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Buenas prácticas de Latinoamérica y El Caribe en Habitat II
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Sistema de financiación y subvención directa para la vivienda (Chile)
Experiencia seleccionada como `buena práctica' en el concurso Habitat II de Naciones Unidas, y catalogada como: GOOD. (Vea Best Practices Database.)
País: Chile
Región según Naciones Unidas: América del Sur
Región ecológica: Montañoso
Ámbito de la actuación: Nacional
Instituciones: Gobierno local, organizaciones no gubernamentales
(ONG), organizaciones de base comunitaria (OBC) y sector privado
(incluido el sector informal)
Palabras clave = Asequible. Administración financiera. Política
de vivienda. Rentas bajas. Subvenciones.
Patrocinador:
Ministry of Housing and the City Planning of Chile
Av. Lib. Bdo. O'Higgins 924, 3rd Floor
Santiago, Chile
(56-2) 6382815 Fax: (56-2) 6392452
Socio:
Ministry Regional Secretay's Offices
Fariña, Fernando
Av. Lib. Bdo. O'Higgins 924, 3rd Floor
Santiago, Chile
R E S U M E N
En Chile, la política de vivienda se ha trazado mediante un
esquema de financiación equitativa, a través del cual el Estado
asigna una subvención directa a la demanda, el beneficiario
contribuye con un depósito inicial y el banco concede un crédito
hipotecario que es opcional de acuerdo con el programa elegido.
En la actualidad, se están utilizando 14 programas diferentes de
acuerdo con las necesidades de los solicitantes.
En la actualidad, esta clase de fondos para la financiación
equitativa de la vivienda tienen una demanda organizada y un
mercado estable de viviendas a precio bajo y medio. Este sistema
ha permitido ampliar considerablemente las soluciones de vivienda
ejecutadas con apoyo financiero público, reduciendo en términos
reales el nivel de gasto del Estado en este campo.
Inicio: 03/90
Interrupción: en marcha
D E S C R I P C I Ó N
En Chile, desde 1990 la política de vivienda se ha dirigido
principalmente a reducir la repentina escasez de viviendas a la
que se llegó en los últimos años de la década de los 80 y a mejorar las condiciones de vida de la parte más pobre de la
población.
El Ministerio de Vivienda y Planificación Urbana ha desarrollado
un sistema de financiación de la vivienda orientado a los grupos
con ingresos más bajos, a través de una modalidad concreta que
reúne: una subvención directa del Estado que responde a la
demanda, los ahorros de los beneficiarios y el acceso a los
créditos hipotecarios de los bancos.
El Estado ha cambiado sustancialmente su papel respecto a la
política de vivienda, dejando atrás el de ejecutar y asignar
viviendas, para convertirse en un agente que canaliza la demanda
de viviendas sociales.
La actual política de vivienda se basa en los siguientes
principios:
Redistribución, progresión y focalización
Dando preferencia e incrementando los beneficios, mediante la
distribución del presupuesto del sector a programas dirigidos a
los grupos de población más deprimidos. Esto se hace sin
descuidar los programas para los sectores sociales intermedios
que, debido a su modalidad operativa de ahorro previo, pueden
acceder al sistema de financiación privado.
Promoción de las inversiones privadas y públicas
Fomentando la capacidad de ahorro en todos los demandantes,
creando el ahorro mínimo necesario de acuerdo con el programa de
vivienda.
La ejecución de los programas de vivienda se lleva a cabo con una
creciente incorporación del sector privado en la financiación y
realización de viviendas de interés social. Los beneficiarios por
su parte, están comprometidos económicamente por los depósitos
que se requieren inicialmente para acceder a la subvención de la
vivienda, y el pago del crédito hipotecario y sus intereses una
vez concedido.
La capacidad de ahorrar a la que hay que comprometerse es, no
sólo prioritaria para realizar la solicitud, sino también por las
obligaciones de pago del crédito hipotecario en forma de plazos
mensuales, una vez que se tiene la propiedad de la vivienda.
El compromiso de ahorrar de la gente es beneficioso, no sólo
porque reduce los recursos públicos, sino también porque
dignifica a los beneficiarios ya que se aprecia su esfuerzo.
La actual política de vivienda promociona cada vez más la
inversión privada en los programas sociales. Esta iniciativa, en
lugar de ayudar a reducir los recursos públicos antes
mencionados, incorpora y realiza parte de las políticas
ministeriales por el sector privado, que contribuye con su gran
capacidad de recursos y gestión.
De esta forma, con el mismo presupuesto, el Estado puede
incorporar más y mejores soluciones para su gente.
Como ilustración, es interesante mencionar que las letras de los
créditos hipotecarios de los bancos privados se venden en el
mercado secundario (Bolsa), canalizando de esta forma los
recursos privados a largo plazo hacia la actuación de la
vivienda, especialmente los de inversores institucionales
vinculados a los sistemas de pensiones y a las compañías de
seguros.
Organización y participación
Incluye el peso de los esfuerzos de organización de los
solicitantes. Este principio implica la promoción de las
organizaciones de base comunitaria para la solución de sus
demandas. Lo que es más, contribuye a la idea de "construir el
barrio" que se define como una prioridad de la política de
vivienda.
Las políticas ministeriales y los programas también impulsan la
participación eficaz de los sectores involucrados en la política
de vivienda: el sector privado, a través del Gabinete de la
Construcción y el sistema de financiación relacionado con la
vivienda y, los sectores sociales y las sociedades mercantiles,
mediante las acciones profesionales conectadas con el sector, las
organizaciones no gubernamentales y los beneficiarios.
La promoción de la participación y los acuerdos entre todos los
actores implicados ha sido también una variable fundamental para
la credibilidad, el apoyo y la mejora de las políticas
ministeriales.
Estado facultativo
El Estado tiene ahora la función social de un agente facultativo
de las condiciones necesarias de forma que los sectores más
amplios y diferentes de la población puedan tener acceso a las
viviendas. En este sentido, el papel tradicional del Estado de
ejecutar y asignar las viviendas se ha superado y ha cambiado
dándole uno más activo a los solicitantes que buscan la solución
a su alojamiento.
El Ministerio de la Vivienda y la Planificación Urbana tiene 14
programas de vivienda con el propósito de enfrentarse a las
diferentes necesidades de la población. Dos de ellos se describen
a continuación y cubren cerca del 60% de las 100.000 viviendas
que se construyen anualmente por todo el país.
- Subvención unificada: este programa se dirige a las familias
que desean adquirir una casa o tener un solar para construirla
y que pueden probar su solvencia económica para poder realizar
el depósito inicial y pagar un crédito opcional concedido por un
banco privado. Se obtiene una subvención certificada que, añadida
al depósito inicial y al crédito bancario permite a los
solicitantes adquirir una casa económica, nueva o usada, urbana
o rural, o construirla. El valor de la casa está calculado de
acuerdo a tres secciones: la primera son viviendas cuyo valor
asciende a 15.250 dólares, la segunda es entre 15.250 dólares y
30.500 dólares, y la tercera puede ser desde 30.500 dólares hasta
45.750 dólares. La subvención máxima del Estado para la primera
sección, es de unos 3.660 dólares y decrece progresivamente para la segunda y tercera sección; a la inversa, los ahorros de los
solicitantes aumentan según aumenta el valor de la casa.
- El programa de vivienda básica: se dirige a familias que no
tiene una casa en propiedad y viven como "allegados" (gente que
no teniendo donde vivir, está en casa de alguien durante un
tiempo) o son arrendatarios. Tienen unos ingresos mensuales
mínimos pero que les permiten ahorrar una pequeña cantidad para
pagar el crédito hipotecario. Tienen algunas opciones:
- La modalidad HUS, por la cual obtienen una casa sin terminar
con cuarto de baño, cocina, sala de estar y dos dormitorios, con
una superficie construida que varía entre 38 m2 y 42 m2 en un
bloque de apartamentos o viviendas aterrazadas. Estas casas
tienen suministro de agua potable, alcantarillado y electricidad.
El coste es de aproximadamente 7.015 dólares, repartidos entre
la subvención estatal de 4.270 dólares, el depósito inicial de
los beneficiarios de 305 dólares y un crédito hipotecario
opcional de 2.440 dólares.
- Elección libre, por la cual se obtiene un certificado de
subvención para adquirir una vivienda social nueva o de segunda
mano, o para realizar la obra de una vivienda nueva si el
solicitante posee un solar. El máximo coste que puede tener la
vivienda es de 12.200 dólares repartidos entre los 4.270 dólares
que aporta el Estado, los 610 dólares de depósito inicial de los
beneficiarios y los 3.050 dólares correspondientes al crédito
hipotecario.
Los otros programas de vivienda reúnen necesidades específicas
de la población: hay subvenciones para las personas mayores, las
viviendas van en progresión en relación a los escenarios
temporales, hay un programa especial para los trabajadores,
existe una subvención rural, una para renovación urbana y otra
para viviendas en alquiler.
Además, los logros respecto a la salud ambiental alcanzados en
Chile como consecuencia de los programas de vivienda, se
mantienen.
El esquema básico del sistema de reparto de la financiación tiene
las siguientes características:
- Se debe premiar el esfuerzo realizado por las familias para
resolver su problema de vivienda. Por lo tanto, el depósito es
un requisito para tener acceso al beneficio y tanto la cantidad
ahorrada como la regularidad se recompensan con una puntuación.
- Las subvenciones se otorgan a las familias que necesitan una
vivienda y no a los promotores, ya que si no con este tipo de
ayudas, normalmente muy pequeñas, el mercado se distorsiona y no
es un sistema claro para los beneficiarios.
- Las subvenciones se miden proporcionalmente a las necesidades
reales de las familias, como complemento a sus ahorros y su
capacidad de devolver el crédito y en función de la capacidad del
Estado para otorgarlo.
- La concesión de los créditos es de conocimiento público, se
publican tanto las personas que la han recibido como los factores
que determinan la concesión de las contribuciones. Estos
factores son objetivos, impersonales, transparentes y no
discrecionales para la solicitud, la selección y la asignación
de la subvención.
- Las subvenciones se redistribuyen y no son regresivas,
eliminándose así las subvenciones indirectas.
- Se promociona la elección libre de vivienda en el mercado
inmobiliario privado, y se tiende así a la neutralidad entre las
viviendas nuevas y las viejas, así que se promociona la
competencia para el beneficio del producto y de su precio.
Se considera que esta experiencia ha tenido éxito, principalmente
debido a las razones siguientes:
- El sistema de subvención directa ha canalizado la demanda
social de vivienda, que hacia los últimos años de la década de
los 80 había aumentado su escasez en un 30%.
El mecanismo de solicitud de vivienda, selección y reparto de los
beneficios ha alcanzado un grado de aceptación importante. La
credibilidad y la confianza en el sistema de vivienda se refleja
en la desaparición virtual de la especulación del suelo y de la
vivienda, y por el aumento continuado del acuerdo y de las
cantidades pagadas en las cuentas de ahorro para la vivienda. Hay
en la actualidad más de un millón de cuentas de ahorro para la
vivienda en diferentes bancos por todo el país.
- La experiencia ha tenido la capacidad de atraer los recursos
privados para una acción de interés social en el campo de la
vivienda con la formación de un mercado de ahorro e inversión muy
competitivo y con la incorporación del sector privado en
operaciones de promoción de viviendas, en la programación, en el
diseño de los proyectos, en el uso de tecnología, en la
financiación y en la construcción de viviendas, en el mercado de
viviendas de interés social, en la captura de ahorros para la
vivienda y en la concesión de créditos hipotecarios a largo
plazo.
- El sistema permite al Estado centrarse principalmente en las
cuestiones de planificación, la concesión directa de subvenciones
a las familias y el desarrollo de nuevas formas de atención al
público.
Todo lo explicado anteriormente contribuye a centrar la
contribución del Estado a los grupos con ingresos bajos mediante
mecanismos eficaces que faciliten el acceso a una solución de vivienda diferenciada para cada zona.
Esto se ha hecho en un marco de competitividad entre las familias
en condiciones similares, con subvenciones para la vivienda
diferenciadas y una política de progresiva redistribución de la
ayuda en la cual hay un beneficio realmente alto para los pobres
o para aquellos que solicitan una solución para la vivienda de
precio bajo.
S O S T E N I B I L I D A D
El sistema de subvención directa ha canalizado la demanda de
vivienda existente en el país mediante un sistema regular y claro
de solicitud, selección y reparto de subvenciones para la
vivienda, y también ha atraído al sector privado para que realice
inversiones y construya viviendas sociales como respuesta a una
demanda continuada y financiada.
La aparición de una demanda de viviendas estable ha permitido
revertir la tendencia tradicional del mercado de presentar un
comportamiento cíclico hacia el actual comportamiento sostenido.
De esta forma, el Estado ha contribuido a la estabilidad de un
sector económico importante del país, el sector de la
construcción de viviendas.
I M P A C T O
- Reducción del déficit de viviendas: 100.000 viviendas por año
desde 1992.
- El 70% de las nuevas viviendas construidas son para familias
con bajo nivel de ingresos.
- Se ha llegado a conseguir la credibilidad del sistema y el
fomento del hábito del ahorro en la gente con ingresos bajos.
I N D I C A D O R E S
- Promedio de viviendas construidas en relación a la escasez
existente (se compara cada año y cada seis años).
- Promedio de cuentas de ahorro abiertas y cantidades
terminadas de pagar (se compara cada año y cada seis años).
- Contribución del sector de la construcción de viviendas al
Producto Interior Bruto (se compara cada año y cada seis años).
Este documento se ha editado a partir de una versión inglesa.
Traducido por María Isabel Gómez Jiménez.
Revisado por Lourdes Domingo e Isabel Velázquez.
Ciudades para un futuro más sostenible
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Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
Patrocinado por la Dirección General de
la Vivienda, la Arquitectura y el Urbanismo
del Ministerio de Fomento de España.
Actualizado:
18 03 1998