
De el proyecto sobre Empresas Sociales de Mujeres en México se pueden extraer las siguientes conclusiones:

SOBRE EL PROGRAMA DE EMPRESAS SOCIALES DE MUJERES
La sistematización permite al Programa de Empresas Sociales de GEM dar visibilidad, difundir y multiplicar la experiencia, compartiendo el trabajo con otros organismos y grupos de mujeres a nivel nacional e internacional que buscan alternativas de lucha contra la pobreza y un cambio en las relaciones de inequidad que afectan a las mujeres.
A través de la sistematización se ha generado un conocimiento desde lo que la práctica nos enseña. A su vez, este análisis lo hemos enriquecido con el conocimiento teórico actualmente existente sobre los temas abordados. Esto va a permitir al Programa de Empresas, a los Centros y a los grupos de mujeres buscar las relaciones que hay en lo que se hace y construir nuevas propuestas. De esta forma, teoría y práctica así interrelacionadas se convierten en una herramienta realmente útil para entender y transformar nuestra realidad.
Para GEM, el proyecto fue pertinente y oportuno, tanto por la estrategia de formar multiplicadoras como por la situación actual del país, que requiere de este tipo de instancias de desarrollo para que sigan impulsanso empresas, atiendan proyectos sociales y continúen con las acciones de capacitación, gestión y seguimiento.
Cuando se propuso hacer el proyecto coincidió con el momento que la mayoría de los grupos participantes atravesaba por situaciones que demandaban cambios. Reorientar estos cambios y convertirlos en beneficios fue uno de los grandes logros del proyecto.
El apoyo en fortalecimiento institucional permitió dar un salto cuantitativo y cualitativo a los equipos de asesoras de estos Centros. En este proceso fue de gran apoyo encontrar la metodología de planeación estratégica situacional del investigador chileno Matus. A través del proceso de fortalecimiento institucional, los grupos asumen el compromiso de constituirse como Centro, clarificar la identidad, mejorar las relaciones personales, democratizar la toma de decisiones y ampliar las fuentes donde conseguir los recursos para apoyar el trabajo.
Se ha logrado que las mujeres tengan una mayor visivilidad de su trabajo: la mayoría de las asesoras habían realizado hasta la fecha una labor silenciosa, que ahora ha emergido y se ha hecho visible con la presentación de su Centro.
Para el equipo del Programa de Empresas Sociales de GEM, el éxito de este proceso no solamente está en el apoyo para el fortalecimiento institucional, sino que, además, se ha acompañado de apoyo para fortalecer organizativamente a los grupos de mujeres, orientando para que las mujeres consigan transformaciones tanto en su posición como en su condición. Esto, a su vez, ha sido alimentado con la teoría de grupos para atender y entender los procesos grupales. Para el programa, independientemente de la temática que se aborde, es fundamental conocer y manejar la dinámica grupal.
A través de este proyecto, GEM canaliza por primera vez recursos económicos para apoyar las empresas sociales de mujeres. Para ello establece convenios específicos con los Centros, en los cuales ambas partes se comprometen a desarrollar acciones de capacitación, respaldo empresarial, impulso a proyectos de inversión, apoyo a proyectos de beneficio social y desarrollo comunitario, así como a hacer estudios para ver la manera de llegar al autofinanciamiento.
Desde el ámbito de género y desarrollo, la propuesta se sido enriquecida. El proyecto partió de la necesidad de fortalecer Centros Regionales de Capacitación a mujeres para que éstas siguieran atendiendo demandas de empleo y generación de ingresos. Hoy, la experiencia nos dice que los Centros no sólo atienden demandas de ingresos o empleo, sino también otros aspectos del desarrollo que dan respuesta a la marginación y falta de oportunidades que las mujeres viven en estas zonas de extrema pobreza.
El trabajo que se desarrolla desde el Programa de Empresas tiene una incidencia directa en las políticas públicas. Por ejemplo, hace unos años ni siquiera se entendia el concepto de empresas sociales de mujeres que el programa acuñó. Había muy pocas organizaciones que hicieran un trabajo real de desarrollo con las mujeres, sobre todo en la línea económica. En la actualidad, algunas de las instituciones y organizaciones que trabajan el tema están retomando, aunque sea en el discurso, esta nueva concepción.
SOBRE LOS CENTROS REGIONALES DE CAPACITACIÓN
Los Centros pueden ahora elaborar propuestas desde un nuevo espacio, ya que han logrado visibilidad frente a otros organismos civiles, instituciones gubernamentales, comunidades y sociedad en general. A su vez, están haciendo evidente el trabajo que las mujeres realizan, construyendo espacios físicos para reuniones, capacitación, para realizar la actividad empresarial, y abordar diferentes temas de interés como salud, realización de diversas actividades, foros, fiestas...
CADEM: PUEBLA
Las asesoras que hoy conforman el Centro de Asesoría y Desarrollo entre Mujeres (CADEM) estaban trabajando con la organización indígena de mujeres Maseualsiuame Mosenyolchikauani sin que ellas tuvieran una identidad propia. La creación del Centro les ha permitido diferenciar el proyecto de ellas como asesoras del que tiene la organización de mujeres indígenas, construir su propia identidad como Centro Regional de Capacitación y proyectar así su experiencia de trabajo hacia otros ámbitos y grupos.
CECAMO: OAXACA
Para el Centro de Capacitación de la Mujer del Estado de Oaxaca (CECAMO), el proyecto les ha permitido visualizar un trabajo realizado para impulsar y consolidar empresas sociales de mujeres que por muchos años había pasado inadvertido. Fortalecerse al interior de ASETECO y enriquecer el trabajo que realiza esta organización con nuevos aportes, formas de trabajo, metodologías, tipos de proyectos, etc., que las mujeres están implantando.
CEREMUBA: GUANAJUATO
El proyecto dio al equipo del Centro Regional de la Red Mujeres del Bajío (CEREMUBA) la posibilidad de fortalecer a la red de mujeres empresarias y que ésta se constituyera como asociación civil; crear un espacio propio para trabajar con las empresas sociales de mujeres; surgir y consolidarse como Centro que da asesoría, apoyo y capacitación a varios grupos de mujeres en el ámbito regional y nacional.
PROCADES: COAHUILA
El proyecto ha dado la posibilidad al equipo del Centro Promotora de la Calidad Empresarial y Desarrollo Social (PROCADES) la posibilidad de superar la dificultad para consolidar un equipo estable con personas que tienen experiencia en el trabajo con grupos de mujeres en la región; lograr integrarse dentro de PROCADES conformando un equipo mixto; transformar la línea de trabajo que llevaba esta organización y pasar de asesorar empresas en general, sobre todo marmoleras, a centrar su ámbito de actuación en impulsar, dar apoyo, capacitación y asesoría a empresas sociales de mujeres desde una perspectiva de género.
CAMT: CHIHUAHUA
Para el Centro de la Mujer Trabajadora (CAMT), el proyecto ha servido para reorganizar su trabajo en un momento de debilidad y romper con el activismo centrando sus líneas de actuación. Revalorar la experiencia obtenida en el trabajo con empresas sociales de mujeres a través del programa gubernamental Mujeres en Solidaridad (MUSOL) y contar con un espacio de capacitación periódica. Enriquecer a los demás Centros aportando los conocimientos que ellas tienen en elaborar estrategias e incidir en políticas públicas que beneficien a las mujeres y potencien su participación.
Para todos los Centros, la participación en el proyecto se hizo en el momento justo. El proyecto sirvió para definir su misión, construir una identidad propia, clarificar sus líneas de intervención, establecer una estrategia financiera y aprender en el intercambio con los demás Centros.
Los Centros están implantando proyectos específicos, teniendo en cuenta las necesidades de desarrollo que tienen las mujeres. Desde estas respuestas se establecieron negociaciones con otros organismos gubernamentales o internacionales. Éste es el caso del hotel ecoturístico en Puebla, de las empresas que atiende el Centro de Capacitación de la Mujer en Oaxaca, de la Red de Empresas en Guanajuato y las cajas de ahorro, de la estancia infantil en Coahuila, de la biblioteca en Chihuahua... Cada uno de estos proyectos aporta una forma distinta de construir e integrar la perspectiva de género e innovar con sus acciones.
Desde el Programa de Empresas se está haciendo un trabajo que permite que los Centros Regionales de Capacitación hoy tengan propuestas locales, y estén negociado para establecer convenios o compromisos con los gobiernos municipal, estatal o federal. La ventaja de sus propuestas es que no están basadas en programas impuestos; surgen a partir del trabajo que los Centros realizan con las mujeres y se concretan en acciones específicas. Estas acciones incluyen estudios de factibilidad previos, acompañamiento y seguimiento, lo cual garantiza que haya un buen desarrollo de los proyectos, incidiendo en procesos de transformación de las mujeres. En este espacio se está construyendo desarrollo local.
La sistematización ha servido a los Centros para darse cuenta de todo lo que habían hecho, avanzado y consolidar el trabajo. Realizarla ha sido importante, ya que a través de ella se ha sabido retomar el conocimiento acumulado.Al respecto, opinan los Centros: "Ha sido una forma de regresarnos, de estar dentro con reconocimiento y satisfacción. La técnica de entrevista grupal y el guión ayudaron mucho a ordenar el proceso.Los Centros contamos ahora con un material que nos sirve mucho para potenciar nuestro trabajo y buscar apoyos".
El proceso de fortalecimiento de Centros da un nivel de participación diferente para las asesoras de Centros y las mujeres con las que ellas trabajan. Tomando en cuenta su zona de influencia, constatamos que en la actualidad hay mayor presencia de las mujeres en algunos medios de comunicación, en las comunidades y en instituciones, ya sean gubernamentales o no gubernamentales. Se está incrementando la participación de mujeres en la elección a cargos públicos, van ganando voz y voto en asambleas... Algunos ejemplos que confirman este dato es el caso del estado de Chihuahua, donde han logrado que sea un hecho el Instituto de la Mujer y sacaron adelante la Ley de Cuotas, y el de Puebla, en el que ha sido muy importante que una mujer indígena se presentara como candidata en las elecciones del municipio de Cuetzalan.
La sistematización ha servido para realizar un intercambio de experiencias entre las empresas sociales de mujeres de cada uno de los Centros, en sus estados. Cada una de las empresas fueron identificando las distintas estrategias que han seguido para la creación y funcionamiento de sus empresas, a través de las cuales reflejaron tanto los éxitos como las debilidades. Para cada uno de estos grupos fue muy interesante escuchar la experiencia de las mujeres de otros grupos. De esta práctica, en algunos grupos surgieron importantes intercambios. Las mujeres pedían asesoría sobre aspectos que otras mujeres ya tenían trabajados y se vio la necesidad de estar coordinadas y darse apoyo.
A través del proyecto de Centros se ha logrado contribuir al fortalecimiento de empresas regionales para promover una cultura de desarrollo en la cual las mujeres sean protagonistas y luchen por condiciones de mayor igualdad.
La Red de Centros Regionales de Capacitación ha surgido como producto dentro del proyecto de creación y fortalecimiento de Centros. Su formación responde a un proceso de construcción colectiva ante la necesidad de actuar juntas y dar respuestas coordinadas a problemas concretos. No es una instancia impuesta desde fuera. Parte de la iniciativa de los centros en ese espacio común que se crea con el proyecto, de la construcción colectiva de propuestas e intereses con la finalidad de seguir avanzando en el impulso y consolidación de empresas sociales de mujeres.
La red empezó a actuar con acciones puntuales en 1997 y hasta la fecha ha operado a través de una coordinación informal. Todavía no tiene una vida orgánica articulada con un proyecto definido como de la Red.
El mantenimiento de la Red significa un reto importante tanto para el programa de empresas como para los Centros. Estar constituidas como Red permite contar con una fuerza para poder incidir en diferentes ámbitos. La Red quiere mantener este espacio, seguir trabajando temas de interés, compartir la experiencia, aprender entre todas; es un espacio de aprendizaje colectivo y de fuerza política.
Las integrantes de la Red opinan que habría que dar un salto como Red y trasmitir esta experiencia en otros foros, incluidos los que se hacen a nivel Internacional. La Red tiene de peculiar su carácter temático con una visión global acerca del desarrollo y mucha experiencia en trabajar proyectos dirigidos a mujeres dentro del área económica. En la actalidad ya se han dado algunos pasos entablando relaciones con instituciones y grupos que demandan los servicios profesionales con los que cuenta la Red.

