PARTIDOS POLÍTICOS

Desde 1929, fecha de creación del Partido Nacional Revolucionario, PNR, posterior Partido de la Revolución Mexicana, PRM (1938) y actual Partido Revolucionario Institucional, PRI (1946), se ha dado en México una hegemonía de este partido sobre el resto. Desde su creación, todos los presidentes han militado en él, todos los gobernadores, casi todos los senadores y la mayoría de los diputados. Con más de 13 millones de militantes, cuenta con estructuras para los sectores obrero, campesino y popular.

Hasta los años setenta sólo estaban autorizados tres partidos de oposición: el Partido Popular Socialista, PPS, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, PARM, y el Partido de Acción Nacional, PAN. (1939), única fuerza realmente independiente. A partir de 1976, y luego de la crisis que significó la solitaria candidatura de José López Portillo, lo que se reflejó en el 50% de abstención en las urnas, se produjo una apertura política y se legalizaron nuevos partidos. En 1977, con la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales, LOPPE, se les concedió la categoría de entidades de interés nacional, con acceso a los medios de comunicación y facultades para quejarse ante la Suprema Corte por violaciones al voto. La LOPPE fue reemplazada en 1987 por el Código Federal Electoral, que implementó el Tribunal de lo Contencioso Electoral.

El órgano de dirección superior de los partidos políticos es el Consejo Ejecutivo Nacional, CEN. La distribución de los cargos para 1991 en los tres principales partidos del país revela una participación femenina del 11,7% en el PRI, 17,8% en el PAN y 22% en el Partido de la Revolución Democrática, PRD, creado en 1989 con participación de militantes de izquierda y una escisión del PRI. Los primeros dos partidos cuentan con una secretaría de la mujer y el PRD establece por estatutos que ninguno de los dos sexos puede tener menos del 20% de los cargos de dirección del partido, cuota que rige también para los cargos de representación popular.

La evolución de la participación femenina del Consejo Ejecutivo Nacional en el PRI desde 1950 ha sido irregular, variando entre ninguna y doce mujeres. Las comisiones presididas por mujeres eran en 1991 las siguientes: la secretaría de la mujer (creada en 1936), llamada actualmente Consejo para la Integración de la Mujer y que coordina todas las secretarías de la mujer de los diferentes sectores del partido, la secretaría de finanzas, la secretaría de acción popular. Una mujer formaba parte del Consejo Consultivo del CEN.

En el PAN la participación femenina muestra un incremento constante en su Consejo Ejecutivo Nacional a contar de 1978, la que varía de 6,3% a 17,8% en 1991. Ese año había dos mujeres a cargo de la Secretaría de Capacitación, una a cargo de la Secretaría de Promoción Política de la Mujer (creada en 1939), y dos formaban parte de la Secretaría General Adjunta.

En el PRD, en 1991 siete mujeres ocupaban cargos en el CEN (21,9%): secretaria de derechos humanos; tres -de cinco- secretarias de organización, secretaria de estudios económicos y sociales y una secretaria que se ocupaba de la vinculación con los sectores medios. No cuenta con secretaría de la mujer.

Estos tres partidos tienen en sus estatutos un apartado especial dedicado a la mujer, pero difieren significativamente en cuanto al rol que se le asigna en la familia y la sociedad. Destacan los estatutos del PRD, en cuya formulación participaron dirigentas feministas de larga trayectoria.

El PRI entrega a la mujer especial responsabilidad en el desarrollo de los programas de solidaridad y en la democratización interna del partido.

El PAN sostiene que pugnará por el fortalecimiento de los principios y valores de la vida familiar, por una intervención cada vez más amplia de la mujer en la vida pública, por el acceso a mayores espacios en donde ella pueda aportar su rica contribución a la vida del país, por una familia más sana basada en una relación de igualdad y por mayores oportunidades de estudio, de capacitación y de trabajo para la mujer en igualdad con el varón.

El PRD se compromete a luchar por la igualdad de derechos y la liberación de la mujer y a denunciar todo tipo de discriminación por sexo, edad y origen étnico. Reconoce la doble jornada, el hostigamiento sexual, el autoritarismo de la estructura patriarcal y la práctica clandestina del aborto como principales problemas de la condición femenina. Estipula hacer suya la lucha de las mujeres, transformar el trabajo doméstico en una responsabilidad compartida, eliminar toda forma de discriminación hacia la mujer en el trabajo productivo y revalorizar los trabajos que tradicionalmente han sido considerados específicos de las mujeres y que están subvaluados. Reconoce el derecho a la maternidad voluntaria, se compromete a combatir los atropellos contra las prostitutas, abriendo perspectivas a su organización y los mitos y creencias que consideran a la mujer como incapaz, objeto de tutela, propiedad personal u objeto sexual.

En 1988 se presentó la primera candidata mujer a Presidenta de la República por el Partido Revolucionario de los Trabajadores y en 1994 lo hicieron dos, una por el Partido del Trabajo y otra por el Partido Popular Socialista.

MUJERES EN DIRECTIVAS DE PARTIDOS POLÍTICOS,

1991

Partido

Ambos sexos

Mujeres

/Total %

P. Revolucionario Institucional, PRI

34

4

11,8

P. Acción Nacional, PAN

28

5

17,9

P. de la Revolución Democrática, PRD

32

7

21,9

 

Fuentes: Para PRI: Secretaría de Información y Propaganda, CEN, México, 1991. Para PAN: Prontuario CEDISPAN, México, 1991. Centro de Documentación en Información sobre el PAN. Unidad de Investigación de México, Proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras, FLACSO, México, 1991.