MUJERES DOCENTES

Los recursos humanos que nutren el sistema educativo guatemalteco reflejan la fuerte segmentación por sexo que afecta a su alumnado, así como la discriminación que por esa misma razón sufre el conjunto de la sociedad guatemalteca.

En 1989, las mujeres trabajaban masivamente en los niveles básicos del sistema (son el 93% y el 62% de las docentes de enseñanza preescolar y primaria), participan en mayor medida, aunque ya minoritariamente, en la enseñanza media (38% de los profesores) y apenas enseñan en el nivel universitario (donde son el 19% del cuerpo total docente).

Esta mínima presencia docente en el tercer nivel tiene una composición consistente con la estructura de participación como estudiantes universitarias, aunque puede apreciarse un ligero aumento de esa proporción en algunas carreras tradicionalmente masculinas: en agronomía, las mujeres son sólo el 3,8% de las alumnas y el 6,1% de las profesoras; una situación similar sucede en ingeniería.