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Tomando en cuenta el menor peso relativo de los jóvenes en Uruguay, destaca la gran proporción de soltería existente en el país: son solteros un 47% de los uruguayos y emparejados un 43% (la mayoría mediante matrimonio, el 38%). En la casi totalidad de los países latinoamericanos es a la inversa: son clara mayoría los emparejados (casados y unidos) frente a los solteros. Sin embargo, los grupos que más han crecido en las pasadas décadas son los unidos, los divorcia-dos y, en menor medida, los viudos.
La composición de la población por estado civil revela alguna diferencia entre hombres y mujeres: sobre todo, éstas presentan mayor proporción de separadas/divorciadas (4,5%) que los varones (2,7%), así como mucha mayor proporción de viudas (9,7%) que viudos (1,9%) entre los hombres. El hecho de la mayor viudez tiene una causa inmediatamente explicable: las mujeres son más longevas que los hombres. La mayor proporción de divorciadas responde a causas múltiples. Los hombres tienden a emparejarse más rápidamente que las mujeres, pero la razón por la que pueden hacerlo es porque la población femenina expuesta es mayor que la masculina: las mayores se quedan más rápidamente viudas y las jóvenes se emparejan en mayor medida que sus coetáneos varones.
Al examinar el estado civil de la población según edades, puede apreciarse más claramente esa diferencia entre los dos sexos en cuanto a la dimensión del universo de los expuestos a un posible emparejamiento. En los más jóvenes, las mujeres se emparejan más fácilmente que los hombres: en 1985 un 10% de las mujeres entre 12 y 24 años estaba casada o unida, mientras tal proporción era sólo del 4% en los hombres de ese grupo etario.
Entre los mayores se forma más velozmente un conjunto de personas viudas en las mujeres que en los hombres. En 1985 cerca de un 11% de las mujeres entre 45 y 59 años había quedado viuda, en tanto que esa proporción era del 2% entre los varones de esa misma edad.
La inclinación hacia el emparejamiento mediante matrimonio presenta en Uruguay leves oscilaciones desde los años setenta: hasta mediados de los ochenta se manifestó un descenso (en 1975 la tasa era de 8,6 matrimonios por mil habitantes y en 1984 era de 6,7) para producirse luego un ligero aumento (en 1987 esa tasa era de 7,5).
Por el contrario, las oscilaciones en cuanto a la cantidad de divorcios tienden más claramente hacia el alza. De esta forma, la relación entre nupcialidad y divorcialidad se mueve sostenidamente a favor de esta última: en 1975 había 14 divorcios por cada 100 matrimonios y en 1987 se producían 20 separaciones ante el juez por 100 uniones legales.
MATRIMONIOS CELEBRADOS AL AÑO Y
TASAS DE NUPCIALIDAD, 1975-1987
| Año | Matrimonios | Tasas |
Nº | (por mil habitantes) | |
| 1975 | 24.404 | 8,63 |
| 1976 | 22.712 | 7,98 |
| 1977 | 22.368 | 7,81 |
| 1978 | 22.728 | 7,89 |
| 1979 | 22.880 | 7,90 |
| 1980 | 22.448 | 7,70 |
| 1981 | 22.592 | 7,70 |
| 1982 | 20.068 | 6,80 |
| 1983 | 19.168 | 6,45 |
| 1984 | 20.192 | 6,76 |
| 1985 | 22.276 | 7,40 |
| 1986 | 21.748 | 7,19 |
| 1987 | 22.728 | 7,47 |
Fuentes: D.G.E. y C., Anuarios Estadísticos, 1975-1987.
EVOLUCION DEL NUMERO DE DIVORCIOS
1975 | 1977 | 1979 | 1981 | 1983 | 1985 | 1987 |
Divorcios | ||||||
3.430 | 5.044 | 3.155 | 4.297 | 3.024 | 4.118 | 4.611 |
Divorcios por cada 100 matrimonios | ||||||
14 | 22 | 14 | 19 | 16 | 18 | 20 |
Fuentes: D.G.E. y C., Anuarios Estadísticos, 1975-1987.
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POBLACIÓN
SEGUN ESTADO CONYUGAL Y SEXO, 1975-1985
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Nota:
Corresponde a la población de 10 y más años de edad.
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Fuentes:
D.G.E. y C., Censos de Pobalción 1975 y 1985.
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ESTADO
CONYUGAL DE LA POBLACIÓN POR SEXO, SEGÚN EDAD, 1985
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Fuente:
D.G.E. y C., VI Censo de Población y IV de Viviendas, 1985.
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