OBSERVACIONES METODOLÓGICAS

La opción metodológica del proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras considera que es posible aumentar la visibilidad y mostrar la especificidad de la condición femenina en América Latina a partir de la información cuantitativa disponible -principalmente estadística, producida sobre todo por los organismos públicos- estableciendo criterios para su máximo aprovechamiento desde una perspectiva de género y señalando las limitaciones de la información recogida de este modo. Dicha opción se apoya en las convenciones de las agencias de Naciones Unidas y, en especial, en las recomendaciones del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de Naciones Unidas para Promoción de la Mujer (INSTRAW).

Con estos elementos se estructuró -con la asesoría de especialistas de agencias de Naciones Unidas para América Latina- un cuadro general de demandas informativas en ocho capítulos, optándose por aquellas variables e indicadores que parecieran más adecuados. Todo ello teniendo en cuenta que por tratarse de un proyecto de alcance regional, existía la necesidad de priorizar la información que fuera comparable.

A continuación se señala algunas observaciones y los mayores obstáculos metodológicos de cada tema encontrados en este país.

Identificación socioeconómica

A causa de los problemas de comparabilidad en la región fueron utilizadas las series sobre información económica compuestas por organismos internacionales, principalmente CEPAL, BID y Banco Mundial, cuya información procede de organismos oficiales de cada uno de los países.

Respecto de las cifras sobre pobreza se han utilizado las estimaciones nacionales (del Banco Central de la República Dominicana y la Oficina Nacional de Planificación, ONAPLAN) realizadas a partir de las Encuestas de Ingresos y Gastos Familiares de los años indicados.

Demografía

Las fuentes principales de información demográfica son los Censos Nacionales de Población que, desde 1950, se realizaron cada decenio, en el primer año de la década, a excepción del correspondiente a los años ochenta, que se realizó el segundo (1981). Sobre la base de los datos censales, el Centro Latinoamericano de Demografía, CELADE, junto a las autoridades nacionales, compone series de información. El hecho de que no se haya efectuado en República Dominicana un Censo reciente, correspondiente a los primeros años noventa, ha hecho más necesario el uso de las estimaciones de CELADE.

En ausencia del Censo, también se ha utilizado para algunos temas la información procedente de la Encuesta Demográfica y de Salud de 1991, realizada por la Asociación Dominicana Pro Bienestar de la Familia, PROFAMILIA, el Instituto de Estudios de Población y Desarrollo, IEPD, la Oficina Nacional de Planificación, ONAPLAN, y Demographic and Health Surveys, DHS, de la compañía IRD/Macro International de Maryland, Estados Unidos de América.

Trabajo

La estimación de la participación económica de las mujeres presenta en República Dominicana problemas agregados a los encontrados en otros países latinoamericanos. Como se indica en el texto del capítulo, las Encuestas de Hogar y Empleo recogen mejor la participación laboral femenina que los Censos de Población. Sin embargo, no se ha dispuesto de encuestas que cumplan con dos condiciones básicas: que sean de cobertura nacional y formen series comparables. En otros países de la región, cuando no cumplían la primera condición, al menos sí la segunda: regularmente se trata de encuestas de cobertura urbana pero comparables entre sí

En República Dominicana, el organismo central de producción estadística, la Oficina Nacional de Estadística, ONE, no realiza Encuestas de Hogares o de Empleo de forma continua. El Banco Central ejecuta anualmente una Encuesta de Mano de Obra, que no está a disposición del público. En esta situación, cuando algún organismo se ha interesado en conocer la participación laboral femenina ha tenido que realizar sus propias encuestas al respecto, como ha sido el caso del Centro de Investigación Para la Acción Femenina, CIPAF.

La ONE, junto a ONAPLAN, llevó a cabo en 1980 dos Encuestas de Mano de Obra, una para la zona rural y otra para la urbana, que suelen ser referencia obligada en el país. Ahora bien, las encuestas realizadas con posterioridad no son acabadamente comparables. Por esta razón, en el momento de elegir alguna referencia actual de participación económica, se ha optado por la que ofrece la Encuesta Demográfica y de Salud, que, además de ser la más reciente, está avalada en términos oficiales por la participación de ONAPLAN. Ello no evita la necesidad de subrayar que esta Encuesta no es estrictamente comparable con las de 1980, algo que es muy apreciable al observar la proporción de la PEA femenina que se registra como desocupada (46,7%), lo que está indicando que existe un tipo de registro de la actividad que, pudiendo ser más correcto, es distinto al de 1980 (en todo caso, esa discrepancia de registro es aún mayor en las otras encuestas examinadas).

Sólo con esta advertencia es posible mostrar la imagen del incremento de la participación que aquí se entrega, a través de información procedente de encuestas, dado que, en todo caso, ello se hace ofreciendo también otras fuentes: los datos censales y las estimaciones de CELADE. Más consistencia tiene la información procedente de la Encuesta Demográfica y de Salud sobre la estructura del empleo, por cuanto está referida únicamente a la población ocupada.

Educación

La información sobre este capítulo tiene dos universos: el que se refiere a la población general (analfabetismo y estudios adquiridos), que se obtiene regularmente de los Censos, y el que forma la matrícula de los distintos niveles educativos, que es recogida por las autoridades educativas y entregada en forma regular a UNESCO.

En ausencia de un Censo reciente, aquí se ha utilizado en algunos casos la Encuesta Demográfica y de Salud de 1991. En cuanto a la información matricular, la fuente más común ha sido el Departamento de Estadística de la Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, SEEBAC, y, adicionalmente, la propia UNESCO.

Salud

Como se indica en el texto del capítulo correspondiente, la información estadística sanitaria presenta en República Dominicana un problema básico: la falta de cobertura tanto del sistema de salud como de los registros civiles. Ello significa un subregistro en materias fundamentales, como es el caso de la mortalidad, especialmente la de menores y materna. Las consecuencias para cada caso ya se dedujeron en el mencionado capítulo.

Otro aspecto que merece destacarse es la debilidad de la información sobre morbilidad, en especial cuando se requiere desagregada por sexo. Las estimaciones sobre el uso femenino del sistema de salud se han realizado a partir del examen de las especialidades obstétricas y su coincidencia general con los datos obtenidos en otros países de la región.

Legislación

La situación jurídica de la mujer fue analizada a la luz de cuatro grandes cuerpos legales: Constitución Política, Código Civil, Código Penal y Código del Trabajo. Cada uno de estos textos contiene las disposiciones esenciales que consagran la igualdad o desigualdad entre mujeres y hombres: derechos políticos; capacidad civil de la mujer casada y relaciones familiares y patrimoniales; tipificación especial de ciertos delitos en que la mujer es autora o víctima; reglamentación del trabajo femenino y protección a la madre trabajadora.

Se incluyó un breve capítulo sobre derechos reproductivos, disciplina aún en estado de formación, no codificada ni reglamentada. Su tratamiento, por lo mismo, tuvo que ajustarse a un esquema diferente, tanto en este caso como en el de los demás países, donde las situaciones son siempre distintas.

El análisis se ciñó al derecho positivo, si bien en algunas ocasiones se aludió a normas legales derogadas, para demostrar, en casos específicos, la evolución de la ley.

No fue posible obtener datos sobre la administración y aplicación de la justicia, aspecto de gran importancia, especialmente para las mujeres.

Participación sociopolítica

Las dificultades presentadas por esta área temática remiten en parte al proceso político de República Dominicana y también a la información disponible, no desagregada por sexo para varios indicadores. Es el caso, por ejemplo, de la participación femenina en partidos políticos y sindicatos.

Para los antecedentes históricos y de contexto se recurrió a diversas fuentes bibliográficas especializadas, entre ellas: Institute for the Comparative Study of Political Systems, Dominican Republic, Election Factbook, June 1, 1966, U.S.A., 1966; Mota, V., "El feminismo y la política en la República Dominicana 1931-1945 y 1966-1974", en SEP/SETENTAS 212, La mujer en América Latina, Tomo II, México, 1975; Pineda, Magaly, "La fuerza laboral femenina en la República Dominicana un proyecto de investigación, educación y acción con obreras industriales", en CEPAL, La Mujer en el Sector Popular Urbano. América Latina y El Caribe, Santiago de Chile, 1984; Cordero, Margarita, Mujer. Participación política y procesos electorales (1986-1990), CIPAF, Santo Domingo, R.D., 1991; Liriano, Alejandra, El papel de la mujer de origen africano en el Santo Domingo Colonial. Siglos XVI-XVII, CIPAF, Santo Domingo, 1992; y la revista Mujer/Fempress.

Para el tema de violencia se utilizó la publicación del Centro de Servicios Legales para la Mujer, CENSEL, Incriminación a la Violencia contra la Mujer, Santo Domingo, 1991.

Organismos y acción de promoción de la mujer

Se encontraron dificultades en la dimensión histórica de este capítulo debido a la exigua disponibilidad de antecedentes. No se obtuvo información sobre organizaciones de mujeres de sectores populares, campesinas o negras. Tampoco fue posible incluir la acción de las Primeras Damas en favor de las mujeres.

En República Dominicana los Organismos No Gubernamentales de mujeres y muchas organizaciones sociales se han articulado para desarrollar conjuntamente tareas que apuntan al mejoramiento de la condición femenina, lo que dificulta su presentación separada. De hecho conforman un mismo movimiento social con momentos de visibilidad importante. En este sentido, la distinción entre ambos tipos de organización apunta a grados de institucionalización y a una lógica de funcionamiento antes que a objetivos muy diferentes.

Para la historia y el contexto se utilizó las publicaciones señaladas para el capítulo anterior.