AHORRO, INVERSIÓN Y GASTO FISCAL

El comportamiento declinante del modelo venezolano a principios de los años ochenta pareció tomar por sorpresa al sistema financiero del país. Las decisiones fiscales y monetarias de las autoridades no sólo presentaron deficiencias intrínsecas, sino que no consiguieron el consenso y la disciplina de los agentes económicos, tanto privados como públicos. El intento por mantener sobrevaluado el bolívar cargó sobre las exportaciones no petroleras el costo de esa política, así como el mantenimiento de las tasas de interés por debajo de las mundiales provocó una fuga de capitales de dimensiones imprevistas.

Esta ausencia de disciplinamiento del sector privado no era menor en el sector público. Por una vía o por otra, las empresas estatales pasaron los años iniciales del decenio aumentando sus deudas en el exterior. Cabe destacar el caso de las empresas públicas no petroleras, que trataron de compensar los intentos del gobierno por reducir el gasto público aumentando sus deudas extraoficialmente, en especial mediante créditos a corto plazo. Los recursos financieros se convirtieron en bolívares con la finalidad de saldar pérdidas, principalmente cuando éstas no podían ser cubiertas por más ingresos fiscales.

Las políticas de ajuste, primero en 1984 y luego la más global de 1989, trataron de eliminar las anteriores disfunciones, buscando un valor cambiario adecuado y reduciendo primero el gasto y después el propio sector público en general. Mediante este ajuste de fines del decenio comenzó a revertirse la tendencia al déficit fiscal característico del Estado venezolano en los ochenta.

El debilitamiento tendencial de la inversión bruta, en un cuadro de frecuentes oscilaciones tanto de la inversión privada como pública, impidió el desarrollo del capital fijo del país. De hecho, entre 1982 y 1984 dicho capital se redujo a la mitad, sin que los años de la recuperación consiguieran reponerlo: entre 1985 y 1988 apenas lo hicieron en un 25%, reposición que se evaporó en un solo año, con la crisis de 1989. En suma, al concluir la década el capital fijo venezolano continuaba siendo la mitad del existente cuando comenzó el decenio.

Algo más de control consiguieron las autoridades en cuanto al proceso inflacionario. Durante toda la crisis los precios al consumidor no superaron el 15% y en el deterioro de 1989, cuando éstos ascendieron un 84,3%, se trató de un riesgo económico calculado, aunque no se estimara la reacción social que provocó. Por el contrario, tanto el desempleo como la pérdida de capacidad adquisitiva de los salarios sí se mantuvieron constantes durante todo el decenio. De hecho, el salario real promedio de 1989 era sólo un 36,4% del existente en 1980.

FORMACION DE CAPITAL, PRECIOS Y GASTO

FISCAL, 1980-1991

 

1980

1981

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

AHORRO, INVERSION Y TRANSFERENCIA DE RECURSOS (% DEL PIB)

Inversión bruta

28,1

28,3

31,7

16,3

23,7

24,2

23,9

26,0

27,9

14,5

nd

nd

Ahorro interno bruto

16,5

13,5

13,5

15,6

18,6

20,2

22,0

23,5

23,2

18,9

nd

nd

Transferencias

11,6

14,8

18,1

0,7

5,1

4,0

1,9

2,6

4,7

-4,4

nd

nd

FORMACION BRUTA DEL CAPITAL FIJO

Formación de capital fijo (1)

17,9

18,0

17,0

13,0

10,0

10,7

11,6

11,7

12,7

9,5

8,9

11,9

Tasa de crecimiento

-

0,7

-5,8

-23,7

-22,7

6,5

8,9

0,5

8,9

-25,5

-6,0

34,2

PRECIOS Y SALARIOS (2)

Precios al consumidor

21,5

16,2

9,6

6,2

12,2

11,4

11,5

28,2

29,5

84,3

40,8

34,2

Salario real

-7,9

-5,4

-0,4

-4,8

-11,2

-5,7

0,0

-9,2

-8,4

-10,6

-3,9

5,0

GASTO FISCAL (% DEL PIB)

Gasto total

20,9

25,4

23,8

21,6

29,8

32,1

32,9

33,0

33,6

31,2

33,1

28,6

Tasa de crecimiento (3)

-

20,9

0,7

-14,5

33,3

10,0

8,8

4,8

8,1

-15,1

11,4

-5,4

Total ingresos

20,9

27,6

21,7

21,0

32,0

32,1

25,4

27,0

23,8

29,5

33,3

29,8

Déficit o superávit

0,0

2,2

-2,1

-0,6

2,2

0,0

-7,5

-6,0

-9,8

-1,7

0,2

1,2

GASTO DEL GOBIERNO CENTRAL (%)

Gasto total

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

nd

nd

nd

nd

nd

Servicio público general

12,0

7,2

5,9

3,8

4,3

2,8

2,6

nd

nd

nd

nd

nd

Defensa

5,8

3,9

5,8

8,8

8,5

4,9

5,8

nd

nd

nd

nd

nd

Orden público y seguridad

nd

nd

nd

2,5

1,4

4,4

4,4

nd

nd

nd

nd

nd

Educación

19,9

16,0

15,7

19,8

19,1

19,7

19,6

nd

nd

nd

nd

nd

Salud

8,8

7,6

7,6

8,7

8,7

9,0

10,0

nd

nd

nd

nd

nd

Seguros y subsidios

7,7

7,0

6,9

7,0

6,4

5,7

6,9

nd

nd

nd

nd

nd

Vivienda

1,8

2,1

2,4

9,1

4,9

3,9

4,8

nd

nd

nd

nd

nd

Asuntos económicos

20,2

32,7

24,0

14,2

20,5

22,0

17,3

nd

nd

nd

nd

nd

Otros gastos

24,9

23,8

32,1

27,8

27,3

29,3

28,6

nd

nd

nd

nd

nd

Ajuste al gasto

-1,2

-0,3

-0,4

-1,6

-1,1

-1,7

0,0

nd

nd

nd

nd

nd

 

 Notas:

(1) Miles de millones de dólares a precios constantes de 1980.

(2) Tasas de crecimiento promedio anual.

(3) Calculada en base a sus valores absolutos en millones de dólares de 1980.

Fuentes: CEPAL, Anuarios Estadísticos de América Latina y el Caribe, 1990, 1991, 1992, Santiago de Chile. BID, Progreso Económico y Social en América Latina, 1990, 1992. FMI, Government Finance Statistics Yearbook, 1991.

AHORRO, INVERSIÓN Y TRANSFERENCIA DE RECURSOS

 
Fuente: BID, Progreso Económico y Social en América Latina, 1990
 
PRECIOS Y SALARIOS

 
Fuente: BID, Progreso Económico y Social en América Latina, 1990, 1991.
 
INGRESOS, GASTOS Y DEFICIT FISCAL

 
Fuente: BID, Progreso Económico y Social en América Latina, 1990, 1992.