PODER JUDICIAL

El Poder Judicial fue dependiente del Ejecutivo, principalmente a través del mecanismo de designación de sus miembros, hasta la reciente Constitución de 1992. Los integrantes de la Corte Suprema y de los Tribunales, los jueces y demás magistrados eran designados por el Poder Ejecutivo por períodos de 5 años, coincidentes con el período presidencial, pudiendo ser reelectos. No ha existido, por lo tanto, carrera judicial. La Constitución modifica esta situación, pero su normativa se completará de aplicar una vez instalado el gobierno elegido en mayo de 1993.

Sólo una mujer ha sido miembro del Tribunal Superior de Justicia, Serafina Dávalos, en 1910. En la última década hubo avances y en 1980, por primera vez, una mujer fue designada jueza de primera instancia. En 1991 había siete mujeres en cargos de la magistratura de segundo rango: tribunales de apelación, electorales y de cuentas.

En los 47 juzgados de primera instancia repartidos en las siete circunscripciones judiciales del país, en 1991 había seis mujeres que se ubicaban en los juzgados en lo civil y comercial, lo laboral y del menor.

En el Ministerio Público, que representa a la sociedad ante los órganos jurisdiccionales del Estado, ninguna mujer ha ocupado el cargo de Fiscal General del Estado. Entre los Procuradores Fiscales desde 1950 una mujer ocupa un cargo.

MUJERES EN LA ADMINISTRACION DE LA

JUSTICIA, 1991

 

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

Corte Suprema de Justicia

5

0

0,0

Tribunales de Apelación, Electorales y Tribunal de Cuentas

78

7

9,0

Jueces de Primera Instancia

47

6

13,8

 

Fuentes: CDE, Paraguay, 1991.

 

MUJERES EN EL MINISTERIO PUBLICO

1991

 

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

Fiscal General del Estado

1

0

0,0

Procuradores fiscales

4

1

25,0

Agentes fiscales

39

11

28,2

 

 Notas: El Ministerio Público representa a la sociedad ante los órganos jurisdiccionales del Estado.

Fuentes: CDE, Paraguay, 1991.