CIUDADANÍA Y ELECCIONES

La participación de las mujeres en la vida política nicaragüense ha enfrentado serias limitaciones. Ante todo, porque, como ha sucedido en casi toda la región, carecieron de derechos políticos hasta mediados de este siglo. Pero además, en el caso de Nicaragua, porque la adquisición de estos derechos tuvo lugar en un contexto de dictadura política que impidió al conjunto de los ciudadanos su libre ejercicio.

Así, las nicaragüenses obtuvieron el derecho al voto presidencial con la Ley Electoral de 1950, que fue posteriormente ratificada por la Constitución Política de 1955. La primera ocasión en que pudieron votar fue en las elecciones del 3 de febrero de 1957, pero lo hicieron bajo Estado de sitio y con los líderes políticos de la oposición encarcelados.

Debido a estas mismas limitaciones de la participación ciudadana, al acceso restringido a la información y a los cambios políticos radicales sucedidos desde 1979, se dispone de muy pocas estadísticas históricas, menos aún desagregadas por sexo. A causa de ello, se desconoce la evolución del número de inscripciones y el nivel de abstención de la población electoral femenina.