
Desde GEM se ha optado por hablar del concepto de empresa social, no micro empresa:
Cuando empezamos a incorporar más la perspectiva de género en nuestro trabajo nos dimos cuenta que desde el Programa no queríamos para las mujeres proyectos marginales, de traspatio, que no contribuyan al fortalecimiento de las mujeres. Contribuimos en el fortalecimiento de las empresas sociales de mujeres porque son el centro de nuestro quehacer. Porque las mujeres somos el 50% de la población total y porque creemos que el empoderamiento económico, acompañado de un proceso de reflexión, contribuirá a que las mujeres tengan una posición más justa y equitativa.
Ubicamos a la empresa social como una alternativa de empleo que están generando los sectores más pobres de la población en México, debido a que la gran empresa no está creando los empleos necesarios para la mayoría de la población ni los beneficios esperados.
El Programa considera a las empresas sociales de mujeres como un medio para generar empleos para las mujeres y mejorar así sus condiciones laborales, económicas y sociales. Las mujeres son, de los pobres, las más pobres, teniendo en cuenta su posición de subordinación con respecto a los hombres. En la acutalidad, con la reducción del gasto público, los costos sociales del bienestar, que debiera asumir el Estado, se trasladan a la familia, lo que impulsa a las mujeres a desarrollar habilidades de sobrevivencia para mantener o contar con un ingreso, incorporándose al mercado de trabajo formal e informal. Mantener vivas estas empresas exige a las mujeres la búsqueda de diversas opciones y estrategias creativas que les asegure un ingreso y una posición competitiva en el mercado.
El proyecto para crear Centros Regionales de Capacitación surgió con la idea de potenciar y extender esta propuesta y forma de concebir y después de trabajar durante varios años con grupos de mujeres que tienen este tipo de empresas. Estos Centros están dando seguimiento y asesoría a las empresas con un enfoque social y económico, donde se hace la distinción entre proyectos de beneficio social y empresas económicas.

