PARTICIPACIÓN ECONÓMICA

En un contexto sociodemográfico como el de Uruguay, donde el crecimiento poblacional es muy lento, las mujeres muestran un apreciable aumento de participación en la Población Económicamente Activa (PEA) durante las últimas décadas. A la llegada de los años noventa, éstas representan en torno a un 40% de dicha PEA, lo que significa alrededor de medio millón de mujeres.

Este crecimiento se ha producido tanto en relación con la cantidad de hombres que trabajan, como respecto a la población femenina en edad de trabajar. En 1970 trabajaba sobre un 30% de las mujeres mayores de 12 años y en 1990 esa cifra ascendía a cerca del 44%, tasa de participación todavía lejana a la de los hombres, que en ese último año era alrededor del 72%.

Ahora bien, se sabe que la participación económica femenina sufre de mayor subregistro estadístico que la masculina, especialmente en trabajos informales y en zonas rurales, como sucede en toda América Latina.

Ese subregistro de la participación de las mujeres en el mercado de trabajo es mayor en los Censos de Población que en las Encuestas de Hogar, entre otras razones porque los Censos no tienen por objeto recoger cifras sobre empleo. Sin embargo, ese fenómeno apenas sucede en el caso de la participación masculina, lo que indica que los Censos registran menos lo que socialmente se considera "trabajo secundario" en las familias (es decir, el de las mujeres).

Es necesario subrayar este asunto porque cuando se trata de examinar la participación en períodos más largos hay que acudir a los Censos, por cuanto las Encuestas comparables existen desde los años setenta. De esta forma, las series realizadas por CELADE desde 1950 para Uruguay estiman la participación femenina de forma conservadora, aunque en menor medida que en otros países (calculan para 1990 una tasa femenina del 39,5%). Lo importante es que, incluso de esa forma, se evidencia el fuerte crecimiento de la PEA femenina: entre 1970 y 1990 creció cerca del 75%, mientras que la PEA masculina apenas aumentó en poco más del 3%.

Al examinar la participación económica según la edad se aprecia algunas diferencias entre ambos sexos. Las tasas de participación crecen en la población femenina rápidamente a edades jóvenes, a partir de los 15 años hasta los 25, para luego hacerlo a un ritmo mucho menor hasta los 35 años y mantenerse en torno al 60% hasta los 50 años, cuando cae ya ostensiblemente. En la población masculina, en cambio, crece a un ritmo mayor en edades jóvenes y continúa aumentando apreciablemente hasta los 35, para mantenerse en tasas sobre el 80% hasta los 60 años.

La razón de esa diferencia se refiere al hecho de que a partir de los 25 años muchas mujeres se encuentran dedicadas por entero al cuidado del hogar y las tareas reproductivas, aunque el que la tasa continúe creciendo hasta los 35 años y se mantenga alta hasta los 50 también está mostrando que muchas mujeres que entran al mercado laboral no lo abandonan por emparejamiento o maternidad.

En las zonas rurales la participación crece mucho más velozmente a edades jóvenes y se mantiene más alta entre los mayores que en las ciudades. Y ello parece más acentuado en los varones, aunque para las mujeres hay que tomar en cuenta los problemas de subregistro del trabajo rural femenino.

El lento crecimiento de la fuerza laboral uruguaya en la última década se ha dado conforme ésta se hacía leve pero progresivamente urbana. CELADE estimaba que en 1980 la proporción de la PEA que trabajaba en las ciudades era de un 83,4% del total y que en 1990 esa cifra ascendía al 87,1%.

Debido a que, en términos demográficos, la población femenina es más urbana que la masculina y a que, por razones de subregistro, la participación laboral de las mujeres es más visible en las ciudades que en el campo, la composición de la PEA femenina es mucho más urbana que la masculina. En 1990 la gran mayoría de las mujeres trabajaba en las ciudades: sólo un 7,6% de las mujeres que participan en el mercado de trabajo aparece haciéndolo en el campo, mientras esa proporción es del 16,3% en los hombres.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA

POR SEXO, 1975-1985 (SEGUN CENSOS)

(En miles)   
Año

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

1975

1.019

289

28,4

1985

1.064

356

33,5

 

Fuentes: D.G.E. y C., V Censo de Población y III de Viviendas, 1975, y VI Censo de Población y IV de Viviendas, 1985.

 

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA DE MONTEVIDEO,

POR SEXO, 1970-1988 (SEGUN ENCUESTAS)

(En miles)   
Año

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

1970

526

163

31,0

1980

521

204

39,2

1988

615

261

42,4

 

Fuentes: Dirección General de Estadística y Censos, D.G.E. y C., Encuestas Encuestas Nacionales de Hogares, 1970, 1980 y 1988.

 

TASAS DE PARTICIPACION ECONOMICA POR

SEXO Y ZONA GEOGRAFICA, 1984-1990

(Tasas por cien)      
 

Ambos sexos

Mujeres

Hombres

 

Montevideo

Interior

Montevideo

Interior

Montevideo

Interior

1984

58,7

51,3

46,0

36,0

74,6

69,6

1987

60,2

55,4

46,8

39,4

76,8

73,5

1988

59,3

55,4

46,2

39,7

75,4

73,4

1989

59,6

54,9

47,1

39,1

75,2

72,7

1990 (1)

59,6

44,7

47,4

38,1

74,5

70,4

 

 Notas:

(1) Los valores de 1990 coresponden al promedio de los tres últimos trimestres.

Fuentes: CEPAL, en base a las Encuestas Nacionales de Hogares 1984, 1987 y 1988 de la D.G.E. y C. D.G.E. y C., Encuestas Nacionales de Hogares 1989 y 1990.

 

EVOLUCION DE LA PARTICIPACION

ECONOMICA, POR SEXO

(En miles)(Tasas por cien)
Año

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

 

%

sexos

  
1950

880,4

197,4

22,4

48,5

22,0

74,3

1955

937,0

218,6

23,3

48,8

22,8

74,4

1960

997,7

241,7

24,2

48,7

23,5

74,0

1965

1.056,9

268,7

25,4

48,8

24,6

73,3

1970

1.118,6

304,9

27,3

49,2

26,5

72,4

1975

1.109,1

363,8

32,8

48,2

31,1

65,7

1980

1.165,3

394,3

33,8

49,2

32,4

66,9

1985

1.286,5

487,7

37,9

52,2

38,3

67,0

1990

1.355,4

526,1

38,8

52,6

39,5

66,7

 

 Notas: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente sobre la base de los Censos.

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 18, Nº 36, Santiago de Chile, 1985 y Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

 

CRECIMIENTO DE LA POBLACION ACTIVA

POR SEXO, 1970-1990

Hombres

Mujeres

3,3%

74,8%

 

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

TASAS ESPECÍFICAS DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA,
POR SEXO, EDAD Y ZONA DE RESIDENCIA, 1990


 
Fuente: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.
 
 
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA POR SEXO Y ZONA DE RESIDENCIA

Notas: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente en base a los Censos. Corresponde a la pobalción de 10 y más años de edad.
Fuente: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº49, Santiago de Chile, 1992