ORGANIZACIONES SOCIALES DEMUJERES

Las organizaciones de mujeres existentes hoy en México tienen como origen dos vertientes principales. Una, ligada a la tradición feminista y centrada en la mujer como género, y otra, a las tareas de beneficencia social, la que dio lugar a las actuales modalidades de organización de "esposas de" y de voluntariado, ligadas algunas a la Iglesia Católica. Se agrega una tercera vertiente desde el mundo popular urbano, donde a partir de los años setenta muchas mujeres actúan organizadamente para resolver sus problemas colectivos.

En 1975, a propósito del Año Internacional de la Mujer, se confeccionó un primer registro de asociaciones de mujeres, que incluyó 210 organizaciones ubicadas en el Distrito Federal. Agrupadas según sus objetivos, se observa un mayor peso de aquellas dedicadas a fines asistenciales -de voluntariado y otras-, seguidas en orden de impotancia por las de profesionales -abogadas, arquitectas, biólogas, contadoras, médicas, economistas, periodistas y escritoras, entre otras- con objetivos gremiales, por las organizaciones culturales y finalmente aquellas estrictamente políticas. Con diversos grados de institucionalización, sólo una tercera parte de estas organizaciones buscaba específicamente un mejoramiento de la condición de la mujer.

La creación de estas organizaciones se extiende desde los primeros años de este siglo hasta 1975. El 60% de las mismas fue fundado antes de 1966, con una alta concentración en la década de los cincuenta. La permanencia de organizaciones por más de cincuenta o sesenta años revela que han existido al amparo de una red institucional fuerte, como puede ser la Iglesia Católica, la tradición de voluntariado en el gobierno o las propias asociaciones de beneficencia de las clases dominantes. Este registro privilegió la actividad de los grupos de mujeres más tradicionales, sin incluir aquéllas ligadas al movimiento feminista que en esa época ya existían. De hecho, el feminismo había resurgido tras la matanza de jóvenes en Tlatelolco (1968).

En 1975 diversos grupos feministas se opusieron a participar en las actividades del Año Internacional de la Mujer, para no aparecer colaborando con el gobierno. No obstante, su ausencia en esos eventos los invisibilizó más. Por ello, en 1976 los distintos grupos decidieron formar la Coalición de Mujeres Feministas en torno a las demandas de maternidad voluntaria, la lucha contra la violencia sexual y la libre opción sexual. También en estos años aparecieron las primeras publicaciones feministas: "Cihuat" (1975), "Fem" (1976) y "La Revuelta" (1976).

En 1979 se creó el Frente Nacional por la Liberación y los Derechos de las Mujeres, FNALIDM, primera instancia unitaria de grupos feministas, sindicatos, grupos de lesbianas y de partidos de izquierda. Presentaron por segunda vez un proyecto de ley sobre maternidad voluntaria junto a la Coalición de Mujeres Feministas, iniciándose uno de los períodos más dinámicos del movimiento (80-81). El proyecto nunca fue discutido, por la presión de la derecha política y la jerarquía católica. Este fracaso desarticuló el FNALIDM y la Coalición se replegó.

En el período de mayor movilización se gestó una reunión masiva de organizaciones, que marcó un hito en la historia del movimiento de mujeres de México: el Primer Encuentro Nacional de Mujeres, realizado en noviembre de 1981 en Ciudad de México. Participaron alrededor de 500 mujeres de barrios, sindicatos, comunidades rurales, organizaciones populares, militantes de partidos políticos, promotoras de organismos no gubernamentales, como CIDHAL y Mujeres para el Diálogo, y grupos de comunidades eclesiales de base. Este Encuentro fue el inicio de una ola de reuniones, seminarios, foros y talleres de mujeres, proceso que caracterizó la primera mitad de la década. Inauguró, además, la reflexión y lucha de género en los sectores populares. Los ejes de la discusión fueron trabajo doméstico, trabajo asalariado, doble jornada, familia y sexualidad y participación política de la mujer.

Desde comienzos de la década del setenta, se habían fortalecido los movimientos y organizaciones populares independientes del control del gobierno. Estas organizaciones se aglutinaron en torno a la lucha por un lugar para vivir, el mejoramiento de los servicios públicos y, en general, por mejoras en las pésimas condiciones materiales de vida. Introdujeron, además, un elemento nuevo en la relación de la ciudadanía con el Estado: éste tuvo que enfrentar un interlocutor autónomo, sin dependencia de organismos gubernamentales.

La organización más representativa de este movimiento ha sido la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular, CONAMUP, la que en su IV Encuentro Nacional definió a las mujeres como la columna vertebral del movimiento. Cuando el movimiento feminista vivía un tiempo de reflujo, en noviembre de 1983 se realizó el I Encuentro Nacional de Mujeres del Movimiento Urbano Popular, y por primera vez, sin la dirigencia masculina al frente, las mujeres sacaron a la luz sus problemas y llevaron el ámbito privado a la discusión pública. El 8 de marzo de 1984 convocaron a cientos de mujeres colonas que se manifestaron como sector demandando control de precios a los artículos de consumo básico. Esa celebración del Día Internacional de la Mujer fue la primera de una serie ininterrumpida y también por primera vez incorporó demandas de mujeres del pueblo, cambiando el carácter y contenido que hasta entonces había tenido el evento.

Por otra parte, si bien no hay un balance de la actual organización de las mujeres campesinas, puede afirmarse que su presencia en el movimiento social de mujeres se ha visto fuertemente incrementada desde los ochenta.

En esos años surgieron importantes redes de mujeres, como la Red Nacional de Mujeres, la Red Contra la Violencia y por los Derechos de la Mujer, la Red Feminista Campesina, la Red de Educadoras Populares, las que lograron una vinculación nacional y permitieron un encuentro entre las demandas de género y las demandas propias de las mujeres de sectores populares. Este nuevo discurso, que aunó las perspectivas de género y de clase, fue gestándose junto con la realización de numerosos encuentros nacionales y sectoriales de mujeres y con la creciente movilización de las mujeres de los sectores populares. Es así como a mediados de esa década, puede hablarse de un movimiento amplio de mujeres en México, con participación de trabajadoras, mujeres populares y feministas.

Tras el Primer Encuentro Nacional de Mujeres (1981), se siguieron realizando Encuentros Nacionales Feministas, caracterizados por la diversidad de mujeres y organizaciones que asisten a ellos. En 1982 nació la Red Nacional de Mujeres y en 1986 la Coordinadora de Grupos Feministas para preparar el IV Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Este Encuentro se realizó en Taxco, en 1987, recibiendo a dos mil quinientas mujeres de todo el continente. Ofreció espacios para que discutieran los diversos grupos y tendencias existentes al interior del feminismo, en especial, el feminismo popular.

En 1988 irrumpió un serio conflicto electoral por el descontento económico y la desconfianza popular en los cómputos oficiales. Nacieron entonces dos instancias con el propósito de movilizar a las mujeres: la Coordinadora Benita Galeana, que agrupó 33 organizaciones de mujeres urbanas, sindicales, de ONG y de partidos políticos, y la asociación civil Mujeres en Lucha por la Democracia, que pretendía unir a las mujeres al margen de su adscripción partidaria.

El gobierno de Salinas de Gortari (1988-1994), ante el rechazo y la presión populares, debió tomar medidas que lo legitimaran. Creó el Programa Nacional de Solidaridad, PRONASOL, favoreciendo la construcción de nuevos espacios de poder y la posibilidad de interlocución de mujeres con el Estado.

Al abrirse en 1989 la primera Agencia Especializada en Delitos Sexuales, se recolocó la discusión acerca de las posibles relaciones con el Estado. La propia Procuraduría de Justicia convocó a la formación de un Grupo Plural, integrado por feministas, políticas, funcionarias y diputadas de diversos partidos que trabajaron en un proyecto de reforma a la ley sobre delitos sexuales. Una diputada feminista de izquierda llevó a cabo el trabajo de convencimiento, inaugurando una alianza inédita entre mujeres parlamentarias. El proyecto de ley presentado por todas las diputadas fue aprobado en 1990.

En el VI Encuentro Nacional Feminista (1989), cerca de 350 mujeres representantes de 49 organizaciones se reunieron durante cuatro días para discutir sobre cuestiones básicas del movimiento feminista en el contexto de la lucha por la democracia y participar en talleres sobre temas como la problemática de las mujeres mayores, la salud física y mental, el derecho a la libre opción sexual, entre otros. Además plantearon la necesidad de una coordinación que considerara las diferencias entre las distintas mujeres y grupos. Nació entonces la Coordinadora Feminista del Distrito Federal, como alternativa organizativa que permitiera cierta representatividad.

En el espacio de la política, el grupo Mujeres en Lucha por la Democracia convocó a constituir una instancia unitaria para lograr que los partidos políticos llevaran mujeres a puestos de representación. Surgió así, en 1991, la Convención Nacional de Mujeres por la Democracia. Si bien los resultados fueron magros, fue un proceso importante que abrió la posibilidad de reunir a mujeres políticas, feministas, colonas, con gran participación de la Coordinación Feminista del Distrito Federal.

Al iniciarse los 90 se percibe la aparición de diversos grupos de mujeres en el país. Hay grupos feministas en 32 estados, en algunos se han abierto casas de la mujer o servicios de consulta sobre sexualidad o grupos de apoyo a trabajadoras y a mujeres golpeadas y aumentan los programas de estudios de género en los centros académicos.

Un registro de organizaciones realizado en 1992 en los Estados de Sonora, Yucatán y Distrito Federal, contabilizó 369 organizaciones de mujeres. Aquellas dedicadas al voluntariado seguían constituyendo un porcentaje importante del total (29%), seguidas por los grupos impulsados desde el gobierno en el Programa Mujeres en Solidaridad (21%), y las propiamente de género (19%). Menor peso tenían las organizaciones de campesinas, gremiales y académicas.

El análisis de 91 de estas organizaciones revela que un alto porcentaje fue creado después de 1980 (84%), y sólo el 4,4% antes de 1969, revirtiéndose la situación del catastro de 1975.

El VII Encuentro Nacional Feminista, realizado en octubre de 1992 en Acapulco, reunió a más de 400 mujeres provenientes de 15 Estados de la República que representaron a 97 organizaciones. Este Encuentro constituyó un rica instancia de discusión y reflexión en torno a la consolidación del movimiento en un contexto nacional marcado por el impacto de las políticas neoliberales, y al papel concreto de las feministas en la lucha por lograr la igualdad entre los géneros. Un importante aporte, resultado del taller de Políticas Públicas, fue la Propuesta de Acción Positiva. Este documento planteaba la necesidad de avanzar en el diseño y promoción de acciones en distintos ámbitos, la creación de una Ley de Iniciativa Legislativa Popular para hacer frente a la indiferencia de los partidos políticos ante las demandas de las mujeres, y exigía el establecimiento de una cuota mínima obligatoria de participación en todos los espacios de la vida pública para las mujeres, como forma de garantizar la igualdad entre los géneros.

TIPOS DE ORGANIZACIONES DE MUJERES EXISTENTES EN 1975,

AŅO INTERNACIONAL DE LA MUJER

Organizaciones

%

De género

23

11,0

Voluntariado (1)

24

11,4

De esposas (2)

11

5,2

Por residencia (3)

6

2,9

De inmigrados (4)

5

2,4

De beneficencia (5)

81

38,6

Culturales (6)

14

6,7

Profesionales (7)

46

21,9

Total

210

100,0

 

 Notas:

(1) Voluntariado de Secretarías de Estado e Instituciones de Gobierno, voluntariado civil, y voluntariado eclesiástico.

(2) Grupos de mujeres de apoyo a la organización a que pertenecen sus cónyuges.

(3) Mujeres que se agrupan como habitantes de barrios residenciales de clase alta, y cuyo objetivo es vincular a las familias del lugar.

(4) Inmigrados de provincia al Distrito Federal que se vinculan y ayudan a sus paisanos.

(5) Agrupaciones dedicadas a la beneficencia.

(6) Promoción de las artes, la integración y el intercambio cultural.

(7) Promoción de la superación de las mujeres dentro de su campo. Tienen carácter gremial, pero especificamente para mujeres.

Fuente: Directorio Nacional de Asociaciones Femeninas 1975, Año Internacional de la Mujer, Unión de Asociaciones Femeninas, A.C., Alianza de Mujeres de México, A.C., México, 1975.

 

GRANDES ENCUENTROS DE MUJERES,

1981 - 1994

AñoEvento
1981I Encuentro Nacional de Mujeres (Ciudad de México)
 I Encuentro de Mujeres Trabajadoras
 I Encuentro de Trabajadoras de la Educación
1982II Encuentro Nacional Feminista
1983I Encuentro Nacional de Mujeres del Movimiento Urbano Popular, MUP (Durango)
 II Encuentro Nacional Feminista (Colima)
1984I Foro de la Mujer (Frente Nacional contra la Represión)
 I Encuentro de Trabajadoras del Sector Servicios
 IV Encuentro Nacional Feminista (Michoacán)
 V Encuentro Nacional Feminista (Ciudad de México)
1985I Encuentro de Trabajadoras de la Industria Maquiladora
 II Encuentro de Mujeres del Movimiento Urbano Popular
 I Encuentro Nacional de Mujeres en educación popular
1986II Encuentro de Trabajadoras de la Industria Maquiladora
 I Encuentro de Mujeres de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala
1987III Encuentro de Mujeres del Movimiento Urbano Popular
 I Encuentro Nacional de Trabajadoras Asalariadas y Sindicalizadas
 I Encuentro Nacional de Lesbianas
1988Encuentro de Trabajadoras del Servicio Doméstico
1989VI Encuentro Nacional Feminista (Chapingo)
1990I Asamblea Feminista del Valle de México
1991III Encuentro de Mujeres Sindicales (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación)
1992VII Encuentro Nacional Feminista (Acapulco)
1993I Encuentro Nacional de Mujeres Legisladoras
1994II Encuentro Nacional de Mujeres Legisladoras

 

Fuente: Unidad de Investigación de México, Proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras, FLACSO México, 1994.

 

PRINCIPALES ARTICULACIONES, REDES Y COORDINADORAS

DE MUJERES, 1976 - 1993

Año 
1976Coalición de Mujeres Feministas
1979Frente Nacional por la Liberación y los Derechos de las Mujeres, FNLIDM
1981Red de Mujeres Campesinas del Sureste
 Coordinadora de Grupos Autónomos Feministas
1982Red Nacional de Mujeres
 
1983Regional de Mujeres del Valle de México del Movimiento Urbano Popular
1984Coordinadora Nacional del Plan Ayala
1985Comités Feministas de Solidaridad (terremoto)
1986Coordinación de Grupos Feministas Mexicanos para el IV Encuentro Feminista de América Latina y del Caribe (Taxco)
1987Red en contra de la Violencia a las Mujeres
 Red Feminista Campesina
 Red de Educadoras Populares
 Red de Promotoras Rurales
1988Coordinadora de Mujeres "Benita Galeana"
1990Coordinadora Feminista del Distrito Federal
1991Convención Nacional de Mujeres por la Democracia
 Frente Nacional por la Maternidad Voluntaria y la Despenalización del Aborto
1993Red de grupos feministas por la campaña "Ganando Espacios"

 

Fuentes: Unidad de Investigación de México, Proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras, FLACSO México, 1994.

 

ORGANIZACIONES SOCIALES DE MUJERES EN LOS ESTADOS DE

SONORA, YUCATAN Y DISTRITO FEDERAL, 1992

 

%

De género

71

19,8

Campesinas

31

8,7

Urbanas-populares

6

1,7

Gremiales

22

6,1

Académicas

21

5,9

Políticas

8

2,2

Cívicas

5

1,4

De comunicación

8

2,2

Voluntariado

105

29,3

Asistenciales

5

1,4

Programa Mujeres en Solidaridad

76

21,2

Total

358

100,0

 

Fuentes: Alicia Martínez, Participación Política de la Mujer en México, FLACSO Sede México, México, 1993.

 

ORGANIZACIONES DE MUJERES SELECCIONADAS,

SEGUN AŅO DE CREACION, 1992 (1)

Año de creación

%

Hasta 1969

4

4,4

1970-1979

11

12,1

1980-1989

43

47,3

1990-1992

33

36,3

Total

91

100,0

 

 Notas:

(1) Incluye 32 organizaciones del D.F., 15 de Jalisco, 25 de Sonora y 19 de Yucatán.

Fuentes: Alicia Martínez, Op. Cit.