SITUACIÓN CONYUGAL

En el contexto latinoamericano, la cantidad de mujeres guatemaltecas que se encuentra emparejada resulta considerable. En 1989, cerca del 62% de las mayores de 15 años se encontraba en esa condición y una parte importante de ellas lo hacía mediante una unión consensual: el 22,5% de esa población, frente al 39,5% que se registró casada. Se estima que el número real de unidas pudiera ser algo mayor.

Mujeres y hombres presentan a este respecto algunas diferencias. La composición de solteros es más alta entre los varones y la de divorciados y viudos apreciablemente mayor entre las mujeres. Diferencias referidas al hecho de que las mujeres comienzan antes que los hombres a emparejarse y mueren más tarde que éstos, además de las deficiencias de registro que pudieran existir.

Entre 1981 y 1989 parece haber aumentado entre las mujeres el número de casadas, así como el de divorciadas y separadas. Por el contrario, se ha producido una disminución de las emparejadas por unión consensual.

 
POBLACIÓN SEGUN ESTADO CONYUGAL Y SEXO, 1981-1989


 
Fuentes: INEC, Censo 1981, Encuesta Nacional Sociodemográfica 1989.

Especialmente en el área rural, las mujeres guatemaltecas tienden al emparejamiento temprano: en 1989, cerca del 30% de las mujeres rurales entre 15 y 19 años, ya se encontraba en esa situación. En el área urbana esa proporción alcanzaba el 17% de la población femenina residente.

A partir de los 25 años, la proporción de mujeres solteras es muy reducida. En la zona rural, entre los 35 y 49 años las solteras no llegan al 3% del conjunto de mujeres de esa área.

 
ESTADO CONYUGAL DE LA POBLACIÓN POR SEXO, SEGÚN EDAD, 1982

Fuente: INE, Encuesta Nacional Sociodemográfica 1989.