ORGANIZACIONES SOCIALES DE MUJERES

Perú posee una larga historia de acción social colectiva de mujeres arraigada en la ayuda mutua y la rebeldía femenina contra la marginación y subordinación, desde la acción de beneficencia, gremial y profesional, hasta el quehacer de subsistencia, feminista y político.

Tres vertientes alimentan hoy día un movimiento de mujeres que ha marcado caminos en toda la región: la acción de mujeres de sectores populares, el quehacer de grupos feministas ligados a una tradición de izquierda y los espacios políticos tradicionales que también albergan importantes grupos de mujeres.

Las organizaciones populares femeninas

La vertiente popular es la más antigua. Sus antecedentes están en los clubes de madres surgidos en la década del 50, ligados a una política asistencial, en las prácticas sindicales en períodos de huelga: las ollas comunes, desarrolladas generalmente por las esposas de los trabajadores y en la activa presencia de mujeres migrantes en la urbanización de Lima desde fines de la década del 40. Su participación en las invasiones de terrenos y posteriormente, en las movilizaciones por servicios e infraestructura buscando arraigarse y constituir un espacio físico y social en Lima ha sido fundamental.

Esta vertiente ha sufrido un proceso de diversificación desde la acción tradicional, apoyada en programas asistenciales de gobierno, hasta grupos con un pensamiento feminista popular que interactúan con el movimiento feminista a nivel nacional y latinoamericano. Han politizado la esfera privada y han llevado al espacio público las necesidades de la vida cotidiana. Destacan los Comités de Amas de Casa mineras (CAC), los comedores populares, los comités de Vaso de Leche, talleres de producción y comités de salud, especialmente.

Los Comités de Amas de Casa, CAC, surgieron a comienzos de la década del sesenta en los centros mineros como una forma de apoyar a los sindicatos y sus luchas en momentos de crisis y de fuertes demandas sociales. Con el tiempo y la experiencia acumulada adquirieron autonomía de los sindicatos y exigieron que se les considerara como una organización sindical más.

La presencia organizada de las mujeres de los sectores populares en la escena pública se dio desde fines de los 70. Con las primeras manifestaciones de la crisis económica se organizaron los Comedores Populares (1979) y, posteriormente, a partir de 1984, los Comités de Vaso de Leche, de gran importancia en la alimentación de amplios sectores de la población. Surgieron y se multiplicaron con el apoyo de iglesias, agencias de cooperación internacional, organismos no gubernamentales y el propio Estado. Su número se incrementó en los años siguientes, particularmente en los momentos de crisis. En 1984 existían 220 comedores en Lima metropolitana. En 1986 eran 800, siguiendo el impulso del gobierno aprista a los comedores subsidiados. En 1988 el gobierno de Alan García aplicó un programa de estabilización. Las medidas de ajuste provocaron, entre otras consecuencias, la caída de las remuneraciones reales y el recorte de los subsidios. Los comedores aumentaron a 2.000. En agosto de 1990, ante la aplicación por el gobierno de Fujimori de un severo programa de ajuste económico, la aguda inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, los comedores subieron a 7.030, cifra que se redujo tras los primeros efectos del ajuste. En 1992, 1.893 de los comedores existentes eran autogestionarios.

Paralelamente, las mujeres han sentido la necesidad de compartir sus experiencias y coordinar su acción. Para ello se realizaron encuentros y crearon instancias de centralización como la Asociación Femenina de Promoción de la Mujer, AFEDEPROM (1981) y en 1983 la Federación Popular de Mujeres de Villa El Salvador, FEPOMUVES, que agrupa a casi 10.000 mujeres. Reúne comedores populares, comités de Vaso de Leche, comités juveniles y de salud, clubes de mujeres, promotoras de educación inicial, talleres de producción, etc. y busca participar en los diferentes niveles de las organizaciones locales y distritales para defender los derechos de las mujeres.

A fines de los 70 nacieron las centrales de comedores para facilitar la distribución de las donaciones. En 1984 se realizó el Primer Encuentro de Comedores Populares de Lima y Callao con la asistencia de 300 organizaciones de Comedores pertenecientes a clubes de madres, parroquias y federaciones. En 1986 se formó la Comisión Nacional de Comedores Populares, CNC, en el marco del Primer Encuentro Nacional de Comedores Populares Autogestionarios. Esta Comisión participó en el Programa Social de Emergencia 1989-90 y en 1990, en la Coordinadora Transitoria del Programa de Emergencia Social del gobierno de Fujimori. En diciembre de 1991 se logró la aprobación de la ley que creó el Programa de Apoyo Alimentario (subsidio del 65% de los alimentos de Comedores y comités de Vaso de Leche). En 1991, en el marco de la I Convención de Comedores Populares Autogestionarios de Lima y Callao se constituyó la Federación de Centrales de Comedores Populares Autogestionarios de Lima y Callao, que reúne las 43 centrales de Comedores Populares Autogestionarios de esas localidades.

El Programa Municipal del Vaso de Leche fue creado en 1984 en Lima por el alcalde socialista Alfonso Barrantes (1983-86). Luego de la movilización masiva de las mujeres, en enero de 1985 el Vaso de Leche fue convertido en ley (Ley 24.059), y en 1986 se incorporó a la Ley General del Presupuesto. Se estima que en marzo de 1991 había 9.739 comités de Vaso de Leche en 1.856 asentamientos humanos de Lima Metropolitana.

Desde fines de la década del 80 los barrios populares de Lima comenzaron a ser campo de acción de Sendero Luminoso sin una respuesta adecuada desde las instituciones estatales ni civiles. Las organizaciones de mujeres, además de movilizarse contra el hambre lo han debido hacer contra la violencia senderista, no sin dificultades, por las características propias del movimiento de mujeres. Se ha generado un distanciamiento entre las bases y las instancias superiores, mientras las dirigentas son nuevos blancos de Sendero Luminoso. Son numerosas las víctimas de Sendero en estas organizaciones, destacando M. Elena Moyano, dirigenta de FEPOMUVES, Teniente Alcaldesa de Villa El Salvador, asesinada y dinamitada en 1992. La urgente necesidad de reaccionar a la realidad impuesta por Sendero generó estrategias en las que participaron ampliamente las mujeres.

Las mujeres campesinas

La Central Nacional Agraria, CNA, creada por el gobierno velasquista para favorecer la aplicación de la reforma agraria, ha convocado desde 1989 los Encuentros Nacionales de la Mujer Campesina en los que se ha debatido los problemas que limitan el desarrollo económico y político de la mujer campesina. En Puno se constituyeron desde 1982 las asociaciones distritales de mujeres campesinas y se expandieron a Junín y Piura. Demandan tierras y créditos, el derecho a fundar y dirigir sus propias organizaciones, producir sus programas de radio, etc. La Confederación Campesina del Perú, CCP, fundada en 1980, convocó en 1987 la Primera Asamblea Nacional de la Mujer Campesina. Sus principales reivindicaciones fueron obtener mejores precios para sus productos y el reconocimiento de su condición de productoras.

Como concecuencia de la guerra iniciada por Sendero Luminoso se incrementaron los clubes de madres en las zonas de emergencia, particularmente en el área rural en vistas a la sobrevivencia, la seguridad y la defensa de los derechos humanos. Las mujeres de estos clubes impulsaron la primera marcha por la Paz en Ayacucho en 1988. La mitad de los participantes en esta marcha que reunió a 5.000 personas eran mujeres. En 1989 se constituyó la Federación de Clubes de Madres de Huamanga con 280 clubes. Luego se constituyó la Federación Departamental de Ayacucho, con 1.200 clubes de madres, lo que supone aproximadamente entre 70 y 80 mil afiliadas en la Federación. En junio de 1983, se produjo el Primer Encuentro Regional de Organi-zaciones de Mujeres con delegadas de Huancavelica, Apurimac, Ica y Ayacucho. Tienen como perspectiva para 1994, el Congreso Regional de Mujeres, donde se han propuesto aglutinar a por lo menos 2.500 organizaciones de mujeres de toda esta región.

En otra esfera, las trabajadoras del hogar han desarrollado sindicatos desde fines de los años 70 y actualmente participan en la Federación Latinoamericana de Trabajadoras del Hogar.

El movimiento feminista

A fines de los años 70 se constituyeron los primeros grupos del resurgimiento feminista que dirigen sus esfuerzos, de manera explícita, a identificar y denunciar la existencia de un sistema de sexo-género que subordina a las mujeres. Procedentes de una militancia postergada en los partidos de izquierda, lentamente lograron su autonomía. Las primeras líneas de acción desarrolladas por estos grupos fueron en torno a los problemas de género (autoconciencia y reflexión sobre sexualidad). Posteriormente se abrieron a campos más públicos como el papel de la mujer de sectores populares, las estrategias de subsistencia, el desamparo legal de las mujeres frente a la violencia, la problemática de salud de la mujer, el cuidado infantil, etc. Desde una reflexión personal y una revisión crítica desarrollaron una perspectiva política feminista. En 1985 las mujeres del centro "Flora Tristán" y el Movimiento Manuela Ramos participaron con dos líderes feministas en las elecciones parlamentarias. En 1990 promovieron el debate con las candidatas a parlamentarias de los partidos más representativos para enfrentar la grave situación que viven las mujeres.

La vertiente feminista, que cuenta con numerosas organizaciones, centros, casas de la mujer, etc., tiene una presencia visible en varios ámbitos específicos -movilizaciones en derechos humanos, la paz, etc.- y asume un liderazgo en eventos internacionales específicos, como el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, el 22 de julio, Día del Trabajo Doméstico y el 25 de Noviembre, Día de la No Violencia Contra la Mujer. Particular relevancia tiene su participación en los Encuentros Feministas Latinoamericanos y del Caribe, el segundo de los cuales se realizó, en Lima en 1983, con amplia participación de mujeres de todos los países. Sus aportes a la reflexión feminista son discutidos en los grupos de todo el continente y dinamizan al movimiento situando los nuevos desafíos.

Las organizaciones políticas

La vertiente política de mujeres surge de los espacios públicos tradicionales: partidos políticos, sindicatos, asociaciones, etc. Desde allí grupos de mujeres intentan modificar dichos espacios y abrir otros nuevos para lograr una mayor participación de mujeres en la toma de decisiones a nivel local y nacional. Luchan por un reconocimiento más público de los derechos femeninos. Para ello han formado comisiones femeninas o subgrupos en sus propias organizaciones políticas.

COMEDORES POPULARES EN

LIMA METROPOLITANA, 1983-1991

Año

Comedores

 

1983 (1)

100

1984 (1)

220

1985 (3)

340

1986 (2)

800

1987 (2)

920

1988 (3)

2.000

1889 (3)

2.289

1990 (4)

7.030

1991 (5)

5.329

 

 Fuentes:

(1) Sara-Lafosse, V., Comedores Comunales. La Mujer frente a la Crisis, SUMBI, Lima, 1981.

(2) Cuentas, M., FOVIDA y la Alimentación Popular, en Galer y Núñez, Mujer y Comedores Populares, SEPADE, Lima, 1988.

(3) Estimaciones hechas por FOVIDA en base a informaciones de la Comisión Nacional de Comedores y según evaluación institucional, tomado de Grompone, R., El Velero en el Viento, IEP, Lima, 1991.

(4) YUNTA, CARITAS y PAD, tomado de Webb, R. y Fernández G., Perú en Números 1991, CUANTO, Lima, 1991.

(5) Estimaciones hechas por CARE Perú, 1991, tomado de revista Porcentajes, Nº 1, FOVIDA, abril de 1993.

 

COMEDORES AUTOGESTIONADOS DE LIMA Y CALLAO,

SEGÚN DISTRITO, 1991

Distrito

Central

Comedores

Raciones

Socias

Casos

     

sociales (1)

Cono Sur

16

613

81.929

12.684

3.790

Cono Norte

16

721

86.516

16.404

3.857

Cono Este

6

503

66.009

12.467

2.933

Cono Oeste

5

56

8.422

2.126

691

Total

43

1.893

242.876

43.681

11.271

 

 Notas:

(1) Casos subsidiados por indigencia.

Fuentes: Padrón de Socias de la Federación de Comedores Autogestionarios de Lima y Callao, Padrón de Socias, Perú, 1992.

 

COMITÉS DE VASO DE LECHE Y ASENTAMIENTOS HUMANOS

EN LIMA METROPOLITANA, 1986-1991

Año

Comités de

Asentamientos

 

Vaso de Leche

humanos

1986

7.313

1.279

1987

7.518

1.286

1988

7.758

1.372

1990

9.876

1.658

1991

9.739

1.856

 

Fuentes: Programa Municipal del Vaso de Leche, tomado de García, Aída, La Experiencia del Vaso de Leche 1984-1991, F. Ebert, Lima, 1992.