PODER JUDICIAL

Al igual que en toda la región, la participación femenina en el Poder Judicial está altamente estratificada, con nula o escasa presencia en el nivel superior y porcentajes significativos en juzgados de primera instancia y de paz. En 1991 no había ninguna mujer en la Corte Suprema de Justicia, pero su presencia era mayoritaria en los Juzgados de Menores. En 1993, por primera vez, fue elegida una mujer como vocal en la Corte Suprema.

En 1984 una mujer fue nombrada Presidenta de la Corte Superior de Justicia de Lima, convirtiéndose en la primera mujer en llegar a un cargo históricamente masculino. En 1951, no contando las mujeres con derecho a voto, la Corte Suprema había vetado expresamente el ingreso de mujeres para desempeñarse como secretarias o relatoras en Tribunales de Justicia. Esta situación comenzó a revertirse a contar de los años setenta. En 1991 los Juzgados de Paz y no letrados de Lima estaban conformados con un 80% de mujeres, augurando su creciente responsabilidad en la magistratura y administración de la justicia.

En el Ministerio Público, responsable de defender la legalidad y de representar a la sociedad, la situación es similar. En 1991 no había mujeres fiscales en la Corte Suprema -titular o adjunto-, menos del 18% en las Cortes Superiores y algo más en el nivel provincial, especialmente entre los adjuntos, donde representaban el 40,2% de los cargos.

El proceso de renovación del Poder Judicial que el Presidente Fujimori inició el 5 de abril por corrupción ha permitido el ascenso de mujeres. Ellas tienen presencia y un gran reconocimiento y legitimidad basados en su "honestidad y corrección" en el ejercicio público.

MUJERES FISCALES EN EL

MINISTERIO PÚBLICO, 1991

 

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

Supremo

4

0

0,0

Adjunto Supremo

27

0

0,0

Superior

70

10

14,3

Adjunto Superior

68

12

17,6

Provincial

299

48

16,1

Adjunto Provincial

333

134

40,2

 

 Notas: Al Ministerio Público le corresponde, entre otras facultades, promover de oficio o a petición de parte la defensa de la legalidad, así como representar en juicio a la sociedad.

Fuentes: Webb, Richard y Fernández, Graciela, Perú en Números 1991, CUANTO, Lima, 1991.