SUBEMPLEO

La medida del subempleo es un indicador más adecuado que el desempleo abierto para estimar las dificultades del mercado de trabajo en los países de economía poco formalizada como Guatemala. Según la Encuesta Sociodemográfica de 1989, sólo un 35,7% del total de ocupados podía considerarse como empleados plenos; el resto estaba subempleado (además del 2% que estaba abiertamente desempleado).

En este contexto, las mujeres presentan una proporción de subempleo apreciablemente más alta que la de los hombres. En 1989, únicamente un 28% de las que trabajaban podía considerarse plenamente ocupada, en tanto esa proporción era del 38% en el caso de los varones.

Entre la población indígena esa situación es mucho más patente: sólo el 20% de los empleados de esa característica étnica puede considerarse plenamente ocupado, mientras lo son el 45% de los empleados no indígenas. Este fenómeno es particularmente agudo en las mujeres indígenas: únicamente son ocupadas plenas el 8,6% de las que trabajan.

POBLACION OCUPADA POR SITUACION DE

OCUPACION, SEGUN SEXO Y ETNIA, 1989

(Porcentajes y tasas por cien)          
         

Tasa de

   

Empleos

Subempl.

Subempl.

desempleo

 

Total

plenos

visible

invisib.

abierto

Total

Ambos sexos

100,0

35,7

10,7

53,6

2,0

Mujeres

100,0

28,0

19,6

52,4

3,1

Hombres

100,0

38,3

7,7

54,0

1,6

Indígena

Ambos sexos

100,0

19,6

8,4

72,0

0,5

Mujeres

100,0

8,6

19,9

71,5

0,7

Hombres

100,0

22,3

5,5

72,2

0,4

No indígena

Ambos sexos

100,0

45,0

12,1

42,9

2,8

Mujeres

100,0

35,9

19,4

44,7

4,1

Hombres

100,0

48,5

9,2

42,3

2,3

 

Fuentes: INE, Encuesta Nacional Sociodemográfica, 1989.