ESPERANZA DE VIDA

De acuerdo a las estimaciones de CELADE, al iniciarse los años noventa la población uruguaya tenía una esperanza de vida al nacer de algo más de 73 años, una de las más elevadas de América Latina. Ello significa un aumento no muy grande desde mediados de siglo, cuando Uruguay presentaba la esperanza de vida más alta de la región, unos 66 años (le seguía Argentina con 62 y Cuba con 60).

En efecto, durante los pasados cuarenta años Uruguay perdió la vanguardia en cuanto a este indicador grueso de salud, ganando sólo 7 años, mientras Cuba ganó 16 (teniendo hoy la más alta, 76 años) y Costa Rica y Chile ganaron 18 (hoy tienen 75 y cerca de 72 años, respectivamente).

Como sucede en el resto de la región, las mujeres tienen una esperanza de vida más alta que los hombres, de unos seis años aproximadamente, que ha ido aumentando levemente con el tiempo, debido ante todo a la sobremortalidad masculina por traumatismos (accidentes, etc.) que se produce -como en el resto de la región- con el desarrollo de la industrialización.