ESTRUCTURA DEL EMPLEO

El empleo femenino presenta diferencias respecto del masculino en los diferentes planos de la estructura ocupacional: ramas de actividad económica, categorías ocupacionales y grupos profesionales.

La información sobre la distribución del empleo por ramas de producción de ámbito nacional y procedente de los censos sólo alcanza hasta el último procesado, el de 1982, ya que aún no lo está de forma amplia el Censo de 1992. Ello tiene como consecuencia que pueda observarse la variación habida justo en el período en que la producción industrial -impulsada sobre todo por la construcción- creció en Paraguay, pero no pueda observarse lo sucedido en los restantes años ochenta, cuando la crisis produjo una contracción principalmente en la rama industrial.

En el período intercensal 1972-1982 los cambios en la composición ocupacional por ramas aumentaron las diferencias entre hombres y mujeres. El incremento de la participación femenina se concentró sobre todo en la rama de servicios (que pasó de ocupar un 57,7% de la PEA femenina a un 64,6%), mientras en los hombres el crecimiento se repartió entre esta rama y la industrial (que pasó de ocupar un 15,9% de la PEA masculina a un 19,9%). Los datos del Censo de 1992 permitirán comprobar cómo oscilan estas diferencias en el ámbito nacional.

Las diferencias de ocupación por ramas entre hombres y mujeres se evidencian también -y son más confiables- en las zonas urbanas. Según la Encuesta de Hogares para el Area Metropolitana, las mujeres se emplean abrumadoramente en la rama de servicios (un 84,4%) y mucho menos en la industrial (un 14,8%). En los hombres esa distancia es menor: un 61,1% trabaja en servicios y un 35,8% en industria.

Ello significa que, al examinar la composición por sexo de cada una de las ramas, pueda observarse que las mujeres son un 22,4% del total de los ocupados de la industria y prácticamente la mitad de los de la rama de servicios.

La información existente para la población indígena muestra que en 1981 la mayoría de esta población trabajaba en la agricultura (cerca del 75%), aunque también una alta proporción de las mujeres lo hace en los servicios (49,9%), si bien casi la misma cantidad lo hace en la agricultura (46,9%).

Las diferencias entre los sexos también se hacen evidentes al examinar las categorías ocupacionales. En el contexto nacional la primera gran diferencia se refiere a la apreciable proporción de hombres registrados como trabajadores por cuenta propia en las zonas rurales, porcentaje que es muy reducido entre las mujeres, a causa de su dificultad por acceder a la propiedad agraria.

En las zonas urbanas las diferencias también son evidentes. En 1990 las asalariadas netas -empleadas y obreras- eran un 42,5% de la PEA femenina metropolitana, cifras que eran del 70% de la masculina, debido a la gran cantidad de obreros (36,8%) entre los varones, mientras esa cifra es menor (10,5%) entre las mujeres, las cuales completan ese bloque ocupándose como empleadas domésticas (un 25,8%), si bien su asalariamiento es bastante irregular. La otra forma importante de ocupación femenina en el Area Metropolitana es el trabajo por cuenta propia (29,1%).

Al analizar la composición por sexo de cada categoría puede observarse que en el Area Metropolitana las mujeres son, además del 100% de las empleadas domésticas, el 55% de los cuentapropistas, el 40% de los empleados y sólo el 17% de los obreros y el 11% de los empleadores.

Las diferencias ocupacionales entre ambos géneros también son patentes cuando se examina los grupos profesionales. En las zonas rurales la mayor diferencia es que casi todos los hombres se ocupan como agricultores y pescadores, mientras las mujeres aparecen en una cantidad muy reducida, debido principalmente a problemas de declaración y registro.

En las zonas urbanas las mujeres se ocupan sobre todo en servicios personales (38%) -como empleadas domésticas en gran medida- y en un bloque (35%) compuesto por empleadas de oficina (13%) y del comercio (23%), mientras los hombres se ocupan principalmente como operarios y obreros, que, junto a los conductores de medios de transporte, representan el 44% de la PEA masculina, y en menor medida como oficinistas y vendedores (28%) y como empleados de servicios (10%). Como sucede en el resto de América Latina, la proporción de profesionales es mayor en la PEA femenina (13%) que en la masculina (8,7%).

De esta forma, las mujeres son el 51% de los técnicos y profesionales, el 72% de los empleados de servicios, el 47% de los comerciantes y vendedores, el 46% de los oficinistas, y sólo el 21% de los artesanos y operarios y el 16% de los gerentes y directores.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA SEGUN

SEXO Y RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA, 1972-1982

(Porcentajes)  
Rama de

1972

1982

actividad  

Ambos sexos

Agricultura

51,8

46,7

Industria

18,6

20,6

Servicios

29,6

32,7

Total

100,0

100,0

Hombres

Agricultura

62,2

55,4

Industria

15,9

19,9

Servicios

21,9

24,7

Total

100,0

100,0

Mujeres

Agricultura

13,7

12,0

Industria

28,6

23,4

Servicios

57,7

64,6

Total

100,0

100,0

Mujeres/Total

Agricultura

5,7

5,1

Industria

33,1

22,6

Servicios

42,1

39,3

Total

21,6

19,9

 

 Notas: Se excluye las actividades no bien especificadas y los que buscan trabajo por primera vez.

Fuentes: D.G.E. y C., Censos Nacionales de Población y Vivienda, 1972 y 1982, Paraguay.

 

POBLACION ACTIVA, POR SEXO, EN EL AREA METROPOLITANA,

SEGUN RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA, 1990

(Porcentajes)    
Rama

Ambos sexos

Hombres

Mujeres

/Total

Agricultura

2,2

3,1

0,8

14,8

Industria

27,1

35,8

14,8

22,4

Servicios

70,7

61,1

84,4

49,1

Total

100,0

100,0

100,0

41,1

511.266

301.056

210.210

-

 

 Notas:

Corresponde a la población de 12 y más años de edad. Se excluye 3.633 mujeres y 5.334 hombres que buscan trabajo por primera vez.

Fuentes: D.G.E. y C., Encuesta de Hogares del Area Metropolitana, 1990.

 

POBLACION INDIGENA OCUPADA, POR SEXO, SEGUN

RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA, 1981

(Porcentajes)    
Rama de

Ambos sexos

Hombres

Mujeres

/Total

actividad    
Agricultura

74,5

79,9

46,9

10,3

Industria

9,4

10,7

2,5

4,4

Servicios

14,7

7,8

49,9

55,4

Otras y las no identificadas

1,5

1,6

0,6

6,8

Total

100,0

100,0

100,0

-

12.134

10.159

1.975

16.3

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad.

Fuentes: INDI, Op. Cit.

 

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA DEL AREA METROPOLITANA,

POR SEXO, SEGUN GRUPO OCUPACIONAL, 1990

(Porcentajes)   
Grupo ocupacional

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

  
Gerentes, adm. y directores

3,0

1,2

4,3

Profesionales y técnicos

10,4

13,0

8,7

Oficinistas y afines

11,5

12,9

10,5

Comerciantes y vendedores

19,5

22,2

17,5

Agricultores, ganad. y forestales

2,3

0,5

3,5

Conductores medios de transporte

4,4

0,0

7,4

Artesanos y operarios

23,5

12,0

31,5

Obreros y jornaleros

4,0

0,4

6,5

Trabajadores en servicios

21,4

37,7

10,1

Total

100,0

100,0

100,0

511.266

210.210

301.056

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad. Se excluye 3.633 mujeres y 5.334 hombres que buscan trabajo por primera vez.

Fuentes: D.G.E. y C., Encuesta de Hogares del Area Metropolitana, 1990.

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA POR SEXO EN EL ÁREA METROPOLITANA SEGÚN CATEGORÍA OCUPACIONAL, 1990

Nota: Corresponde a la población de 12 y más años de edad. Se excluye 3.633 mujeres y 5.334 hombres que buscan trabajo por primera vez
Fuente: D.G.E. y C., Encuesta de Hogares del Área Metropolitana, 1990.
 
COMPOSICIÓN POR SEXO DE LAS CATEGORÍAS OCUPACIONALES EN EL ÁREA METROPOLITANA, 1990

Nota: Corresponde a la población de 12 y más años de edad. Se excluyen 3.633 mujeres y 5.334 hombres que buscan trabajo por primera vez.
Fuente: D.G.E. y C., Encuesta de Hogares del Área Metropolitana 1990.
 
COMPOSICIÓN POR SEXO DE LOS GRUPOS OCUPACIONALES EN EL ÁREA METROPOLITANA, 1990

Nota: Corresponde a la población de 12 y más años de edad. Se excluyen 3.633 mujeres y 5.334 hombres que buscan trabajo por primera vez
Fuente: D.G.E. y C., Encuesta de Hogares del Área Metropolitana, 1990.