ORGANIZACIONES SOCIALES DE MUJERES

Ante el deterioro del aparato productivo de los años 70 y en un contexto de dictadura, surgieron desde distintas vertientes y con variados propósitos numerosos grupos y organizaciones de mujeres en sectores medios y populares.

Un catastro realizado en 1991 detectó 96 organizaciones de mujeres en el país: grupos de base hasta coordinaciones. Las más numerosas son las llamadas "organizaciones económicas populares", que realizan actividades productivas y de autoayuda (manualidades y gestión de servicios para la comunidad). Algunas son cooperativas, otras desarrollan programas de educación popular. Tienen un perfil propio y cierta continuidad de trabajo, si bien cuentan con el apoyo de ONG.

En segundo lugar están los grupos que privilegian las actividades de autoconciencia y formación sobre la condición femenina y estrategias de cambio.

Se mantienen aquellas vertientes de acción de beneficencia y grupos de inspiración religiosa, así como algunas asociaciones gremiales, como la de Mujeres Tituladas de la Universidad de la República del Uruguay, AMTU (1935), de Obstétricas (1941) y de Empleadas de Casa Particular, ANECAP (1972), que realizan actividades gremiales principalmente. A contar de 1981 se crean nuevas asociaciones: las de Mujeres Periodistas del Uruguay, AMPU, de Secretarias del Uruguay ADESU, Mujeres de Negocios y Profesionales, de Mujeres Ciegas, las cuales se articularon con el PLEMUU para la elaboración de propuestas a la Concertación Nacional Programática (1984) y han luchado por la participación de las mujeres en el desarrollo del país. La AMPU ha realizado debates y seminarios sobre Mujer y Medios de Comunicación y programas de radio y televisión.

En 1985 fue creada la Asociación de Meretrices Públicas del Uruguay (AMEPU), que reivindica la condición de mujer de las meretrices y busca mejorar su calidad de vida.

Las violaciones a los derechos humanos llevaron a que en 1982 se organizara el Grupo de Madres y Familiares de Procesados por la Justicia Militar, las primeras mujeres en irrumpir en el espacio público bajo la dictadura. Fueron ellas quienes convocaron a una consulta popular acerca de la ley, con el Plenario de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, que requería la firma de un 25% del total de inscritos para votar, porcentaje que se alcanzó, si bien no lograron el objetivo político propuesto.

A nivel sindical nace en 1986 la Comisión de Mujeres del Plenario Intersindical de Trabajadores de la CNT para promover condiciones de igualdad para la mujer trabajadora y eliminar las discriminaciones mediante educación y capacitación, información, difusión e investigación. En 1987 realizó el Encuentro Nacional de Trabajadoras, preparatorio del Congreso Nacional de Trabajadores. Cientos de trabajadoras de todo el país discutieron sobre la condición de la mujer y elaboraron propuestas específicas para dicho Congreso, el cual permitió un mayor reconocimiento de la opresión de las mujeres y la necesidad de asumir sus reivindicaciones como un requerimiento del sindicalismo en su conjunto.

En los partidos políticos, militantes que buscan incidir en ellos crearon comisiones de mujeres. En el Frente Amplio, la Comisión de Mujeres (1984) que realiza movilizaciones políticas y con el movimiento de mujeres. En el Partido Colorado, la Comisión Asesora sobre la Condición de la Mujer (1986), cuando ya en 1984 se había realizado el primer Congreso Nacional de Mujeres del Batllismo Unido con más de doscientas delegadas. En el Partido Demócrata Cristiano, la Comisión de Mujeres (1986), una secretaría especializada para concientizar e integrar a la mujer a la actividad partidaria y a la sociedad. En el Partido Por el Gobierno del Pueblo, la Comisión de Mujeres (1986), que busca el reconocimiento del derecho a ocupar los espacios políticos en igualdad con el hombre. En el Partido Nacional, la Comisión sobre la Condición de la Mujer (1985), que pretende mejorar la calidad de vida de la mujer y la familia.

El surgimiento de organizaciones y grupos femeninos desde los años de la dictadura militar fue constituyendo paulatinamente un movimiento social de mujeres. Las condiciones generales permitieron que tanto mujeres de partidos como de sectores profesionales y populares se movilizaran por reivindicaciones de la vida cotidiana, políticas y específicas de la condición femenina. El desarrollo de estudios sobre la situación de las mujeres abrió caminos a la toma de conciencia y a la formación de un pensamiento y grupos feministas.

Una expresión de este proceso ha sido la creación de coordinadoras y redes. Entre ellas destaca el PLEMUU, nacido tras la marcha de enero de 1984, que jugó un rol significativo en la movilización de mujeres por la democracia. En ese contexto se formó también la Concertación de Mujeres del Uruguay, integrada por partidos, ONG y organizaciones sociales (1984). Tuvo una actuación importante en la elaboración de propuestas de políticas para la mujer.

En 1985 se creó la Red CEAAL- Mujer Uruguay para promover el intercambio entre ONG que trabajan en educación popular con mujeres y potenciar los recursos de las organizaciones. En 1987 nació la Coordinación de Mujeres, integrada por feministas autónomas, trabajadoras y mujeres de partidos para abordar temas de discriminación de la mujer. Su acción política se ha centrado en la libre decisión sobre la maternidad, la discriminación en el trabajo, la violencia doméstica y el poder en las relaciones interpersonales, la recuperación de lo subjetivo y la creación de espacios de mujeres para generar acciones colectivas. En 1988 surgió la Red de Salud de las Mujeres del Uruguay y en 1990 la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica, completando un abanico de articulaciones temáticas de organizaciones sociales y ONG de mujeres.

En 1992 el Consejo Nacional de Mujeres (CONAMU) reunió en el Primer Encuentro Nacional de Mujeres en Cargos Políticos a representantes de partidos en tareas de gobierno y a fines de ese año se creó la Red de Mujeres Políticas del Uruguay, en la que participan mujeres vinculadas a diferentes partidos políticos, parlamentarias y edilas. Aspiran a intercambiar ideas, iniciativas y toma de posiciones para proponer políticas y legislaciones que defiendan los derechos de la mujer, coordinándose a nivel nacional e internacional.

A partir de diciembre de 1992 comienza a funcionar también el Espacio Feminista, con el objetivo de profundizar la reflexión teórica y realizar acciones de presión política para impulsar propuestas transformadoras. Tiene cuatro grupos de trabajo en los temas de mujer y trabajo, aborto, violencia contra la mujer y reforma del Estado y políticas públicas.

Con los años se han incorporadoen la agenda del movimiento de mujeres nuevos temas, y para muchas feministas aparece hoy más claro que las reivindicaciones de mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres afectadas por la crisis y las políticas de ajuste pueden ser planteadas desde una perspectiva específica.

TIPOS DE GRUPOS, ASOCIACIONES Y ORGANIZACIONES

SOCIALES DE MUJERES POR ZONA, 1991

 

Montevideo

Interior

Total

Productivas (1)

24

25

49

Autoayuda

7

1

8

Autoconciencia

5

6

11

De iglesia

4

-

4

Voluntariado

2

-

2

Gremial/sindical

5

1

6

Políticas

5

-

5

Coordinaciones, federaciones, redes

7

-

7

ND

-

4

4

Total

59

37

96

 

 Notas:

(1) Incluye las 18 cooperativas que constituyen el Sistema Cooperativo "Manos del Uruguay", integrado por 1000 mujeres.

Fuentes: CIEDUR, Uruguay, 1991.