador@s y desemplead@s. Este proceso no sólo permite la ruptura de las tradicionales formas de organización obrera (crisis del trade union) sino que genera la aparición de diferentes formas culturales, o de percibir el trabajo, el ocio y el modus vivendi. 

Los efectos de este proceso glocalizador se manifiestan en la desarticulación de espacios sociales, de tejidos comunitarios, de relación de trabajador@s entre sí y de éstos con los “parad@s”, la aparición de nuevas relaciones sociales y escenarios de articulación. También asistimos al incremento de las desigualdades, el empobrecimiento paulatino de las clases medias, mostrando nuevos perfiles de pobreza y exclusión además de la feminización de la pobreza. De este modo, aparición de focos de migrantes y/o el incremento de espacios sociales periurbanos al margen de cualquier planificación, dan lugar a las barriadas de chabolas. Asistimos también a la construcción de nuevos espacios multiétnicos y pluriculturales, con la consiguiente ruptura de los espacios tradicionales de referencia local, sin hablar ya de la agudización de las diferencias norte sur y la transformación de perfiles sociales (jóvenes, mayores)[5].

En definitiva asistimos a la transformación del ejercicio de poder del ciudadano de votante a consumidor, dando por supuesto que tod@s somos potenciales consumidor@s.

Nuevas formas organizativas.

Lo que reaparece con insistencia en la escena de los 90 es la fragilidad y obsolescenciade aquella categoría socio-política, que ha sido el leiv motiv –en los 200 últimos años por lo menos– de todos los países modernos, la nacionalidad homogeneizadora como sustento unificador del estado; la crisis del estado como poder de articulación, regulación de espacios económicos, políticos y sociales. Crisis de la participación, de representación, y de control.

Las viejas unidades, como la comunidad agrícola rural, la región indígena, las áreas multiétnicas e incluso el espacio de estado-nación se han vuelto estrechos e insuficientes para la comprensión de etnicidades y movimientos sociales en los que se combinan los movimientos de soberanía local con la lucha por los derechos humanos, laborales, culturales y ambientales a escala étnica y multiétnica transnacional[6].

Es necesario hacer un espacio mental para entender este proceso desde un diferente paradigma analítico y una diferente praxis política. Repensar los espacios como el patriarcado, la centralidad, la mono-identidad, el aparato regulatorio, el sistema de educación colonial y elitista.

Se hace imprescindible considerar el cambio de ideas frente a conceptos cientificistas y evolucionistas del modernismo, y una seria evaluación de la revolución industrial y sus efectos sobre el planeta.

A la pesca de lo glocal.

Los espacios local y global o lo glocal, se mueven a diferentes ritmos y sin ningún tipo de continuidad, dando lugar a lo que llamo Zonas Temporalmente Autónomas (TAZ). Los infointercambios a este nivel tienen dos momentos que la mayoría de las veces obvian cualquier tecnología al ser básicamente oral y en idiomas locales. Los infointercambios globales hacen uso de TI&T y privilegian el uso del correo electrónico y la www sobre todo porque esta comunicación se realiza a precio local (es mas bajo frente al fax por ejemplo).

Esta experiencia por lo tanto permite que este tipo de uso en el ámbito local y global estructuren una trama dentro de la red, por ejemplo los centros de información, clearing house o portales, y los ciberactivistas principalmente.

Para entender mejor estos espacios utilizamos algunas definiciones que nos parecen útiles:

Red: la totalidad de la información y las transferencias de comunicación jerarquizada por el privilegio de elites a ciertas transferencias.

Trama: estructuras horizontales y alternativas de infointercambio abierto, una red desjerarquizada.

Contrared: usos clandestinos, ilegales y rebeldes de la red[7].

Entonces una trama es básicamente el espacio lúdico multidimensional donde confluyen diversos objetivos, voluntades y mecanismos, de terapia, coordinación, formación, entrenamiento, diseminación de información y documentación, permitiendo así, el uso racional de recursos humanos, económicos y tecnológicos.

TAZ y terapia.

No estoy seguro de que hayamos puesto mucho énfasis en lo que denominamos ejes transversales ni siquiera en como hacerlo, particularmente en mi caso al trabajar con genero y perspectiva de genero he recurrido a lo que ha desarrollado el movimiento feminista o los feminismos –en lugar de aplicar lo que propone el banco mundial frente a estas dudas–. En este proceso me he encontrado que estos de pensar en genero pasan por una severa revisión del machismo (el mío concreto en este particular) o del sexismo dependiendo del paciente, y las estructuras patriarcales que se reproducen en la red y en las tramas como lo hace/ian en los partidos políticos u otras organizaciones, basta ver la participación en nuestra propia lista. Esto me ha llevado a otra reflexión en la que es mas complicado recurrir a la transversalidad cuando las estructuras mentales (mías en este caso) no están adecuadas a una relación realmente horizontal y solidarias con mujeres por ejemplo. 

Por ello propongo las TAZ de “terapia”, donde paralelamente al trabajo y las ideas que se desarrollen se vincule a lo mas estrictamente personal e intimo, la autoestima al crecimiento personal al respeto y la responsabilidad individual para ser parte de cualquier trama.

Como ejercicio propongo visitar esta pagina www.creatividadfeminista.org/fr_violencia.htm ¿Que dice el resultado de la encuesta? Finalmente leamos esto que parece tan básico y asumido www.creatividadfeminista.org/fr_palabrasclave.htm ¿Es evidente (para mi) que las tramas deberían ser de terapia sobretodo no?

Entonces creo que el reto es la re-ocupación (prefiero a apropiación, de lugares, tecnología, o discursos) del espacio-tiempo de la piel y las entrañas en una acto de resistencia frente al tremendo proceso, al que el viejo topo se refería como alienación del trabajo por el capital, de deshumanización a la que estamos sometidas.

Sonara mal hablar del amor como parte de la terapia, de nuestras almas, nuestros cuerpos, de nuestras ideas, sueños y por supuesto de nuestros fracasos, los omnipresentes fracasos, en definitiva hablar como personas humanas (valga la redundancia) y seres sentipensantes como diría Galeano? Yo creo que felizmente es el único camino.

“Cada uno de nosotros es dueño de la mitad del mapa: Como dos potentados del renacimiento definimos una nueva cultura con nuestra mezcla anatema de cuerpos, con nuestra emolución de fluidos; las junturas imaginarias de nuestra ciudad estado se desdibujan en nuestro sudor” Hakim Bey[8].

Desde el otro lado de tu piel.

Sebastian Lara

sebastian@inkarri.net

Vitoria-Gasteiz, invierno de 2001

 

[1] El cerebro del mundo: La cara oculta de la globalización. Ed. del copista, Cordoba Argentina 1999.
[2] O como diría un viejo colega en su Elogio de la Locura “…Bien es verdad que no puede hablarse aquí de verdadera transformación, sino de muerte, pues dejar de ser lo que se es viene a ser un modo de morir.”
[3] Pacha es una expresión aymara y también quechua compleja, que según Carlos Mamani Condori en “Los aymaras frente a la historia: dos ensayos metodológicos”, entre otras muchas formas se usa para designar el espacio vital de la Pachamama sería una categoría cósmica que se vincula a la idea de fertilidad exuberante, alimento y protección, según la tradición mestiza seria “madre tierra”. Pacha es, entonces unidad de espacio, tiempo y sociedad: cuando alguno de estos elementos falta se rompe el orden y su funcionamiento deja de expresar la totalidad cósmica.
[4] Presentación del libro “Globaloney”. El lenguaje imperial, los intelectuales y la izquierda. http://www.rebelion.org/petras/herramientas190101.htm
[5] Ver lo que la CIA prevé para los próximos 15 años en: Global Trends 2015: A Dialogue abouth the future with nongoverment experts. http://www.cia.gov/cia/publications/globaltrends2015/index.html
[6] Delgado, Guillermo: Etnic, politics and the popular movment in latinamerica faces the twenty first century. Westview press, San Francisco 1994.
[7] The Temporary Autonomous Zone
http://www.hermetic.com/bey/taz_cont.html
[8] http://www.hermetic.com/bey