OCUPACIÓN Y NIVEL EDUCATIVO

En Panamá tiene lugar una acentuación del fenómeno que ya se produce en bastantes países latinoamericanos: la PEA femenina presenta un nivel de estudios más elevado que la masculina. En efecto, sólo un 6% de la fuerza laboral femenina tiene menos de tres años de estudio, mientras esa cifra es de un 15,6% entre los trabajadores varones. De igual forma, una mayor proporción de mujeres activas accedió al segundo ciclo de la secundaria (32,2% frente al 21,5% de los varones) y una mayor parte de la PEA femenina presenta estudios superiores (28% por un 15,1% de la PEA masculina).

Esa diferencia es todavía más acusada entre la población desocupada que entre la ocupada: en 1991 el 65% de las desocupadas había superado el primer ciclo de la secundaria, en tanto lo había hecho un 49,6% de los desocupados varones. Es decir, todo indica que los problemas que enfrentan las mujeres para acceder a un empleo en buenas condiciones no están relacionados ya con su nivel formal de estudios.

 

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA, POR SEXO,

SEGÚN AÑOS DE ESTUDIO, 1991

(Porcentajes)    
Años de estudio

Ambos sexos

Hombres

Mujeres

/Total %

Ningún grado

5,2

6,6

2,4

15,8

1 a 3

7,2

9,0

3,6

17,1

4 a 6

28,2

32,8

19,5

23,2

7 a 9

14,8

15,0

14,3

32,7

10 a 12

25,2

21,5

32,2

43,4

13 y más

19,4

15,1

28,0

48,8

Total

100,0

100,0

100,0

 

 

Fuente: DEC, Encuesta de Hogares, 1991.

 

POBLACIÓN OCUPADA Y DESOCUPADA, POR SEXO,

SEGÚN AÑOS DE ESTUDIO, 1991

(Porcentajes)    
Años de estudio

Ocupados

Desocupados

 

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

Ningún grado

2,9

7,4

0,6

1,6

1 a 3

4,3

9,9

1,4

3,4

4 a 6

20,8

34,2

14,6

22,8

7 a 9

13,4

14,0

17,6

22,6

10 a 12

28,8

19,8

44,0

32,8

13 y más

29,8

14,7

21,8

16,8

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

 

Fuente: DEC, Encuesta de Hogares, 1991.