CAPÍTULO 1º.- POR QUÉ COOPERAR:

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Es una cuestión compleja y difícil de explicar, porque, además, está muy relacionada con otra, que ha resultado, técnica y políticamente, casi irresoluble: para qué cooperar, o dicho de otra forma: qué sea eso del Desarrollo, en la situación actual de los pueblos del Tercer Mundo.

De entrada podemos decir:

"hay que cooperar para cambiar el mundo y poner el Desarrollo al servicio de toda la Humanidad";

esa sería una respuesta correcta; aunque quizá simple, y no viable o suficiente para todos.

De forma todavía elemental pero algo más ajustada, podríamos explicitarla con dos afirmaciones:

HAY QUE COOPERAR:

+ a) porque el Orden mundial, tal como está "consolidado", es generador de desastres; y más de la mitad de la Humanidad, en los pueblos del Tercer Mundo, tiene amenazada su sobrevivencia -por lo que, el otro resto, en el polo contrario, mientras no cambie la situación, ni debe ni puede ostentar la "dignidad" de su condición humana...-: esos polos pueden verse reflejados en dos cifras extraídas del Informe de Desarrollo Humano/1998 del PNUD (el organismo que tiene la obligación de saber más sobre el tema del Desarrollo):

225 individuos, los más ricos, tienen una riqueza superior a la del 47 % de la Humanidad entera, más de 2.500 millones de personas...

+ b) para conseguir, en el menor plazo de tiempo y de dolor posible -con el sistema más económico (y renovable) de energía y de recursos-, el nivel y grado de desarrollo integral, humano y sostenible necesario para solucionar eficázmente, en y desde la raíz, la causa de las grandes desigualdades y conflictos que hoy padece la Humanidad. Y ello, porque es posible y existen medios suficientes para conseguirlo; lo que falta es voluntad y decisión políticas, además de los mecanismos para hacerlas efectivas.]

Esas dos respuestas, a pesar de ser "de sentido común", no son, sin embargo, las que se dan en la práctica -ni en las teorías, científicas o políticas- por parte de los Agentes implicados, hoy por hoy, en la llamada Ayuda Oficial al Desarrollo, en la llamada Cooperación al Desarrollo, o en los llamados planes o estrategias de Desarrollo de los países del Tercer Mundo (esos agentes han sido y son los bancos, empresas, gobiernos, organismos financieros internacionales...u otras instituciones "beneméritas"...), (habría que encontrar otros agentes mejores ...).

Podríamos pensar que las dos grandes cuestiones: por qué y para qué cooperar, quizá convenga dejarlas abiertas y que cada uno -persona, institución, pueblo o, incluso, gobierno local- trate de buscar sus mejores respuestas y ponerlas en práctica. Mientras tanto, conviene saber:

1.1. Lo que no debería ser: Da la impresión de que, en muchos casos, el porqué se coopera, responde más a motivaciones como:

- Por Moda: Algunos municipios e instituciones sociales que nunca habían pensado ni en el Desarrollo del Tercer Mundo, ni era un tema que estuviera en su itinerario intelectual o práctico, ni, por supuesto, formase parte integrada del modelo de vida y organización que ellos se han dado y mantienen..., casi de la noche a la mañana, han incorporado la cooperación en sus programas, para acompasarse a los tiempos..., ante la eclosión de manifestaciones que las fuerzas sociales o políticas hacen -desde las Naciones Unidas (¡sobre todo NNUU!), la Unión Europea {(para ingresar en ella había que tener definida una política de Cooperación como país, además de contribuir financieramente a mantener las políticas de Ayuda al Desarrollo de las que, quizá con razón, viene presumiendo Europa casi desde el tratado de Roma -la Europa unida nació de la Cooperación posbélica, y en el primer momento elaboró un compromiso de cooperar con "los territorios de ultramar"-)}, como los Estados llamados modernos, los partidos políticos, las Organizaciones sindicales y sociales, las religiones e iglesias, las universidades y centros de Cultura..., las ONGs, y, con mucha fuerza y generosidad, la gente de a pie en la calle.

Incluso por seguir la moda, algunos "entes" llegaron a prometer el 0,7% de sus presupuestos..., a base de elevar en ese porciento los impuestos de los ciudadanos...; Pués bien, sería grave que, por moda, llegara a pervertirse la Cooperación antes de lograr el cumplimiento de sus objetivos...

- Por "mandato" (legal o institucional): Nos referimos a aquellas formas de hacer que, a veces, se dan en instancias oficiales o no, públicas o privadas..., por su pertenencia

+ a la administración (central, autonómica, local) del Estado,

+ a las religiones, iglesias, confesiones, órdenes, congregaciones o pías uniones,

+ a las empresas, cajas de ahorro, bancos, centros y entidades financieras,

+ a organismos intergubernamentales o internacionales,

+ a internacionales políticas, sindicales, culturales o defensoras de algún interés corporativo,

+ a las universidades y centros del saber o del saberhacer,

+ a las múltiples y variadas agencias y agentes que, por oficio/beneficio, hacen tareas de Cooperación con el Tercer Mundo...;

y "porque está mandado" desde algún arriba, sin, de tal manera interesarse por el fondo del problema, como algo propio que les afecta en todas los aspectos de su vida, que traten de estudiarlo y "solucionarlo" apasionadamente.

No es que el mandato vície la cooperación, pero, parece claro que hacerla porque está mandado, conlleva, en muchos casos prácticos, un talante que priva de uno de los componentes esenciales para la "Comprehensión" exacta del objetivo final, que es precisamente, asumir como propia la problemática de los destinatarios y su gravedad, íntimamente relacionada con las formas de vivir de los "donantes" y, por supuesto, con la razón de ser de la Cooperación -que, al menos, requiere de dos partes que, de mutuo acuerdo, se unen en un objetivo común, que es co-operar, es decir trabajar juntos-. Respetando a todas las instituciones existentes, cuesta admitir que si una de ellas hace cooperación, por "precepto moral", que tenga como objetivo único el desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo, sin que dicha "obligación" lo tiña de algún color...

- Por "conveniencias" políticas: De suyo, la conveniencia política es buena y siempre puede hacerse compatible con otras conveniencias, sean políticas o de otra naturaleza. Al referirnos a ella como forma equivocada de responder a la pregunta sobre "Por qué Cooperar", es debido a que, en algunos casos, se hace sólo por ese tipo de conveniencia y no por las razones objetivas que deben mover el proceso de Cooperación; y eso lleva a que se sobrepongan los intereses políticos del "donante" ("imagen", "argumentos" partidistas ante la oposición, electoralismo...) sobre las necesidades reales de los "socios" de la cooperación, que llamamos destinatarios (sin creer que este nombre, mejor que el de beneficiarios, tampoco sea el correcto). Sería triste que en la Cooperación Descentralizada -como en las otras- la conveniencia de uno de los polos de relación (el partido o el municipio o la comunidad "donante"...) se impusiera sobre los otros factores que han de intervenir en la misma.

 

1.2. Lo que SÍ: Aunque sepamos captar los motivos negativos que deforman el hecho de la Cooperación, no por ello podemos decir que sepamos a ciencia cierta por qué, para qué y cómo ha de hacerse. En síntesis -compleja- pensamos que debería hacerse:

- Por necesidad y exigencias éticas, técnicas, culturales, económicas, sociales, ecológicas, políticas, de seguridad, históricas...: Podíamos poner más, pero con estas nueve, entre sí interrelacionadas, es suficiente para explicar la razón total que justifica la necesidad de la Cooperación al Desarrollo de los Pueblos del Tercer Mundo.

La premisa mayor de este argumento es la situación actual del Tercer Mundo y el proceso histórico-estructural que ha generado y mantiene las llamadas Relaciones Norte-Sur. En este sentido las cifras y datos proporcionados por los organismos internacionales del sistema de las NNUU o de la OCDE, o por la casi totalidad de los Centros de Estudio sobre la Economía y situación mundial, y la opinión de los mejores analistas y científicos sociales, desde hace años, no hacen más que corroborarnos el agravamiento de dicha situación y sus tendencias profundas, junto a la falta de capacidad política para encontrar las soluciones adecuadas a los problemas planteados, mientras los centros de poder y los "modelos" de desarrollo sigan siendo los que hasta ahora dominan en el llamado orden mundial y rigen dichas relaciones Norte/Sur...

Teniendo clara esa premisa, sin embargo, de ella no debe ni puede deducirse qué y cómo haya de cooperarse técnicamente, aunque sí la urgencia de hacer bien lo que la Cooperación dé de sí; y ello conlleva la integración de, al menos, los nueve aspectos y exigencias. De entre los cuales convendría destacar aquello que tiene relación con:

+ La dimensión ética: viene demandada por la situación de desigualdad, injusticia, carencia de libertades y derechos, enajenación o alienación en gran escala, perversión de los criterios y códigos de valoración que afectan a la misma condición del ser humano, particular y colectivamente considerado, como personas y como especie; También por el mal hecho contra la naturaleza viva y la biosfera, precisamente como consecuencia del modelo de desarrollo y organización impuesto en las relaciones económicas y en el eje Norte/Sur, por las fuerzas políticas, económicas e ideológicas que dominan a nivel mundial desde el Norte y en el sistema global.

No es admisible -ni creíble- que un "grupo zoológico" que se dice inteligente y ético, pudiendo, permita la extinción o la creciente degradación de una mayoría de sus congéneres, como consecuencia del modo de organizar sus sociedades. Si ese Grupo ha elaborado algún código ético -contenido en las Declaraciones de los Derechos Humanos, como "lenguaje" común y universalizable para todos-, querrá decir que ese sistema de principios, valores, ideas, referentes, normas, pautas de actitudes, comportamiento y conducta..., son considerados como válidos, y como tal se les reconoce el carácter superior de orientación en el conjunto de las relaciones que los colectivos e individuos se den.

Ese es el fondo de la cuestión; y ese fondo está amenazado por la situación en que se encuentra la humanidad que habita en el Tercer Mundo. En términos éticos podría calificarse de situación de Mal o Injusticia estructural.

Si toda la Humanidad atribuye sentido profundo -y universal o universalizable- a sus derechos, será en la medida en que no haya discriminación en su cumplimiento. El derecho a la Vida, siendo el fundante de los demás, es el que está amenazado en dichos pueblos. Su cumplimiento da sentido a la razón de ser de los otros derechos. Los DDHH no tienen sentido mientras esa inmensidad de seres, iguales a los otros, estén excluidos sin más, por nacer, vivir y sobre todo morir en los países del Tercer Mundo.

Y, aún más, no es creíble ningún sistema, enunciado o código ético en nombre de nada, mientras la humanidad tenga sin resolver, teórica y políticamente, esa gran cuestión.

+ La Dimensión Técnica: nos encontramos con datos claros:

*Física y técnicamente existen condiciones suficientes para solucionar la actual situación de una parte mayoritaria de la población mundial.

* Es más, en segundo lugar, o se solucionan tales problemas o existe el peligro de un gran estrangulamiento del proceso "evolutivo" de la globalidad humana y un truncamiento de la tendencia progresiva que la Ciencia y la Técnica han venido impulsando en los últimos siglos.

La técnica puede estar o ponerse al servicio de todos los hombres. De por sí ella, la técnica, pertenece al mundo de la razón instrumental que es válida en tanto en cuanto sirve; hoy está sirviendo para dominar, al menos indirectamente, a las mayorías; si estuviera socializada, el efecto positivo que produciría sería infinitamente mayor. Jamás la humanidad había progresado tanto en toda su historia: A base de aplicaciones científicas y técnicas existe la posibilidad de solucinar problemas que hasta hace muy poco, parecían imposibles; Existen recursos físicos y materiales, técnicos y científicos, humanos y económicos para solucionar el problema del desarrollo -no de la simple hambre, que eso se solucionaría con muy poco- humano y sostenible... ¿Por qué no se soluciona ...?

+ La Dimensión Cultural: Además de la presión "cultural" de las grandes cadenas de comunicación "ideológica", de imagen, opinión, valoración, juicio, modos de ver y apreciar la vida, la tradición..., el tipo de relaciones que se mantienen desde el Norte sobre la situación de los pueblos del Tercer Mundo, es reiteradamente calificada como de "etnocidio cultural" -además de físico, en algunos casos-; en otros, de irrespeto a la identidad de dichos pueblos; en muchos más de dominación y enajenación de sus diferencias propias -con su riqueza idiomática, ideativa, simbólica, valorativa, social y espiritual...-. Quizá las expresiones sean fuertes o exageradas..., pero tienen una gran parte de verdad.

Incluso la misma Cooperación, en multitud de ocasiones, ha sido y es, un medio para la enajenación cultural de pueblos empobrecidos; de ahí la demanda de repensar todas las relaciones Norte/Sur desde las exigencias del respeto -y fomento- de las Culturas propias y sus diferencias. A finales de 1997 se publicó por la UNESCO un magnífico informe sobre "Cultura y Desarrollo" que trata estos problemas y apunta soluciones muy importantes... si se tuvieran en cuenta. Está por construirse una gran Cultura global integrada por la defensa de la identidad y especificidad de las culturas particulares -se estima que en el mundo existen unas 10.000 culturas diferenciadas, de otros tantos pueblos definidos-, y que estuviera basada en los Derechos Humanos. Esa gran Cultura -donde sólo quedarían fuera las intolerantes...- daría fundamento a la Ética global que regularía los princios de convivencia de la Humanidad libre y equitativa. ¡Un sueño, que deberemos hacer realidad!.

 

Además de estos señalamientos especiales, es preciso profundizar en los datos que los Informes y fuentes de documentación nos suministran sobre las otras dimensiones y exigencias: económicas, ecológicas, sociales, políticas, de seguridad, históricas -interrelacionadas y globalizadas entre sí- vistas y planteadas desde los pueblos del Sur.

 

Algunos Indicadores "últimos"

Aunque sólo sea como referencia y breve exponente, quizá convenga retener alguna de las cifras enormes que, por ejemplo, la Conferencia de las NNUU sobre Asentamientos Humanos o "Cumbre de las Ciudades" (Estambul/96) nos ha proporcionado para explicarnos la situación actual del mundo en ese sector del Habitat:

* "En 1950 sólo el 30% de la humanidad vivía en ciudades; en 1995, el 45%; en el 2000 se prevé que el 50%, una de cada dos personas, vivan en zona urbana". Y "en el 2025, el 80% de los "urbanos" vivirán (?) en el T.M."

* "En 1995 había 2.400 millones de personas en las ciudades; en el 2025 serán más de 5.000 millones".

* "La población urbana mundial aumenta dos veces y media más rápidamente que la población rural".

* "Más de 500 millones de personas "urbanas" carecen de hogar". Y "600 millones viven en hogares que son una amenaza para la vida y la salud en Asia, Africa y América Latina".

* "Para el año 2.015 nueve de las diez ciudades más grandes del mundo estarán en países del T.Mundo (India, Nigeria, China-2-, Indonesia, Brasil, Pakistán, Bangladesh, México).

* "Las malas condiciones de vivienda en ciudades de alta densidad, son causa de 10 millones de muertes año". Sólo "Las enfermedades propagadas por el agua -en el T.M.- causan 4 millones de muertes de niños/año".

"En Londres mismo, por ejemplo, la esperanza de vida de las personas sin hogar es inferior en más de 25 años a la del promedio nacional".

* "A pesar de todo, los pobres de las zonas urbanas están de tres a diez veces "mejor" económicamente que los pobres rurales".

* "La media de Ingreso per cápita de los urbanos del T.M. es de 200 Dólares, en comparación con más de 20.000 en los EEUU"...

*....

 

Explicitemos más el significado de los 225 individuos ricos a los que nos referíamos más arriba y que son imagen del "orden" actual del mundo:

** Los 225 habitantes más ricos del mundo tienen una riqueza combinada superior a un billón de dólares, igual al ingreso anual del 47 % de la población mundial (más de 2.500 millones de personas)

** Las 3 personas más ricas del mundo superan el Producto Interno Bruto -equivalente a la riqueza total- de los 48 países conocidos como PMA -países menos avanzados- del mundo (el total de países reconocidos por NNUU es 193).

** Las 15 más ricas superan la riqueza de todos los países de Africa subsahariana;

** Las 32 superan la producción total del Asia meridional;

** Las 84 superan la producción de China que tiene 1.200 millones de personas.

** Con algo menos del 4 % de la riqueza combinada (unos 44 mil millones/año de $ US) de las 225 personas más ricas, se podría lograr y mantener:

-- acceso universal a la enseñanza básica para todos,

-- atención básica de salud para todos,

-- atención de salud reproductiva para todas las mujeres,

-- alimentación suficiente para todos,

-- agua limpia potable y saneamiento para todos"

Algunas de estas cifras, junto a miles más del mismo o peor cariz, son las que están en el origen motivador de la correcta respuesta a la pregunta de ¿por qué cooperar?.

 

Más allá de la mala Conciencia...

Ante esa grave situación de los pueblos del Tercer Mundo, en muchos casos, ha sido la mala conciencia -histórica, "política" o moral- la que ha motivado los programas de cooperación de los grandes organismos intergubernamentales y de gobiernos; en el caso de la mayoría de las ONGs, también ha funcionado la mala conciencia psicológica y social...;

+ pero en muy pocos casos el origen de la cooperación está en el análisis de las causas y mecanismos que estructuralmente producen los efectos reflejados en las cifras y datos, con el empeño de cambiar las relaciones que de forma integral ha venido produciendo el sistema que el Norte fue creando, desde la larga noche del colonialismo, sobre los pueblos del Sur;

+ y en muy pocos agentes se añade a esta visión la urgencia de cambiar el modelo completo de desarrollo -y también de cooperación- que el Norte industrializado, capitalista y desarrollado tiene y mantiene en la globalidad del planeta.

Incluso a veces se ha escuchado que deberíamos cooperar por "egoísmo", dado que nuestro mundo está amenazado y el mismo nivel de vida y abundancia de los países desarrollados está en peligro por los embates procedentes del Tercer Mundo -movimientos de inmigrantes incontrolados, grandes convulsiones nacionales o sociales...-; Quizá para alguno, esos sean motivos necesarios para activar sus compromisos de cooperación, pero el motivo radical no puede ser el miedo a la catástrofe, sino que ha de llegar, algún día, a ser la Solidaridad y el Sentir "común" entre los humanos ante problemas que son de todos y de cada uno.

Ahora deberíamos reflexionar y poder "demostrar" las razones por las que los espacios locales dentro del mundo industrializado, urbanizado y bien asentado en municipios, mancomunidades, regiones y autonomías desarrolladas, debe, puede y tiene que relacionarse con los pueblos del Tercer Mundo, a través de la llamada Cooperación Descentralizada; pero este será el tema específico de otro apartado dentro del Manual.

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