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TRATADO SOBRE EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA SOCIEDADES SUSTENTABLES Y RESPONSABILIDAD GLOBAL

Este tratado, como sucede con la educación, es un proceso dinámico en permanente construcción. Debe por tanto propiciar la reflexión, el debate y las diferencias.

Nosotros los abajo firmantes, personas de todas partes del mundo, comprometidos con la protección de la vida en la Tierra, reconocemos el papel central de la educación en la formación de valores y en la acción social. Nos comprometemos con el proceso educativo transformador para crear sociedades sustentables y equitativas. Con ello intentamos traer nuevas esperanzas y vida para nuestro pequeño, problemático pero todavía bello planeta.

INTRODUCCION

Consideramos que la educación ambiental para una sociedad sustentable equitativa es un proceso de aprendizaje permanente, basado en el respeto por todas las formas de vida. Una educación de este tipo afirma valores y acciones que contribuyen con la transformación humana y social y con la preservación ecológica. Ella estimula la formación de sociedades socialmente justas y ecológicamente equilibradas, que conserven entre sí una relación de interdependencia y diversidad. Esto requiere responsabilidad individual y colectiva a nivel local, nacional e internacional.

Consideramos que la preparación para los cambios necesarios depende de la comprensión colectiva de la naturaleza sistémica de las crisis que amenazan el futuro del planeta. Las causas primarias de problemas como el aumento de la pobreza, la degradación humana y ambiental y la violencia, pueden ser identificadas en el modelo de civilización dominante, que parte de la superproducción y el consumo excesivo y falta de condiciones para poder producir de la gran mayoría.

Consideramos que la destrucción de los valores básicos, la alienación y la no participación de casi la totalidad de los individuos en la construcción de su futuro son inherentes a la crisis. Es fundamental que las comunidades planifiquen e instrumenten sus propias alternativas a las políticas vigentes. Entre esas alternativas está la necesidad de abolir los programas de desarrollo, ajustes y reformas económicas que mantienen el actual modelo de crecimiento, con efectos devastadores sobre el medio ambiente y la diversidad de especies, entre ellas la humana.

Consideramos que la educación ambiental debe generar, con urgencia, cambios en la calidad de vida y mayor conciencia en la conducta personal, así como armonía entre los seres humanos y de éstos con otras formas de vida.

PRINCIPIOS DE EDUCACIÓN PARA SOCIEDADES SUSTENTABLES Y RESPONSABILIDAD GLOBAL

1. La educación es un derecho de todos; somos todos educandos y educadores.

2. La educación ambiental debe tener como base el pensamiento crítico e innovador, en cualquier tiempo y lugar, en sus expresiones formal no formal e informal, promoviendo la transformación y la construcción de la sociedad.

3. La educación ambiental es individual y colectiva. Tiene el propósito de formar ciudadanos con conciencia local y planetaria, que respeten la autodeterminación de los pueblos y la soberanía de las naciones.

4. La educación ambiental no es neutra, sino ideológica. Es un acto político, basado en valores para la transformación social.

5. La educación ambiental debe tener una perspectiva holística, enfocando la relación entre el ser humano, la naturaleza y el universo de forma interdisciplinaria.

6. La educación ambiental debe estimular la solidaridad, la igualdad y el respeto a los derechos humanos, valiéndose de estrategias democráticas e interacción entre las culturas.

7. La educación ambiental debe tratar las cuestiones mundiales críticas, sus causa e interrelaciones en una perspectiva sistémica, en su contexto social e histórico. Aspectos primordiales relacionados con su desarrollo y su medio ambiente tales como, población, paz, derechos humanos, democracia, salud, hambre, deterioro de la flora y fauna deben ser abordados de esta manera.

8. La educación ambiental debe facilitar la cooperación mutua y equitativa en los procesos de decisión en todos los niveles y etapas.

9. La educación ambiental debe recuperar, reconocer, respetar, reflejar y utilizar la historia indígena y culturas locales, así como promover la diversidad cultural, lingüística y ecológica. Esto implica una revisión histórica de los pueblos nativos para modificar los enfoques etnocéntricos, además de estimular la educación bilingue.

10. La educación ambiental debe estimular y potencializar el poder de las diversas poblaciones, promover oportunidades para los cambios democráticos de base que estimulen a los sectores populares de la sociedad. Esto implica que las comunidades deben retomar la conducción de sus propios destinos.

11. La educación ambiental valoriza las diferentes formas de conocimientos. Este es diversificado, acumulado y producido socialmente, y no deberá ser patentado ni monopolizado.

12. La educación ambiental debe ser planificada para capacitar a las personas para resolver conflictos de manera justa y humana.

13. La educación ambiental debe promover la cooperación y el diálogo entre individuos e instituciones, con la finalidad de crear nuevos modos de vida, fundados en la comprensión de las necesidades básicas de todos, sin distinciones étnicas, físicas, de género, edad, religión, clase, mentales, etc,.

14. La educación ambiental requiere la democratización de los medios de comunicación masivos y su compromiso con los intereses de todos los sectores de la sociedad. La comunicación es un derecho inalienable y los medios de comunicación deben transformarse en un canal privilegiado de educación, no solamente divulgando informaciones con bases igualitarias, sino también promoviendo el intercambio de experiencias, métodos y valores.

15. La educación ambiental debe integrar conocimientos, aptitudes, valores, actitudes y acciones. Debe convertir cada oportunidad en experiencias educativas para sociedades sustentables.

16. La educación ambiental debe ayudar a desarrollar una conciencia ética sobre todas las formas de vida con las cuales compartimos este planeta; respetar sus ciclos vitales e imponer límites a la explotación de esas formas de vida por los seres humanos.

PLANES DE ACCIÓN

Las organizaciones y personas que firman este tratado, se proponen instrumentar las siguientes directrices:

1. Transformar las declaraciones de este tratado y las de los demás producidos por la Conferencia de la Sociedad Civil, durante el proceso de Río 92 en documentos a ser utilizados en los sistemas de enseñanza formal y en programas educativos de los movimientos sociales y sus organizaciones.

2. Trabajar en educación ambiental para sociedades sustentables conjuntamente con los grupos que elaboraron los demás tratados aprobados durante RIO 92.

3. Realizar estudios comparativos entre los tratados de la sociedad civil y los producidos por la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo-CNUMAD; utilizar las conclusiones en tareas educativas.

4. Trabajar los principios de este tratado a partir de las realidades locales, estableciendo las debidas conexiones con la realidad del planeta, generando conciencia para la transformación.

5. Incentivar la producción de conocimientos, políticas, metodologías y prácticas de Educación Ambiental en todos los espacios de educación formal, informal y no formal, para todas las edades.

6. Promover y apoyar la capacitación de recursos humanos para preservar, conservar y administrar el ambiente, como parte del ejercicio de la ciudadanía local y mundial.

7. Incentivar a individuos y grupos para que adopten posiciones y políticas institucionales que revisen permanentemente la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, así como los valores de nuestras culturas, tradiciones e historia.

8. Hacer circular la información sobre el saber y la memoria popular y sobre las iniciativas y tecnologías apropiadas para el uso de los recursos naturales.

9. Promover la co- responsabilidad de los géneros femenino y masculino sobre la producción, reproducción y mantenimiento de la vida.

10. Estimular y apoyar la creación y el fortalecimiento de las asociaciones de productores, consumidores y redes de

comercialización para que sean ecológicamente responsables.

11. Sensibilizar a las poblaciones para que constituyan Consejos Populares de Acción Ecológica y Gestión del Ambiente con el objetivo de investigar, informar, debatir y decidir sobre problemas y políticas ambientales.

12. Crear condiciones educativas, jurídicas, organizacionales y políticas para exigir a los gobiernos que destinen un porcentaje significativo de sus presupuestos a educación y medio ambiente.

13. Promover relaciones de trabajo conjunto y cooperación entre las ONGs, Movimientos Sociales y organismos de la ONU (UNESCO, PNUMA, FAO, entre otros), a nivel nacional, regional, e internacional, a fin de establecer en conjunto las prioridades de acción para educación, medio ambiente y desarrollo.

14. Promover la acción y el fortalecimiento de redes nacionales, regionales y mundiales para la realización de actividades conjuntas entre organizaciones del Norte, Sur, Este, Oeste con perspectiva mundial (ejemplos: deuda externa, derechos humanos, paz, calentamiento del planeta, población, productos contaminados, etc.).

15. Garantizar que los medios de comunicación se transformen en instrumentos educativos para preservar y conservar los recursos naturales, presentando la pluralidad de versiones con fidelidad y contextualizando esas informaciones. Estimular la transmisión de programas generados por las comunidades locales.

16. Promover un entendimiento de las causas de los hábitos consumistas y actuar para transformar los sistemas que los sustentan, así como transformar nuestras propias prácticas.

17. Buscar alternativas de autogestión en la producción, apropiadas económica y ecológicamente que contribuyan a mejorar la calidad de vida.

18. Actuar para erradicar el racismo, el sexismo y otros prejuicios; y contribuir a un proceso de reconocimiento de la diversidad cultural, de los derechos territoriales y de la autodeterminación de los pueblos.

19. Movilizar instituciones formales y no formales de educación superior para el apoyo a la enseñanza, investigación y extensión en educación ambiental, a la formación en cada universidad, de centros interdisciplinarios para el medio ambiente.

20. Fortalecer las organizaciones y movimientos sociales como espacios privilegiados para el ejercicio de la ciudadanía y para mejorar la calidad de vida y del ambiente.

21. Asegurar que los grupos ecologistas popularicen sus actividades y que las comunidades incorporen en su vida cotidiana la cuestión ambiental.

22. Establecer criterios para la aprobación de proyectos de educación para sociedades sustentables, discutiendo prioridades sociales junto a los organismos financiadores.

SISTEMAS DE COORDINACION, MONITOREO Y EVALUACIÓN

Todos los que firman este tratado concuerdan en:

1. Difundir y promover en todos los países el Tratado de Educación ambiental para Sociedades Sustentables y Responsabilidad Global, a través de campañas individuales y colectivas promovidas por ONGs, movimientos sociales y otros.

2. Estimular y crear organizaciones, grupos de ONGs y Movimientos Sociales para crear, instrumentar, acompañar y evaluar los elementos de este Tratado.

3. Producir materiales de divulgación de este Tratado y de sus alcances en acciones educativas, en forma de texto, cartillas, cursos, investigaciones, eventos culturales, programas de comunicación masiva, ferias de creatividad popular, correo electrónico, y otros.

4. Establecer un grupo de coordinación internacional para dar continuidad a las propuestas de este Tratado.

5. Estimular, crear y desarrollar redes de educadores ambientales.

6. Garantizar la realización, en los próximos tres años, del Primer Encuentro Planetario de Educación Ambiental para Sociedades Sustentables.

7. Coordinar acciones de apoyo a los movimientos sociales de defensa de la calidad de vida, ejerciendo así una efectiva solidaridad internacional.

8. Estimular vínculos entre ONGs y Movimientos Sociales para revisar sus estrategias y sus programas relativos a medio ambiente y educación.

GRUPOS A PARTICIPAR

Este tratado está dirigido a:

1. Organizaciones de Movimientos Sociales ecologistas, de mujeres, jóvenes, grupos étnicos, artistas, agricultores, sindicales, asociaciones barriales y otros.

2. ONGs comprometidas con los movimientos sociales de carácter popular.

3. Profesionales de la educación, interesados en implantar e instrumentar programas que tengan como objetivo la cuestión ambiental tanto en las redes formales de enseñanza, como en otros espacios educativos.

4. Responsables por los medios de comunicación, capaces de aceptar el desafío de un trabajo transparente y democrático, iniciando una nueva política de comunicación masiva.

5. Científicos e instituciones científicas con posturas éticas y sensibles al trabajo conjunto con las organizaciones de los movimientos sociales.

6. Grupos religiosos interesados en actuar junto a las organizaciones de movimientos sociales.

7. Gobiernos locales y nacionales capaces de actuar en armonía y en conjunto con las propuestas de este Tratado.

8. Empresarias(os) comprometidas(os) en actuar dentro de una lógica de recuperación y conservación del medio ambiente y mejorar la calidad de vida humana.

9. Comunidades alternativas que experimentan nuevos estilos de vida de acuerdo con los principios de este Tratado.

RECURSOS

Todas las organizaciones que firman el presente tratado se comprometen a:

1. Destinar una parte significativa de sus recursos para el desarrollo de programas educativos relacionados con la mejoría del ambiente y la calidad de vida.

2. Exigir a los gobiernos que destinen un porcentaje significativo del Producto Nacional Bruto para la implantación de programas de educación ambiental en todos los sectores de administración pública con la participación directa de las ONG y Movimientos Sociales.

3. Proponer políticas económicas que estimulen las empresas a desarrollar y aplicar tecnologías apropiadas y a crear programas de educación ambiental para capacitar a su personal y a la comunidad en general.

4. Incentivar a los organismos financiadores a destinar recursos significativos a proyectos dedicados a la educación ambiental y garantizar su presencia en otros proyectos a ser aprobados siempre que sea posible.

5. Contribuir en la formación de un sistema bancario mundial de ONGs y Movimientos Sociales, cooperativo y descentralizado, que se proponga destinar una parte de sus recursos a programas de educación y sea al mismo tiempo un ejercicio educativo de utilización de recursos financieros.

Por último hemos llegado con este texto a la versión del Tratado de Educación Ambiental para Sociedades Sustentables, cuyo propósito es hacer que todas las personas interesadas en el tema se comprometan con una serie de principios fundamentales. El proceso que llevó a la configuración de este Tratado puede resumirse en las siguientes etapas:

I. Elaboración de una Carta de Educación Ambiental con traducción a cuatro idiomas, con posterior recepción y sistematización de las contribuciones de los cinco continentes para mejorarla y modificarla, desde agosto de 1991 hasta marzo de 1992.

II. En marzo de 1992, la entonces llamada Carta de Educación Ambiental llegó a la reunión del Comité Preparatorio (PRECOM), en Nueva York, donde fue reelaborada por el Grupo de trabajo de ONGs, junto a la CNUMAD, ampliándose no solamente en su composición sino también en su forma y en la composición del equipo responsable. Pasa así a tener características de Tratado, un acuerdo internacional a ser firmado por personas y entidades ligadas a la educación. El grupo de Coordinación de ONGs de la CNUMAD dio las indicaciones para que se elaboraran documentos que contuviesen: Introducción, Principios, Planes de Acción, Sistemas de coordinación y monitoreo, Grupos a participar y recursos, siendo que en Nueva York fueron abordados los dos primeros puntos.

III. En abril/mayo de 1992 vuelven a circular, a nivel lnternacional, los textos elaborados en Nueva York, siendo así completados los otros cuatro ítems.

Finalmente fue traducido a cuatro idiomas e impreso para ser trabajado durante la Jornada de Educación Ambiental en el contexto de RIO/92.

IV. En junio de 1992, durante la Jornada, en esta etapa final de elaboración del texto se llegó a una versión final después de 14 horas de trabajo, en plenarios, talleres y decenas de horas de sistematización de las propuestas. A continuación se procedió a la redacción y traducción a los cuatro idiomas adoptados por el Foro Internacional de ONGs.

El día 7 de junio se realizó el lanzamiento oficial del Tratado, a través de un desfile eco- carnavalesco con la participación de 2000 niños pertenecientes a la Escuela de Samba Flor del Mañana, del Brasil.

El día 9 de junio se presentó el Tratado a la reunión plenaria del Foro Internacional de ONGs, después de la cual hubo todavía un grupo que se reunió para la discusión de puntos específicos de particular necesidad consensual, surgiendo algunas notas registradas en un anexo que reflejan la nueva etapa de trabajo para el establecimiento del Tratado y que tuvo su inicio en Río. Comenzó entonces el proceso de recolección de firmas de apoyo y compromiso con su aplicación.

V. Dos plenarios, los días 11 y 13 de junio culminarán este proceso decidiendo colectivamente las posibles formas de coordinación y monitoreo de la instrumentación del Tratado.

Este gesto único de la sociedad civil en toda su historia demuestra un compromiso con el cambio. Y, paralelamente, la exigencia de que los gobiernos también cambien.

Río de Janeiro, 09 de junio de 1992. (Actualizado el 27 de julio de 1992)

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